Capítulo 2 Encuentros...

El avión acababa de aterrizar, era martes 1:30 de la madrugada. Un joven de cabello naranja, ojos color azul-verde, esperaba sus maletas, a la par de él se encontraba otro joven de cabello negro muy corto de ojos grises, y con una cicatriz que abarcaba desde su ojo izquierdo a la comisura de su labio. Estaba impaciente por irse de ese lugar, lo que más odiaba de viajar es que tardaban mucho es salir del aeropuerto. Tal vez lo único bueno del viaje era su misión rastrear a la hija de su jefe un día antes y mantenerla custodiada por un mes entero. Estaba seguro de dos cosas, la primera: atraparía a la chica. La segunda: odiaba Japón.

Cerca de ellos se encontraba un grupo de 6 jóvenes y un señor, rodeados por 6 guardaespaldas. El señor, un hombre de 35 años, ojos color azul oscuro, cabello azul muy oscuro casi pareciendo negro, se sentía un poco emocionado. Pues la reunión con su socio y amigo duraría un mes entero, vería a la hija de este y si mal no recordaba ella aún no lo aceptaba ayuda de él. Varias imágenes quisieron pasar por su mente más él las bloqueo, se sentía culpable por aquel incidente. Además quería ayudar, no sabía porque pero quería hacerlo. Los cinco jóvenes, eran uno de cabello azul de dos colores y ojos violeta, un pelirrojo de ojos azules, un rubio de ojos grises, un castaño de ojos verdes, un moreno de ojos verdes y una jovencita de cabello de dos colores castaño y rubio de ojos verdes. Todos tenían 22 años. Estaban cansados fue un viaje largo, pero al mismo tiempo corto, para llegar a Japón tenían sueño pues no durmieron. El de ojos violeta, Kai Hiwatari observaba a su padre que se miraba raro, extraño, tenía el presentimiento de que el viaje tendría muchas sorpresas.

Los dos grupos se fueron por lados diferentes pero al mismo destino, los primeros en llegar a su destino fue el grupo de Sergei Hiwatari, hospedo a su hijo y los amigos de él en el hotel mas famoso de Japón ミーティング "Encuentros" que tenía la forma de un castillo, el hotel había sido construido por dos motivos uno alojar a las personas y dos para que las alma solitarias o perdidas se encontraras, según decían el que alojaba ahí encontraba a viejos amigos, viejos amores, parientes o encontraban a su alma gemela. Sin embargo nadie creía eso, se rumoreaba que era por pura publicidad. Pero en realidad el hotel si hacia encuentros en varias formas. Sergei conoció el hotel ahí fue donde conoció a aquel amor platónico.

Sus habitaciones se encontraban en el penultimo nivel el 15, cada uno separado excepto por la joven Julia Fernandez y su novio Tala Ivanov. Al entrar a su habitacion lo primero que harian seria descansar, el castaño Ian Papov dormiria le dolia el cuerpo, el moreno Bryan Kuznetsov se bañaria para relajarse, el rubiio Spencer Petrov veria algo de television no estaba tan cansado, Kai Hiwatari solo se recostaria sabía que el sueño llegaria en cualquier momento, Segei Hiwatari estaria en el mismo piso que ellos pero en la habitacion del fondo, tenia mucho en que pensar además visitaria a alguien en la mañana, no sabía como sentirse, mal o bien.

Brooklyn Masiefield y Kenn Shishi llegaron al Hotel "Encuentros" 15 minutos después. El primero espero en un sillon y el segundo fue por las llaves de las habitaciones.

-Sabes puedo quedarme en uno hotel menos lujoso ¿ok?- una joven rubia miraba por el balcon de su habitacion que estaba en el ultimo piso.

-Lo se, Hil, pero vez como es Romero, no le gusta que su...- no sabía como decirlo tenia miedo a como reaccionara ella.

-¿su que?- se estaba impacientando con el silencio de un joven de cabello de dos colores, castaño y rojo, de ojos verdes.

-Su estrellita duerma en hoteles de paso-

-Su estrellita, claro- murmuro Hialry quitandpose la peluca rubia sacudio su pelo, se sentia estresada eran las dos de la mañana y ella aún estaba despierta.- Raul es mejor que vayas a descansar has estado conmigo acompañandome todo el día y le dijiste a Romero que cuando yo estubiera bien regresarias a ayudar al Bar.

-de acuerdo no hay necesidad de indirectas, no me quieres ya me voy- hablo finjiendose ofendido.

-No lo digo por eso, sabes que te quiero y mucho- fue hacia él lo abrazo fuerte- pero ya es tarde.

-Lo se, nos vemos mañana, dijo que te pasaria a recoger a las 6 am- le dio un beso en l mejilla - Buenas noches Hilary.

-Buenas noches Raul- ahora estaba sola y no tenia muchas horas para dormir, le dolia la espalda y los pies, un baño la relajaria.

Un celular empieza a vibrar, ¿porque la bolsa de su pantalon esta cocido? Ni siquiera recuerda como ella lo hizo sin que él se diera cuenta, ahí va otro pantalón. Ve el numero "Casa"

-Ya voy saliendo- contesta el con su voz burlona

-Pues entonces apurate que yo no pienso limpiar tu parte-

-Esta bien, Romero ya voy-

-Y mi estrellita se quedo tranquila?

-Si, ya se va a dormir-

-Me alegro.- la voz del otro lado de telefono se escucha mas tranquila- Apurate Raul.- cortaron.

Guardo su telefono, empezo a estirarse le dolia la espalda y pies si que estuvo mucho tiempo con ella pero es su amiga y no la dejaria sola, mientras nadie supiera quien era ella, rubia, todo estaba bien. Cuantas veces no la ayudo a escapar de esos hombres que enviaba el señor por ella. Él conocía su historia, sabía como era ella y cuál era su sueño.

-Cumplir 21 y dejar de correr- susurro ya iba en el piso 4. Era mejor que se apresurara porque sabía que su negocio ya estaba cerrado pero eso no significaba que estaba limpio, Romero limpiaba la mitad y el la otra mitad. Eran las dos de la mañana era mejor apresurarse o no dormiria.

Shishi esperaba que le dieran las llaves de las habitaciones que se encontraban en el último nivel, pensaba descansar unas horas para después lanzarse a la busqueda de Hilary Tachibana. "Volveresmo a jugar al gato y al ratón. ¿Ratoncita donde estaras?" penso. No pudo evitar mirar la pantalla de la computadora de recepción, ahí se encontraban los numeros de las habitaciones y el nombre de las personas que las habitaban. La 950 le llamo la atención, no le importo si la persona que lo atendio lo regañaba.

-Habitacion 950, Tachibana Hilary.- sonrio. Tomo las llaves y se dirgio a su otro compañero. Que contemplaba una planta. -Nos han ahorrado la busqueda- Shishi sabía que Brooklyn también ponia todo de su parte para buscar a la hija de su jefe y que ahorrarse en perseguirla le alegraria.

-Esta aquí- confirmo el pelo naranja - ¿Que habitación?- haría cualquier cosa para asegurarse de que ella escapara, aúnque no lo demostrara.

-950- sonrío, tomaron sus maletas dirigendose a los dos ascensores que se abrían al mismo tiempo ellos entraron y Raúl salío aúnque se regreso para que no lo vieran, el los conocía.

"Maldición que hacen aquí? Se supone que faltan dos días para que ellos vengan por ella" penso "¿Que hago?" Se sentía nervioso, sin embargo saco su celular y empezo y discado automatico, el primero tono, el segundo, el tercero se estaba preocupando y si se durmio, el cuarto. Se sentia mal

-¿Aló?- contesto la joven

-Hil, debes salir de ahí ahora- no es que la quisiera asustar pero no tenía tiempo.

-¿Porque?- la voz de ella se escuchaba preocupada.

-Ellos estan aquí- hablo bajo. - Sal te espero en la salida.

-No- contesto ella- Vete, yo ire después.

-¿que? No- alzo la voz

-Si nos ven juntos te seguiran y ya no podre ir ahí- lo que ella le dijo lo puso en que pensar. Tenía razón.

-De acuerdo, te estare esperando. Adios.- Colgo, corrio rapido a su auto marchandose apurado, debía decirle a Romero que ella llegaria en cualquier momento y que pasaba.

La cataña acababa de meterse en la regadera cuando escucho su telefono iba dejarlo sonar más podía ser importante, vio el numero y le preocupo lo que podría haberle pasado a su amigo. Cuando escucho lo que ellos estaban allí en el hotel, se congelo, cuanto hacía para alejarse de ellos para que vinieran a hospedarse en el mismo lugar que ella, sabía que era mala idea aceptar la oferta de Romero de quedarse en un hotel de lujo. Debía apresurarse, aún tenía el telefono en el oído a pesar deque ya habían colgado, no entedía que hacían aquí antes de tiempo. ¿porque antes? ¿que estaba tramando su padre?

-Ha de queres asegurarse de que no me escape esta vez.- susurro. Dejo su teléfono en el lavamanos y volvió a meterse en la regadera una ducha antes de irse no le caía mal, además no cría que ellos supieran que ella estaba ahí. El agua cayendo por su cuerpo la desestresaba. Pensamientos llegaron a su cabeza: "Has venido antes de tiempo ¿porque? Nunca lo has hecho, ¿porque ahora? Faltan dos días para que te vea "oficialmente". Dios, Shishi esta aquí solo espero no toparme contigo. Si yo caigo en tus manos sería una pesadilla. Ojala Broo venga con él así el me protegera, sino estoy perdida." penso. Cerro la regadera envolviéndose en una toalla blanca, con otra seco su pelo, salio descalza del baño sentandose en la cama, no tenía mucha prisa sabía que ellos no la estaban buscando de seguro los habían enviado para que la buscaran un día antes, así que ahora debían de estar descansando del vuelo, conocía muy bien al chico de la cicatriz a él no le gustaba viajar y menos Japón. No sabía porque, se dispuso a sacar ropa cuando escucho murmullos afuera. Se acerco para escuchar atravez de la puerta, parecian que eran cerca.

-Ya has avisado a todos?- el conocía esa voz...

-Si 5 vienen subiendo y 6 estan afuera, unos en el lobby y otros en el parqueo.- también esa.

-Que numero de haticion dijiste que era?- "Brooklyn" penso.

-950- "Shishi" se estremecio - Esta- tapo su boca para no gritar.

-Creo que esta durmiendo, aún así toca- Brooklyn dijo. Si tocaba le daba tiempo a que ella despertara si estaba dormida y huyera.

-de acuerdo- contesto Shishi- Traeme la carretilla, el servicio de comida esta listo- hablo burlonamente. Tres toques se escucharon, Ella estaba parada enmedio de la habitación aún en toalla, no tenía tiempo de cambiarse. Tomo su mochila, no podía llevarse lo que tenía ahí, saco su unos pantalones, unas blusas... Otros tres toquidos... solo dejo sus implementos. Tomo sus tenis se los puso pero no le dio tiempo de amarrarselos... otros tres toquidos mas fuertes se escucharon... Salío al balcon, debia arriesgarse, volvieron a tocar...

-Voy- hablo suave con voz de adormilada pero audible para que la escucharan, escucho una risa.- Ahora- susurro Bajo por el balcón esperaba no resbalarse, debía llegar al que estaba debajo de ella, "no sabran que fui ahí". Agradecia al hotel de haber puesto unos floreros, aúnque nunca se había dado cuenta de ellos y también le enctro la curiosidad de como hacian para poner flores ahí a una gran altura. Bueno eso lo averiguaria otro día,se deslizo por ellos con cuidado hasta llegar al balcon de la par, pero no se detuvo siguio, hasta el proximo ya faltaba poco. Un golpe ensordecedor venia de su habitación, sabía que Shishi contaba con poca paciencia, oyo como la llamaban y en un movimiento se resbalo su pie y estuvo a punto de caer, respiraba agitadamente, el cuerpo le temblaba, llego hasta el tercer balcon empezo a pensar como bajaria a ella ya que según calculaba estaria a unos cuatro o cinco metros, escucho las maldiciones y como ordenaba a los hombres de que la buscaran.

-Traiganmela- escucho el grito que la asusto haciendo que perdiera el equilibrio y cayendo de golpe en el balcón del 15 nivel, se quejo el golpe fue fuerte, sintio que los huesos se le quebraban, empezó a pararse y se alivio de que nada le habia pasado, solo sentía dolor pero no podía ponerle importancia por el momento. Con sumo cuidado entro a la habitación, no sabía de quien era al parecer estaba vacía, no había nadie en la cama pero si habia ropa tirada que iban dejando camino al baño, camino con pasos lentos y silenciosos quería llegar a la puerta... Algo de musica se escuchaba lejos se agarro la toalla fuerte temiendo que se le cayera... paso cerca de la cama suspiro varias veces, temblaba de miedo y dolor. En un instante escucho mas fuerte la musica y la puerta del baño abriendose, se congelo asustada de lo que pensaran al verla en una habitacion que no era de ella y en toalla. Se volteo hacia el baño y vio a un joven de cabellera negra y ojos verdes salia de ahí secandose la cabellera con una toalla verde... dejo de respirar, de todo lo que había visto eso era nuevo. El joven salío de un baño relajante y lo que menos espraba era ver a una joven en toalla, estaba asombrado, ella se veía asustada y roja de verguenza ella lo rocorrio con la vista y no pudo hacer otra cos mas que gritar

-"..."- no etendía a que venía el grito, ella cerro los ojos fuerte y tapandose el rostro con las manos. El jovén no entendía nada, hasta que sintio una ventisca que le recorrio el cuerpo, lentamente bajo la vista y se vio desnudo, ahora sabía porque ella grito, el siempre salía así de las duchas además de que por eso tenía un cuarto propio.

-Bueno- susurro- acaso eres un regalo par mí?- pregunto con voz ronca, ya que la verdad no esperaba encontrar un regalo más hermoso que ese. Aúnque no era su cumpleaños.

-No- grito ella rapido y aún curbriendose el rostro. Eso le pasaba por meterse en habitaciones que no eran de ella.

-¿Te pagaron para que me mimaras?- volvio a preguntar, mientras se acercaba a ella aún secando el cabello.

-No, claro que no- dijo ella indignada por lo que el pensaba y abriendo los ojos.

-¿Entonces?- la miro divertido- eres un ángel caído o mas bien un ángel medio desnudo. Si, por tu vestimenta.

Ella se miro y pues supo que el tenía la razón ella solo tenía una toalla alrededor de su cuerpo y unos tenis. Pero al mismo instante que se miro volvio a alzar la vista, él aún estaba denudo y enserio, ella nunca había visto a alguien como Dios lo trajo al mundo.

-Yo... yo...- empezo a titubear- me equivoque de habitación- su voz se escuchaba nerviosa.

-¿Enserio?- dijo sarcastico.

-Enserio- dijo con ironía ella.

-Que bien- dijo divertido- me podrias hacer compañia-

-Ni en tus mas locos sueños- contesto ella molesta.

-¿Mis mas locos sueños?- empezo a acercarme mas a ella- Este puede ser uno de ellos- sus cuerpos estaban a escasos centimetros. Hilary temblaba del miedo, veía esos ojos verdes y temblaba, el estaba muy cerca y no sabía que hacer. En un movimiento rapido, él le arranco la toalla, asustandola y cubrio rapido sus pechos, solo llevaba bragas de seda blanca.

-Ummm...- dijo burlonamente- Hermosa- Toda su furia se estaba acrecentando en sus manos, ella se setnía avergonzada y humillada y no se iba dejar.

-Estupido- chillo y con ella una gran bofetada que resono en toda la habitación- Idiota pervertido- volvio agritarle para darle otra bofetada y un rodillaso en su parte descubierta. El joven sentia la cara ardiendo y cayo de dolor, le dolia como el infierno. Él nunca había resivido un golpe con tanta fuerza, bueno de una mujer, tirado en el suelo gemía de dolor. Hilary tomo de nuevo la toalla para envolver de nuevo en ella.

-Eres... eres...- decia entre el dolor que sentia- una... una...-

-¿soy una? ¿Que?- pregunto enfadada, todos los que la conocían, que eran muy pocos, sabían que no era bueno hacerla enfadar porque si lo hcían que el infierno los amparara.

-сука- dijo aún adolorido, ella levanto una ceja mirandolo algo confundida, sonrío ella no sabía lo que le había dicho-ведьма- Hilary le iba a contestar, cuando escucho pasos que iban corriendo y tocando en puerta en puerta, el miedo volvío a ella por un instante se habi olvidado de porque estaba en el cuarto de ese chico desnudo. Él vio como ella se asusto por los pasos ¿que le pasaba?

-Solo los cuartos vacios- escucharon gritar afuera. Él poco a poco se levanto. Toc, toc, toc... tocaron a su puerta, la castaña tapo su boca con sus manos para detener el grito que iba a salir. La habían encontrado, se la llevarían y esta vez ni siquiera tuvo tiempo de escapar bien lejos, la tenían acorralada. Empezó a temblar, detuvo sus lagrimas que ya la iban a traicionar, ella no podía dejarse ver llorando o se aprovecharían de ella.

-¿Estas bien?- pregunto algo preocupado por la reaccion de la chica, "Pero que demonio estoy haciendo, apenas la conozco, ni siquiera se su nombre, aparte de que me golpeo y me dejo la cara roja y ardiendo. Sin embargo en sus ojos se ve el miedo, temor. ¿Alguien la buscara?" penso.

-Porfavor- su voz sonaba temblorosa- si ellos te preguntan por mi diles que no me has visto por favor- rogo. Toc, Toc, Toc,... de nuevo volvieron a golpear él estaba indeciso, ella le estaba rogando.

-¿Porque?- pregunto, el nunca ha sido considerado, le valia todo lo que lo rodeaba nunca se preocupo por los demás. Pero ahora aparecia una chica semi-desnuda que lo golpeaba con un caracter que le dio algo de miedo pero no demostro, y le rogaba que no dijera que ella estaba ahí.

-Si me ven, me llevaran y no quiero- susurro. Le costo oírla más la escucho. To, toc, toc,... otra vez golpeaban, "Diablos no puedo creer lo que voy a hacer." se decia mentalmente "Nunca he hecho nada por nadie y ahora hare algo por una desconocida" Asíntio con la cabeza.

-Escondete en el baño y no salgas hasta que yo te diga ¿ok?- dijo severo, ella asíntio y se metio rapido dejo la puerta medio abierta para escuchar.- черт возьми, все для женщины- decía mientras iba hacia la puerta. Se sereno, su rostro sin ninguna expresión y sus ojos matando a aquel que estaba del otro lado. Giro la perilla y abrió de un solo. Fruncio el ceño al ver al idiota que lo molestaba

-Porque no habrías rapido, Bryan?- decia un molesto y pequeño Ian

-¿Que quieres?- pregunto molesto.

-Puedes hacer el favor de ponerte una toalla.- dijo otra voz con desagrado.

-No- contesto- No quiero ponerme una toalla Hiwatari- dijo- ¿que quieren?

-Solo veníamos a informarte que hay "policías" buscando a alguien, según dicen es una loca- hablo Kai - Estan revisando las habitaciones para asegurarse de que no se halla escondido en alguna.

-¿"Policías"?- pregunto Bryan

-No creo que lo sean de verdad.- contesto.

-Ya revisaron la nuestra, al igual que la de Tala y Julia- dijo Ian entrando en la habitación de su amigo al igual que Kai.

-Claro pasen- dijo con sarcasmo. Cerro la puerta de un golpe. "Así que la policía te busca, por eso estas huyendo" penso. Sintio como la toalla caía en su rostro, gruño, se la puso. Vio a Ian entrar al baño, fue a buscar ropa para ponerse ya que no iba a estar desnudo. "Demonios el baño" se maldijo al recordar que la chica que según buscaba la policía estaba escondiéndose ahí. Corrio rapido hacia el baño, esperaba escuchar gritos de ella o de su amigo pero nada, entro y vio a Ian mirando el espejo con una sonrisa burlona.

-¿Así que Bryan? ¿por que tardaste tanto en abrir?- pregunto con fingida inocencia el castaño

-¿Que te importa?- contesto Bryan revisando el baño con cuidado-

-Pues no te creo- dijo divertido Kai que entro detras de él.

-Pues me importa un bledo si me creen o ...- se volteo y callo, miro a los dos y que sonreían con burla, no entendía hasta que vio el espejo que tenia escrito con lapiz labial "GRACIAS, ERES GRANDE BRYAN" se había ido. - Hum mm, no creo que nos volvamos a ver- susurro tocandose el rostro donde recibio las dos bofetadas.

-"Eres grande Bryan"- decia con sorna Ian mientras reia- Tenían compañía ¿Acaso alguna chica de otra habitación?

-No- dijo sonriendo, "si supieras que es más un boxeador que una chica" penso para él. No volvio a contestar a las preguntas de Ian, se cambio pues querían ir a molestar a Spencer.

Había salido a escondidas, aprovechando que el estaba de espaldas antes de que abriera la puerta, solo una mensaje con su lapiz labial había dejado Bryan, había escuchado que le decían, tal vez era alguno de sus amigos pero ella no podí arriesgarse a que la viera alguien más, se volvio a trasladar al balcón de la par, esperaba que esta vez nadie la viera. Necesitaba salir del hotel rapido, además necesitaba ropa no iba a salir en toalla. Llego al balcón, no había luces encendidas, entro en silencio, la persona estaba dormida era mejor así, solo pasaría rapido para salir. Todo estaba oscuro, le costaba caminar sus pasos eran lentos y pequeños. No hacía ruido, aúnque presentía que algo le iba a pasar. Se topo con la orilla de la cama y se maldijo por dentro, era una tonta al pensar que no se iba a topar. Volvio su camino para llegar a la puerta más sin embargo dos manos la detuvieron, uno tapándole la boca y otra la garganta ¿ y si el cuarto al que entro era donde se estaba quedando su perseguidor? "La embarre, me vine a meter en la boca de lobo. ¿Ahora que haré?" La persona la hizo caminar hasta llegar al interruptor de luz, por unos instantes le lastimo los ojos más poco a poco se llego a acostumbrar. No podía ver quien la retenia, y tampoco lo queria averiguar.

Él joven de la habitación la miraba desde arriba no entendía que hacia una mujer en su habitación y menos en toalla y tenis.

-¿Que quieres aquí?- pregunto su voz era profunda y fuerte.

-...- hizo balbuceos pues no podia decir nada. Además ella no conocía esa voz.

-No hablas el idioma?- pregunto pues no entendío lo que dijo. Como respusta obtuvo un asentamiento de cabeza- ¿Entonces porque no hablas bien?

Hilary con miedo, levanto sus manos que temblaban y señalo la mano de él que cubria su boca. Él rubio no se había dado cuenta de donde esta su mano, ahora entendía porque solo balbuceaba. Quito su mano pero dejo la otra en la garganta.

-Siento, haberme metido ne la habitación- hablo con miedo - Le juro que no soy una ladrona o asesina.-

-Entonces que haces aquí?- le creyó.

-Yo...- escucho de nuevo los pasos de varias personas en el corredor.- Por favor se lo suplico, no deje que ellos me lleven.

Escucho como su voz entro en pánico con los pasos de las personas, tenía curiosidad desde hacía minutos de porque había tanto ruido afuera a altas horas de la noche. Pero sintió mucha más curiosidad ¿el porque ella le suplicaba ayuda? si ni siquiera se conocían. El era como sus amigos frío, distante, no social, pero siempre sintió una debilidad por las mujeres que pedían ayuda. Bufo, poco a poco soltó su agarre de la garganta de ella. No se movió se quedo ahí quieta, esperando que le haría ese hombre. De reojo vio como él salía detrás de ella para ponerse enfrente. Vaya que era grande, era mas alto que ella, ella media 1.68 mts, más el parecía medir 2 mts. Tenia músculos en todo su cuerpo, su cabello rubio y ojos color gris. Un color raro de ver y que ella veía fascinada, pero al mismo tiempo con miedo, su rostro y su mirar daba miedo. Dio un paso hacia atras por precaución. Él ya estaba acostumbrado a que la gente le temiera, podía verlo en ella.

-¿Porque te buscan?-

-Me quieren encerrar para torturarme- dijo con miedo y pensando bien sus palabras no podía decir la verdad a un desconocido rubio- y experimentar- no sabía porque dijo eso pero valía la pena inventar cualquier cosa para que la ayudara- quieren hacerme daño- vio la duda en los ojos de él. como tenía toalla bien podía enseñarle algunas marcas que Shishi le había dejado, no mentía en decir que la torturaban solo aumento el valor de la palabra. Estiro su brazo izquierdo y señalo algunas cortadas que tenia, algunas hematomas que aún se distinguian apesar de que tenían más de un mes de estar ahí. Él rubio vio como ella tenía cicatricez pequeñas de cortadas, algunas casi invisibles hematomas y en la muñeca una cortada en las venas en forma de T, claro que le creyó en lo de tortura, experimentar y daño. Pero quien haría algo así, a una joven que para él consideraba bonita. Notaba el miedo en sus ojos al oír los pasos. Y más cuando tocaron su puerta.

-De acuerdo- hablo bajo pero audible para ella- Ven- dijo jalándola hacia la silla, la sentó, fue hacia su maleta y saco unos pañuelos que eran de Bryan pero que el habia escondido para jugarle una broma. Rapido la amarro en la silla, ella iba a gritar más la amordazo callándola, la amarro bien. La cargo y la metió en el baño, apagando la luz dejándola a oscuras.- No te muevas, disculpa si te amarro- dijo al verla a los ojos que estaban brillosos, apunto de llorar.- Pero no puedo arriesgarme a que te vallas yo te ayudare. Y te prometo que no dejare que te lleven para que te vuelvan a hacer daño ¿ok?- ella asintio. El le estaba prometiendo, no dejar que se la llevaran y a pesar de que era un desconocido creyó en él.

Camino rapido hacia la puerta, queria ver quien era el que la buscaba. Él sabía lo que era ser torturado, ser dañado, el dolor y que experimentaran con él. No sabía porque pero el la protegería. Abrió la puerta brucamente para encontrarse con 3 hombres con traje algo asustados al verlo, eso le causo risa por dentro, por fuera el se miraba como franckestein pero con odio en la mirada y causaba temor.

-Ehh.. disuclpe señor- dijo uno titubeando.

-¿Que quieren?- dijo con su voz fuerte y grave

-U.. u... usted no ha visto a un señorita de cabellera castaña, ojos color rubí algo grandes, hermosa, alta de 1.70 mts. de cuerpo bien definido y que parece tan frágil, y de un carácter de los mil demonios?- vaya que se la habían describido, lo único es que el no conocía su carácter fuerte, solo lo frágil que se veía.

-No- contesto- yo estaba durmiendo y ustedes me acaban de despertar- dijo con un gruñido. ninguno de los 3 hombres quiso arriesgarse a pedir permiso para revisar su cuarto, además sera obvio que ella no estaba ahí.

-Gracias, señor por su...

-La han encontrado... esta afuera escapando vamos...- escucho como alguien gritaba desde un ascensor, los 3 hombres solo asintieron, dieron una media reverencia al rubio y se fueron rapido. Tuvo temor por un momento, los vio irse en el ascensor, cerro rapido su puerta y fue a ver al baño para asegurarse de que ella estuviera ahí, ella no podía haberse escapado, el amarraba bien. Rapido entro al baño encendiendo la luz y la vio, aún estaba ahí, eso quería decir que ellos seguían a otra persona. Hilary levanto la vista y lo vio parado frente a ella con el rostro sin expresión y sus ojos llenos de alivio. Medio le sonrio con el pañuelo en la boca. La empezo a desatar, lo que menos esperaba era que ella lo abrazara.

-Gracias- susurro.- por ayudarme a pesar de que soy una desconocida.

-Ya se fueron, al parecer estan persiguiendo a otra persona eso es bueno.- ella asintio - Y creo que necesitas algo de ropa ¿cierto?- ella se ruborizo recordando como se encontraba

-No tengo ropa, la deje en mi habitación- explico- tuve que escapar en toalla.- sonrio avergonzada.

-Ven te daré una de mis camisas te quedaran grande pero servirá- dijo - Soy Spencer Petrov-

-Tory Tomoji- dijo rapido inventándose un nombre, no iba a decir en verdadero. Le dio una camisa de vestir negra, se la dio y le dio la espalda para que se cambiara, con algo de pena lo hizo. Tenía razón le quedaba grande pero le cubría las piernas, pero para estar más segura, lo vio de reojo aún le daba la espalda, reviso su bolso y tomo prestado un bóxer rojo y se lo puso rapido- Gracias- susurro

-De nada- dijo volteandose, se veia algo chistosa con su camisa- No te preocupes yo te puedo ayudar a que no te hagan daño de nuevo- dijo.

Ella lo penso, bien podia aceptar su ayuda pero ella conocía muy bien a Kennosuke Shishi, sabía de lo que era capaz y no quería que alguien más muriera por ella, estaba cansada de que las personan fallecieran por su culpa. Sonrio con algo de trizteza para decirle:

-Gracias- Spencer asintio- pero no gracias- iba a replicarle cuando sintio como golpeaban sus partes más fragiles- Lo siento pero no puedo arriesgarme a que él te haga daño. Adiós- dijo tomo su mochila y le dio un beso en la mejilla. Sabía que no iba a paracer muy pronto ella golpeaba bien fuerte para dejarlos tontos un buen rato. Salío asegurandose de que no había nadie, todo estaba vacio salio, rapido dejando la puerta medio abierta y escuchandose algunos gemidos de Spencer. Sonrio dos chicos la había ayudado pero tambien probaron sus golpes que según decía Brooklyn eran muy dolorosos.

Camino hasta el ascensor, apretó fuerte e, botón, volteo hacia atrás, escucho murmullos de personas que estaban saliendo de la habitación. Volteo a ver para ver a 3 jóvenes iendo a la habitación del grandote, como ella le puso en su mente. Las puertas del ascensor, se abrieron ella iba a entrar pero la detuvieron del brazo se volteo a ver y era la persona que menos queria ver ahora.

Ian, Bryan y Kai, salieron de la habitacion para ir por Spencer, vieron por el pasillo a una joven de cabello castaño que iba con una camisa negra y algo que parecia ser una pantaloneta roja, vieron la puerta de su amigo medio abierta y que se quejaba de dolor. Ian y Bryan entraron para ver a su amigo hincado con cara de dolor. Kai se quedo afuera viendo a la persona que lee causaba curiosidad. Pero se sorprendio ver como un hombre que él conocía la detenia. se escondio entre la puerta y medio escucho lo que decían

-Demonio lo menos que esperaba era encontrármelo aquí- escucho gritar a ella. Solo a él no lo escuchaba

-No me importa, es mejor que me suelte no me gusta que me toquen- la furia se escuchaba en su voz.

-Escucheme muy bien Sergei Hiwatari...- hablo Hilary molesta- no me importa si me quiere ayudar o no. Yo no quiero ayuda suya, prefiero cortarme las venas antes de irme con usted- se solto del agarre de Segei.

-Déjame ayudarte- la voz de Hiwatari era suave.

-Déjeme en paz, no quiero la ayuda de usted- bajo un poco la voz- ayuda del mejor amigo de mi padre.- subio al ascensor y escondiendose para no verlo.

-Le jure que te ayudaria y hare lo posible- susurro y empezo a caminar a su habtiación que estaba hasta el fondo.

Kai entro rapido a la habitación para que su padre no lo viera, no había visto a la persona con quien hablaba él pero por su voz sabía que era una mujer y que conocía muy bien a su padre "Era obvio que ella no pensaba encontrarselo aquí, ¿quien es ella? y ¿porque conoce a mi padre?" eran los pensamientos que rondaban por su cabeza.

Nuestros encuentros se hacen
en el ser instantáneo
que pasta y muere,
-como pastor y bestia-
entre surcos y siglos paralelos.

Nuestros encuentros no tienen
número ni punto.


Gracias por leer mi fic y aclare unas dudas... el primer capitulo el cual dice "Prefacio" solamente es una pequeña descripcion de lo que pasara en el transcurso de la historia y si Hilary muere, bueno pues no se aún si lo hara o no. Yo también espero que no... Bueno nos vemos en el priximo capitulo gracias por sus reviews... Gracias Hilary Kryss Yagami por tu opinion te lo agradezco y nos leemos pronto. xoxoxoxoxo