Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen a mi, si no a Masami Kurumada,esto es sin ningún fin de lucro.
Capitulo 13: Mousse de cereza y rosas por Afrodite.
El despreocupado santo observo el caer de la noche y no le sorprendió sentir el cosmos estresado de sus demás compañeros en su intento de realizarle una receta Athena.
Pero el de poco tenia que hacerlo, pues oportunamente ya tenia todo listo para la gran presentación de platillos que se había asignado para el día siguiente.
Todo era un murmullo y estrés en todos lados, pero el solo se preocupaba de mantener fresca y justo en su punto, la decoración de rosas que había hecho para su platillo.
Había elegido un delicioso postre de cereza, pues este fruto traía un recuerdo muy especial, así que justo a lado del plato, deposito una bella rosa amarrada del tallo de una fina tela de vestido.
Se coloco su pijama de seda, tras hacer un ritual muy sofisticado de lavarse los dientes con suavidad, acicalarse sus largos mechones y lavarse la cara con agua fría. Iba rumbo a la cocina antes de por fin tomar un descanso, cuando vio una sombra conocida entrar sin reparo a su privado.
-¿Qué quieres ahora, Ángelo?
-Amigo-salió de las penumbras- yo decía que fuéramos a celebrar que entre nosotros se quedara el premio de escuchado que nadie tiene" algo decente" que presentarle a la diosa.
-Tu siempre tan seguro ,Cáncer-sonrió el de cabellos azulados ,tomando un vaso de agua de la cocina.
-Pues así debe ser ¿no?,o entonces invítame algo de beber y cuéntame,¿ qué decidiste poner de recuerdo?-curioseó el mas tosco ,acomodándose plácidamente en una silla mientras, el otro le servía un whisky doble ,como le gustaba a su amigo.
-¿Recuerdas, recuerdas de la mujer que te platique de Rodorio?-pregunto Afrodite mientras Máscara se adentraba a sus recuerdos
Caminó el santo de Piscis entre las habituales calles de Rodorio, camuflageado de un ser común ,buscando distraerse del caótico Santuario. Aquella era una mañana donde él no buscaba nada, solo recorría el lugar observando la comida y cosas que comercializaba la gente.
No había recorrido mucho entre ese sendero, cuando sucedió.
Ella era una linda doncella, tan solo la vio .Era la mezcla perfecta entre belleza y humildad .Blanca y delicada, descalza entre la ardorosa ciudad, una joven de escasos años que cargaba una canasta con deliciosos frutos.
Al verla tan sola y como si buscase alguien con la mirada, decidió acercarse lentamente.
La joven pudo notar que alguien se le aproximaba y sobretodo por el bello parecer de ese ser, quien tenia cara de ángel.
-Buen día, ¿necesita ayuda?-pregunto Afrodite con gallardía mientras la pequeña joven le miraba pasmada. Aquello le había tomado por sorpresa.
-Buen día señor-titubeo la doncella-Le agradezco pero solo buscaba a mi hermana entre la gente. Me cite con ella en este lugar a medio dia,pero es demasiado tarde ,así que supongo que no vendrá. Volveré a casa.
La joven poco podría intercambiar mirada con el hermoso hombre ,pues le ponía nerviosa.
-Ya comprendo-pronuncio Afrodite y sin reservas ,cuestiono-si no le importa ,podría acompañarla hasta su casa, este no es un lugar seguro para una señorita como usted-sonrió.
Ella al principio desconfio,pero sentía una aura de confianza en el hombre, así que sin pensarlo mucho accedió.
Tras caminar unos pasos, el silencio se quebró con una conversación trivial:
-¿Así que eres de la villa de Rodorio?,es una lastima no haberte visto por aquí antes.
-Ni yo tampoco a usted señor Dite, eso de vivir en el Santuario y ser floricultor de los jardines del Santuario debe ser muy difícil y le debe mantener muy ocupado ¿no le parece?-dijo la doncella.
Y si, el santo de Suecia había mentido para no intimidar ni alejar a la dama, limitándose a darle parte de su nombre y un oficio el cual no ejercía mas que de pasatiempo, e incluso para protegerla del Santuario ,decidió no preguntándole su nombre.
-Solamente una persona de bellos sentimientos podría hacer maravillas con las rosas-añadió la dama, atrayendo la atención del distraído hombre.
-Si, así lo es-murmuro nerviosos el santo ante su mentira y decidió cambiar de conversación de inmediato, prestando atención al canasto que llevaba la joven.
-¿Puedo preguntar porque las cerezas?.
La dama giro su visto hacia el canasto y sacó uno de ellos.
-Señor, las cerezas son un fruto delicado del mes de noviembre. Estas frutas además de su cálido sabor, siempre traen a mi pasajes y memorias hermosas, así que prepararlas en un postre me resulta de los mas tentador. Su fruto es bello ,como la flor, como las rosas que usted dice cultivar-objeto la delicada dama mientras sus mechones se revolvían con la traviesa brisa.
Piscis se encanto de nuevo. Aquellas palabras le había resultado de los mas hermosas, como una sonrisa en el corazón.
El tiempo se había consumido , llevándose rápido la anaranjada tarde entre palabras y risas, y cuando menos lo notaron ,sus pasos los habían llevado a la modesta choza de la jovencita.
-Aquí es mi casa ,señor Dite. Debo entrar.-murmuro sonrojada la pequeña dama mientras el santo no dejaba de mirar los ojos perfectos de la chica -Hasta pronto.
-Fue un placer-susurro atento el santo y tomando delicadamente la mano, le besó el revés de la palma mientras se inclinaba.-Hasta pronto.
Observó su silueta desaparecer fugaz hacia el interior de la choza y sonrió hacia si mismo , mientras agachaba la mirada y comenzaba el regreso al Santuario.
El santo se adentro a su Templo y fue hasta los jardines donde cultivaba sus rosas. Las acaricio con delicada frescura y tomo aquella que había florecido mejor, para colocarla en un estante cerca de su cama. Estaba cansado y sin pensarlo mucho, se acostó sobre la cama y cerró sus ojos.
Entre sueños escuchaba la risa de la joven, y la soñaba correr entre las rosas de su jardín mientras el intentaba rozarla con la yema de sus dedos .Aquel sueño de estela blanca y pétalos volando al ras del viento, le resultaba de lo mas confortable.
Pero algo sucedió. De pronto aquellas imágenes comenzaban a borrarse y arder en un enorme fuego ,mientras gritos desesperados clamaban su nombre.
El santo sudoroso ,se levanto de su cama, con su corazón agitado y observando sus alrededor .Aquello había sido una pesadilla.
Mas algo le sorprendió,; la delicada rosa que había puesto en su estante estaba marchita y con el borde de sus pétalos quemados. Entonces supo que algo no estaba bien, pero no podía darse el lujo de salir a averiguar, así que decidió calmar sus ansias en el exterior de su Templo.
Se levanto de su cama y se coloco su resplandeciente armadura. Estaba angustiado.
Estaba solitario y pensativo en el Duodécimo Templo, cuando un cosmos dorado le llamo la atención. Aquel era su amigo, Máscara de Muerte.
-¿Qué carajos haces aquí afuera ,Dite?-pregunto el santo de Cáncer mientras se sentada a un lado del otro.
El dudativo santo, replico-Estaba pensando un poco en el nombramiento de Arles como nuevo Patriarca y lo de la muerte de Sagitario.-bufo suspirante-Todo esto se ha vuelto un circo.
-No deberías preocuparte por eso, mejor deberías pensar en ceder a las ordenes de Arles y así tendremos sus favores.-sonrió cínico el italiano-Piensa en el futuro que nos espera a ambos a lado de Arles y diviertete,hazlo como los demás.
El de los ojos celestes, le miró intrigado a su compañero.
-¿D e qué hablas?-hizo una pausa.
-Afrodite, ¿qué no supiste, no supiste del espectáculo que se montan esta noche los guardias de Arles en Rodorio?,ellos si que saben divertirse.
-Explícate -frunció su ceño, el sueco.
-Están entrando a las casas y cobrando sus impuestos a su manera los guardias, ahora que Arles tiene el control-río el santo-Seguro deben estar divirtiéndose con tanta jovencita por doquier.
Afrodite sintió un gran hueco en su pecho al escuchar las palabras de Cáncer en lo único que pudo pensar fue en su pequeña doncella. Se levanto de los escalones de su Templo y dejando su esplendor por el sendero ,corrió hasta el pueblo.
-¿A donde vas?-pregunto Ángelo observando la insoluta silueta de su amigo y aunque él intento alcanzarle, no pudo lograrlo-¡Afrodite!
Piscis se alzó cerca de una montaña donde podía ver el panorama de Rodorio. Aquello fue una pesadilla.
La ciudad entera que había recorrido en la mañana , estaba cubierta de miedo, oscuridad y venganza. Los pobladores corrían despavoridos de los guardias, las mujeres gritaban de desesperación y los niños eran golpeados a sangre fría mientras les robaban poco a poco sus pertenecías.
Aquello no era nada de lo que alguna vez fue un lugar de ensueño donde él había crecido, donde sus compañeros y el disfrutaban de cálidos recorridos ,no, aquello era un lugar de terror.
El santo se escabullo hasta la ciudad tratando de esforzar su mente y corazón y dejar de sentir aquel dolor que producía tal imagen. Caminó entre las calles empedradas de la ciudad, observando el reverenciar de algunos al pasar, hasta que sus pies le llevaron a donde había visto por ultima vez a su pequeña doncella.
Lo único que encontró fue una choza desquebrajándose en ceniza y dejando caer los pocos pedazos de madera que aun quedaban de pie, consumiéndose en el fuego una ultima vez.
Sus bellos ojos celestes comenzaron a arder y mientras avanzaba mas, aquella fotografía le rompía a pedazos el corazón .Al ver los escombros ,se agacho y atrapo entre sus manos un pedazo de fino vestido rasgado. Era de ella.
Abrazó aquel pedazo de tela hacia su pecho y entonces cerró sus ojos con fuerza , remordiéndose en su dolor. Aquello dolia,dolia como cientos de latigazos juntos cortándole la esperanza. Segundos después, los abrió con un brillo deslumbrante de venganza y dolor.
Guardo el trozo de tela y comenzó su camino de regreso hacia el Santuario ,sin que nadie le prestara mas atención.
Máscara de Muerte ya le esperaba en la entrada del Santuario ,observándolo desde la parte superior de un pilar de mármol. Al verlo llegar, le pregunto curioso:
-Hey tu, ¿qué carajos te sucede, crees que me puedes dejar hablado solo?-objeto el italiano mientras caminaba al paso de Piscis que no le dirigía la mirada.
-Déjame Cáncer, hoy no estoy para bromas.
El italiano vociferó ,extrañado-Arles ha mandado llamar por ti, tiene "nuevas propuestas" para ti.
El sueco se detuvo ,dándole la espalda a su compañero, aunque en el fondo, ya nada le interesaba. Decepcionado ,exclamo:
-Iré a verlo enseguida.
Aun mas absorto, Mascara añadió- Creí que tu…que tu no estabas de acuerdo con las ordenes de Arles.
-¡Basta Cáncer,!-grito el de ojos celestes ,apretando sus puños-Si Arles lo ordeno, por mi esta bien.
Afrodite volvió a sus recuerdos mientras Ángelo le mirada intranquilo ante la profunda nostalgia con que le sueco contaba el relato.
-Después te enteraste de lo que realmente sucedió-suspiro Afrodite-Yo la amaba, sin saber su nombre, sin tener motivos, y aunque fuera una simple doncella ,realmente la ame Ángelo, y es por ello que merece ser la inspiración de mi receta.
-Lo lamento amigo-murmuro sensatamente el caballero de Cáncer mientras apoyaba su palma en el hombro de su amigo, que parecía ver su rostro en la blanca luna de aquella noche.
Continuara…
A ver ,a ver!Lindos lectores, he aquí una de las razones de porque Afrodite también se volvió malo y obedecía a Arles haha!
Ojala les haya gustado, decidí mezclar un poquito de romance y dorados esta vez, aunque un poco triste eso si ,pero romance al fin de cuenta, porque esta autora esta enamorada y ese amor no la comprende hahah. Decidí no ponerle nombre ni imagen al oc doncella de este capi para que ustedes la imaginen y le asignen el que mas guste.
Mis lindos lectores creo que llorare, estamos a dos capis de terminar estos shots de cada santo, les agradezco desde el fondo de mi corazón sus palabras que me suben el animo y ahora si, corren las votaciones de los mejores santos!Nos vemos la próxima en el penúltimo capi.
