II.

Al llegar a la casa de Kurogane, el rubio corrió a la entrada, junto con Mokona, apresurando al ninja.

-¡Corre KuroPuu!-gritaba el rubio emocionado

La casa no era muy grande, pero si muy acogedora. La parte del frente tenia un camino de terracería y árboles pequeños alrededor, dentro tenia dos cuartos, divididos por el salón donde recibían a las visitas; una cocina, el dojo, donde entrenaba el ninja. Las habitaciones del los sirvientes en el fondo -que eran un matrimonio de ancianos quienes estaban muy contentos de que su señor hubiese regresado- En la parte trasera había un pequeño estanque rodeado de piedras y un jardín con flores variadas. Kurogane les mostró toda la casa y los presento con los señores Hina; luego de eso los dejo en una de las habitaciones para que se instalaran; a Mokona le gusto la casa, por que le recordaba a la tienda de Yuuko, y al mago le pareció encantadora y mas por que por fin descansaría un poco de todas sus aventuras, al fin y al cabo ese seria su hogar.

Rápidamente se acostumbraron a vivir ahí y mas cuando el ninja, mando a construir un cuarto para que Fay lo usara como estudio, el ex mago, seguía molestando al moreno con sobrenombres, pero el ninja ya no lo perseguía para matarlo… encontró un forma mas fácil de desquitarse del rubio.

-Kuro wan wan, ¿esta misión no durara tanto como las otras? -decía con un puchero, el rubio

-Haré todo lo posible por terminar rápido… no puedo estar mucho tiempo sin ver tu hermoso rostro -al mago se le subieron los colores al rostro y ya no dijo nada… si Kurogane encontró una buena forma de hacerlo callar. Mokona solo sonreía; le gustaba que sus amigos se llevaran mejor entre ellos.

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Las misiones que tenia el moreno, si bien no eran muchas, algunas duraban hasta semanas, y Fay -aunque no lo dijera- lo extrañaba, mas cuando salía con esa mujer ninja llamada Souma, no es que le desagradara pero entre mas lejos de Kurogane estuviera… mejor; para su mala suerte esta era una de las ocasiones en que iban juntos esos dos.

Fay estaba tomando el té con Mokona, sobre unos cojines frente al estanque y en ese momento dejo salir un suspiro, lo que ocasiono que la manjuu, le cuestionara.

-¿Fay san extrañas a Kuropon?

-Mokona chan, siempre tan perceptiva.

-¡Es una de mis ciento ocho habilidades! no debes estar triste, dijo que no tardaría.

-No es el tiempo, lo que me preocupa es... -el rubio no termino la frase.

-Mokona entiende, es esa chica ninja la que te preocupa.

-… -Fay, agacho la cara para que la pequeña no viera su sonrojo al verse descubierto y la bolita blanca siguió hablando.

-No debes preocuparte; Kurorin la ve como una compañera solamente, él esta interesado en cierta personita, que tengo frente a mi, Fay la miro con ojos esperanzadores y pregunto.

-¿Tu crees Mokona?... el nunca, me vera de esa forma… solo me cuida por que se siente, responsable de mi… y yo no quiero ser una carga… por eso si es necesario… yo me alejare para que encuentre la felicidad… y forme una familia, se lo merece.

-Eso significaría tu muerte ¡no! ¡Yo no quiero que mueras!- la bolita blanca abrazo al mago.

-Se que tu entenderás, kurorin merece una familia y por eso tengo que dejarlo para que la busque.

En eso se oyó una voz, que provenía a sus espaldas.

-¿Para que busco?... lo que ya tengo -dijo el ninja, quien iba entrando.

-¡Kurorin! -grito la manjuu, lanzándose a los brazos del ninja.

-¿Me extrañaste bollo blanco? y tu Fay ¿no me saludas? ¿Acaso tú no me extrañaste?

-Claro que si, Kuropon -el mago se levanto y abrazo al ninja- ¡que rápido terminaste tu misión!

-La verdad deje que Souma terminara los trámites con el Señor Feudal, yo me adelante para estar con ustedes… ¡¿y que es esa estupidez que escuche? ¡¿Te iras? ¿Acaso ya no quieres estar conmigo?

-No es eso… tu sabes que aquí estoy muy contento, pero tu debes encontrar a alguien para casarte… y yo lo entenderé.

-Mira… pensé que eras tonto pero no tanto, ¡¿acaso no te das cuenta que yo ya encontré a esa persona?... y eres tu -el rubio se quedo boquiabierto; no daba crédito a lo que escuchaba ¡¿de verdad estaba diciendo Kurogane que él era su elegido? – ¿no dices nada?... perdón si te asuste… no era mi intención, no te preocupes si no correspondes mis sentimientos… nuestra amistad no acabara...-el ex mago no lo dejo continuar.

-No, no... Yo también te quiero, no sabría decirte desde cuando, solo se que te necesito a mi lado… para siempre, contigo me siento protegido -abrazándose al ninja escondió la cabeza entre el cuello de su moreno- me siento tan triste cuando te vas a tus misiones, y cuando regresas estoy tan contento… me siento completo.

Kurogane, bajo a Mokona para abrazar por la cintura a Fay con una mano y con la otra alzo el rostro del mago para darle un beso… que el de ojos ámbar acepto de inmediato, abriendo la boca para que Kurogane tuviera total acceso a ella. Bajo sus brazos para acariciar la espalda de su rubio, hasta su trasero apretándolo; lo que provoco un gemido de Fay; con mucho trabajo el ninja se separo del rubio, quien lo miro cuestionándolo.

-¿Que pasa Kuri papi?

-Lo siento Fay… es que acabo de llegar… después de cabalgar dos días seguidos ¿entiendes verdad?

-Es verdad, que tonto soy, descansa un poco aquí- recostándolo en los cojines- preparare la comida.

Fay, preparo la comida y llamo al ninja quien devoro los alimentos, mientras D. Flourite le preparaba el baño. Mokona acompañaba al ninja tomando sake o sea que a la hora que llego Fay -para avisarle que su baño estaba listo-, mokona ya estaba dormitando sobre uno de los almohadones. Los chicos la dejaran descansando.

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El baño era bastante grande; con banquitos para colocar las toallas y sentarse, la tina empotrada en el piso de madera , con escalones para sentarse y tan grande que cabía perfectamente Kurogane. El rubio lo esperaba con las cosa para el baño -toallas limpias y jabón-, al llegar el moreno dejo las cosa y ya salía… cuando lo detuvo el ninja.

-¿Adonde vas?

-Voy a prepararte la cama, para que descanses… amor.

-Después, ahora quiero que me acompañes a bañarme.

-Ha… hablas en serio… -el rubio no cabía de alegría ante la proposición.

-Claro ven…-le susurro al oído el ninja.

-S…si.

El moreno empezó a quitase la ropa; dándole la espalda al Fay, afortunadamente para el rubio si no vería que practícamele babeaba, pues nunca había visto al ninja desnudo y admiraba: su espalda ancha y musculosa, esas piernas firmes y torneadas y que decir de se trasero que parecía esculpido con cincel. Si definitivamente; el rubio apreciaba el espectáculo. El ninja giro la cabeza y alzando una ceja preguntó.

-¿Te piensas bañar con ropa?

-… -el ex mago seguía mudo por la impresión. Al ver que su compañero no se movía, giro para encararlo… grave error.

-¡Hay mi dios¡ -salto el rubio, por que al voltear Kurogane. Fay pudo admirar lo que a su ninja lo hacia ser hombre y solo atino a tartamudear- E... e…es enorme -señalando el miembro del ninja, quien se ruborizo y de inmediato; se cubrió con las manos.

-Tonto.

-Es que nunca había visto uno así.

-¡¿O sea que has visto muchos? - pregunto el ninja, algo molesto.

El mago se hizo el loco, para no contestar y comenzó a desvestirse, dejando ver poco a poco su piel pálida. Y ahora el que babeaba era el moreno, quien no se quedo quieto y ayudo al rubio a desvestirse, se acerco y pego su cuerpo al de Fay, quien al sentir el contacto tembló; el moreno sintió el movimiento y abrazo más a Fye, pues pensó que era por el frio. Lo Halo y lo llevo a la tina, donde se sentó y al rubio lo sentó sobre sus piernas. Enjabono el pecho de Fay, tardándose, pues pellizcaba los pezones de su pareja que gemía bajito; esté a su vez acariciaba los muslos del ninja y sus pantorrillas… cuando se canso, colgó los brazos alrededor del cuello del moreno y comenzó a besarlo. El ninja seguía enjabonando el cuerpo pálido, bajando por el abdomen de Fay llegando hasta el miembro erecto del rubio comenzó a masajearlo con delicadeza; mientras este mordía el lóbulo de su oreja. Con un sonido gutural el rubio se vino en la mano del ninja, quien acerco la mano para lamer la semilla del rubio. Fay se giro y le quito el jabón a Kurogane y enjabonar ese cuerpo musculoso que lo volvía loco, después de lamer cada centímetro de piel morena, pasaba el jabón por ese lugar. El movimiento seguía; mientras el moreno acariciaba la espalda de su mago y apretaba sus nalgas, las abrió para meter uno de sus dedos. Eso le molesto un poco a Fay pero no dijo nada; Kurogane movía el dedo en círculos ,metiendo otro , para continuar con la tarea… de pronto ,el rubio retiro los dedos del ninja, quien se quedo esperando por la siguiente acción de su rubio, Fay lo miro y le dijo.

-Ya… con eso esta bien.

-¿Estas seguro? no quiero lastimarte.

-Si, pero me encanta que te preocupes por mi.

El moreno sonrió y alzo a Fay entre sus brazos para colocarlo en el escalón -donde hasta ese momento, estaba el mismo sentado-, el ex mago se acomodo y de inmediato abrió las piernas. Kurogane se acomodo entres ellas y comenzó a meter su pene, en el rubio quien suspiraba quedito. De un solo movimiento el mismo Fay se auto penetro de una sola estocada; consiguiendo que ambos gritaran, Fay empezó a mover las caderas , indicándole con esto a Kurogane que se moviera también, el ninja no tardo en obedecer y las embestidas no se hicieron esperar; junto con los gemidos y gritos de Fye.

-...T... te amo.

-Y yo a ti… mago tonto.

El mago sintió el orgasmo llegar y con esto las paredes de su ano se contrajeron provocando que el ninja llegara al orgasmo también. Los dos se quedaron sentados en los escalones del baño y el rubio solo se dejaba bañar por Kurogane, quien lo saco y lo sentó en los banco para secarlo.

-Kuropapi ¿ahora que somos tu y yo?

-Yo soy un ninja y tu un vampiro/mago o eso creo.

-Gracioso me refiero a nuestra relación ¿ahora que somos?

-Pues yo creo que somos pareja…. oye pero te escuchas muy agitado; quieres comer- acercando su cuello a Fay, quien mordió con gusto el manjar que su moreno le ofrecía, con la diferencia que ahora al terminar de beber lamió y beso la herida del ninja ,al sentir satisfecho a Fay; el ninja hablo.

-Ahora a descansar… vamos a la cama, pero que...- el cargar a Fay para llevarlo a la cama noto que cierta parte de la anatomía de su rubio; estaba mas que despierta. Sonriendo con suficiencia pregunto a su rubio.

-¿Fay quieres que sigamos?

-Si, si, si, pero no me veas así, si estoy como estoy es por tu culpa… ¡por tener ese cuerpo de infarto! además tus manos enjabonándome y secándome no ayudan en nada- el ninja comenzó a reír dejando impactado al rubio.

-Nunca nadie; me había acusado de eso antes.

El moreno lo llevo a su cama donde lo deposito con cuidado, empezó a besar su piel, y los suspiros de Fay no se hicieron esperar, recorrió el cuerpo del rubio, pellizcando las piernas de su amante, beso el cuellos del ex mago dejando marcas a su paso; llego a la clavícula la que mordió y de ahí paso a los pezones jugando con uno, lamiéndolo y mordiéndolo con cuidado, mientras al otro lo delineaba con sus dedos y de ves en cuando lo pellizcaba. Cuando los dos estuvieron erguidos, bajo por el abdomen ,metiendo y sacando la lengua de el ombligo del rubio, llego a la entrepierna rubia pasando un dedo por ella solo como un roce, al ver la desesperación de su rubio cambio totalmente las posiciones; quedando su boca sobre el miembro de Fay y la boca de este debajo de su pene en un perfecto sesenta y nueve. Los dos engulleron el miembro del otro en el mismo momento; pero sus bocas estaban ocupadas, por eso sus gritos de placer no salieron. La felación iba de prisa, el primero en liberar su semilla fue el rubio y enseguida el ninja. Se recostaron en la cama tratando de nivelar sus respiraciones, cosa que no consiguió el moreno, por que sintió como Fye se acomodaba a horcajadas sobre el.

-¡Kuropapi, yo quiero que me tomes de nuevo¡

-Quien lo diría… eres bastante apasionado.

-¿Y que pensabas? después de esperarte tanto tiempo a que te decidieras.

-Ya, ya, no es para que te enojes.

Sin esperar un momento, Fay tomo el pene de su amante y lo coloco en su entrada .El moreno trato de detenerlo

-¡Espera! no quieres que te prepare.

-No.

Y siguió metiendo el miembro de su moreno, consiguiéndolo y con un movimiento los dos quedaron totalmente compenetrados como dos piezas perfectas de rompecabezas. El rubio comenzó a cabalgar a Kurogane que gemía, cada vez más.

-Ah… así, así hermoso muévete mas, que rico estas tan apretadito amor -el pelinegro gemía bajo el rubio; que contento cabalgaba a su ninja.

-Mi ninja eres solo mió… mió…

Kurogane tomo el miembro del rubio y comenzó a masturbarlo al ritmo de las embestidas. El moreno se corrió dentro de Fay, con un grito y el rubio, le siguió corriéndose en los vientres de ambos. El ninja abrazo a su ex mago y lo tapo con las sabanas, quedándose dormidos de inmediato.

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Mokona que estaba en el pasillo; fue hasta el patio y se comunico con Yuuko para contarle las buenas nuevas.

-Mokona, hace mucho que no me llamabas ¿que pasa?

-Quiero contarte una noticia que me hizo feliz. Fay y Kurogane… ya son pareja.

-¡Por fin! ese ninja si que es lento, pero dime te noto preocupada ¿que sucede?

-Tú crees que Fay deje esas locas ideas de despertar a su hermano.

-No lo se, al fin todo es inevitable, tal vez el ninja sea suficiente motivo para convencer al mago.

-Eso espero

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Ahora que habían aclarado las cosas entre ellos ,la convivencia, era mejor y Mokona ayudaba; acompañando al mago cuando Kurogane, salía a misiones. Fay acostumbraba, esperarlo, en la puerta cuando sabia que el día de regreso se acercaba, pero en su ultimo viaje el ninja no encontró a su rubio esperándolo, busco por toda la casa y no lo encontró y tampoco a la manjuu; por fin llego a su cuarto y al abrir la puerta encontró a su rubio acostado con Mokona cuidándolo, se acerco a ellos de inmediato y le pregunto a la bola blanca que pasaba.

-Es que Fye san se desmayo cuando te esperaba en la entrada; la Señora Hina, lo vio y lo trajimos a descansar… no ha despertado desde entonces.

- Tal vez sea, que no se ha alimentado.

En eso estaban cuando el mago despertó, abrió los ojos y sonrió al ver que su ninja ya estaba en casa. Trato de levantarse, pero Kurogane lo evito.

-No. debes descansar.

-Estoy bien…. fue solo fue un desmayo, y yo se la causa -sonrió tiernamente.

-Si yo también; es por que no te has alimentado, no se por que si te deje reservas; eres un descuidado, debes cuidarte si no lo haces por ti hazlo por nosotros -decía el pelinegro muy enojado.

-No me regañes - decía angustiado el mago.

-Ya, no llores –lo consoló-entiende me preocupo por ti y si no te cuidas no podré ir a las misiones… sin la angustia de que te encuentre mal y Mokona no puede contigo; la Señora Hina y su esposo ya son ancianos, si no te cuidas tendré que buscar una persona que lo haga por ti, ¿quieres eso?

-¡Yo no necesito una niñera! y no estoy enfermo… ¡estoy embarazado!-contesto molesto el rubio.

El moreno lo vio y algo desconcertado, le dijo.

-No necesitas mentir para que no traiga una niñera.

-No miento, no me crees-

Y otra vez el enojo, viendo su reacción Kurogane se dio cuenta, que su rubio no mentía, llegando a entender que tendría un hijo, hizo lo impensable… se desmayo, ahora Fye gritaba mas fuerte y la manjuu, no sabia a quien ayudar al moreno tirado en el suelo o al rubio que le gritaba desde en la cama. Salió al estanque tomo un sorbo y se metió corriendo escupiendo en la cara del ninja el agua, quien despertó y la persiguió por todo el cuarto… ella solo se defendía.

-¡De algún modo tenia que despertarte Kuropon!

Fay dejo de gritar, para reírse de su extraña familia. Llamo al ninja para que se sentara con él.

-Dime Kuropapi, ¿que piensas de la noticia que te acabo de dar?

-Pues que la relación que tenemos… no puede seguir así -dijo muy serio el pelinegro. Lo que no esperaba era la reacción de Fay.

-¡Me vas a dejar! –Y los lagrimones bajaron por las mejillas del mago-…no puedo ser, ahora que te necesito mas, me abandonas pero no te culpo…

-Fye cállate ya, te decía que no podemos seguir así por que mi hijo no nacerá sin que sus padres estén casados… mago te quieres casar conmigo.

-¡Si!- grito emocionado, lanzándose a los brazos de su ninja. La manjuu se les unió al festejo saltando a la cabeza del ninja, y… otra vez corrían por todo el cuarto, Fye acaricio su vientre plano.

-Hay bebé, espero que te acostumbres a las locuras de tu papa y tu tía -los mencionados, lo miraron y corrieron a llenarlo de mimos, el moreno se separo diciendo.

-Me daré un baño y luego iré al palacio, para avisarle a Tomoyo Hime y a la emperatriz; que el sábado será la boda.

-¿Tan rápido?-preguntaba Fye.

-Yo creo que esta bien, y no es muy rápido.

-Voy contigo.

-No; tú te quedas.

-¿No me quieres llevar? ¿Te avergüenzas de mí? -y de nuevo el llanto, Kurogane lo observo y negó.

-No te creo.

-… Por lo menos soy bueno actuando –decía irónico Fay.

- ¡Eres un sinvergüenza!… pero… gracias por darme este maravilloso regalo y ahora mi futuro esposo ¿me esperaras?

-Si amor.

Con esa promesa el rubio se quedo esperando. Y Kurogane rompió record terminado todos sus endientes a tiempo.

Continuara

Agradeciendo a: Natheril –por cierto Renacer ya termino y solo esta Espejismo-, HASSEN –gracias por gastar tu crédito jejeje-, MikoChanXxX y a todos los lectores anónimos.