Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen a mi si no a Masami Kurumada, esto es sin ningún fin de lucro.
Capítulo 12:Coeur de fresa y queso por Camus.
El presumía de ser un hombre ordenado y mantener todo siempre bajo control. Y lo era.
Desde que Athena encomendó su misión ,virtuosamente él ya sabía con seguridad lo que cocinaría ,la cantidad correcta de ingredientes y hasta se preocupaba más por el tipo de caligrafía que usaría en su explicación de recuerdo, que la narración misma, pues su gusto exquisito por las lecturas le facilitaba toda la situación.
Así que, desde una noche anterior, se encamino a Rodorio en busca de sus perfectos ingredientes y a la mañana siguiente, colocó su despertador tan temprano fuera posible para elaborar su deliciosa receta.
Camus además de los libros, tenía otra afición .Coleccionar diversos y exóticos instrumentos para el arte culinaria .Así que cuando estaba por culminar su receta, para cortar un trozo de queso, sacó un bello y afilado cuchillo noruego y término decorando tal platillo.
Tan pronto terminó ,el de la undécima casa ,caminó hasta su recamara y se despojó de la ropa para preparar la tina caliente y tomar un delicioso baño. Estaba a punto de quitarse la toalla y disfrutar de un poco de descanso cuando inesperadamente ,la voz estruendosa de un santo le hizo cerrar la llave.
-¡Cam,Cam necesito tu ayuda!.
Aquella forma descarada de llegar hasta su baño solo se la permitía a un santo, su mejor amigo, Milo.
Camus suspiro resignado y salió de su baño ,observando la peculiar forma de vestir de su amigo Escorpio.
-Ya lo creo vestido así ,¿necesitas ropa?-pregunto el siberiano arqueando su ceja mientras se posaba en el filo de la puerta ,refiriéndose a la filipina y gorro sucio que llevaba su amigo.
-No ,no es eso, si no que me pueda esconder en tu Templo digamos las siguientes… doce horas-aseguro Escorpio en un tono pálido.
-¿Qué te paso?-pregunto Camus caminando hacia una silla donde reposaba su bata de dormir.
-Pues digamos que se me fueron "las cucharadas" de delicioso licor en una receta y a ciertos caballeros-refiriéndose a Shura y Aioros-no les agrado del todo.
-El día que no te metas en problemas Milo, te regalare uno de mis mejores vinos –pronuncio sarcástico el de cabellos celestes y se aproximó hacia su armario sacando un par de prendas y arrojándoselas a su compañero.
-Puedes quedarte aquí el tiempo que quieras ,ya lo sabes, solo quítate esa ridiculez que traes puesta.
El santo obedeció sin tapujos.
-Hablando de las recetas, no es de suponerse que tú ya acabaste la tuya-señalo el alacrán mientras se cambiaba la filipina por una playera casual mientras Camus le imitaba.
- Y lo detecto por el buen olor que me atrae hasta tu cocina-respingo su nariz el alacrán recorriendo la casa con descaro mientras el francés intentaba seguirle el paso.
En la estancia principal , una gran pecera con dos grandes peces dorados bailaban entre las ondas azuladas. Milo al verlos ,interrumpió su huida a la cocina y se acercó como niño a golpear la pecera con sus dedos.
-Creí que habías cocinado a tu par de charales –el santo señalo a los peces-mira que ponerle Hyoga e Isaac a este par de animalitos es para suicidarse.
Camus sonrió con frescura, tosiendo un poco para calmarse ante el comentario.-No hay nada para ti en la cocina Escorpio.
El perseverante Milo continuo suplicante mientras el francés le seguía de cerca.
-Vamos dame un pedazo de lo que sea que hayas hecho ,mira que no he cenado ni un panecito-murmuro con ojos conmovedores el santo al frio Camus, que ni se inmuto ante la súplica.-Bueno, si no me vas a dar, al menos dime que recuerdo elegiste.
-Tal vez no debería decirte, pero como sé que no te callare la boca hasta que me fastidies y termine por contarte.-aseguro el de cabellos celestes mientras se allegaba hacia el sofá más cercano y Milo le imitaba, habló –Está bien, te contare ;mi recuerdo fue…
El santo de Acuario se adentró en sus recuerdos mientras Escorpio centraba toda su atención en sus profundos ojos.
-¿Recuerdas ese juego de "la revolvedora" que inventaste?-pregunto Acuario con cierta diversión.
-Ajap- respondió Milo mientras recordaba aquella época donde sus escasos años solo eran el pretexto perfecto para excusar cualquier travesura y los nuevos juegos eran la única y verdadera preocupación.
-Pues elegí ese mismo.
Camus se recordaba sentado en una escalinata, vestido con su ropa de cama, tras sacar uno de los interesantes libros de griego antiguo que Shion le prestaba. Él permanecía hojeando tal preciado objeto mientras la suave brisa mecía levemente sus cortos mechones.
El niño estaba tan entretenido, que no vio llegar la pequeña e inquieta presencia que se aproximaba , hasta que al sentir un aliento, alzo su rostro y se topó con la gran sonrisa y ojos de Milo.
-Hola Cam ,¿qué haces aquí?
Camus lo miró fijamente, indicando lo obvio y tras una breve pausa, le sonrió ligeramente.
-Oh,ya veo, estas prófugo de las doncellas-pronuncio con cierto misterio el alacrán- pero se supone que estabas enfermo, así que debes volver a la cama.-sugirió Milo cruzando sus manitas.
-Me estaba aburriendo sin poder hacer nada más que quedarme en cama, así que vine por algo interesante para leer.
Al contestar, Milo se quedó petrificado por el enorme libro que Camus sostenía en sus piernas y al cual llamaba interesante. El solo hecho de verlo para él ,ya le había provocado nauseas.
-Eso es aburrido, mejor,¿ juegas conmigo a la revolvedora?-cuestionó emocionado el bichito.
-¿A la revolvedora?-pregunto el francés con curiosidad mientras cerraba su libro lentamente.
-Si mira Camus-declamó el pequeño alacrán, posicionándose en un pedazo enorme de escalinata-se supone que tú eres una fruta, entonces yo soy "la revolvedora" y comienzo a girar y… ¡buuu!-explico el santo girando sobre sus pies y extendiendo sus manitas como torbellino ,mientras hacia un ruido chistoso con su boca.
Escorpio tras detenerse unos segundos al marearse y virar la cabeza como trompo , explico-si te toco con mis manitas ,te parto en pedazos y entonces ya te moriste, fruta.
-Suena divertido ,pero no creo que sea buena idea Milo ,hoy no me siento muy bien-señalo el francés.
-¿Qué te pasa?
-Ayer comí algo malo y debo volver a la cama-replico el pequeño Camus alzándose de la escalinata para regresar a su cama.
Escorpio frunció su boca con descaro y reprocho-Eres un mal amigo, no quieres jugar conmigo, de hecho nadie quiere jugar conmigo.
Camus escucho atento-Todos los adultos están con sus asuntos importantes y aburridos como dice Saga y nadie nos toma ya en cuenta.-el pequeñín se dejó caer en el suelo ,cruzando sus brazos:
-Hasta Aioria ni me hace caso ,ya no los voy a querer a ninguno . Todos son aburridos.
El francés se acercó a su compañero y le deposito su mano en un hombro.
-No te enojes Milo, si juego contigo-pronuncio confiado el de cabellos celestes-pero yo seré una fruta podrida y como no puedes servirla con las demás sanas, me quedare en la escalinata a verte.
Milo se ilusiono y luego rodó sus ojos ante la respuesta.
-¡No, prefiero jugar solo!-bufo enfadado el pequeño Escorpión y se alzó para comenzar a girar como remolino.
Camus le miro atento, pues sabía que no tardaría en declinar pronto, su necio amigo.
De pronto y tras un par de minutos de estar girando, el santo de Escorpio cayó ante los ojos de su amigo ,quien inmediatamente fue en su ayuda.
-Milo,¿ estás bien?-preguntó el francesito moviendo con intensidad a su parco amigo.
Angustiado y al ver la no reacción del otro ,Camus llamó a una doncella y le hizo saber que estaba en dificultades.
Para cuando Milo abrió sus ojos, se encontraba en una cama acompañado de dos doncellas que le había dejado solo en compañía del acuariano.
-¿Qué sucedió?-pregunto confundido el santito mientras se tallaba los ojos.
El pequeñín de cabellos celestes le miraba sereno, sentado a un lado de su cama.
-" La revolvedora" se descompuso y vino a hacerle compañía a la enferma fruta podrida, así le prepare un poco de fruta con queso y panecillo a mi estilo, ya que la comida de aquí sabe horrible.
Camus señalo un plato que estaba en un imperceptible mueble próximo a la cama mientras Milo alzo sus ojos y solo observo una mezcla de panecillo de miel con frutas rojas encima y una rebanada de queso derretido sobre el bastante antojable.
Bastaba ver el derretido del queso escurriendo por el pan, para que cualquiera deseara un pedazo de el.
-El plato se llama "Coeur de revolvedora ,fresas y queso".
-¿Cómo lo conseguiste?-cuestiono Milo con intriga mientras intentaba tomar un pedazo del panecillo.
-Tengo mis métodos, además ¿creías que me iba a comer esas cosas que traen las doncellas sin sabor?.
-Vamos, dime que hiciste Cam -insistió el escorpión percibiendo el delicioso olor.
-Solo junte los alimentos de las doncellas un poco ,así saben mejor combinados. El queso y las frutas saben bien por si solas, pero si los combinas, toman un mejor sabor-aseguro el pequeño de cabellos celestes.
-Como tú y yo amigo-exclamo tiernamente el bichito-Si nos combinan a ambos ,sabremos mejor-bromeo el pequeño santito mientras el otro le sonreía.
Poco a poco esa imagen grisácea de los recuerdos del acuariano ,volvieron a teñirse de realidad.
-Después descubrí que la cocina no me era del todo indiferente ,así como tú presencia bicho de mal.
Pronuncio sutilmente el santo de Acuario cerrando su relato con nostalgia, mientras le sorprendía un santo de la octava casa aferrado a una almohada y al borde de las lágrimas.
-Cam eso realmente fue… realmente conmovedor-el santo de Escorpio se limpió sus lágrimas convencionales y se levantó cambiando de semblante inmediatamente-pero bueno ¿siempre si me darás algo de cenar, Cam?
Acuario sonrió, más se quedó un momento en reflexión. No sabía de qué manera, no sabía exactamente por qué a pesar de ser tan diferentes, pero sabía con certeza que aquella dura vida que su destino le señalo, a lado de Milo, era un poco más…confortable.
Continuara…
Ese Milongas siempre terminar robándose el protagonismo y me cobra más comisión!.
Lindas lectorcitas que están del otro lado, aquí gastando un poco de sus vidas, desde el fondo de corazón mil gracias que de no ser por ustedes ,no tendría como motivar a estos caballeros para que estelaricen mis fics y miren que ya les dio la depresión con Saint Seiya Omega haha,asi que tengo once caballeros y un marino para consolar haha y digo once porque el arquerito nomas le doy permiso conmigo!
Nos vemos pronto ya casi en la recta(-si Milo, dije recta y no rect…haha)final,espero disfruten muchísimo estos tres capis que faltan, porque yo ya lo estoy extrañando .Besos de su autora y santos para cada una.
Anonimos: acuario no camus gracias por tus bellas palabras y carla, wow!me has hecho realidad un sueño como autora al decirme que leiste el fic en una tarde!de verdad eso no sabes como me alienta!
