Capítulo 4: Corazón Delator. Se revela la verdad.
Rin despertó. Era raro, la noche anterior había… visto, a aquel chico. Extremadamente parecido a Len. A veces, dudaba si era Len, pero luego recordaba que su amigo NO era un vampiro, solo tenía una LEVE obsesión con ese tipo de seres mitológicos.
Se levantó, fue al baño, bajo a desayunar. Se cambió, y subió de nuevo a su habitación. Pero, se llevó una gran sorpresa al ver que allí se encontraba Len, cómodamente recostado en su cama.
-¿Cómo entraste?- Pregunto, tratando de que el nerviosismo no se note en su voz.
-Tengo mis trucos…- Respondió el joven, incorporándose y acercándose a Rin. Tomo la mano de la rubia, y beso delicadamente el dorso de esta. Mientras sus ojos azul zafiro pasaban a un tono color miel.
-¿Por qué tus ojos cambian de color Len?- Ya no sabía ni para que preguntaba. Algo en su interior le gritaba que se alejara de él, que era peligroso. Pero había otra vocecita que rogaba que se quedara alli con el.
-Rin… Mi princesa de las tinieblas…- Confirmado, vampiro a la vista.
-Len, solo quiero que respondas algo…-
-Dime.-
-¿Eres un vampiro?- Deseaba con todas sus fuerzas que aquella respuesta fuera un no.
-Len… No me obligues a hacer lo que estoy pensando…-
-¿Qué estás pensando?- La muchacha entonces, cansada de que la tratara como una idiota, y no respondiera a su pregunta –Aunque ella estaba 99% segura de que el era un vampiro, y ese hecho no la asustaba para nada- se acercó a la mesita de luz, y saco un cuchillo de esta. Se hizo un pequeño corte en la palma de la mano, sin darse cuenta de lo que podía ocasionar esto.
Los ojos del vampiro se abrieron como platos, al ver las gotas de sangre que salían de la mano de la joven. Se acercó un poco, deseoso de volver a probar aquella sangre, pero trato de contenerse.
-No me molesta, ni tampoco me asusta si quieres beber mi sangre. Puedo verlo en tus ojos…-
-Rin… Por favor… No me hagas esto…- Iba a continuar hablando, pero los labios de Rin le callaron. Correspondió al beso con algo de duda, pero luego de unos segundos abrazo a Rin por la cintura, acercándola más a él
Luego de separarse, Len decidio –por fin- responder la incógnita de Rin.
-Si, soy un vampiro.- Le susurro en su oído. La chica se quedó quieta, tan quieta que Len creyó que había entrado en estado de coma ahí mismo.
-¿Rin?-
-¿Te sientes bien?- Quiso abrazarla, pero la chica lo detuvo.
-Necesito pensar.-
-Pero… Rin… -
-¿Por qué mataste a Miku?-
-No la soportaba-
-Ella era mi amiga, era como una hermana para mi. ¿Solo piensas en ti? ¿No te importan los sentimientos de los demás?- Los ojos de Rin se llenaban de lagrimas por cada palabra que decía.
-Rin… No llores, me haces sentir como el malo de la novela…-
-Pues eso eres, eres un vampiro sadistico. No quiero volver a verte nunca más en mi vida.-
-Pero, Rin… Por favor, no me hagas esto… -
-Lo lamento Len, pero… Yo no puedo convivir con el asesino de mi amiga.-
-Pero…-
-Vete antes de que te mate.- Sintió como los labios de Len le daban un dulce beso en la frente. Seguido de eso, el viento frio que entraba por la ventana. ¿Por qué había sido tan estúpida? ¿Por qué siempre hablaba sin pensar? Era una estúpida, una idiota. Ahora nunca más vería a Len. Ah… Que más da…
-Yo no lo quiero, yo… ¡LO ODIO!- Grito, tirando contra la pared el pobre celular.
…
-¿En verdad lo odio? ¿O lo amo? ¿Desde cuándo lo amo?-
La joven se acostó en su cama con ''cara de nada''. Acto seguido, las lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos. Hasta que un llamado a su puerta interrumpio su ''dolor''.
-Rin! Tienes visitas!- ¡Lo que me faltaba!
-Ya bajo mama…-
Rin bajo las escaleras, y alli en la sala, se encontraba una persona muy especial para ella.
-¿¡RINTO!-
-Vaya, has crecido hermanita…-
La joven se lanzo a los brazos de su hermano, mientras este la abrazaba cálidamente.
Al otro lado de la ventana, nuestro querido vampirito seguía alli. No se había ido, claro que no. No iba a dejar a SU Rin sola con ese… ese…
-Estúpido.- ¿Celos? Claro que si. En esos momentos el queria estar abrazando a Rin, acariciando su suave cabello, su delicada figura…
Miro por la ventana de la habitación de Rin. Alli estaba ella con su ''hermano'', abrazada a el. Len apretó con fuerza una rama de aquel árbol, rompiéndola en el acto.
Entonces, vio algo que hizo que en su interior sonara un ''CRACK''.
Rinto estaba besando a Rin, y ella no oponía resistencia.
Len empezó a inclinarse un poco hacia atrás… un poco mas… un poco mas…
¡PLAAF!
Un ruido sordo. Un vampiro tirado en el piso con los ojos bien abiertos…
¿Qué rayos…? ¿Por qué…? Las preguntas azotaban la mente del vampiro tirado en el piso, mirando hacia la nada.
Mientras, en la habitación, Rin no detenia a su hermano, a pesar de saber que estaba mal. Rinto se separo de ella, mientras susurraba un ''lo siento'' y salía de la habitación.
Rin se quedo pensando en lo que había sucedido aquel dia.
¿Dónde estaba Len?
¿Por qué Rinto la había besado?
-Te necesito… Te amo… - Susurro, abrazando a la almohada. Necesitaba de el dulce y tierno Len, y también necesitaba a ese vampiro pervertido al cual amaba con locura.
-Yo también te amo, mi hermosa y amada princesa-
Cierto vampiro rubio ya se había recuperado del shock emocional, por lo tanto llego a oir las ultimas 4 palabras pronunciadas por Rin.
-Esperare hasta que me perdones…- Y dicho esto, se acomodó en la rama de aquel árbol, y se quedó mirando el cielo estrellado.
Tadaaan! Volvi! No me asesinen, tuve evaluaciones y TODAS me salieron mal, por lo tanto mi amada madre no me deja usar la computadora, por lo tanto, ahora, que ella no esta, aproveche que estoy sola en casa w.w
Chicas, anuncio que quizás les interese: El próximo capitulo será el ultimo,
Peeeeeeero… Quizas le haga una conti… Puesto que en el ultimo capitulo…
*Se pega en la cabeza con el libro de historia*
Debo aprender a callarme…
Bueno, Blacky se despide, para ir a ver a su amor imposible al colegio (?
Nah, fuera de joda. Algun dia les dire quien es :B
Se reirán de mi T_T
Recuerden que solo tengo 12 años, soy una niñita ingenua e inocente… (?
''Inocente'' … JOJOJO! NADIE ME LA CREE XD
