CAPITULO 5
Se enfrentan los hoscos rivales,
sin temor a temer, estrategias
de mentes brillantes
corazones de valientes guerreros
venidos a vencer!
intercede con humildad la razón
aunque el cobarde pida perdón
osada es la maniobra del luchador
dejando siempre afuera el corazón
infame es la traición del
destino que corre impune
desafiando al castigador.-
Con un pedazo de hielo, Brooklyn se acerco a Hilary que estaba sentada en la mesa de la cocina... después de alejarla de Shishi se la llevo al departamento, él cual los dos habían comprado. Levanto su rostro desde la barbilla, moviendo la a 85 grados para colocar el hielo en su labio, ya se lo había curado, limpiado toda la sangre que tenía en la frente y en su labio, eso le rebajaría la hinchazón.
-Auch- gimió Hilary, le dolía mucho. Su cuerpo se estremeció al sentir el contacto frío sin embargo su corazón aun latía rápido. No era la primera vez que disparaba a alguien pero si no lo hacía los amigos de Raúl y su hermana hubieran muerto y todo por culpa de ella. Porque según ella era su culpa que Shishi haya llegado al bar y provocado esa situación, estaría siempre en su mente el hecho de hayan asesinado a personas inocentes solo porque la buscaban a ella, su conciencia no la dejaría tranquila. Pero ahora su conciencia estaba tranquila a pesar de los disparos.
-Con esto la hinchazón bajara- dijo Brooklyn con su voz tranquila, no entendía como era que él en situaciones como esa, no se alteraba, seguía siendo el mismo en cada momento- No debiste dispararles a ellos- regaño- no debiste hacerme jurar que no me metería en esto hace dos años.- una pizca de molestia se escucho en su voz pero solo por unos segundos.
-No es tu problema, ya te lo he dicho, no te incumbe- contesto, no quería empezar una discusión que sabía nadie ganaría.
-Claro que sí- en verdad admiraba que a pesar del ambiente se mantenía tranquilo- y no tiene nada que ver con que trabaje para Henry- dijo sin darle tiempo a hablar
-Lo se, Brook- medio sonrió, el labio aún dolía- nos conocemos desde pequeños y nos queremos y protegemos como hermanos-bajo la vista- me gustaría haber tenido un hermano como tú-
-Deja de decir tonterías- exclamo- déjate esto toda la noche o hasta que se derrita y estoy seguro que en la mañana estará desinflamado.-le dio un pequeño beso en la frente- no importa si no somos hermanos de sangre, pero yo te quiero como mi hermanita menor- la ayudo a bajar de la mesa y caminaron hacia el dormitorio.
Raúl y Romero estaban en la cocina encerrados, hablando en voz alta una hora había pasado desde que Hilary había sido llevada y el rubio aún no podía calmar a Raúl. Julia estaba preocupada no sabía que pasaba o ¿porque su hermano estaba tan alterado? ¿acaso se debía por el bar? o ¿porque ese hombre casi le hace daño a ella? Los rusos estaban terminando de levantar todo los que los hombres armados le hicieron al bar, destrozaron todo, hasta los instrumentos del grupo. La barra estaba toda astillada y las bebidas, ni una estaba entera, los cristales en pedazos regados en el piso. Se sentaron y escuchaban también a lo lejos la voz de Raúl...
-Pero es que no entiendo ¿porque lo hizo?- la voz del chico iba bajando- ¿porque se fue con él?
-Raúl, fue su decisión- le dijo Romero- ya me contaste lo que paso ahí- hizo una pausa- ella dio su libertad por salvarle la vida a ustedes 7, que es lo que quieres entender, todo esta claro.- Raúl sabía que él tenía razón y eso lo enojaba, le dio un puñetazo a la puerta...
-Pero ¿su libertad?-dijo molesto- algo por lo cual ella lucha todos los días. No me hubiera importado lo que me pasara, se suponía que ella ya se había ido..
-Ella vio todo desde la ventana- Romero se acerco a él para calmarlo- y no quería que nadie saliera herido. Ella dijo... dijo...- sentía que las palabras se trababan en su gargantea
-¿Que?- pregunto impaciente Raúl
-Familia antes que amigos- fue como un balde de agua fría para el joven, ella le ponía a la familia antes que a sus amistades...
-¿Familia?-pregunto susurrando... dejándose caer hasta el suelo... sentado ahí piensa en esas palabras... "Siempre pensando en los demás antes que en ti" piensa él. -No se que le hará "Él"- dijo a Romero que se haya sentado a la par suya
-Solo recemos para que nada malo le suceda-
-Maldición, no entiendo como es que mi hermana termino en manos de ese estúpido- grito, necesitaba sacar su furia y el rubio lo dejo...- es un maniático- sentencio y salio del lugar topándose con la mirada de su hermana preocupada
-¿Raúl estas bien?- pregunto Julia dando unos pasos hacia él-¿ estas molesto por lo que le paso a tu bar?
-Me importa un comino lo que le haya pasado al bar- grito, pasando rápido a la par de ella, Julia lo siguió hasta las escaleras y llegar al segundo nivel de su casa
-¿Raúl que demonios te pasa?- le grito, su hermano nunca le había levantado la voz.
-Déjame en paz, quiero estar solo- volvió a gritarle y con eso Julia se quedo cerca de las escaleras en shock, vio como camino hasta la última habitación que según recordaba ella no se ocupaba y no era de él, era la habitación donde les había dicho estaba su gatito.
-Esa no es tu habitación- le dijo tal vez por lo molesto que estaba no se había dado cuenta.
-Ya se- contesto- pero yo quiero quedarme ahí ¿algún problema?- ella solo negó y se escucho en todo el lugar el golpe de la puerta cerrarse fuerte...
Julia bajo despacio y confundida, su hermano estaba raro y molesto. Le alzo la voz cuando siempre era ella la que la alzaba y el le tenía miedo. Tala había escuchado los gritos de su cuñado y se acerco a ver que era lo que pasaba viendo a su novia desconcertada y algo ¿deprimida?
-¿que pasa?- pregunto Tala abrazándola, sintió el impulso de hacerlo al verle su rostro
-No lo se- dijo sinceramente
-Esta demasiado molesto, disculpalo- hablo Romero, quien había visto todo- se que no es su intención gritarte
-¿Que es lo que pasa?- pregunto Julia- ¿porque esta tan molesto?
-Por lo que sucedió- trato de explicar sin toda la verdad- estaba muy asustado de que algo malo te pasara- ella solo asintió, ahora comprendiendo- y molesto de que tu lo tomes tan a la ligera...
-No es que me lo tome a la ligera, simplemente estoy aliviada de que nada malo paso- recordando a la joven que intercambio puestos y de los francotiradores...
-Dejemos eso atrás- ya demasiado había hablado del asunto- diles a tus amigos que la habitaciones están listas para que descansen, ya que ayudaron a levantar el desorden del bar- sonrió, Julia asintió y fue por los demás para que fueran a descansar, sin embargo Tala no le creyó nada a Romero, presentía que algo más había pasado, miro al rubio quien al notar la mirada del pelirrojo se sintió un poco incomodo pero agradeció que los demás entraran para salvarlo de lo que el sabía un interrogatorio, subió y detrás de él los demás- bien ya cada uno tiene su habitación y ustedes dos- señalo a la pareja- se quedaran en la antigua habitación de Julia...- con esas palabras el desapareció en su habitación, los rusos se fueron a la habitaciones que les dieron...
Kai, no podía dormir, aún recordaba como esa joven castaña era golpeada y que a pesar de que sangraba se había levantado no intimidada. ¿Quien era? se preguntaba ¿Porque la buscaban? ¿porque había intercambiado, su vida por la de ellos? y ¿como aprendió a utilizar un arma? Porque lo de los francotiradores fue algo que no espero de una joven que se veía tan delicada y tranquila.
Además de que muy dentro de él, tenia una gran rabia por ese hombre. Ni siquiera él o Tala que eran considerados unos fríos sin corazón, golpearían a una mujer. "Ella era tan delicada, sus ojos grandes, un cuerpo hermoso, una boca pequeña y besable, su cabello castaño brillosos..." se sacudió la cabeza "En que demonio piensas Hiwatari, nunca nos ha interesado o preocupado nadie y ahora no sera la excepción" se regaño mentalmente. Se acomodo y cerro los ojos para dormir y no pensar más en nadie... en especial.
Verte de nuevo fue inesperado
La esencia del día tocaba tu ser
A velocidad de la luz el cielo iluminando
Como estrella fugaz en el anochecer.
Una ducha larga le haría sentirse mejor, apago la regadera y se envolvió en una toalla y con otra seco su cabello, salio del baño y se acerco a su cama donde había una pequeña maleta, de ella saco un vestido, su padre siempre le decía que debía vestirse como una señorita, ella lo hacía solo que su él se lo exigía. En la mansión donde vivía él, siempre debía portar, vestidos o faldas, si usaba jeans no debía usar tenis, los tenis estaban prohibidos para ella ahí. Saco un par de zapatos y su ropa interior...
Brooklyn, esperaba en el auto, llevaba 10 minutos ahí sabía que en cualquier momento ella bajaría. Pero tuvo que bocinar veces para que se apurara, la vio llegar con su rostro lleno de tristeza, pesar y miedo. Se podía vislumbrar sus emociones, las sacaba todas al mismo tiempo y era difícil tratar de comprenderlos sin embargo así era y él no le cambiaría nada... con ella llevaba la maleta pequeña que puso en los asientos de atrás, abrió la puerta del copiloto y sentó, sin decir palabras y con una mirada le dio a entender a donde quería ir primero antes de ver a su padre. El viaje lo sintió corto, estaciono, la vio estirarse para tomar la maleta y de ella sacar una chequera, empezó a escribir y él no dijo nada.
-Toma- dijo pasandole un cheque- dile que eso cubre los daños causados ayer y más
-Bien- contesto- ya regreso- se bajo del auto y cruzo la calle para llegar frente al bar, las puertas estaban abiertas y se escuchaba ruido. Con su caminar lento y despreocupado, paso el pasillo hasta vislumbrar los daños del lugar. Vio a Romero, Raúl y alguien más que nunca había visto, se acerco con una sonrisa pequeña y por dentro agradeciendo de que su castaña tuviera buenos amigos.
Romero, vio como Brooklyn entraba y se acercaba a ellos, le pareció raro que el ex integrante de los Justice Five, entrara aun lugar que solo se abría en las noches... Raúl aún le tenía desconfianza al joven de cabello naranja, además de que del otro lado se encontraban los dos rusos que lo creían su enemigo mortal... y su hermana no se quedaba atrás, lo odiaba solo por el hecho de que casi destruye la ciudad y que el también su ex compañero Garland había dejado muy mal herido a su ahora novio... había muchas razones por las cuales no quería que él estuviera ahí, razones que no quería que se volvieran un problema menos ahora que su bar estaba hecho un desastre. Brooklyn pudo comprender con solo ver los ojos de Raúl que no le agradaba su presencia. "Nunca olvidan" fue su pensamiento.
-Hola- saludo con mucha paz
-Hola, Brooklyn- contesto el saludo Romero- ¿que te trae por acá? No es que no sea bueno verte pero ya sabes...- sintió que se enredo
-Quería conocer el lugar- dijo con media sonrisa y con un brillo que no supieron reconocer en sus ojos azul-verde
-Pues es una lastima hoy no esta abierto como puedes ver- contesto tajante Raúl. recibiendo un codazo del rubio. "No olvidan" se volvió a repetir en su cabeza
-Si- suspiro, por un pequeño error que cometió ahora lo odiaban- me entere- le dio una mirada al lugar, volvió la vista a ellos y alzo el cheque- esto es para ti- dijo a Raúl
-No necesito limosnas tuyas-contesto este- así que si solo era eso te puedes marchar- volvió a recibir otro codazo del rubio
-No es una limosna- hablo Brooklyn aún con el cheque en alto- te lo manda, ella- hizo énfasis en la palabra ella- dice que esto cubrirá todo el daño y más.
-¿Ella?-pregunto el joven, Romero tomo el cheque y en él leyó el nombre: Hilary Tachibana. Una pequeña sonrisa, empezó a formarse en su rostro, su estrellita quería remediar todo.
-¿La conoces?- pregunto, Raúl aún no entendiendo tomo el cheque y abrió la boca al leer también el nombre de la persona que lo mandaba.
-Si- aún sonreía- soy el que la cuida cuando su padre me lo ordena.- y con eso se dio media vuelta para marcharse. El grupo que estaba del otro lado arreglando sus maletas, ya que habían recibido una llamada del padre de Kai diciéndoles que a las 10 de la mañana los pasaría a recoger para ir a conocer a su socio y amigo y que se quedarían en su casa un mes entero. Vislumbraron a un hombre que empezaba a salir por el pasillo pero que fue detenido por Raúl, al darse vuelta, abrieron sus ojos al ver a Masiefield con una sonrisa
-¿Esta aquí?- pregunto animado Raúl, deteniéndolo.
-Si- contesto, pero cortando la posibilidad de que el joven hablara- Pero ahora no es buen momento para verla- Raúl iba a replicar-su padre la espera
-¿Esta bien?- su conversación era suave y a los demás les costaba saber de que hablaban
-Si- volvió a decir- debo irme, me espera en el auto y en su casa- volvió a darse la vuelta y salio del lugar no sin antes notar las miradas asesinas de Kai y Tala.
-¿Que hacia el aquí?- la voz de Kai era ronca por el enojo-ese...- no quiso decir más
-¿Que quería Brooklyn?- pregunto Julia a su hermano... No les contesto y tampoco el rubio. Mucho había pasado para explicar ahora todo el asunto...-Raúl contéstame-
-Nada, hermana, nada- puso su mejor cara para convencerlos...- solo vino a visitar el lugar, que ahora es un desastre
-Hey Raúl- saludaron los de la banda, el les contesto con un ademán y sonrisa- oye tu bar si quedo mal- solo asintió- oye no has visto a Lessa, desapareció después de aquel motín- Raúl empuño sus manos pero no demostró emoción en su rostro y Kai a pesar de estar lejos de él, lo vio y le pareció raro.
-Ella...- suspiro- ella no va a venir por un mes entero- informo
-¿Que?- gritaron preocupados y exaltados
-Tuvo un inconveniente- respondió rápido y se alejo de ellos con el cheque en las manos junto con Romero
-¿Que le pasa?- pregunto Shane, sintiéndose triste por no ver a su "musa".
-Se puso así, cuando vino un hombre a traerle un cheque, que según entendí, era de una mujer que al parecer causo todo este alboroto- contesto Alex. Se quedaron en silencio analizando lo dicho por el joven...
Un timbrazo en el celular de Kai y el supo que ya los habían llegado a recoger... les dio una señal para que empezaran a seguirlo o que hicieran lo que ellos quisieran... subieron a una limusina en donde los esperaba ya Sergei, no se fijaron en el camino, ni cuanto tiempo hicieron del bar hasta el lugar una calle de casas lujosas, cuando sintieron la limusina parar se bajaron y vieron una enorme mansión frente a ellos, con un mayordomo canoso y alto que los esperaba y que amablemente los llevo al interior, en la cabeza iba Hiwatari, al entrar a la sala los esperaba su socio y amigo, Henry Tachibana... se saludaron e hicieron las presentaciones
-Henry te presento a mi hijo Kai, hijo el es mi socio y amigo- los dos se saludaron con un apretón de manos, había algo en la mirada de Henry, un brillo que Kai no supo interpretar pero que no le causo buena sensación - y ellos son los amigos de mi hijo,- los señalo- Bryan Kuznetzov, Ian Papov, Spencer Petrov, Tala Ivanov y su novia Julia Fernandez- saludaron con una reverencia...
-Yo les presentaría a mi...- su celular empezó a sonar - disculpen- se alejo un poco...
Lo escucharon hablar con alguien pero no le prestaron atención, él único que si estuvo al pendiente de ello fue Sergei, no escucho que decía pero por su rostro supo que alguien importante había llegado, Henry se alejo un poco más y llamo a su mejor hombre... Shishi, ordenandole que debería partir ya para París, algo había pasado con uno de sus negocios y el iría en representación de él. Hilary bajo del auto y con ella Brooklyn, en la entrada estaba Shishi esperándola con una sonrisa la tomo del brazo y la llevo directo a la sala, llevaba la cabeza gacha y su cabello cubría su rostro, empezó a sentir un poco de dolor en su brazo causado por el fuerte agarre, supo que le saldría un hematoma en unos minutos, entraron a la sala y pudo ver unos zapatos, su padre tenía visitas... Brooklyn iba muy atrás de ellos. Ahí el no podía protegerla... Vieron a la joven de cabello castaño entrar no pudieron vislumbrar su rostro pues su cabello se los impedía lo +unico que veían de ella era su vestimenta, la cual era un Vestido negro sin tirantes con bajo abullonado, confeccionado en tejido de chifón, con detalle fruncido en el pecho, cintura caída con detalle fruncido en la parte principal, detalle de volante asimétrico desde debajo del pecho hasta arriba de las rodillas, unos zapatos de tacón bajo y su cabello que le caí hasta la mitad de su espalda en cascadas de rizos, su padre estaba feliz de verla, Shishi hizo una reverencia soltándola y saliendo de la mansión directamente hacía el aeropuerto, no le gustaba Japón simplemente no sabía porque. Sabía que su "Ratoncita" no se escaparía...
Con su mano retiro el poco cabello que cubría su rostro, y saludando a su padre con un abrazo y un beso en la mejilla, Henry estaba un medio Shockeado, ¿acaso había visto el labio reventado a su hija? La retiro suave para verla
-¿Hija...- sus ojos estaban agrandados- que te paso?- ella hubiera contestado, sino hubiera sido por un grito agudo suave que escucho, se volteo para saber quien lo hizo y se topo primero con el rostro de Julia, la rubia-roja recordaba bien el rostro de su salvadora aunque estaba oscuro la luna la ilumino. Hilary estaba asombrada al verlos, ahí estaba la hermana de su amigo, y de los 5 jóvenes, 2 recordaba y los otros 3 no los conocía. Bryan y Spencer, la miraban asombrados reconociéndola al instante como aquella joven que irrumpió en su habitación en una toalla y pidiendo ayuda. Ian y Tala, no la conocían solo miraban asombrado su rostro golpeado. Sin embargo el que más asombrado estaba era Kai, se había grabado bien el rostro de la joven, y también reconocía el golpe que recibió su rabia se extendió en todo su cuerpo pero no lo demostró quería ir a matar a ese desgraciado por golpearla... sacudió la cabeza por pensar en tonterías, según él. En cambio Sergei esperaba escuchar la excusa que usaría por no decir la verdad...
-Una pelea callejera después del trabajo- contesto tan convincentemente que hasta los que sabían la verdad le creyeron...-
-Por Dios hija- alzo la voz Henry- un día de estos me llamaran de la carcel para que te vaya a recoger por pelear en la calle-
-Puede ser- susurro, aunque su padre la escucho-
-No cambias, no cambias- dijo regañándola
-No creo que lo haga nunca- hablo Sergei, haciendo que ella hiciera una mueca para después dirigir su vista a él
-Buenos días, señor Hiwatari- dijo con una sonrisa fingida, todas la notaron excepto su padre.- ¿tienes visitas papa?
-Oh si...- dijo recordándolos- Hiwatari, nos visita- ella sintió- se quedara aquí el mismo tiempo que tú- la joven se mordió el labio para no gritar en desacuerdo- y trae con el a estos jóvenes...- señalo
-Enserio- no le entusiasmaba nada.
-Ve- la abrazo por los hombros- Son Bryan, Spencer, Ian, Tala y su novia Julia- los presento a cada uno,- al final tu estadía aquí no sera tan mala, tendras a otra mujer aquí y se divertirán...- Julia sonrío, Kai noto como sus labio pronunciaban palabras inaudibles "no lo creo" - Y por último este joven es Kai, hijo de Sergei- Hilary negó lentamente "Otro Hiwatari, no tengo suficiente con uno" dijo dirigiendo su mirada hacia arriba y bajándola para mostrar su modales según debía hacerlo.
-Mucho gusto- dijo en general
-Ella es mi hija, única y mi preciado tesoro- antes esto ella hizo una mueca- Hilary Tachibana- Spencer fruncio el ceño, ese no había sido el nombre que le había dado- ella estará aquí un mes también, sino se escapa antes- susurro lo último
-No me iré- dijo sería - puedo retirarme?- pregunto esperando que la respuesta fuera un "Si"
-No- contesto- si me permiten- se dirijo a sus invitados -Ven- la llevo al cuarto de al lado que era también una sala solo que más pequeña- Hija tu cumpleaños sera en 26 días y haré una fiesta- informo
-No- respondió rápido- no quiero fiestas... nada
-He dicho que haré una fiesta- dijo serio Henry- ya la están planeando, sera el mismo día de tu cumpleaños, además de que es el último día que estarás conmigo
-No, papá, no quiero fiestas-
-Hilary he dicho- alzo un poco la voz- ¿porque nunca te gusta lo que yo haga?-
-Tal vez porque nunca pides mi opinión- contesto
-Pido tu opinión, pero es muy difícil cuando tu no estas aquí.- le dejo ver su molestia por eso- vives escapándote cuando te toca pasar el mes conmigo, es como si yo tuviera una plaga
-No es eso- le dijo - simplemente es que no me gusta estar aquí encerrada
-Tu mamá te da muchas libertades, y con su enfermedad no te puede cuidar bien-
-Ella hace lo mejor par acuidarme, tu no sabes nada- le alzo la voz
-Baja el tono de tu voz, soy tu padre-
-Pues fíjate que no lo sabía- contesto sarcástica- tu fuiste el culpable de que mi madre enfermera y de que yo pase cada mes con cada uno de ustedes, ¿acaso soy un juguete o que?- nunca le había reclamado pero el que él cuestionara a su madre la enfureció y saco lo que tantos años guardaba
-Pues ya no lo harás- también alzo la voz, tenían el mismo carácter- volvere a hablar con el juez imbécil ese para que yo tenga la custodia total y te vendrás a vivir conmigo a París
-No, no lo harás, primero prefiero casarme con el primer idiota que mire antes de irme contigo- Henry sonrío por dentro su plan iba bien, solo que no debía exagerar...
-No lo permitire-
-No me importa
-Soy tu padre y debe de importarte
-Las únicas opiniones que me importan son las de mi madre y las de Nani- su sangre hervía sentia que sus golpes no le dolían
-No le faltes al respeto a tu padre señorita- se le estaba yendo de las manos todo
-No lo hago, pero prefiero mil veces estar con mi madre que contigo- le dolió en el pecho esas palabras, se sentía herido. Y no supo controlar sus emociones... Lo último que Hilary vio fue a su padre alzando la mano y cuando abrió los ojos estaba cayendo en el suelo, poniendo sus manos para no golpearse con la punta de la mesita en la cabeza.
Era la primera vez que su padre le pegaba, abrió la boca y de ella escupió sangre, volvió asentir sus labios el dolor pero mucho mas fuerte por medio de un cuadro que estaba en la mesita se dio cuenta de que su labio volvía a sangrar, aquella herida que ella y Brooklyn habían curado volvía a abrirse la cual aún estaba fragil... no sabía cuanto tiempo retrasaría la salida de sus lagrimas, trago un sollozo que quería salir. Henry bajo la mano, viendo el resultado de sus acciones, maldiciéndose por la estupidez que cometió...
-Espero que ahora entiendas que prefiero mil veces a mamá- le dijo aún en el piso.
-Hilary discúlpame- su voz estaba temblorosa y llena de arrepentimiento- yo no quise golpearte, nunca te he golpeado. Perdón-
-Siempre existe una primera vez ¿no?- ella no sabía si le perdonaría el golpe, ella ahora no sabía nada.- creo que con esto dejamos claro a quien prefiero.- se paro viendo como a su hija le salían hilos de sangre- Siempre creí que tu te habías equivocado, que habías entendido que esa mujerzuela no era para ti. Pero nunca quisiste admitirlo por tu maldito orgullo.- volvió a tragar sus lagrimas y sollozos- sabes no recuerdo nada de lo que paso ese día y por el momento no quiero saber. Porque no se que más dolerá; la verdad o tu golpe.- Se limpio con su mano la sangre que le brotaba, dándole paso a la nueva.
-Hija, me arrepiento todos los días de lo que hice-
-No me importa- fue lo ultimo que le dijo antes de salir de la habitación olvidando a los que los esperaban en la contigua. Cuando alzo la vista se paro en seco viendo como siete pares de ojos la observaban, una lagrima salio de su ojos derecho, ella era valiente y no se mostraría debil ante nadie, con su mano diestra se la quito dejándose manchas roja en el rostro...
Sergei, sabía que los dos eran del mismo carácter pero no esperaba eso de su amigo, el debía a aprender a controlarse, y aún así la admiraba como después de un golpe tan fuerte y de estar sangrando, seguía mostrando valentía... No dejo que nadie preguntara que había pasado, no era de su incumbencia
-Steban- llamo, sintiendo un aguijón en su herida- ¡Steban!- volvió a llamarlo alzando la voz. El mayordomo, llego a ella rápido
-Dígame señori...- nunca la había visto con un golpe así, asombrado la miraba- esta...
-Lleva a los invitados de mi padre a sus respectivas habitaciones- no lo dejo preguntar- por favor
-Si, señortia- acato la orden- señorita Hilary, luz est...
-No,- lo corto- olvidenlo. ¿De acuerdo?- Steban asintió. Hilary medio les dirigió una sonrisa y se encamino a su habitación...entro y cerro la puerta, resbalándose en ella y soltando todas las lagrimas que había retenido en estos últimos tres días...
Los 6 jóvenes fueron llevados en dirección contraría de la castaña...
Sergei entro en la habitación y vio a su amigo parado frente a la ventana viendo a la nada. No dijo nada, se paro al lado de él viendo el jardín y el gran amplio bosquesito que tenía su amigo, ahora las palabras no ayudaban, era mejor el silencio.
Hilary, se limpio la herida, sus ojos estaban rojos e hinchados de tanto llorar, ya habían pasado siete horas desde que ella se había encerrado en su habitación, y solo le abrió la puerta a dos personas, Brooklyn y Garland, el segundo estaba ahora con ella, recogiendo su bandeja de comida la cual solo el jugo toco.
-Debes de comer- le grito desde la cama Garland
-No tengo hambre- le contesto viéndose en el espejo del baño... su labio inferior se notaba muy hinchado que ni siquiera el hielo le bajo un poco. Al recordar lo que había pasado, creyó que las lagrimas volverían a salir sin embargo ni una sola se asomo por sus ojos, tal vez lloro tanto que se había quedado sin ellas, ya no le importo, lo único que quería ahora era salir de su habitación y ver el pequeño lago que tenía la mansión. No importándole las reglas que tenía su padre hacia ella, se quito el vestido y se puso un short corto y una blusa blanca y un jersey negro, se agarro el pelo en una cola alta y salio del baño aún encontrando a Garland ahí...
-Debes de comer- volvió a decirle estilo papá enojado
-No tengo hambre- volvió a contestarle- además quiero salir a recibir el aire fresco- tomo un libro, un tablero con hojas, un estuche, su nuevo celular y salio dejando a Garland ahí parado...
-Eso me merezco por preocuparme- murmuro, camino a la puerta
-Gracias por preocuparte- le dijo ella asustandolo, lo había escuchado y tenía razón, no debía comportarse con él así. Le sonrío y siguió su camino, su habitación se rescontraba en la segunda planta...
Kai era del tipo de personas que cuando se sentía aburrido simplemente salía a caminar, ahora hacía lo mismo, eran las cinco de la tarde y el clima se sentía fresco y recorría el bosque que tenía la mansión Tachibana... la naturaleza parecía triste y el aire desconsolado, se sentía a flote varias emociones, emociones que confundían a todo aquel que se encaminara en el bosque, que todo empeoraba con como el se sentía. Desde ayer sentía unas ganas de saber quien era aquel hombre que... solo de recordar se enfurecía más, pero verla de nuevo sangrando por su propio padre era algo que lo dejo mal, como se atrevía a golpearla, vio en sus ojos que retenía las lagrimas, no la volvió a ver, escucho que se había encerrado en su habitación y que no salía ni comía. Dentro de él floto las ganas de protegerla, cuidarla, sacudió su cabeza fuerte... el era Kai Hiwatari, un hombre frío, sin corazón, amargado, solitario y no se preocupaba por los demás ni siquiera por esa joven castaña, de ojos hermoso rubí, de esa boca pequeña y mirada hechizante... volvio a sacudirse la cabeza pero bruscamente, debía sacarse esos pensamientos a la buena o a la mala... pudo ver de cerca agua, el lago, camino hacia el, tal vez eso lo haría olvidar... acercándose, escucho una voz, suave y delicada, una mujer, pero no solo era una voz, eran dos una se escuchaba normal la otra se escuchaba ¿ronca?... se acerco más despacio sin hacer ruido, ahí junto a una piedra grande, volvió a ver a la castaña. A Hilary y la voz de mujer que al parecer era el altavoz de su teléfono
-Ya no quiero hablar de eso- escucho su voz quebrada. "¿Esta llorando?" se pregunto
-De acuerdo, Hill- la voz del otro lado del teléfono - un nuevo tema-
-Sabes- su voz ya se escuchaba más animada y con un poco de reclamo- ya recibi el nuevo libro que me enviaste
-¡¿y?
-Por Dios, Nicky ¿porque siempre me envías esa clase de libros?- reclamo, escucho la risa de la otra persona
-¿Ya lo terminaste de leer?- Nicky se escuchaba sorprendida
-Claro que no- contesto rápido Hilary- ni siquiera he leído la primera pagina
-Entonces como sabes lo que contiene?- pregunto- Hiciste trampa y solo leíste lo más "interesante"
-Claro que no- volvió a responder- solamente quería saber de que se trataba y hojee una pagina y al parecer fui directo al grano
-No tiene nada de malo, es bueno que leas esa clase de contenido- Kai se acerco un poco más para saber de que hablaban
-No tiene nada malo- recrimino Hill- solo escucha esto- tomo el libro y busco hasta que encontró la pagina que quería- Los ojos verdes de Maizie miraron su miembro moviéndose en línea recta a través de su cuerpo como si intentara llegar a ella por su cuenta. Su atención se centró en sus músculos temblorosos, crispando el eje sustancioso aún más y tirando una brillante sonrisa hambrienta en su cara. ¡Dios, odiaba lo que le había hecho! Pero no pudo evitar su entusiasmo al despertar sus sentidos y la necesidad que venía con ello. La quería a ella. Desde el momento en que la había visto en la clínica. Su lobo lo había sabido todo el tiempo, y había tratado de ignorarlo. Pero ahora con el virus bombeando a través de sus venas, el aroma salvaje de la manada aumentaba a través de su piel, no podía negarlo, no pudo resistirse a ella. Estaba indefenso. El lobo quería a su compañera. Maizie lo alcanzo por él. Sus dedos largos y delgados lo tocaron con ligereza en la cabeza de su pene, las venas viscosas bombeaban a lo largo del eje. Incluso viéndolo venir, los pulmones de Gray se expandieron a su tacto, endureciendo su cuerpo. Su mirada se desvió a la suya, su sonrisa era un accesorio permanente en su rostro. Ella lo detuvo, no con un apretón de su palma, pero con la suficiente adherencia como para que cuando tiró de él la siguiera. Tres pasos fueron suficientes y los labios suaves rojos de Maizie se separaron sobre él. Su lengua exploró las texturas, girando y agitando, haciéndolo temblar con la sensación de ella. Se empujó más profundo en ella, su mano derecha frotando alrededor de la base del pene, acariciando lo que había dejado de tomar. Su boca tiró de él, dulce, la succión húmeda que extrajo la sensación de cada parte de su cuerpo, como una marioneta.- hasta ahí Hilary estaba roja como un tomate, Kai ruborizado con una sensación de excitación que quería inundarlo. Podía imaginarse a la castaña avergonzada por ello solo con su voz lo sabía.
-Leíste una buena parte- dijo Nicky- ves es un buen libro. Te dije que era bueno
-Si y yo de tonta te creí- cerro el libro- me dijiste que era de Caperucita y el lobo, creí que era un cuento infantil no un cuento erótico- pauso- y muy explicito.
-Hill, no te gusta nada- reprocho Nicky -mejor dime cuando te vas?- pregunto
-No me iré- contesto
-¿Que?- grito- ¿como que no te iras? - a pesar de estar hablando por teléfono su grito era demasiado fuerte
-Lo prometí- fue su respuesta
-Mierda Hilary- dijo enojada- como demonios se te ocurre hacer algo así, acaso querías estar ahí el mes entero?
-Tranquila Nicky, tuve que hacerlo, fue algo de vida o muerte-
-Dime, ¿acaso tu seguridad no importa?- Kai podía imaginarse, el enojo de Nicky
-Escuha yo se...
-No- le corto- Hilary sabes que estas en la boca del lobo- Nicky estaba muy enfadada- creo que la verdad es que quieres morir ¿No?- Hill balbuceo algo ineludible que ella no escucho- Adiós Hill -lo ultimo que escucho fue la llamada cortada.
Suspiro pesadamente, dos de sus amigos se habían enojado por su decisión, pero nadie la podía culpar.
-No podía dejar que los matarán- hablo bajo- nunca me lo hubiera perdonado
- y ¿ creíste que tomaste la mejor decisión?- la voz la asusto, al lado de ella estaba él.- Porque arriesgar tu vida por 7 personas que no conocías... aún.
-¿Que haces aquí?- pregunto parándose y tratando de recordar su nombre- y ¿porque escuchas cosas que no te incumben?- solo esperaba que no haya escuchado la conversación del libro erotico
-Bueno pues tu padre dijo que podía conocer el lugar y creo que me incumbe porque fue la novia de mi amigo la que salvaste.
"Maldición" se dijo, la habían reconocido. Se pregunto si los demás también
-Porque no vas a recorrer más lugares- dijo seria
-¿Porque dejas que te golpeen?- fue un golpe bajo- ¿porque dejaste que aquel hombre te lastimara? o ¿porque mataste a aquellos hombres?- muchas preguntas y no sabía como responderlas, pero quien era él para decirle eso a ella, entonces su nombre llego.
-Eres un Hiwatari- era una afirmación y aún así contesto
-Lo soy, soy Kai Hiwatari-
-¿Porque quieren meterse en todo?- pregunto molesta- eres igual que tu padre
-Y no te agrada- confirmo el bicolor
-Tú lo has dicho- contesto- contestaras mis preguntas- ella miro alrededor y volvió a verlo
-No tengo de otra ¿cierto?
-Hn- dijo Kai
-¿?- no le entendió
-Habla- dijo sentándose a la par de su cosas personales, vio un tablero en el suelo con una hoja grande la cual tenía un dibujo, era de la mansión, tenía todo los detalles, incluso las del cielo y el sol. De las personas que estaban alrededor, era un dibujo sensacional...- ¿es tuyo?
-Si- dijo cortante y sentándose a la par de él- no lo toques- advirtió. Siguió de nuevo con su dibujo que lo dejo por contestar la llamada de su amiga...
-Habla- volvió a decirle, observándola dibujar. Bufando, no tuvo de otra que hacerlo, estaba sola, no había nadie alrededor y si salía huyendo, sabía que era capaz de alcanzarla más cuando ella estaba descalza y sus sandalias lejos de ella... "Metiches" lo pensó como un insulto hacia los Hiwatari. Pero no sería malo sacarse un poco de eso que le oprimía el pecho.
-De acuerdo...- contesto- ¿que quieres saber?
¿Buen capí o no? En este fic hago los capítulos más largos ¿no se porque?... bueno los leemos la próxima semana... en el próximo habrá un conversación algo larga entre Kai y Hill, así que hasta la próxima. Ciao
LES DESEO UNA FELIZ NAVIDAD... QUE LA PASEN BIEN CON SUS FAMILIARES Y QUE DIOSITO LOS BENDIGA
