Doce Corazones

Capítulo VIII

A Medianoche

Por Anako Hiten

Santuario; Tercera Casa; 20.29h

— ¡Ahhh¡Está tibia! —suspiró Kanon bañándose, recordando lo que había hecho durante la tarde, y recapitulando cada uno de los segundos que pasó con Camus. Sin embargo, al sumergirse en el agua, su mente se puso totalmente en blanco; no le dio mucha importancia, pensando que era el cansancio. Cerró sus ojos, para volver a pensar en Camus, pero seguía en blanco. Al salir de la ducha, limpió el empañado espejo para observarse. Cuando vio su reflejo quedó petrificado: su cabello era gris y el color de sus ojos era de un rojo escalofriante, mientras que su rostro mostraba un semblante oscuro y macabro.

— ¡KANON IDIOTA! —escuchó la voz enojada de su hermano desde el cuarto— ¡ME QUIERO BAÑAR YO TAMBIÉN!

Kanon no podía moverse por la impresión de lo que estaba viendo, y aún menos cuando su reflejo se movió independiente a él y le habló.

¡Qué molesto es compartirlo todo con un cretino como él¿no lo crees?

— ¡KAAAANOOOOOON¡SI NO SALES EN ESTE MOMENTO VOY A SACARTE A GOLPES!

El menor de los gemelos parpadeó y al hacerlo, la terrorífica imagen había sido sustituida por su actual reflejo: un rostro pálido y asustado. Tomó su toalla y salió corriendo del baño, deseando no volver a ver algo tan espantoso, pero lamentablemente al pasar por el espejo de su habitación sucedió lo mismo.

No huyas de tu verdadero ser, sabes lo que tienes que hacer para ser feliz

Ya esto se estaba saliendo de control, y Kanon luego de vestirse se metió en su cama y se tapó de pies a cabeza, para evitar salir corriendo con Saga, si llegaba a acercarse a él en tales condiciones no sabía lo que pudiese pasar…


Santuario; Primera Casa; 21.04h

Shaka se encontraba bajando a Aries, ya luego de lavarse todo el paté,

crotones y jugo con el que estaba cubierto por la loca guerra de comida en el que quedó preso. Eran las nueve, aún faltaban tres horas, pero unos minutos atrás había sentido una leve energía negativa y prefirió esperar hasta la hora de la reunión en casa de Mu, así le contaría sobre lo que había percibido. Al llegar, entró a la habitación al no verlo en la sala, y se encontró con un carnerito profundamente dormido. Se fijó en el reloj despertador que tenía en la mesa de noche, estaba programado para las once treinta. No quería despertarlo, sabía que estaba agotado por tanto entrenamiento durante el día. Se sentó en la cama muy silenciosamente, y miró fijamente al pelilila; rozó con sus dedos su rostro, apenas tocándolo. El carnero se movió un poco, pero no se despertó, mientras que Shaka se puso nervioso, no quería que Mu lo viera en esas cosas, pero al mismo tiempo tenía unos enormes deseos por tocarlo, por sentirlo…

— ¡Esto es un pecado, debo dejar de hacerlo! —se reprendió. Salió de la habitación y se sentó en unos cojines muy cómodos que Mu tenía en la "sala" de su templo. Estaba molesto consigo mismo, siempre que veía a su compañero durmiendo hacía lo mismo… sabía que sus sentimientos jamás serían correspondidos, y aunque lo fueran no se lo permitiría; era una falta muy grave sentir algo así; Mu era como su hermano, y además era un hombre. Tomó su rosario y se puso a meditar para aliviarse un poco.

— Debo limpiar mi alma de estos deseos impuros… debo sacar de mi mente todo sentimiento equivocado…

Así comenzó su meditación, perdiéndose en sus cavilaciones y apartando de su mente cualquier pensamiento, según él, incorrecto. Luego de unos minutos, un timbre bastante escandaloso lo desconcentró, y seguido del timbre, el sonido de algo rompiéndose lo puso nervioso, ya que venía del cuarto de Mu.

— ¡ESTÚPIDO APARATO! —escuchó gritar al hombre desde su habitación. Fue corriendo a verlo, sin embargo Mu había ya salido, con la cara marcada por las sábanas. Le pasó por al lado sin siquiera saludarlo, y unos pasos después se detuvo en seco— Estoy enloqueciendo… él… no está aquí…— murmuró el carnero, para luego seguir su camino hasta la cocina, y Shaka lo siguió.

— Mu… ¿te sientes bien?

Ante esto, el pelilila se volvió y le miró sorprendido:

— ¡Shaka¿Cuándo llegaste?

— Hace unos minutos, pero como estabas durmiendo no te desperté— dijo el indio apenado— ¿Por qué estás tan susceptible?

— ¡Porque ése estúpido despertador que me regaló Aioria no sirve para nada! —bufó el carnero calentando té.

— Sí, te despertó mucho antes de la hora— comentó Shaka.

— ¿Antes de la hora? —chilló Mu— ¡Lo puse para las once y media y sonó quince minutos después!

— ¿Qué?

— Faltan quince minutos para que comience la reunión¿acaso no sabes qué hora es?

— Pues es que… llegué a las nueve, pero como estabas durmiendo, me puse a meditar y--

— ¡Ah, entonces estabas meditando! —le dijo Mu riéndose— ¡Pues vaya que estabas concentrado, y estoy seguro de que estabas sentado en los cojines que traje de Jamir!

— Sí, y por lo visto perdí la noción del tiempo… —dijo Shaka.

— Voy a tener que regalártelos¡aunque siempre que te sientas ahí caes en coma!

— Son bastante cómodos¡pero no puedo creer que hayan pasado casi tres horas sin darme cuenta!

— Oye¿y por qué estabas meditando? —preguntó Mu, haciendo que su amigo se pusiera nervioso— Estás demasiado estresado con esto, no te lo tomes tan a pecho, sólo les dirás lo que sentiste.

— Espero que vengan todos— dijo Shaka, ignorando la pregunta— Deben estar al tanto del asunto.

— ¿Té?

— Gracias…

Shaka sorbió un poco del té que le había dado Mu, pensando en cómo le diría a los muchachos que un posible enemigo estaba cerca; por otro lado, Mu se preguntaba por qué cada vez que soñaba con Shaka, éste aparecía en su casa. Miró los finos dedos del rubio, pensando en cuál era la posibilidad de que ésos fuesen los que lo tocaban en sus sueños…

— Estoy enloqueciendo— se repitió a sí mismo, sin darse cuenta de que lo había hecho en voz alta.

— Me lo voy a creer si lo sigues diciendo— sonrió Shaka.

— ¿Eh?

— Es la segunda vez que dices que estás volviéndote loco¿te pasa algo?

— ¿Y todavía lo preguntas¿Qué no sabes que este animalito está bien loquito?

Aldebarán había llegado, puntual como siempre y sentándose junto a sus compañeros de armas.

— Bueno, Shaka, ya es hora, así que ve preparando tu discurso— dijo Mu levantándose— Yo me encargaré preparar un poco más de té.

— Entonces¿a qué se debe todo esto? —inquirió el carioca.

— Espera a que lleguen los demás— contestó Mu— Sólo te diré que es algo serio.

— Muy serio— agregó Shaka.

— Bueno, entonces esperaré… —el Caballero de Tauro se sentó al lado de Shaka— Oigan, tengo que comentarles algo, así aprovecho mientras llegan los otros… ¡Me voy a Brasil para navidad!

— ¿En serio? — exclamó Mu— ¡Qué envidia!

— ¿A qué se debe tu viaje? —Shaka había olvidando por completo que faltaba poco tiempo para la época navideña.

— Pues tengo ocho años sin ir, y quiero visitar a unos cuantos amigos,—respondió el moreno— Y también a unas cuantas amigas…

— ¡Eres todo un caso!

— Y claro, practicar viejos pasos de Samba…

— ¿Tú bailas? —preguntó Mu incrédulo.

— ¡Pues claro!

— Entonces cuéntanos cómo aprendiste¡no te imagino con un traje de escarcha brillante y bailando con una garota!— dijo Shaka muy interesado.


Santuario; Doceava Casa; 23.52h

¡NO, POR FAVOR, DETENTE!

¡Cállate idiota!

¿Qué te hice para que me hagas esto?

¡Si vuelves a gritar voy a romperte el cuello!

¡Basta¡Me duele!

Cada vez que recordaba aquella escena tan desgarradora no podía evitar llorar… recordó lo extremadamente violento que era el hombre, lo cruel, que no reparaba en el daño que le causaba, tanto a su cuerpo como a su alma. El sólo pensar que fue Máscara el autor de todo aquello lo ponía fuera de control, siempre se había preguntado cómo se sentiría al entregarse a él, cuando años atrás lo había hecho y sin saberlo, aunque de una forma nada grata. Si comenzaban una relación no sería cómodo, ya que sentiría los mismos labios, el mismo aliento y el mismo cuerpo que corrompieron el suyo.

— ¿Qué hago, qué hago? —se decía Afrodita— Máscara¿por qué tuviste que ser tú¿Por qué siempre me haces daño?

— Quizás… porque el destino nos juega sucio…

Afrodita volteó, y se encontró con Máscara, que lo miraba de una manera que nunca lo había hecho: suplicante. Se acercó a donde estaba el muchacho y se recostó en la pared.

— ¡TE DIJE QUE NO QUERÍA VOLVER A VERTE!

— Lo sé, pero…— el italiano volvió a mirarlo— me siento asfixiado de sólo pensar que me odias, y quiero decirte que… aunque me prohíbas acercarme, voy a mirarte a cada momento… esto es difícil también para mí, pero nunca lo entenderías.

— No te odio, Máscara Mortal— dijo Afrodita tratando de no quebrarse ante él— Así hagas lo mismo infinidad de veces, mi corazón no podría odiarte, porque eres lo que más anhela.

— Entonces¿por qué no dejas que tu corazón te diga qué hacer ésta vez? —dijo Máscara, asombrándose por lo increíblemente cursi que se escuchaba.

— No me hagas esto… necesito olvidarte Máscara, no es fácil tener sentimientos por alguien capaz de provocar tanta desdicha…

— ¿Y TÚ CREES QUE PARA MÍ FUE FÁCIL ENTENDER QUE ESTABA ENAMORÁNDOME DE UN FENÓMENO COMO TÚ? —gritó Máscara— ¿CREES QUE FUE FÁCIL DECLARARME CUANDO NO ESTABA SEGURO DE QUE SENTÍAS LO MISMO¿CREES QUE FUE FÁCIL RECORDAR QUE ABUSÉ DE TI JUSTO DESPUÉS DE CONFESARTE LO QUE SENTÍA?

— Máscara…

— ¡NO ERES TÚ EL ÚNICO QUE SUFRE¡YO JAMÁS PENSÉ QUE IBA A LLEGAR A SENTIR ALGO ASÍ POR ALGUIEN, Y AHORA LO SIENTO!... Y me arrepiento de sentirlo… —el italiano convirtió su grito en un susurro, bajando la vista— todos tienen razón, soy una basura que se deleita haciéndole daño a las demás personas…

— Máscara…

— Pero prefiero que me mates a que me prohíbas volver a hablarte… y así… no podré lastimarte de nuevo…

Afrodita observó al muchacho, sintiendo la sinceridad de cada una de sus palabras; era obvio que se había vuelto un poco más sensible, pero no entendía la razón por la cual se ponía así por su rechazo¿acaso era tan grande su amor por él?

— Máscara¿por qué me dices todo esto?

— Porque eres lo único que aprecio en el mundo— contestó con simplicidad.

— ¿Ahora te sientes necesitado de cariño, verdad? —dijo el sueco sin levantarse de su sillón— Necesitas sentirte amado, y fue por eso que me buscaste, porque yo era el único que no te trataba como te lo merecías.

— No, nunca me sentí necesitado. Pero un día me puse a pensar en por qué eras tan amable conmigo… y me di cuenta de que eras el único que se interesaba por mí, el único que me saludaba, y que me tomaba en cuenta— relataba Máscara con sus ojos cerrados— A pesar de que siempre te gritaba por hacerlo, me sentía importante para alguien… y eso era algo nuevo para mí. Al principio no soportaba tu comportamiento tan… delicado, pero luego entendí de que eso es lo que te diferencia de los demás, lo que te hace único. Cada día que pasaba me gustaba más la atención que me dabas, hasta que llegó a ser gratificante, y el sólo pensar de que me gustaba ser tomado en cuenta por ti me hacía perder la paciencia, porque siempre consideré los sentimientos como innecesarios y estúpidos…

— …por eso… comenzaste a ser más agresivo conmigo…— Afrodita lo miraba con los ojos abiertos, sin poder creer lo que escuchaba.

— Exacto, pero me di cuenta de que no podía vivir histérico por tanto tiempo… y me resigné… el día que me dijiste que no podía dejar de estar pendiente de ti… estabas en lo correcto… —el italiano bajó la cabeza— No quiero, NECESITO que me perdones, el imbécil que abusó de ti está muerto y enterrado desde hace mucho tiempo…

— Es por cosas como esta que me pones el mundo de cabeza, Máscara— dijo el pisciano maravillado, discretamente maravillado— Necesito que me des tiempo para asimilar todo esto, porque no es fácil.

— Puedes tomarte todo el que quieras— musitó Máscara, tratando de escucharse firme— con tal de que no dejes de hablarme, por favor.

— No te hablaré como antes, así que no esperes más que buenos modales de mi parte.

— Como digas… entonces… que duermas bien, Afrodita— se despidió el italiano— Y gracias por no odiarme…

— ¿QUÉ DIJISTE? —el pisciano creyó estar loco por lo que acababa de oír, y se levantó por la sorpresa.

— ¿De qué?

— M-me llamaste… por mi n-nombre…

— ¿Afrodita? —Máscara sonrió ante la cara del sueco— ¿y qué con eso?

— ¿CÓMO QUE QUÉ CON ESO¡JAMÁS LO HABÍAS HECHO!

— No digas tonterías… eh¿por qué pones esa cara?

— ¡Vete!

— A eso iba— dijo Máscara observando al muchacho, que estaba sonriendo alegremente— Necesitas dormir, en serio…

— Es que… —dudó Afrodita— no… mejor vete…

Máscara simplemente se despidió con la mano y salió de la casa de Piscis, un poco menos acongojado, ya que había hecho sonreír a Afrodita… nunca pensó que podría llegar a hacer eso.

— Presiento que me va a perdonar… no pudo esconder su alegría…


Santuario; Primera Casa; 0.28h

Luego de una media hora de espera, y charla con un poco de té, fueron llegando lentamente cada uno de los Santos Dorados, unos medio dormidos, como Shura, Milo y Kanon, y otros completamente dormidos, como Dohko y Aioria, que parecían sonámbulos caminando con sus ojos cerrados y chocando con todo lo que se les ponía en el camino.

— Bueno, creo que ya estamos todos, sólo faltan Afrodita, que no se siente bien, y Máscara, supongo que debe estar matando cuervos en algún lugar— comenzó Mu, de pie frente a sus compañeros— Se preguntarán por qué los he citado a estas horas.

Mu echó un vistazo alrededor de su sala, y unos cuantos bastantes estaban quedándose dormidos. Un tanto molesto, tomó aire para continuar.

— ¿Alguien quiere un poco de vino?

Shaka se extrañó por la pregunta, pero al escuchar a todo el mundo diciendo ¡YOOO, supo el por qué.

— Ahora que tengo su atención, y que están despiertos, les digo que hay algo muy importante y delicado que tienen que saber. Espero que se lo tomen en serio.

— ¡PUES ENTONCES HABLA! —exclamó Milo.

— No soy yo quien va a hablar— notificó Mu— Shaka, acércate.

El muchacho obedeció, y se colocó en el lugar de Mu. Decididamente, abrió sus ojos y los fijó en cada uno de los presentes, que al verlo se preocuparon.

— Le dije a Mu que hablara en mi lugar, ya que le hacen más caso que a mí— comenzó— Lo que les voy a decir es muy importante.

— Nos preocupas, Shaka— dijo Shura— ¿de qué se trata?

— Últimamente he percibido un gran cosmos maligno, sin embargo ha sido unos pocos segundos, casi siempre de noche.

— ¿Un cosmos maligno?

— Sí, y es por eso que les pido que se mantengan alerta, y se pongan un poco más serios, ya que si se tratase de un enemigo, podamos vencerlo sin problemas.

— ¿Y cuándo fue la última vez que lo sentiste, Shaka? —preguntó Dohko— Yo tuve la leve sensación de un cosmos negativo, muy leve, pero pensé que era mi imaginación.

— Rato después de la cena…— respondió el rubio— Lamento preocuparlos, y sé que no les gusta que los reprenda, pero por favor, por el bien de Athena y el del mundo entero, dejen de lado los juegos y concéntrense en estar en condiciones para enfrentarse a un enemigo en potencia.

— Descuida, amigo— dijo Milo levantándose— ¡Si no fuese por ti, nos hubiesen desterrado hace mucho tiempo por ser tan irresponsables!

— Lamentamos haber hecho tantas tonterías, pero todo va a cambiar— agregó Aldebarán.

— ¡Unidos vamos a destruir a cualquier enemigo que intente algo contra Athena! —exclamó Saga tomando a Shaka del hombro— ¡Realmente somos una cuerda de pecadores!

— No pensé que se lo iban a tomar tan en serio— dijo el rubio muy contento de que le hayan hecho caso— Bueno, entonces eso es todo lo que tenía que decir…

— Ya saben muchachos— dijo Dohko— ¡EN GUARDIA!

— ¡SÍ! —celebraron los muchachos y juntos salieron de la casa de Aries hacia las suyas respectivamente, al tiempo que Shaka estaba más que satisfecho. El único problema era que ni él ni los demás sabían que el enemigo estaba más cerca de lo que pensaban…


¡Konnichiwa! En este capi me voy a dedicar a responder los reviews, arriesgándome, pero tengo que agradecer enormemente a todas aquellas personas que me han regalado su tiempo leyendo mis fics. Disculpen la tardanza para contestarles, pero creo que ya saben por qué.

Shadir: Oye…. ¿qué significa pulopo? Y sí, un Piscis con depresión es cosa seria, te lo dice alguien que cumple el 19 de marzo, jejeje. Ahora, con respecto a Máscara Mortal y Afrodita… los Piscis a veces perdonan, pera a veces nos encantas hacernos rogar ¡BUAJAJAJAJA!

Vibeke: Pues verás, me gusta ponerlo de san Buda porque es el centro de burlas de los dorados, pero pronto verás (sí, en este capi) lo que piensan Mu y Shaka.

Shivatatenshi: Ay, amiga, Milo sufrirá, mucho… pero por ser un completo imbécil… y por hacer sufrir a Saga… Si quieres saber más, te doy un dato: aquí en Venezuela se escucha mucho una canción de merengue, que se llama "Dormir juntitos". En lo personal, odio el merengue, pero esta canción me hizo pensar en Saga y Milo, y en cómo hacer que tengan conflictos. Así que si quieres una pista sobre lo que se viene con esos dos, escucha la canción. Con respecto a Kanon… espero que no vayas a matarme después de esto…

Lady Grayson: Espero que estés contenta, ya tienes a tu pareja favorita en mi fic! Ahora bien, espero que tú tampoco quieras matarme por el conflicto Máscara – Afrodita…

The Shade Ghost:… creo que voy a tomar un curso de dibujo japonés y manga… aparte, quisiera escuchar tus ideas, fíjate que le he dado gusto (eso espero, sino, reclámenme) y de ti ni siquiera sé cuál es tu favorito. ¡Sé que tienes ideas, sácalas a la luz!

Anna-Li: Vaya que SagaxCamus sería excelente… te digo que lo tenía en mente desde antes de escribir este fic, porque me parecen una pareja bastante chic, pero cuando me puse a combinar, y a leer los reviews, me di cuenta de que SagaxMilo es conflictiva, y muy emocionante así que tuve que reasignar a Camus con el otro Saga: Kanon. Y hablando de Kanon… creo que ya sabes el motivo de sus pesadillas¿no? Sino, en el noveno capítulo sabrás cómo termina todo ese problema.

Dark-Folken: Pleased to meet you¡Qué alegría¡Alguien más lee mi historia! Pues gracias por tu tiempo. Antes que todo, este fic lo hice por inspiración de mi amiga Lady Grayson, y por todas las que me dieron ideas, dejándomelas de review en mi otro fic. Claro, que lo publiqué diciendo que estaban bienvenidas sus ideas¡y aún estoy esperando! (claro que tomé las ideas que me enviaron) Si quieres puedes decirme cual es tu personaje y pareja favorita, y cualquier idea que se te ocurra trataré de incluirla en mi fic. ¡Un gusto nuevamente!

Maiza Herlo: Mucho gusto! Dos lectores nuevos¡qué emoción! Entonces te gusta Shaka? Mmm… bueno… sí, es el único que no está pendiente de pecar y de cometer actos paganos, pero el pobre se crió en las orillas de un río lleno de cenizas y gente muerta, a parte de la gente de ahí reza todos los días a toda hora ¿qué esperabas? Jajajaja! Y Camus defendiendo a sus amigos… pues sí, a pesar de ser un lujurioso y burlón, quiere mucho a su amigo Afrodita, aunque si te soy sincera, eso tiene un trasfondo, al que le voy a dedicar un fic… OOPS¡Hablé de más!

Joe the time traveler: OTRO LECTOR! SIIII QUE ALEGRÍA! Una pregunta… eres un chamo? Porque si es así, creo, y si mis cálculos no me fallan, que serías el primero en dejarme review ¿O ME EQUIVOCO? Pues… no manejo muchos vocablos mexicanos, y "picado" en mi país significa molesto… pero tengo entendido que "padre" en México significa chévere, así que me confundí con tu review, sorry! Sería genial escuchar una opinión masculina, así que puedes comentarme lo que quieras, sea positivo o negativo, algún error o algo, ya que lo que quiero es que disfruten leyendo.

A todos¡GRACIAAAAAAS! No saben lo que significan para mí cada uno de esos mensajes, en serio, y no dejen de enviarlos!