"La única oportunidad que no se debe aprovechar es la oportunidad de hacer el mal."
CAPITULO 31
Robert entró a la celda, dejándola entre abierta, colocando su lámpara en el suelo con la luz hacia arriba para que iluminara de manera "romántica" aquel frío y desaliñado cuarto. Sin permiso alguno se sentó en la disque cama de aquel lugar y dirigió su mirada lujuriosa hacia el cuerpo del ingles quien se había puesto de pie y alejado varios pasos; con esos ojos tan oscuros como sus deseos recorrió al chico, memorizando la silueta de este, observando su cara bonita y esa complexión casi de mujer.
-y dígame joven Kirkland ¿tiene pareja?-
Arthur sonrió con gran ternura al recordar a su amado Francis pero rápidamente regreso a su posición defensiva –si- se limitó a contestar de manera tajante, ese sujeto no era nadie para que él divulgara más información de la necesaria.
Aún sentado en esa cama, el jefe de guardias no perdió vista de aquel rubio, algo en él lo hacía enloquecer de sobre manera –tengo entendido llevas semanas si no es que meses huyendo de la ley- dijo casi melódicamente, como si se burlara de él –y es más que seguro que no estuvo con su pareja en todo ese tiempo- dedujo, intentando incitar al otro con sus palabras.
-en efecto pero eso es algo que no está a discusión- respondió Kirkland imaginando a donde quería llegar aquel sujeto con esas palabras malintencionadas.
Robert se puso de pie y caminó lentamente hacia donde estaba el oji verde –tiene completamente la razón joven Kirkland aunque debo advertirle que si resulta culpable, el tiempo que pasará en la prisión será muy prolongado- advirtió, sonriendo con malicia ante lo que iba a proponerle –y por eso mismo, me gustaría ofrecerle un favorable trato. Puedo darle todo el placer carnal que necesite su cuerpo, ya sea como pasivo o si lo prefiere, como activo…. Usted decide- canturreo, acariciando con el dorso de su mano la fría y casi pálida piel del inculpado.
Los bellos de la nuca se le erizaron, aquel despreciable sujeto se le acababa de ofrecer como esclavo sexual (o viceversa) y no, era terriblemente horripilante siquiera pensar en esa posibilidad por más necesitado que pudiera estar ahora y en el futuro –agradezco su ofrecimiento Robert pero no estoy interesado- le rechazo cortésmente, apartando de un manotazo la mano del sujeto.
-Es una gran pena, quería ser amistoso con usted si sabe a lo que me refiero- atinó a decir con un tono de total decepción –pero en vista de que usted no aceptará por las buenas, creo que serán por las malas- advirtió, entrecerrando sus ojos, abalanzándose contra el joven noble.
Kirkland no tuvo tiempo de repeler al sujeto y quedó prensado en los brazos de este -¡déjeme!- ordenó, perdiendo un poco los estribos –o sino…-
-¿o sino? ¿Gritara pidiendo ayuda acaso?- contestó sarcásticamente el jefe de guardias en el oído de su presa mientras sus manos recorrían la espalda de este.
El oji esmeralda sintió repugnancia al sentir las manos de aquel sujeto acariciar su trasero ¡era imperdonable! Y perdiendo todo rastro de educación, junto todas sus fuerzas y lo empujó fuertemente, propinándole un buen gancho -¡lárguese! Porque si vuelve ¡yo mismo me encargo de que no vuelva a usar en su vida aquellas manos que osaron tocarme!-
Herido y molesto, el sujeto decidió abandonar la celda, no sin antes advertirle de la suerte que tendrá si resulta culpable. Una vez que estuvo completamente solo, el ingles se masajeó la sien, intentando tranquilizarse y de paso, olvidar lo que acababa de suceder.
Al día siguiente, en cuanto las oficinas del comité ejecutivo abrieron, los dos varones Kirkland y Bonnefoy irrumpieron el lugar, demandando hablar con uno de los encargados de recoger las cintas de las cámaras que estaban en el parque. Rápidamente apareció uno de los susodichos encargados, un hombre de cuarenta años ya lleno de canas y de estatura baja quien los atendió de manera cordial y educada. Los tres nobles explicaron las razones por las que necesitaban las grabaciones y preguntaron si aún mantenían la cinta de hace casi un año.
El encargado asintió, si tenían aún la cinta en su poder pero tenían que rellenar un formulario para obtenerlo además que tenían que esperar de dos a cuatro días para que autorizaran el préstamo. Los tres se despidieron del señor y se dirigieron a una urna donde tenían que rellenar el formulario y depositarlo.
Luego de haber hecho lo correspondiente, abandonaron el edificio y se dirigieron hacia la prisión para ir a ver al oji verde, tenían que contarle las buenas nuevas. Una vez llegaron a la prisión, el jefe de guardias los recibió, el sujeto lucia demacrado y su labio partido y morado, como si hubiese estado envuelto en una pelea callejera y los dirigió a una habitación sellada y embarrotada, dedicada a los familiares y amigos de los reos para que estos pudieran verlos.
Los tres esperaron de pie la llegada del rubio y tras abrirse una puerta, la figura de este apareció, lucia ojeroso y algo pálido, como si no hubiera dormido en toda la noche. Ian y Francis dedujeron lo que había ocurrido, seguramente ese sujeto intento propasarse con el ingles y este en autodefensa lo golpeó y paso la noche en vela para vigilar que el sujeto no volviera a acercarse a su celda.
-tenemos una buena noticia hijo- habló Lord Kirkland quien había tomado asiento frente a una pequeña mesita metálica.
-y yo también les tengo una- comentó el oji verde, tomando asiento frente a su padre, mostrando una sonrisa llena de confianza –más bien son dos- corrigió rápidamente –la primera es la chica que me atendió en la joyería y la segunda es la copia de la nota de compra que se quedo ahí-
Una sonrisa iluminó los rostros de los presentes, tenían más evidencias para demostrar la inocencia de Arthur o al menos una coartada solida. Su padre rápidamente se aclaró la garganta y aún con esa sonrisa en sus labios decidió contarle el descubrimiento que habían hecho la noche anterior –hijo ¿recuerdas el parque donde estabas el día que le entregaste el collar a Francis?- preguntó, intentando darle una pequeña pista aunque no se aguantó la emoción y continuó hablando –resulta que habían cámaras grabando ese día ¡y en cuatro días nos entregaran las cintas!-
Ahora el rostro del ingles era el que se encontraba iluminado, aquello era excelente y sin darse cuenta empezó a derramar lágrimas de alegría. Francis corrió rápido a abrigarlo entre sus brazos, dejando que este se desahogara no solo de felicidad sino que despejara el miedo que aquel guardia le había infundido.
-también tenemos algo más que informarte hijo- cortó la escena el noble –tu juicio será en dos semanas-
-¿Cómo? ¿no es demasiado pronto aún?- preguntó confuso, separándose del abrazo de su amado, limpiándose rápidamente las lagrimas. Como abogado sabía que elaborar un plan de trabajo y las pistas que lo ayudasen a salir de prisión tomaban tiempo y aquellas dos semanas no eran nada incluso para alguien tan prodigio como él.
-sé que es demasiado pronto pero entre más rápido te liberemos será lo mejor- respondió su padre –confía en nosotros, trabajaremos día y noche para que el juicio quede a tu favor-
Arthur no se mostró convencido pero sabía que su familia no quería que estuviera ni un segundo más en dicho lugar, sabiendo que él no era culpable -está bien- cedió resignado -confiare en ustedes, pero a cambio déjenme ayudarles a preparar mi defensa- pidió
-trato hecho hijo, una vez tengamos la información te traeremos una copia y los avances que haga el abogado que te defenderá-
Confiado de que así seria, giró su vista hacia donde se encontraba su amante -Francis, necesito que vayas a la joyería que se encuentra en Thompson con New Park y preguntes por la señorita que me vendió el collar, muéstralo cuando lo preguntes-
-como tú digas mon chèri-
Satisfecho con la respuesta de este, Arthur los dejo ir, deseando verlos de nuevo. En cuanto los perdió de vista, regresó a su celda e intento dormir, sabía que ese sujeto no se acercaría a él y menos porque se acababa de enterar que el turno de este es únicamente por las noches.
Otra catorcena, otro capitulo. Mil disculpas si no lo subi ayer, sere sincera, ¡lo habia olvidado por completo!, mi mente estaba en otro mundo luego de haber recibido tantas sorpresas. Comenarios del capitulo: ¡ese Robert es un sinverguenza!.Gracias a ls que se tomaron la molestia de comentar, esta vez fueron menos pero se les agradece :). Por cierto, ¡Feliz dia del amor y la amistad por adelantado! espero se la pasen lindo y reciban muchos dulces :D.
..problema: ¡Feliz cumpleaños! (?). Gracias por tomarte la molestia de leerme ~
Tari Deex Faelivein: se lo intento violar pero no lo logro. Sere sincera, soy creyente de que una historia sin sexo puede ser igual de buena e interesante que una que si contenga sexo. Aunque claro, mas adelante pondre inderectas sutiles pero nunca tocare el tema tan fuerte o tan lemon como en otros fanfics que rondan por la seccion. Gracias por seguirme.
Lino-chan: te salio lo yandere :S.
Proxima actualizacion: 24 de Febrero.
