Doce Corazones

Capítulo XV

Orgullo y Soledad

Por Anako Hiten

— ¡Despiértate traidor!

— ¿¿¿Hmmmm???— Camus fue violentamente despertado por unos ojos esmeralda que lo miraban de manera rabiosa.

— ¡¡¡Despiértate, te dije!!!

— ¡Ya estoy despierto¿Qué te pasa...¿Kanon?

— ¿Así que Milo y tú volvieron a las andadas?

Camus observaba a Kanon con extrañeza, no sabía de lo que hablaba.

— ¿Que Milo y yo qué? No sé a lo que te refieres.

— ¡¡¡NO TE HAGAS!!! —exclamó el mellizo molesto— ¡Tú y Milo andaban revolcándose de nuevo!

Otra vez Camus no entendía. Trató de pensar, y recordó que el día anterior estaba charlando con Milo, cuando de repente estaban en la cama teniendo sexo. También recordó haber destruido un frasco misterioso en la habitación del escorpiano.


Ni se te ocurra volver a utilizarme de conejillo para probar tus experimentos... Espero que puedas salir ileso de ésta, aunque lo dudo... esta vez te pasaste...

— Es cierto... ese tonto insecto...

— ¡¡¡¿¿¿Así que lo recuerdas???!!!

— Sólo te voy a decir una sola cosa, Kanon: mi único amante eres tú, lo de ayer fue un estúpido accidente que jamás debió suceder, pero créeme que no estaba en mis cinco sentidos. Estás en tu derecho de estar enojado, pero, sabes bien que no soy bueno con las palabras.

— ¡Eres un idiota, Camus¿Cómo dejaste que Milo te drogara? —Kanon se sentó en la cama de Camus, justo a su lado, y le dio un ligero golpe en la cabeza.

— ¡¡¡No sé, no sé, no sé!!! No eres el único afectado¿sabes¡Nunca lo creí capaz de hacerme algo así! — se quejó Camus saliendo de su cama y cogiendo algo para vestirse.

Kanon se puso de pie y salió de la habitación del acuariano, no sabía qué pensar. No era todo culpa de Camus, pero...

— Tampoco tenemos algo serio como para que te pongas así…— escuchó la suave voz de su compañero— …Pero eres libre de molestarte.

— ¿Qué pasaría por tu mente si te enteraras de que pasé la noche con Dian?

Camus lo miró con una expresión de sumo enojo, no le gustó la imagen de Kanon con el Caballo Marino.

— ¡No lo hice en mi entera voluntad, no hay similitud en eso¡YO SOLO TE QUIERO A TI, NO ME INTERESA MILO!

El geminiano quedó congelado¿eran ideas suyas o el Caballero de Hielo dijo que lo quería?

— Se supone que no tenemos nada serio, Camus... ¿o es que cambiaste de opinión?

— Bueno... es que... yo... pues… esto... — el francés no supo qué decir, había soltado algo que ni él mismo quería aceptar. Para evitarse problemas habló muy rápidamente, y si el gemelo no entendía era SU problema— ¡Loquepasaesquesitequieroperonoloquieroaceptarsolodisculpame!

— Está bien— dijo Kanon muy contento— ¡Disculpado! Debo irme¡quiero saber si un gran plan dio resultado!

Se fue tarareando, mientras Camus se quedó de una pieza, sin entender por que dijo lo que dijo frente a su amante. Sonrió por lo estúpido que se sentía y fue a arreglarse para bajar a desayunar...


A la mañana siguiente, Saga se despertó bastante relajado: en su vida había tenido un descanso tan placentero. Fue a despertar a Kanon, pero éste no se encontraba en el templo. Suspiró, era la primera vez que Kanon se despertaba primero.

Comenzó a estirarse, haciendo que todos sus huesos sonaran, y fue a ducharse y lavarse los dientes. Miró la hora, y se sorprendió, faltaban solo cinco minutos para las 7 de la mañana, y debía estar subiendo en ese momento a Escorpio. Iba a ver a Milo, siempre tomaban café juntos antes de salir a entrenar. Con el cabello algo lleno de espuma, se secó en un segundo y salió a casa de Milo.

Sin embargo, olvidaba un insignificante detalle...

"Me persigue tu recuerdo todo el tiempo,

te escucho hasta en el silencio,

no aprendo a vivir sin ti…"


— ¡Rayos¿No puedo hacer esto sin quemarme?— gruñía Milo abriendo el grifo de la cocina y dejando que el agua corriera por su mano: nuevamente se había quemado preparando café. Luego de calmar el ardor de su mano, lo sirvió en dos tazas, y las colocó sobre la mesa; ya pronto llegaría Saga a charlar y a darle su beso de buenos días.

Se sentó, contemplando ambas tazas, sentía que olvidaba algo, algo que no quería recordar... hasta que se obligó a hacerlo, arrepintiéndose luego por haberlo hecho...

"... y pongo un cubierto de más en nuestra mesa.

Cada día se me olvida que no estás...

Mi mente niega esa verdad..."


Al mismo tiempo, Saga estaba subiendo los últimos escalones para llegar a Escorpio. Ya llegaba a su olfato el olor a café quemado que preparaba Milo, pero de igual forma se lo bebía, porque veía con cuánto afán se lo preparaba. Subió un poco más, y al ver la entrada, tuvo la visión de lo que había presenciado la tarde anterior: Milo en la cama con Camus...

"Igual que a mí,

que me ha dado por llegar temprano a casa…

y en tu puerta es que recuerdo que vivo en otro lugar,

doy la espalda, media vuelta...

y me voy..."

Milo sintió la presencia de Saga cerca, quizás iba a disculparse, pero al asomarse vio que se devolvía por el mismo lugar.

— Te arrepentiste…— susurró Milo queriendo correr hacia él— No te vayas, Saga... quiero... que regreses conmigo...

"Y yo te veo…

a través de la ventana cuando te vas,

y llorando me dan ganas de decirte

'quédate...'"

Así pasaron los días, y Saga y Milo sin atreverse a pedirse perdón, sin hablarse. Por un lado, Saga extrañaba que su Escorpión lo besara, le hiciera el amor todas las noches; se aferraba a sus almohadas para no sentirse solo en esa enorme cama, donde pasó tantas noches a su lado.

Por el otro lado, Milo odiaba dormir solo, jamás le había gustado, ya que tenía la costumbre de hacer el amor antes de dormir, pero ahora lo hacía porque no tenía opción. El lugar en el que dormía casi todas las noches ya no era bien recibido, además de que no se rebajaría ante Saga. Si éste no lo quería, entonces¿para qué pedirle perdón?

No iba a engañarse, lo amaba, y aún le dolía recordar que el geminiano nunca lo quiso.

Ambos estaban solos en sus habitaciones, a la hora en la que debían estar juntos, amándose...

"¿Por que estamos durmiendo solos...

si nos seguimos queriendo?

¿Si nos seguimos amando no dejamos de lado el orgullo y volvemos?

A dormir juntitos

Ay, como antes…

A dormir juntitos

Bien juntitos

A dormir juntitos

Abrazaditos

... y borrar lo que empaña nuestro amor..."

El calor se volvía cada vez más sofocante en Atenas, y lo peor de ello era que los Santos Dorados estaban en sus días de mayor entrenamiento. Aioria se encontraba terminando sus nuevos movimientos de ataque, mientras que los demás pausaban constantemente para refrescarse, y agradecían más aún que Camus estuviese utilizando su Rayo de Aurora frecuentemente, pues las ráfagas de frío les hacían más fresco el entrenamiento.

Shura, quien ya había destruido la mitad del lugar gracias a la fuerza de su brazo, se detuvo un momento para respirar, y miró a Aioria, preguntándose por qué el Caballero de la Quinta Casa se mostraba tan eufórico con él cuando se emborrachaba. Se encaminó hacia el León, y se posicionó en frente de él, pero como estaba tan concentrado lanzando sus golpes al aire, no vio lo que tenía enfrente, y el español recibió un buen trancazo.

— ¡¡¡¡AAAYYYYY!!!!

— ¡Lo siento, Shura¡No te vi, lo siento!

— ¡Siempre mi nariz! —farfulló Shura sacando un pañuelo y limpiándose la sangre que brotaba de su nariz.

— ¿Pero qué hacías parado ahí? —preguntó Aioria ayudando a limpiar la nariz de su compañero.

— Pues sólo querría charlar... y bueno, quería saber algo...

Aioria se mantuvo de pie frente a su amigo, mirándolo curiosamente, pero no dijo nada, solamente su silencio era suficiente para hacerle entender a Shura que hablara.

— Es que... Saga anda algo preocupado... porque siente que estás enojado con él.

— No sé de qué me hablas, a Saga lo trato al igual que siempre— mintió maravillosamente el León.

— No te hagas... llevas dos semanas sin dirigirle la palabra... ¿acaso hizo algo que te hiciera enfadar?

— Entonces te seré sincero— comenzaba a contar Aioria, cruzándose de brazos con un gesto de mucho desdén— Estoy enfadado con él por lo que le hizo a Milo, porque no es como él cree, que fue venganza; yo lo vi hace un tiempo muy engañándolo con alguien más.

— ¿¿¿Ah, sí¿Y con quién? —inquirió el español, que casi brincaba de la emoción— ¿Qué viste?

— Vi de qué calaña es Saga— dijo el otro muchacho ya enfadado— y así también pude ver de que tipo de calaña eres tú, porque eres el amante de Saga¿o me equivoco, mi estimado Shura?

— ¿¿¿YO??? . ¡¡¡JAJAJAJAJA!!! —rió el de cabellos negros, muriéndose de la alegría— Eso sólo fue una vez¿no le hablas por eso?

— ¡Por favor¡Son una espectacular pareja! — bufó Aioria elevando involuntariamente su tono de voz— ¡Son tan impertinentes y tan iguales!

— ¿Y yo por qué impertinente¿Acaso te molesta a ti eso?

— ¿Y QUÉ ESPERABAS¿QUE TE APLAUDIERA POR REVOLCARTE CON OTRO QUE NO ERA YO?

— ¿Eh? — Shura dejó de sonreír, demasiado claro habló Aioria— ¿por qué?

— ¿Aún lo preguntas¡No soy como Milo, o Camus, de los que flirtean sin sentir nada!

Shura sonrió muy malvadamente, de lo cual el león se dio cuenta.

— ¡Mi plan ha salido a la perfección!

— ¿Plan?

— El día que nos viste... el beso... todo fue minuciosamente premeditado… sí, claro¡dos segundos antes de que llegaras!

— ¿Premeditado? — miraba al español sin querer entender... aunque sabía, no quería asimilarlo.

Shura se recostó sobre una baranda, y enredo sus dedos entre sus cabellos, sonriendo cínicamente — Desde ese día no le hablas... eso fue lo que te delató— continuó el español— Pero el muy ¡bastardo me cobró el favor!

— ¿Así de bien me conoces¡Ja! —el de ojos verdes cerró los ojos, sonriendo con insolencia— Lo admito, me gustas… ¡pero ni creas que voy a pasarte de gratis esa humillación!

— ¡Tú jamás hablabas! Tenía que averiguarlo de alguna manera, gatito, y esa fue una gran idea. Vamos¡admítelo!

La sonrisa se borró del rostro de Aioria, quien lo miró a los ojos, y se acercó al español, casi rozando sus rostros.

— Esta conversación la terminaremos en mi habitación esta noche, ya es casi lo hora del almuerzo.

— ¡Jo! Estoy de acuerdo, así llevaré un buen vino— dijo Shura imaginándose qué harían esa noche.

— No… quiero estar sobrio…— musitó el leonino sobre los labios de su compañero— Para que no te queden dudas…

Luego de calentar al español, se retiró sonriendo socarronamente… ¡cómo disfrutaba provocarlo! Además, estaba picado por la trampilla que le había tendido, y en la que cayó redondito. No le importaba, al fin y al cabo le había sacado un peso de encima: nunca iba a saber cómo decirle que le gustaba. Rió para sus adentros y continuó subiendo hasta el comedor, donde sólo estaban Aldebarán, que se veía muy estresado y Mu, con los ojos perdidos.

— ¿Y es que nadie pretende comer hoy? —inquirió el muchacho.

— El PATRIARCA olvidó mandar a hacer las compras del mercado… —gruñó Aldebarán, tenía exceso de hambre y nada que le llenara el estómago— ¡Salió hace dos horas a comprar comida preparada… y aún no llega!

— ¿Y él¿Ya desfalleció de hambre? —señaló al pelilila.

— No, anda deprimido… el pobre no puede dormir…

— Cuando nos llenen el estómago, trataremos de animarlo¿sí? —sugirió Aioria, no le gustaba ver a Mu en ese estado.

— Yo… voy a mi casa…—el ariano se levantó, y al comenzar a caminar se desplomó, cayendo en seco al piso del comedor. Aldebarán y Aioria le asistieron, alarmados por el repentino desmayo del Caballero de Aries.

— ¡Mu!

Lo cargaron, era muy raro que se desmayara así sin más, y lo llevaron a su casa para que reposara.

— Espero que no sea nada malo, porque ya hemos suficiente con la muerte de Shaka. —dijo Aioria subiendo las escaleras.

— Y yo espero que no sea lo que yo estoy pensando… — murmuró Aldebarán llevándolo en su espalda, echándole una mirada preocupada a su compañero.


FELIZ NAVIDAD ATRASADA!!!! Hoy es el último día del año 2006, y pues hoy subo este capi para no despedir el año sin haber publicado nada, ya que he estado muy ocupada, entre la mudanza, los empleos, la universidad, y mi koi no he tenido tiempo para nada! A parte de que he estado escribiendo otros fics... jejeje Naruto y Gravitation han acaparado mi atención, ku ku ku!

Quiero agradecer a todos aquellos que siguen la historia, ya que significa mucho para mí que se tomen unos minutos para leer lo que con tanto afán escribo nn!

A Huraker, Spark Valkov, Life is a Dream (Karu-chan), y milo2046, MUCHAS GRACIAS POR SUS REVIEWS!

Curiosamente, el año pasado, al publicar el capi XI, coloqué mis propósitos de año nuevo, cosa que nunca suelo hacer, y, rvisando en fic en la red, me sorprendía al verlo, porque olvidé haber hecho eso. Me sorprendí más aún cuando vi que tres de seis se cumplieron... y lo peor es que eran los más difíciles de cumplir.

Nuevamente pongo mis propósitos para el año 2007, sólo por escribirlos:

Primero: Tener un grupo de panas para salir a joder.

Segundo: Tener más clientes de Animé.

Tercero: Terminar mis fics de GetBackers, FullMetal Alchemist, Naruto y Gravitation.

Cuarto: Aprender a decir "Al carajo!" y que no me importe lo que los demás piensen.

Quinto: Llegar a tener al menos 100 series de animé en mi db.

Sexto: Quitarme la flojera y hacer ejercicio.

Séptimo: Actualizar mis fics más a menudo!!!

Que los suyos se cumplan, y que este año desaparezca buena parte de la maldad del mundo... y que no pasen más tragedias, ya esta como que bueno de tanto, no?

FELIZ, PRÓSPERO, SALUDABLE Y PACÍFICO AÑO 2007 PARA TODOOOOOOOOOOOOOOOS!