Doce Corazones
Capítulo XI
"Namaste"
Por Anako Hiten
"Namaste" es una forma de saludo y también de despedida en hindi, lengua hablada por la mayoría de los habitantes de la India.
Llorando en silencio se encontraba Kanon, no podía sacarse de la cabeza que estuvo a punto de asesinar a su hermano. Sin embargo, lo había lastimado gravemente y sintió un infinito placer al hacerlo, se deleitó viéndolo sangrar y palidecer. Cada vez que lo recordaba se sentía como el ser más podrido, más vil sobre la tierra.
Luego de haber recostado a Saga sobre la cama, buscó una pequeña caja de primeros auxilios que se encontraba en el baño del mayor, quien la había llenado con todo tipo de medicamentos e implementos de emergencia, ya que Kanon constantemente necesitaba calmantes para sus pesadillas y crisis de nervios, además de que se la pasaba entre caídas, cortadas, envenenamientos… sonrió al abrirla, Saga mantenía la caja actualizada para cuidarlo a él, por todos los accidentes tontos que se causaba, como si fuese un niño. Se sentó en un costado de la cama y procedió a limpiar y curar la herida que le había causado a su gemelo en el abdomen, con sumo cuidado, y también con cariño, el mismo con el que Saga lo asistía a él.
— Vas a estar bien, hermano… todo regresará pronto a la normalidad…— dijo con su voz quebrándose— Espero que Shaka logre perdonarme, arriesgó su vida para salvar la tuya…
Al terminar de curar la herida, tomó un paño húmedo y limpió la cara de Saga, y le cambió la ropa, para después abrigarlo con una sábana y dejarlo descansar. Al finalizar tomó un vaso con agua y se sentó en una silla cerca de la ventana para pensar en qué hacer luego de cometer tantos errores, hasta que de pronto le llegó a la mente una imagen… un conocido cofre que se hallaba en alguna parte del Santuario, pero no sabía dónde.
Mu se encontraba a orillas del río Ganges, donde Shaka entrenó para convertirse en Caballero, y donde pasó la mayor parte de su vida. Esperaba a que las cenizas del Caballero de Virgo le fuesen entregadas para luego esparcirlas a lo largo del río. Miraba a las cantidades de personas que se aglomeraban allí, algunos rezaban por las almas de los difuntos, otros cremaban a sus seres queridos fallecidos y lanzaban los restos al río. Retiró la caja con las cenizas y luego se encaminó a una parte menos tumultuosa. Encendió su cosmos e hizo que las cenizas volaran por todo el lugar, liberando al mismo tiempo su polvo de estrellas.
— Te he traído a tu tierra, donde has sido purificado y podrás descansar en paz— Mu se arrodilló a las orillas, con una coronilla de caléndulas en sus manos— Que tu alma vea la luz y que Buda te acoja en sus manos…
Mu dejó caer la coronilla en el agua, mientras terminaba su oración por el alma de su amigo y amor secreto. Se puso de pie y volvió a encender su cosmos, estaba listo para regresar a su casa.
— Hasta luego, hermano Shaka… nos veremos en el cielo…
Terminó sus palabras desapareciendo por completo del sagrado lugar y minutos después llegó a su casa. Estaba tan cansado, y la desolación que reinaba en su corazón contribuyó a que cayera rendido en su cama.
Rato después, notó que su hermano estaba respirando agitadamente, se hincó cerca de la cama y lo oyó hablando en sueños.
— No lo hagas Kanon… no…
— Estoy aquí Saga— susurró Kanon preocupado.
— ¿Dónde… estás? —susurró el mayor, y estiró su mano buscando tocar a Kanon, quien acercó la suya— Prométeme que no vas a hacerlo, Kanon…
— Te lo prometo, Saga…— dijo el menor besando la mano de su hermano— No haré más tonterías, no quiero volver a lastimarte.
— No hablo de mí, Kanon— dijo Saga abriendo sus ojos— Hablo de ti. Pude ver lo que quieres hacer y no pienso permitirte hacer una atrocidad como esa.
— ¿Eh?
— Tuve un sueño, y en él te vi clavándote esa maldita daga en el pecho… —Kanon bajó la cabeza al escuchar las palabras de su mellizo— ¿Piensas dejarme solo? Si tú mueres, hermano… mi alma moriría contigo… eres lo que más amo, lo que más aprecio… eres mi vida… te protejo porque a mis ojos eres un niño… eres MI niño, y a pesar de ser corrompido por la maldad no puedo dejar de verte como mi inocente gemelo menor…
— Hermano…
— Así que si te quitas la vida… yo también lo haré… —le advirtió Saga de manera firme— Una vez te dije que nos iríamos de este mundo tal y como habíamos venido a él: juntos, espero que entiendas.
— Hay una gran diferencia entre nosotros hermano… yo soy malvado, y tu deber es eliminar a cualquier ser que interfiera con la labor de mantener la paz en el mundo¿no es así?
— ¿PERO QUÉ TONTERÍAS...
— Déjame hablar— interrumpió Kanon— No sé si la maldad fue sacada de mí allá afuera, o si sigue en mí, pero tampoco quiero quedarme a averiguarlo. No sabes lo doloroso fue darme cuenta de todo lo que ocurrió, masacré a nuestro amigo Shaka, que sólo trató de ayudar; además, te lastimé a ti, casi te mato, y no sólo eso; me emocioné tanto al verte así, hasta bebí tu sangre como si fuese algún vino…
— ¡KANON, BASTA¡NO ERAS TÚ!
— ¡MALDITA SEA, SAGA, SÍ ERA YO! —gritó Kanon lanzando el vaso contra la pared— ¡ESTUVE CONSCIENTE TODO EL TIEMPO¡ESTABA ESPERANDO A QUE COMENZARAS A CONVULSIONAR PARA REÍRME EN TU CARA Y MATARTE¿QUÉ NO LO ENTIENDES?
— Ya te lo dije, Kanon, tú te matas, yo me mato— dijo Saga, viendo a su hermano perder la calma— Juntos vamos a superar todas las adversidades, somos hermanos, hermanos gemelos y debemos apoyarnos.
— No entiendes mi sufrimiento, esto es demasiado para mí— Kanon se lanzó a los brazos de Saga y comenzó a llorar— No soy tan fuerte como para cargar con tantos pecados sobre mi conciencia…
— Pequeño… es por eso que siempre estaré a tu lado, en las buenas y en las malas— musitó el mayor de los gemelos mientras abrazaba a su hermano— Yo seré tu fuerza, seré tu pilar y tu apoyo… Jamás te dejaré solo, así que tú tampoco me dejes solo a mí…
— Te quiero…
— Yo también…— con sus dedos, Saga limpió las lágrimas de su hermano y le pasó una parte de la cobija— Ven aquí, será mejor que descansemos…
El menor asintió y se metió en la cama, siendo arropado por su hermano, que le dio un beso en la frente y se dispuso a dormir.
— Siento que esto no es el final… pero espero que se me ocurra algo para evitar matar a mi hermano, o a alguno de mis amigos cuando vuelva a suceder.
Kanon se dio la vuelta y cerró sus ojos, para pensar en alguna otra cosa que no fuese lo ocurrido durante la tarde.
Se sumergió en un profundo sueño, pero repentinamente sintió unos dedos que se deslizaban con sutileza por sus mejillas. Eran las mismas caricias que había sentido antes en varias ocasiones, tan ligeras, y aquellos finos dedos que estremecían su piel… se preguntaba si era un simple sueño de nuevo, como siempre lo suponía…
— No es un sueño, precisamente, Mu…
Aquella voz… se parecía tanto a la de… No, sinceramente no podía ser…
— Sí, lo soy…
Mu se levantó de su cama, y se encontró en un sitio lleno de luz, su cama ya no estaba. En su lugar se encontraba un hombre de contextura muy delgada, de cabellos largos y rubios, y sus ojos tenían un color aguamarina brillante. Llevaba una túnica blanca larga, carente de mangas, dejando una parte de su pecho al descubierto, y un broche dorado sostenía la prenda.
— ¿Shaka? —murmuró el carnero observando estupefacto al sujeto.
— ¿Y quién más te despertaría de esta manera?
— ¡Eres tú! — exclamó Mu con la emoción desbordada, estaba plenamente feliz de volver a ver a su mejor amigo.
— A nivel espiritual, desde luego— dijo el indio con una gran sonrisa y sus ojos abiertos de par en par— ¡Qué gusto me da verte!
— A mí también… —dijo Mu sin dejar de mirar los dedos del indio— ¿Podría preguntarte algo?
— Lo que desees.
— ¿Qué quisiste decir con que quién más me despertaría así¿Acaso no es la primera vez que me… tocas… mientras duermo?
— Eh… yo…— el rubio miró hacia otro lugar— Hubo algunas cosas que no pude decirte. He venido porque sentí tu gran tristeza, además de que tus palabras… esas bellas palabras…
— ¿Cuáles palabras? —quiso saber Mu, dándose cuenta de la mirada del espíritu de Shaka, que se había profundizado.
— Nunca supe lo que sentías por mí, de haberlo sabido… —Shaka acercó su cara a la de su amigo— no me hubiera escabullido en tu templo tantas veces, solamente pare verte dormir, para contemplarte…
— Entonces… ¿no era un sueño? —el ariano lo miraba impávido— ¿Eras tú quien me tocaba así?
— Sí, y me arrepentía de ello, mas ahora me arrepiento de no haberte confesado mis sentimientos… pero es que nuestra amistad--
— Es demasiado hermosa como para perjudicarla con ese tipo de cosas— completó Mu, con su corazón palpitando a toda velocidad— ¡No puedo creer que sintiéramos lo mismo!
— A mí también me cuesta creerlo, jamás hubiese pensado que tú…
— Pero eso ya no importa, ahora podremos estar juntos y compartir nuestro amor— sonrió el carnero, pasando por alto un pequeñísimo detalle.
— No creo que eso sea posible, Mu— dijo Shaka, mientras su alma se desgarraba— ¿Olvidas que estoy muerto? Lo único que me duele de mi condición es no poder darte mi amor como lo mereces.
— Es cierto… ya no estás aquí…
— La ternura con la que despediste mis restos, y los dejaste en mi hermosa tierra… —Shaka abrazó a Mu, mientras le secaba las lágrimas— Jamás podré olvidarlo, así como tampoco podré olvidar todos los momentos que compartimos, las batallas, los triunfos, y nuestra preciosa amistad, que quedará por siempre grabada en mi corazón, esté donde esté.
— Acaso… ¿te estás despidiendo? —inquirió Mu al sentir unas cálidas gotas cayendo sobre su hombro.
— No pude hacerlo antes, y realmente necesitaba despedirme de ti…— susurró Shaka uniendo su frente con la de Mu— Si no lo hacía, no podría descansar en paz.
Ambos se miraban a los ojos, derramando lágrimas de pesar, por no poder compartir su amor, por dejarse para siempre. El fuerte abrazo que sentía Mu fue lentamente aligerándose, al igual que la esencia de Shaka. al abrir los ojos, vio cómo el espíritu del Caballero de Virgo se desvanecía como una ilusión.
— Namaste, Mu… —fue lo último que escuchó el pelilila antes de caer de nuevo en un profundo sueño…
…
Una cálida sensación lo despertó: era el sol que entraba por su ventana, sin duda ya había amanecido. Observó bien el lugar, era su habitación. Se dijo a sí mismo que quizás todo aquello había sido un largo sueño.
— No, no fue un sueño… fue su despedida… ¡DEMONIOS!
El guardián de la primera casa golpeó furiosamente la mesa de noche que se encontraba a su lado, haciéndola añicos por la fuerza del impacto. Se sentía solo, su hermano del alma se había ido para siempre, no lo volvería a ver. Sin embargo, recordó algo que el mismo Caballero de Virgo le había comentado en una oportunidad…
— Nunca estaré solo… —dijo Mu mirándose en un espejo que colgaba en su habitación— Mis amigos… mis compañeros de lucha estarán ahí para acompañarme… Namaste, Shaka….
¡EL 2006 HA LLEGADO¿Cómo pasaron las navidades y el año nuevo?
Espero que se hayan divertido más que yo!
Quisiera poner mis propósitos de año nuevo aquí, a ver si se cumplen al menos tres de ellos:
Primero: Quedar en la UDO¡NECESITO COMENZAR A ESTUDIAR! Snif… me gradué en el 2004, pero como me mudé de ciudad… bUAAA! Necesito estudiar!
Segundo: Conseguir un buen empleo de medio tiempo.
Tercero: Hacer buenas amistades en esta hermosa isla.
Cuarto: Tener mi primer novio antes de cumplir los 19 (creo que en tres meses no se puede hacer mucho…)
Quinto: Tener más lectores!
Sexto: Terminar mis nuevos fics, tanto de GB como SS… y lograr hacer uno de IY…
No soy el tipo de persona que hace esto todos los años, pero lo intento a ver qué tal…
Y bien ¿cuáles son sus propósitos?
Espero que este año sea productivo y lleno de bendiciones para todos ustedes! Lo deseo de todo corazón!
¡Gracias a todos, una vez más por seguir mi alocado fic!
