Aunque no te pueda ver
Sumary:Siempre pensé en las cosas equivocadas, mi vida llena de luz y velocidad fue truncada por la suma oscuridad… y me lo merecía. La arrogancia me llevó al límite y al fin todo se apagó. ¿Habrá alguna mágica luz que vuelva a alumbrar mi camino? ¿Una estrella que me devuelva la dignidad?
Forks dulce Forks
Sentí la suavidad en mi mejilla pero me rehusé a abrir los ojos. Era agradable y mi cuerpo estaba cómodo por lo que opté en mi bruma por seguir durmiendo y no preocuparme.
Inconscientemente me dije, si me necesitan me despertarán.
Sonreí al ver al niño de ojos verdes riendo en mis sueños, últimamente éstos estaban repletos de él, de Obi y de… otro par de ojos verdes que eran tan hermosos como inútiles.
Seguía sintiendo esa suave caricia en mi mejilla. Levanté la mano somniolientamente para apartarla, pero creo que no la moví ni un centímetro. Estaba tan cansada…
La última semana fue horriblemente agotadora, entre los preparativos, las consultas entre la pediatra de Noah y su psicóloga, compras, visitas al veterinario… porque sí, Obi también visitaría Forks con nosotros. ¿Qué más? Oh… los permisos correspondientes para hacerme cargo legalmente de Noah todo el tiempo que dure nuestro viaje. Edward viajaba con nosotros, pero él estaba incapacitado como para que Noah estuviera bajo su cuidado, por lo que me cedió la responsabilidad total del cuidado de Noah, no solo física, sino legalmente. Ese hombre confiaba en mí… y me estremecía al pensar que lo hacía con su vida, ya que era su hijo el que me estaba entregando literalmente en mis manos.
Esa caricia una vez más.
_Maldición_ gemí alejándome de la caricia en mi mejilla, volteé ligeramente removiéndome sobre el asiento sintiendo al mismo tiempo el bulto sobre mi regazo, con el que inconscientemente sabía que debía tener cuidado. Los asientos del avión eran súper cómodos, Edward había insistido en tomar asientos en primera clase, con lo cual cedí, lo importante era que él y su hijo se sintieran cómodos con el viaje, pero a mí no me hubiese importado viajar por tierra.
Vida de ricos…
Sentí una suave risa a mi lado y ya si me rendía seguir durmiendo, de todas maneras estaba más despierta que dormida ya.
Parpadeé ligeramente sacando la bruma que me incitaba a seguir con los ojos cerrados, tragué en seco… tenía mucha sed y me estiré un poco abrazando al pequeño cuerpito que dormía en mi regazo.
Abrí los ojos suavemente y me encontré con el cabello revoloteado de Noah que dormía plácidamente con la figura de Luke Skywalker aferrado en su mano, sonreí y rastrillé mis dedos a través de su cabello. Dios… amaba a este niño.
Recordé las caricias que me habían despertado y volteé a mi lado esperando encontrar a Emmett con un papel en su mano y molestando con la punta de papel en mi rostro, como hacía de pequeño… dios, odiaba cuando me despertaba hurgueteando mi oído con la punta de alguna hoja. Pero no era Emmett el que estaba a mi lado… fruncí el ceño, porque ciertamente era con Emmett a mi lado que me había quedado dormida cuando el avión despegó del aeropuerto de Phenix.
_¿Edward?_ susurré parpadeando y buscando a mi hermano con la mirada, estaba roncando a pierna suelta en el asiento al otro lado del pasillo.
_Hey_ susurró Edward sonriendo, su mirada ciega parecía mirarme a los ojos, con ese verde brillante y deslumbrante… me estremecí.
_¿Cambiaste de asiento con Emmett?_ pregunté sin poder evitarlo. Él frunció el ceño.
_Sí, hem… quería estar cerca de… mi hijo_ alzó la mano tentativamente para acariciar la mejilla de Noah que dormía en mi regazo. _Está muy tranquilo, no pensé que lo iba a tomar tan… pasivo_
Sonreí uniéndome a sus caricias. Era verdad, Noah se había comportado de una manera especial que nos había dejado deslumbrado a todos y mi hermano se había encargado de eso, que lo hizo parecer todo como una super aventura a los ojos del niño. Hubo un momento preocupante cuando tuvimos que entregar a Obi a los empleados de la aerolínea para que lo cargaran en la sección de equipaje, el pobre había sido sedado ligeramente para que durmiera todo el viaje. Noah lloró un poco por tenerse que separar de su mascota, pero con palabras pacientes entre Emmett y yo, lo hicimos comprender que era necesario y que Obi iba a estar muy bien.
_Es un niño muy inteligente_ suspiré recostando mi cabeza en el asiento sin dejar de mirar el hermoso niño en mis brazos _él comprende cuando le hablan con palabras de adulto, piensa como uno…_ sonreí. Entonces sentí la caricia que sentía en sueños en mi mejilla,
_Gracias_ susurró Edward a mi lado, su cabeza inclinada hacia mí y su toque suave me hicieron sentir muy intima con él, no era algo que me molestaba, pero… incomodaba un poco, su cambio desde ese día en el parque había sido abrumador. Él era una persona con carácter y había tratado de menguarlo para que nos lleváramos bien, de hecho nos llevábamos mucho mejor, pero aún habían momentos de desacuerdo y conflicto en los que uno u otro debíamos ceder, por el amor de Noah.
_¿Por qué?_ murmuré recostando mi sien en su hombro, él recostó su mejilla en el tope de mi cabeza. Lo sentí suspirar.
_Por ser tan paciente con todo, con Noah… conmigo. No soy fácil, lo siento_ sonrió. No supe qué decir, simplemente asentí para que él sintiera que estaba de acuerdo.
_Creo que tenemos el mismo carácter terco y obstinado…_ reí cerrando los ojos y acomodándome en mi asiento. Cielos… eran increíblemente cómodos estos asientos. _No entiendo cómo tú esposa te soportaba_
Me paralicé..
Mierda, ¿cómo pude preguntar algo así?...
Abrí los ojos y sentí la tensión en su cuerpo, su respiración calma y sus dedos acariciando aún el cabello de su hijo.
_Lo siento… no, no tendría que haber… preguntado._ comencé a separarme de él,
_Shh… hey, no_ alzó su mano para tazar mi mejilla _está bien, no te preocupes_ sonrió con nostalgia. _No te lamentes… está bien._
Me quedé mirándolo para medir sus palabras, no parecía aturdido, ni siquiera dolido por el recuerdo. Más bien, parecía culpable. Solo guardé silencio, sí él decidía decir algo pues, sería toda oídos.
La azafata pasó y nos preguntó si estábamos bien o necesitábamos algo, ambos negamos con la cabeza y sonreí agradecida mientras ella cepillaba su mano en el hombro de Edward. Descarada. Él frunció el seño y bajó los ojos.
Me concentré en acariciar el cabello de Noah, era tan suave…
_Ella tenía un carácter difícil_ murmuró a los pocos minutos _era muy temperamental y a veces chocábamos… mucho. Era muy paciente con su hijo aunque algo descuidada…_ suspiró negando con la cabeza _ella… lo dejaba ser. Por eso es que Noah es el adulto pequeño que es._
No me pasó de ser percibido el hecho que dijo, "paciente" cuando yo hubiese esperado la palabra "amorosa" o "cariñosa".
_Noah siempre trataba de llamar su atención, supongo que la amaba, aunque me es difícil pensar que la extrañe. No parece hacerlo._
Eso era cierto. Tenía dos meses junto a los Cullen y nunca, en esos dos meses sentí o vi que Noah extrañara a su mamá. Nunca había hablado de ella si quiera o me había dado señales de la falta en su vida. Siempre lo atribuí al shock o al simple mecanismo que tienen los niños de reprimir las cosas malas, pero ahora que Edward me decía cómo era la relación entre Noah y su mamá… no me sorprende que no la extrañase.
_¿Tú la extrañas?_ murmuré alzando la cabeza de su hombro para verlo, él tenía sus labios casi en mi nariz, su cabeza inclinada hacia la mía y sus ojos lejanos pero no tristes. _que pregunta tonta_ negué bajando la mirada _no me hagas caso_
_No… no la extraño como debería hacerlo_ confesó con voz culpable _Dentro de unos meses será casi un año de lo ocurrido y… no la extraño, simplemente…_
Se detuvo como si estuviera pensando en lo que iba a decir.
_No la extraño_ dijo resignado. Su mano que acariciaba la cabeza de su niño, se movió levemente hasta que sus dedos tocaron la piel de mi brazo. Suavemente su dedo pulgar acarició mi piel que se estremecía produciéndome escalofríos. _¿tienes frío?_
_Eh… no, yo…_ balbuceé al mismo tiempo que él se separaba rebuscando en el lateral de su asiento, sacó la manta azul de la aerolínea y la desplegó ante él, para luego colocarla suavemente sobre nosotros y sobre Noah acurrucado en mi regazo. Tapó mis hombros y brazos y pasó su brazo por detrás de mi cabeza, abrazándome y empujándome ligeramente hacia su pecho.
Oh cielos…
Recosté mi cabeza en su hombro y cerré los ojos,
_Gracias_
Él volteó su cabeza hacia la mía, _De nada_ susurró en mi cabello.
No sabía cuánto había pasado desde que me quedé dormida con Noah en brazos al despegar del aeropuerto de Phenix, pero había sido suficiente para que amaneciera. El anaranjado cobrizo se abría paso entre las nubes debajo de nosotros y hacía que la vista a través de la ventanilla del avión se tornara increíble. Edward me había advertido que su hijo nunca había volado en avión, Noah dormía plácidamente pero lo habría despertado para que admirara la vista.
_Cuéntame de ti Bella…_ dijo luego de unos minutos _¿cómo es tu hogar? ¿tu padre? ¿Qué debo esperar al llegar?_
Sonreí con entusiasmo y casi salté de mi asiento, él rió por mi reacción al nombrar a mi hogar.
_Estas feliz de ir ¿no?_ sonrió él.
_Si… extraño a papá, Marley… extraño mi casa_ dije sonriendo con los ojos cerrados _Edward, si hay algo de lo que estoy segura en la vida, es que te sentirás bienvenido, mi padre no dejará que te sientas de otra manera. Mi casa es pequeña, pero confortable y cómoda, no será problema mientras estemos allí…_
_Bella, te he dicho esto antes… Noah y yo podemos ir a un hotel_
_No_ le corté alzando la cabeza ¿cómo se le ocurría? _no dejaré que Noah vaya a un hotel ni mucho menos tú, necesitan comodidad y eso es lo que hay en casa, Edward… no te preocupes._
_Bella, soy ciego… no quiero ser un peso extra ni para ti ni para tu padre_ parecía avergonzado.
Edward_ tomé su rostro con mi mano libre y lo volteé hacia mí, quedó a centímetros del mío, cielos… podía oler su aliento mentolado y fresco. Con mi dedo pulgar acaricié su piel suave y bien afeitada. _por favor, no eres un peso Edward, ni tú ni Noah. Créeme, mi papá no dejará que se vallan a un hotel… ni yo te dejaré_
_¿Estás segura?_ susurró confidente recostando su frente en la mía, la punta de su lengua se asomó entre sus labios y quise removerme sobre mi asiento… cielos….
_Ssi… ya verás, mi papá puede tener 45 años y puede que sea jefe de policía, pero solo es la fachada, él es una increíble persona._ dije convencida.
_Bien… cuanto con eso._ sonrió cerrando los ojos para recostar la cabeza en el asiento.
_A demás te gustará Forks_ dije más entusiasmada todavía.
_¿Qué puedo llegara a amar de una ciudad donde llueve 360 de los 365 días del año, de unos cinco mil habitantes y que al parecer luce como una ciudad marciana?_ dijo aún sonriendo. _Oh! Sacando el hecho de que soy ciego, por lo que no podré ver nada_
_Edward_ gemí hundiendo mi rostro en su hombro _no puedes ver, pero puedes oler, tocar, sentir y mirar de tantas maneras diferentes. No te limites a lo que tus ojos pueden hacer, es tan delicioso el mundo y se puede beber de tantas maneras diferentes._
Él hizo algo que nunca antes había hecho, tomó mi mano con la suya y la apretó fuerte.
_Bella… nadie me había dicho eso antes, lo único que escuchaba era las negativas y los pormenores de mi condición. ¿Cómo puede ser que veas todo de diferente manera?... cielos_ dijo casi con frustración, pero no había enojo en su voz, sino… incredulidad. _Eres increíble…_ susurró más por lo bajo. Dios… podía sentir mis mejillas sonrojadas a fuego y luego también sentí el roce de su pulgar en mi mejilla. Tragué grueso cuando recostó su frente en la mía una vez más, _¿a qué huele Forks? ¿cómo se ve por la noche? ¿Qué se escucha?_
Me mordí el labio eligiendo varias de mis tantas respuestas,
_Huele a tierra húmeda, musgo y madera mojada, en casa huele siempre a perro mojado_ reí _pero mi perro es limpio! Solo que le gusta jugar en el barro cuando llueve_ reímos juntos _humm… por las noches cuando las nubes nos dejan ver el cielo, podemos ver las estrellas y hasta se puede distinguir la Andromeda, sé que eso le gustará a Noah… y podemos escuchar música folk en un club al que mi padre siempre va con Harry, su amigo… si quieres podemos decirle que te lleven_ él rió… dios, amaba cuando reía. La culpa y la rabia que siempre opacaba su verde miraba desaparecía en esas ocasiones.
_¿Folk Bella?... ¿En serio?_
_¿Qué música te gusta de todas maneras?_
_Música clásica… es mi favorita_
_Humm.. ¿como Louis Amstrong o Bob Dilan?_
Él rió nuevamente…. _Bella!, como Thomas Tallis, Vivaldi, Mozart, Brahms…_
_Eres un viejo…_ dije sintiendo aún su mano en mi mano, su risa alegre volvió a brotar de entre sus labios y esta vez Noah se removió en mi regazo.
_Soy un clásico Bella, un clásico_
_See…_ coincidí rodando los ojos. Edward era un viejo en el cuerpo de un hombre joven y hermoso, ermitaño a la fuerza, viviendo de los clásicos, gruñon y obstinado… pero si le decía todo eso estaba seguro que volvería a sacar a pasear su dragón enojado conmigo y quería que este viaje fuera un momento para relajarse y ser el hombre que debía ser, la vista o la falta de ella, no era un impedimento.
_¿Ya llegamos?_ la vocecita de Noah nos sacó de nuestra distención. Me incorporé sintiendo la mano y el brazo de Edward alejarse y enfoqué mi atención en el pequeñito que tenía en brazos.
_Solo una hora más cariño, ¿dormiste bien?_ cepillé su cabello revuelto con mis dedos y sonreí ante su mirada sorprendida hacia la ventanilla del avión, el cielo aún tenía nubes que reflejaban el color naranja del sol al alba y como supuse Noah había quedado maravillado.
_Si… Bella, ¿este es el cielo?_ preguntó entonces. Mi sonrisa se deslizó de mi cara y sentí la tensión de Edward a mi lado. Era una pregunta notablemente inocente, pero el peso del significado se hacía notar.
_Si Noah, este es el cielo_
Sus ojos revoloteaban en la ventanilla como buscando algo,
_¿Mi mamá está aquí?_ preguntó con curiosidad, ciertamente no había entusiasmo ni tristeza, solo… curiosidad.
_Pues sí, supongo que sí. Pero no la puedes ver, hay muchas nubes en el cielo…_
_Sí muchas…_ estuvo de acuerdo. _Y son tan bonitas… parecen algodón de azúcar!_ aplaudió para luego mirarme _¿hay algodón de azúcar en Forks?_
Sonreí…_ claro que sí, algún señor en la feria de Portland o Porth Ángeles debe vender_
_¿En serio?_ luego volteó a su papá que escuchaba atentamente cada palabra de su hijo, su mirada ciega perdida delante de él _papá! ¿Podemos obtener un algodón de azúcar cuando lleguemos?_
Edward rió relajadamente y eso me hizo pensar que ni Noah ni yo debíamos preocuparnos tanto por andar caminando entre cáscaras de huevo alrededor de él, porque parecía que todas sus paredes se habían derribado.
Finalmente asintió para el alivio de Noah y el mío, _Claro hijo… podemos obtenerlo_
Y así sabía que todo podría ir bien.
*O*
_¿Descríbela?_ pidió Edward mientras el taxi avanzaba por la calle de mi casa. Su susurro en mi oído me sorprendió pero estaba descaradamente acostumbrándome a su cercanía.
Cielos…
Fijé mis ojos en la casa a la que nos acercábamos despacio y con cuidado, Noviembre era un mes frio y las calles de Forks solían estar repletas de nieve o escarcha, al parecer había nevado, a juzgar por la capa de escarcha sobre los pinos, pero no lo suficiente como solía suceder en diciembre. Por dentro deseaba que nevara antes de nuestra partida, así Noah conocía lo que era el manto blanco que tanto veía en cuentos y películas.
_Es mediana, de dos pisos y con un estilo algo victoriano, pero solo los marcos, es blanca y hecha de madera. La ventana de mi antigua habitación esta justo sobre la entrada de la casa, al que se llega subiendo las cinco escaleras del porche. Hummm… en este momento el auto de policía de Charlie está en la entrada de autos y puedo ver a mi padre espiando en la ventana de la sala_ reí.
El auto paró y Noah rebotaba en el regazo de Emmett cuando esté le pagó al conductor, _Llegamos peque!_ dijo este al niño _¿quieres conocer a Marley?_
Noah hizo un moín, _Tengo miedo…_ su labio inferior sobresalió un poco _de no gustarle_
_Oh chico, ese perro estará encantado, a demás Obi necesita un buen amigo ¿no crees?_
Noah pareció pensarlo bien y luego asintió con cautela, aún podía ver el miedo en sus ojos. Abrí la puerta de atrás y varias cosas sucedieron al mismo tiempo cuando bajé del auto, mi padre salió de casa con una sonrisa cruzando su rostro, sentí las manitos de Noah aferrándose a mi pierna, oí los ladridos alegres de Marley mientras corría hacia nosotros, vi a Emmett arrodillarse en el suelo con los brazos abiertos para recibirlo y lo que me hizo voltear la cabeza, sentí las manos de Edward en mi cintura y su boca en el lóbulo de mi oreja, su aire caliente me estremeció,
_El aire es diferente aquí, me gusta el... olor, me gusta mucho_. Asentí tratando de parecer indiferente a su toque, pero miré a los ojos de mi padre que estaban atentos a nuestro intercambio y sabía que aunque yo pareciera indiferente, los demás no lo eran tanto.
_Papá!_ grité separándome de Edward pero sin poder desprenderme de Noah, él era lo primero, por lo que me agaché y lo recogí en mis brazos, para luego caminar hacia mi padre que venía hacia mí mirando sobre mi hombro. Dios... dios… dios… _Te extrañé_ me tiré sobre su cuerpo abrazándolo por el cuello con mi brazo libre. Sus brazos fuertes y familiares abrazaron mi cintura como pudieron y pude sentirme realmente en casa.
_Bells hija, te extrañé también_ susurró hamacándome entre sus brazos. Noah tenía sus bracitos posesivamente en mi cuello y cuando me separé de mi padre me reí por la mirada que le daba a Charlie.
_Papá, este es Noah, Noah cariño, este es mi papá, Charlie_ hice las presentaciones correspondientes y Noah rió cuando Charlie le tendió su mano saludándolo como un adulto.
_Mucho gusto jovencito, gracias por visitarme…_ Noah y mi papá se dieron la mano como caballeros y sentí un ligero roces en mi baja espalda, cuando miré sobre mi hombro, Edward estaba detrás de mí con su rostro cauteloso.
_Noah! Mira!... Obi se lleva bien con Marley!_ gritó mi hermano desde algún lugar detrás de mí.
_Ah!_ gritó Noah volteando a ver, y sí… allí en el patio delantero estaba Obi, el cachorro Beagle moviendo la cola a Marley que olía sus partes privadas con desfachatez. _Iugg_ masculló el niño en mis brazos antes de removerse para saltar al suelo. _¿qué se están haciendo?_
Emmett y Charlie rieron… _Se están conociendo al modo perro!_ dijo mi hermano levantando sus hombros como si eso fuera una obviedad.
Miré nuevamente a los hombres que me rodeaban, la mano de Edward persistente en mi baja espalda y los ojos de Charlie mirándome con las cejas alzadas, por supuesto que él sabía que traía visitas a casa y las peculiaridades de esas visitas, pero sabía que me estaba preguntando por la actitud de Edward hacia conmigo.
_Charlie, quiero presentarte a alguien_ dije al fin haciendo un gesto con la mirada para que rompiera el hielo y no sea tan observador, él solo levantó los hombros fingiendo inocencia. Señalé con una mano al hombre a mi lado _él es Edward Cullen, mi… jefe_ mierda… se sentía incomodo decir esa palabra, porque ciertamente Edward había llegado a ser más que solo mi jefe. _Edward él es mi papá, Charlie…_
Edward levantó su mano derecha en seguida y Charlie la suya llegando hasta la de Edward, sabiendo de su impedimento para ver, agradecí eso. Se estrecharon las manos con fuerza,
_Solo Edward por favor_ dijo el hombre a mi lado _ciertamente solo hay un jefe aquí y es usted Señor Swan_ sonrió.
_Edward, en eso tienes razón… pero no soy el jefe en casa, solo llámame Charlie por favor, Señor me hace sentir viejo…_ mi padre hizo una mueca.
_Charlie_ coincidió Edward sonriendo. _Gracias por recibirnos en su hogar_
_Por favor chico… gracias por traerme a mi Bella, ya se la extrañaba por estos lugares_
_¿A sí?_ pregunté arqueando una ceja a mi padre _un pajarito me contó que andabas muy ocupado, no creo que hayas sido tú el que ha extrañado._ miré con los ojos entrecerrados a mi padre, que más que eso, parecía un adolescente siendo atrapado por sus padres besando a su novia. Su mano rascaba la parte trasera de su cuello y sus mejillas se sonrojaron… increíble.
_Bueno, no precisamente yo te extrañé, todos lo hicimos, hasta Jake. Solo bueno… supongo que Emmett te ha contado_ oh cielos, parecía tan avergonzado…
_Claro que le conté!_ gritó mi hermano detrás de mí, _Vamos Swan… pareces tomate a punto de reventar de maduro!_
Mierda, tuve que suprimir una risa… cierto, mi padre parecía un tomate bien maduro.
_Conocí a alguien_ exhaló finalmente. Sus ojos me miraban como gritando "¿Contenta?" _se llama Maggie y ahora está en el instituto dando clases, es maestra allí_
_¿Cuándo la conoceré?_ pregunté presionando, oh cielos, había extrañado esto… amaba presionar los botones de Charlie.
_Supongo que para la cena, ella estaba planeando algo para hoy de todas maneras…_
_Bien_ asentí sonriendo finalmente. Di un paso y abracé a mi padre por los hombros, estaba tan tensionado _me alegro mucho por ti papá, era hora ¿sabes?_ él solo asintió con la cabeza y luego me separé suspirando.
_Edward… por favor, quiero que te sientas cómodo en tus días aquí, preparé una habitación extra para ti y Noah, espero que esté bien, Bella te la puede mostrar…_
_Lo haré_ afirmé, Edward asintió y sonrió agradecido.
Tomé la mano de Edward y dejando atrás a Charlie que se unió a Emmett y Noah para conocer a Obi, me dirigí dentro de la casa.
_Bien, presta atención, será un pequeño tour…_ dije llevando a Edward conmigo a través de la cocina, vi su sonrisa hermosa atravesando su rostro _esta es la cocina, donde mi padre hace pescado frito que es su especialidad y donde yo hago mi pollo al limón, que es mi especialidad… Emmett solo sabe cocinar huevos fritos y se les quema_ él rió y lo jalé hacia la pequeña sala _esta es la sala y es donde mi padre se sienta todas las tardes a ver los partidos de beisbol, con una cerveza en la mano y un montón de groserías…_ observé como Edward reconocía el lugar, pasando sus manos por los sofás y cepillando sus dedos por la chimenea y la mesa del televisor. _También es lugar de reunión, así que se que escucharas muchas cosas si te sientas en alguno de estos sofás… es casi vergonzoso a veces._
Llevé a Edward de la mano hasta la escalera y subí con él siguiéndome detrás _son… veinte escalones_ dije haciendo un cálculo rápido, él acarició la barandilla con sus dedos largos y gráciles. _Una vez arriba puedes encontrar cuatro habitaciones y el baño._
_¿Hay baño abajo?_ preguntó sutilmente
_Si, hay uno pequeño a un lado de la puerta de la cocina, antes de llegar a la puerta del patio_ él asintió.
Lo conduje por el piso superior y comencé por la puerta próxima a la escalera,
_Esta es la habitación de mi padre_ él fue recorriendo la pared con su mano y con la concentración grabada en sus rasgos, registrando la distancia entre las puertas y contando los pasos en su mente seguramente _esta es la habitación de Emmett_ luego doblé una esquina pequeña _ esta es mi habitación… y esta es la de invitados… aquí estarán tú y Noah_
Abrí la puerta y sonreí al ver lo linda que había quedado, en realidad nunca fue una habitación de invitados, mi padre la usaba para acumular cosas, pero la había vaciado enteramente y había acomodado una doble y otra más pequeña a su lado. Las paredes habían sido pintadas de color crema y aún había espacio para un sofá pequeño y un pequeño placard.
_Acomódate, traeré el equipaje así puedes descansar…_ quise soltar su mano pero él no me dejó.
_Bella_
_Puedes recorrer el lugar, está libre de adornos o cosas peligrosas_
_Bella…_ dijo suavemente, detuve el parloteo y me quedé mirándolo con detenimiento, él parecía abrumado y al mismo tiempo preocupado _esto es demasiado_
Oh…
_No_ sonreí _ya te dije que quiero que estén cómodos… mi padre también lo desea_
_Gracias igualmente_ dijo él con persistencia, una vez más probé sacar mi mano de la suya pero esta vez él la apretó aún más fuerte. _¿Puedo… puedo preguntarte algo?_
Edward Cullen nervioso… ¿en serio?, cielos…
_Claro_ dije apretando su mano para que prosiguiera.
Él pareció dudar por un minuto, pero pude ver la determinación en su cara. Sus ojos brillaron momentáneamente y luego parecían decididos.
_¿Quién… quién es Jake?_
Oh cielos…
Me quedé paralizada en mi lugar tratando de averiguar si en verdad me había preguntado eso, Jake… me había olvidado hablarle de él. Pero Jake pertenecía a una parte tan privada de mí, que hablar de él era como romper una regla o algo así.
No podía hablarle de él… no aún.
Sonreí con nostalgia y solté su mano aunque él parecía no querer hacerlo. Pero no la puse a un lado de mi cuerpo, la llevé hasta su rostro y tacé su mejilla,
_Ahora descansa Edward, descansa y mañana sabrás de Jake_ me paré de puntillas y besé su mejilla para luego alejarme, vi su rostro antes de cerrar la puerta detrás de mí y no me gustó lo que vi. Desconcierto y decepción…
Mañana.
Gracias por los posibles reviews, besotes y nos vemos! ¿Quién es Jake?
