"El camino de la felicidad, es la verdad."


CAPITULO 32

En un abrir y cerrar de ojos, las dos semanas de espera habían transcurrido y el juicio iniciaría en un par de minutos. Remembrando los hechos anteriores a este, se podría decir que en menos tiempo de lo esperado, los varones Kirkland obtuvieron la cinta que en cuanto tocó sus manos, fue rápidamente enviada a un laboratorio donde fueron seleccionadas las escenas donde salía Kirkland y Bonnefoy y que afortunadamente tenía la fecha y hora en una esquina.

Por su parte, Francis se dirigió, así como se lo había pedido su amante, a aquella joyería y mostrando el collar y la foto del ingles, una de las chicas que trabajó ese día lo reconoció, dando su versión de los hechos y aceptando ser parte de los testigos ya que no creía que un caballero como lo mostró ser ese día Arthur fuese capaz de asesinar a alguien. Finalmente, el abogado a cargo del caso empezó a trabajar, visitando al inculpado durante las horas de visita y entre los dos preparar una buena defensa.

Uno de los guardias deslizó con su macana, los barrotes de la celda donde se encontraba Arthur–ya es hora- dijo monótonamente. La celda fue abierta y tras el guardia, aparecieron dos más quienes lo esposaron y acompañaron a través de un pequeño pasillo blanco. Al atravesar las puertas de cedro barnizado, pudo vislumbrar a sus familiares así como a su abogado quien lucía una sonrisa llena de confianza.

Tomando asiento alado de su abogado, vio entrar a los que serian su jurado durante los juicios que fueran necesarios y cuando estos tomaron asiento, la jueza, una mujer de facciones marcadas fruto de los años de rostro pulido y de semblante suave, entró a la corte con paso lento y marcado. Uno de los guardias que se encontraba en la puerta por donde los miembros del jurado habían salido, se aclaró la garganta y esperó la aprobación de la dama –Damas y Caballeros, el juicio del caso Kirkland da por iniciado-

El abogado que representaba al estado, un hombre pálido de cabellos castaños claros y penetrantes ojos grisáceos fue el primero a pasar, explicando las razones y supuestas evidencias circunstanciales que inculpaban al chico no obstante, algunas de ellas fueron rebatidas por el abogado de este. Sin tener más que decir, decidió llamar al inculpado.

-Arthur Kirkland ¿cierto?- fue la primer pregunta de aquel sujeto de ojos grisáceos.

-así es-

-pero tengo entendido que se hace llamar Arthur Jones- siseó, intentando ponerlo nervioso –según nuestras investigaciones usted mantenía una especie de doble vida ¿o me equivoco?-

-no se equivoca, está en lo correcto-

-¿y no es sospechoso que un joven de una familia prominente quien puede tener a cualquier chica rendida a sus pies haya usurpado la identidad de un pariente y usarla para sus propósitos entre los que se encontraban conquistar damas de clase media?-

-no sé a qué otros propósitos se refiere señor abogado pero admito haber usado el nombre de mi pariente para conocer a aquellas hermosas damas-

-pero no me ha respondido a mi pregunta ¿Por qué?-

El ingles se mordió el labio inferior ¿podría explicar que lo hacía solo para experimentar el amor, para encontrar al amor de su vida, la razón de su existencia? –Amor- se limitó a contestar.

-¿y considera que mentirles sobre su nombre y ocupación sea una muestra de su amor por ellas?- le cuestionó, intentando hacerlo ceder.

-¡Suficiente, no viene a discusión!- irrumpió el abogado de los Kirkland.

La jueza le dio la razón a este y le pidió a ambos hombres que regresaran a sus lugares. Una vez ahí, el oji verde agradeció la intervención de su abogado antes que este se pusiera de pie y explicara las pruebas.

-Señores, mi cliente, el joven Kirkland es víctima de las circunstancias, así como lo había mencionado el abogado del estado. Solía utilizar el nombre de un pariente para presentarse ante las damas pero si revisamos el registro judicial de los últimos siete años desde que empezó a vivir esa doble vida, veremos que hasta la fecha no ha habido alguna demanda o queja por parte de aquellas conquistas-

-puede que eso se deba a que ninguna intento denunciarlo por miedo que les hiciera algo- irrumpió el sujeto de fríos ojos.

-es posible pero ¿Qué ganaba Kirkland amenazándolas? Si lo único que él buscaba era un amor verdadero en ellas-

Los miembros del jurado, en especial las mujeres, empezaron a murmurar cosas respecto al chico y su obsesión con el amor. El abogado defensor se aclaró la garganta, callándolas y continúo con su explicación –según el informe policial, la joven Fulvia desapareció en otoño y testigos aseguran vieron a mi cliente con ella ese día pero- guardó silencio, pensando como diría lo siguiente –solo se le vio saludándola- agregó.

-y es posible que luego de saludarla, aguardara a que saliera para asesinarla- volvió a irrumpir aquel sujeto.

-¿y porque no lo escuchamos de la boca del inculpado?- dijo con una sonrisa engreída.

Arthur subió nuevamente al estrado, nunca predijo aquella jugada por parte del abogado de la familia.

-joven Kirkland ¿podría narrarnos que hizo aquel día de otoño?-

Los ojos esmeralda de Kirkland se arrinconaron hacia la izquierda, en señal de estar remembrando aquel fatídico día -veamos… me desperté temprano, recuerdo hacia frio esa mañana así que salí de casa con una gran gabardina verde oscuro, luego tomé el bus que me dejara por New Park; llegue ahí y caminé en busca de la joyería …-

-¿y se puede saber porqué fue hasta New Park teniendo cerca una zona especializada en joyería fina?-

El ingles se removió en su asiento –sabia que con mi sueldo de pseudo archivista no podría costear joyas tan caras así que decidí ir a esa zona donde anteriormente había ya comprado cosas para mis anteriores conquistas-

-entiendo, por favor continúe-

-cuando llegue a la joyería fui atendido por una chica de ojos miel, entre los dos escogimos el regalo que le daría ese día a Fulvia y luego pague…-

-¿y porque iba a regalarle algo a Fulvia?-

-Bueno, eso es po-por-porque… quería pedirle que tuviéramos una relación seria pero…-

-no se lo guarde y continúe con la narración de ese día- dijo, moviendo su mano libre de derecha a izquierda.

-fui directamente al edificio donde ella trabajaba y la esperé en las escaleras hasta que saliera a su hora de comida, cuando me vio, se impresionó y en ese instante quise confesármele y entregarle el obsequio pero apareció alguien…-

-¿se puede saber de quién se trataba?-

-sí, era un sujeto bien parecido que se presentó como su novio, su nombre era John- puntualizó

-¿y qué hizo usted al ver que ella tenía novio?-

Arthur se rasco la nuca y sonrió nerviosamente -me cohibí y le mentí diciéndole que me mudaría posteriormente salí corriendo de ese lugar y me pase el resto de la tarde en un parque cercano a mi casa-

-¿y estuvo solo todo ese tiempo?-

-no, al poco rato de estar ahí llegó Francis y nos hicimos compañía hasta que anocheció-

-¿y qué pasó con el obsequio que era para la señorita Fulvia?-

-s-se lo di a F-Francis- tartamudeó, el hecho de implicar a su pareja en el caso le provocaba gran nerviosismo.

-Es todo, no hay más preguntas- finalizó el abogado, sonriéndole de forma apenada a su cliente, se sentía culpable de no haberle avisado que lo llamaría a declarar.

La jueza alzó una ceja al ver el gesto que mostró el abogado de los Kirkland, no era común ver a un abogado sentirse apenado por hacer declarar a su cliente -Si es todo entonces puede regresar a su asiento joven Kirkland- dijo

-¡esperen!- irrumpió el abogado del estado, poniéndose de pie enseguida –me gustaría hacerle una pregunta más al acusado-

La jueza asintió y le cedió la oportunidad. El abogado de cabellos castaños claros caminó con gran agilidad, acercándose rubio en cuestión de segundos y en cuanto pudo, clavo su mirada en el chico –me puede decir ¿Qué relación tiene usted con ese tal Francis?- demandó saber, una sonrisa engreída y el achicamiento de sus ojos reflejó la malicia de la pregunta.

Los dos amantes sudaron frio y sintieron como su sangre se helaba, nunca imaginaron que preguntarían aquello en un juicio de estado. Arthur parpadeó nervioso, mirando a su abogado y este a su vez se deshacía en disculpas, posteriormente volteó a ver a Bonnefoy quien lucía igual que él.

-¡conteste a mi pregunta!- ordenó el oji gris

Y Arthur dio un pequeño salto desde su lugar, sus manos sudaban y las sentía frías –e-el es… e-el es…- no se atrevía a decirlo, era demasiado pronto para anunciarlo en público -…pareja-

El astuto sujeto sonrió triunfante y fingió no escuchar lo que el otro contesto -¿su qué? podría repetirlo más alto- exigió con un tono de voz algo burlón.

-¡pareja!- exclamó desesperado, aquel sujeto le había hecho jaque mate -¡él es mi pareja!-

La corte quedó en total silencio, lo había dicho, ahora todo el mundo lo sabía y el sentía derretirse de la pena.


¡Feliz dia de la bandera! (para los mexicanos). Si se dieron cuenta, este fue un capitulo largo y algo aburrido pero el final valio la pena porque ¡artur confeso! ahora todo mundo lo sabe. Como siempre, gracias por sus comentarios, son muy buenos y he aqui las respuestas.

PuffinCup: si lo pase bonito, ¡extremadamente bonito!. Realmente no creo que exista "la platica" entre Francis e Ian y mas porque este ultimo aun no tolera del todo a su cuñadito porque le robó a su hermanito.

Kuro-kun0414: ¿enserio quieres un Franis como ese de novio? OK, primera vez que leo eso y me impacto O.o.

Sandy: tu imaginacion si que es muy activa pero me entretuve mucho imaginando tu vision de ese capitulo, de hecho sono como a una escena de telenovela :D, muy buena eh.

Tari Deex Faelivein: Robert es un tipo muy sucio ~ . Respecto a tu comentario, si, habra mas adelante un capitulo donde ellos dos estan solos pero no dire mas porque seria spoiler.

Lino-Chan: concuerdo con tu comentario referente al sexo y el amor, ciertamente acertado. Por cierto, recuerda esto "¿Porque dices que estas forever alone si me tienes a mi?. Atte. Dios" (jajaja).

Proxima actualizacion: 9 de marzo.