Su recuperación era buena, pero su memoria aun no había regresado. No hablaba con sus visitas, solo los observaba, y si respondía era solamente, si, no, no se o un encogimiento de hombros. Para ella era difícil entender a quienes le visitaban. Y cuando ellos le decían una pequeña parte de algo, ella se esforzaba por recordar logrando solamente, dolores de cabeza.
Por otro lado sus amigos, familia y esposo, no sabían que más hacer. El doctor les había dicho que contaran pedazos pequeños de alguna vivencia y así ella podría tener algún recuerdo y lo hicieron más no parecía tener buenos resultados.
Dos semanas se cumplieron internada en el hospital. Y había recibido la visita de la italiana. Había algo en ella que la hacía conocida mas su mente bloqueaba ese recuerdo.
-¿Como estas?- pregunto sonriente, sentándose a la par de ella.
-Bien- contesto, la primera palabra no tan seca que había le había sacado.
-Excelente, ¿estas cómoda?- recibiendo una negación de cabeza- sabes en tres días te dan de alta y volverás a casa
Medio sonrió, no sabía a donde pertenecía, donde estaba su casa o con quien vivía.
-Sabes hoy vine con muchos deseos de leerte- saco de su bolso un libro- creo que no recuerdas pero sabes como me encantan las historias de Delilah Devlin, recuerdas el primer... no, no recuerdas, bueno encontré otro libro de ella, se llama Encuentros cercanos del tipo carnal...es casi igual como el primero que te regale cuando nos conocimos la primera vez. Sangre caliente...
Punzadas atacaran su cabeza, produciendole un dolor y atrayendo algunos recuerdos.
-Estas obsesionada con ello-
-Si tienes razón, pero el libro es genial, nunca has leído novelas de romance y eróticas?
-No- su respuesta fue rápida.
-Pues te pierdes mucho- busco entre sus tantos libros que tenía hasta encontrar el que quería- Este es el perfecto
-Sangre Caliente?- pregunto sin entender.
-Con ese libro te iniciaras al mundo del erotismo-
-Sabes que apenas tenemos tres días de habernos conocido y ya estas regalándome y dándome consejos. ¿Que tal si soy una secuestradora o una asesina?
-No tienes cara de asesina y secuestradora no pareces.
-No es de parecer, es hacer
-Pues para mi es lo mismo. Además me agradas,tienes algo y eso hace que la persona te tome cariño con solo conversar contigo 10 minutos y esa sonrisa que das te hace parecer tierna.
-Ojala lo fuera-
-Dime ¿porque estas sola en Roma?
El hecho de conocerla no significaba que le contaría toda su vida, no estaba lista para decirla, además estaba escapando de su padre, era la tercera vez que se iba a otro país para que no la encontrara y prefería seguir así, de incógnito. Así que cambio la conversación hacía el libro que le había dado, aunque no era de su gusto.
-¿Y es bueno?-
-Claro que si, y si te lo imaginas es mejor
Sentía como la zangoloteaban, volvió su vista a la morena, la misma que vio en sus recuerdos.
-¿Te encuentras bien?-
-Si, solamente unas imágenes pasaron por mi mente muy rápido y no las entendí- no quiso decir que había tenido una micra de recuerdo pues de seguro se emocionaría y tendría a todos ahí a su alrededor y no sería cómodo.
-Eso significa que en cualquier momento podrías recordar- dijo muy emocionada Nicky- y creo que el mejor lugar a donde puedes ir para descansar, es en la casa del lago, claro acompañada de tu esposo si no no tendría sentido...
Su mente dejo de procesar sus palabras, deteniéndose solamente en una "esposo". No sabía como reaccionar, estaba casada y no sabía con quien, era una información muy acelerada para su gusto, ya que primero quería recordar quien era y quien es su familia, para después recordar a los demás. Sin embargo en solo pensar que tenía esposo, hasta quizás hijos o un bebe, porque se miraba joven para tener muchos hijos.
Nicky seguía hablando, sin prestarle atención a su rostro lleno de miedo. La palabra se le había escapado, había quedado claro que primero debía recordar a su familia y por último que estaba casada, seguían ese orden pero ella solamente se emociono de hablar.
"Estoy casada, Por Dios, estoy casada. No se con quien, cuando fue, como es él. No se nada, ni siquiera recuerdo si tengo hermanos o tíos, cuantos años tengo. Tendré un bebe o estaré embarazada" poso sus manos en su vientre, pero lo sentía muy plano, así que descarto esa duda por el momento. "¿quien demonios soy? Quiero recordar, quiero hacerlo" sus pensamientos la hacían querer hacer una cosa llorar.
Kai entro a la habitación sabía que Nicky estaba con ella, quizás con tanta palabrería que decía Hilary ya recordaría algo. Cuando la vio se veía abrumada, confundía, con miedo y ganas de llorar. Y con sus manos apretaba fuertemente las sabanas y Nicky ni cuenta de ello. Camino presuroso para saber que le pasaba.
-¿Estas bien?- pregunto tomándole el hombro. Sobresaltándola, dando un pequeño grito del susto y alterada. Su cuerpo estaba tenso, sus puños no aflojaban las sabanas. Quiso calmarla, tomar sus manos para tranquilizarla, logrando solamente que ella se alejara él, estaba muy alterada-¿Que pasa? ¿que dijiste?
-No se que le pasa- dijo Nicky sin entender, salió corriendo a llamar al doctor.
Quien al llegar y verla alterada, no tuvo de otra que darle un sedante, para tranquilizarla. Su cuerpo se aflojo caendo dormida en el instante.
-Podrían explicarme que paso?- exigió saber Calahan
-Yo le estaba dando una pequeña narración de como nos conocimos- hablo Nicky
-Cuando yo entre estaba alterada, confundía y con algo de temor-
-Bien, dejemosla dormir por hoy, mañana podrán venir de nuevo a visitarla y dentro de tres día saldrá.
Observo a los hombres que estaban frente a ella, ¿quienes eran? y donde estaba su padre.
No le agradaba saber que tendría de nuevos guardaespaldas. Pero el chico que iba con el otro hombre, le parecía lindo, quizás porque rara veces ponía atención a los hombres. Y también porque hacía 6 meses cumplió los 14 y pronto los 15, tenía las hormonas algo alborotadas. Y sus días solitarios era desagradable.
Y la mirada que le daba el joven de cabello negro y ojos grises, de quizás unos 16 o 17 años.
-Señorita Hilary, nosotros somos su nuevo personal de seguridad- hablo el hombre adulto- yo soy Laurent y él, Shishi.
-Un placer- contesto cortesmente, sin apartar la vista del joven nombrado Shishi- es hora de llevarme con mi padre ¿cierto?
-Así es señorita- contesto Shishi, tampoco dejando de verla-por favor.
Desde ese día en adelante, la estadía con su padre no había sido aburrida, el joven de cabello negro estaba al pendiente de ella. Y Hilary nunca se había sentido tan apreciada como con él.
El mes pronto llego a su fin y ella volvió con su madre, pero con la imagen grabada de Shishi en su cabeza. Ahora esperaba con ansias el regreso a la casa de su padre, ya había entendido que lo que sentía solamente era atracción física y todo se debía a causa y culpa de una película, el cual un día que no tenía sueño y en plena madrugada no transmitían nada bueno en la televisión, hasta que se topo con una película, le intereso el comienzo pues se veía como cualquier otra normal, sin embargo a los 15 minutos de verla, sucedió algo que la confundió en muchas cosas. Las escenas sexuales empezaron a darle vida a la película y ella con ojos asombrados los cuales no podía despegar de la pantalla, observo todo y escucho todo. Se había grabado en su cabeza, y a cada instante se repetía, quizás era por que fue su primera vez en ver películas eróticas.
Y al ser Shishi el único joven que tenia cerca y la trataba bien, sus hormonas se revolucionaban.
No tardo en pasar de nuevo la fecha en que ella debía estar con su padre, pero llevaba en mente una meta, besar a su guardia. Al estar su padre ocupado en su despacho y sus cosa fue fácil, para ella estar todo el tiempo con Shishi y hablar.
Hasta que el día sucedió, mientras hablaban ella estaba al pendiente de sus labios. Nunca presto atención a lo que él le decía, su meta era una y su alrededor no le importaba lo que pasaba. Sin pensarlo más se lanzo a él besándolo, dejándolo impactado al principió pero reaccionando después correspondiendo el beso. Todo lo que sentían era deseo y deseo. Abrazando su cuerpo con sus piernas, el la levanto dirigiéndose a su habitación al ser la mas cercana. Nadie los vio, ni los buscaron.
Shishi la despojo de su ropa, y ella a él, las caricias ardían en deseo, cada movimiento y beso era apasionado para el chico, para Hilary era algo nuevo y también no muy placentero, sentía placer pero no muy grande. Shishi se posiciono sobre ella, sabía que era virgen y eso hacía que su deseo subiera más. Bruscamente rompió la barrera de su virginidad, Hilary sintió un tremendo dolor dejándola sin respirar por varios segundos y varias lagrimas saliendo de sus ojos, Shishi no puso atención a ello sino a su actividad, meter y sacar, el dolor costo que se fuera y el placer lo sentía muy poco, creía que al entregarse con alguien sería maravilloso pero había sido todo lo contrarío, siguió los movimientos de su compañero automáticamente, el orgasmo que tuvo había sido forzado. Shishi se tumbo a su lado sintiéndose agotado y cerrando sus ojos para descansar después de una ardua actividad. Hilary noto como se había quedado dormido al instante, se levanto de la cama observando la mancha roja y algunas blancas, era bueno saber que había tomado pastillas anticonceptivas porque de lo contrarío pasaría algo que nunca desearía. Se vistió rápido saliendo de ahí y dirigiéndose a su habitación, en donde se baño, aun sentía dolor en su parte intima, hizo una mueca al saber que nada había salid como pensó, quizás el si estuvo satisfecho pero ella no. Hubiera preferido no hacerlo, pero ya no podía regresar el tiempo, solamente seguir adelante y hacer que nada paso.
Cuando Shishi despertó, se encontró solo a su lado solamente encontró una mancha roja y los recuerdos volvieron a él, si había sucedido hacer el amor con la hija de su jefe, con una gran sonrisa se levanto para darse un baño, cambiarse e ir a buscar a la joven castaña, porque después de lo sucedido él no quería que nadie la tocara, el era muy obsesivo y machista con sus parejas. Tal vez era por eso que llevaba 1 año fuera de la cárcel pes había sido encerrado por golpear a su antigua novia porque ella quiso terminar con él. Nadie terminaba con él, nadie.
Kai llego muy temprano al hospital, quería hablar con ella antes que todos pues ese dí le daban de alta, él no la forzaría para que viviera con él, podrían estar casados pero ella era libre de elegir a donde ir, por lo menos hasta que recuperara la memoria y esperaba que fuera pronto, se había acostumbrado a su presencia y sus locuras con Nicky. Y estar solo en una casa en la cual debían convivir era muy depresivo.
Saludo al Dr. Calahan, quien le había dicho que la última visita que le hicieron a ella había sido a las 4 de la mañana, ahora, las 9 de la mañana, no habían ido aún. Los dos se dirigieron a la habitación, ya no estaba en intensivos pues ya estaba fuera de peligro, cuando llegaron los dos tenían la sensación de que algo malo ocurría. Al abrir la puerta, se encontraron con una habitación vacía, la ventana medio abierta y la cama deshecha, Calahan se acerco al baño para comprobar que ella estuviera ahí, pero el ambiente era tan silencioso y vació que cuando abrió la puerta del baño no encontró a nadie, eso eran malas noticias. Kai al ver el rostro del doctor se asusto, ¿donde estaba su esposa? Calahan salió pidiendo a dos enfermeras que revisaran la parte de atrás del hospital o la cafetería y buscaran al Hilary Tachibana.
Kai también iba a ir a buscarla pero al ver una hoja en la almohada, se detuvo recogiéndola, tomo una larga respiración abrió la nota que estaba doblada a la mitad, las letras decían algo que fue un balde de agua fría para él y estaba seguro también para los demás. Informo al Dr. que dejara de buscar pero este esta seguro que si se acababa de ir lograrían encontrarla y fue rápidamente con algunos guardias para que buscaran fuera del hospital. El ruso se quedo en la habitación, sentado en la orilla de la cama, jugando con sus dedos el papel que habían dejado. 30 minutos después, el aun seguía ahí sentado reflexionando muy seriamente. Las puertas de la habitación volvieron a abrirse dando presencia a Spencer, Bryan y Nicky, los demás aun venían entrando encontrándose con el doctor Calahan, Henry y Sury iban muy felices de saber que su hija saldría del hospital, pero al acercarse al doctor que atendía a su hija, escucharon las malas noticias.
-Kai ¿Donde esta Hilary?- pregunto Nicky, revisando la habitación y no encontrando a su amiga castaña.
Spencer se acerco a Kai, observándolo y también la hoja que tenía en sus manos. -Se fue- dijo cortamente.
Nicky no entendía a que se refería con "Se Fue" -¿A donde?- Bryan presentía malas noticias.
Kai no contesto simplemente levanto la hoja entregándoselas para que leerán. Spencer la tomo desdoblando.
-"Es injusto...- eran las primeras palabras que se leían- no puedo hacerlos esto. Todos ustedes han hecho lo posible, viniendo cada día a contarme cosas que no recuerdo e intento hacerlo para no verlos tan tristes pero cada vez que me esfuerzo, solamente consigo dolor de cabeza fuerte. Y al verles sus rostros bañados de tristeza y melancolía al ver que nada sucede es demasiado para mi. He tenido pequeños flashes, son recuerdos pero en ninguno aparecen ustedes y no los entiendo todavía. Es por eso que he tomado la decisión de irme, se que tal vez sueno egoísta y mala pero es la mejor forma y la única que encontré que no los involucrara a ustedes, hoy me dan de alta y no creo poder irme con ustedes, no cuando no tengo ni idea a donde pertenezco o cual es mi apellido. No quiero hacerlos sufrir más, no lo permitiría. Por eso esta decisión de irme, es para alejarme de todo y así comenzar de nuevo en algún lugar en donde pueda, quizás, a lo mejor, pueda recordar y estoy segura que lo haré, me esforzare para hacerlo, y tal vez tomara un tiempo. Por eso pido que no me busquen, que me den tiempo y cuando vuelva a recordar yo volveré a ustedes. Es lo único que pido tiempo... siento mucho si les causo dolor con esto, espero que me entiendan. ... Hilary..."
Nicky estaba impactada con lo que escucho decir a Spencer. Su mejor amiga se había ido, ¿en que pensaba ella? la iba a buscar así fuera hasta el fin del mundo. Los pasos de Kai llenaron la habitación, volteo a verlo, se iba muy calmado y esperaba que fuer para buscarla
-¿Iras a buscarla?- pregunto medio ilusionada.
-No- contesto. Dejándola impresionada.
-No puedes dejar que se vaya, ella no recuerda a nadie y no sabemos a donde ira- Nicky se alteraba- Búscala- exigió
-Pidió tiempo y eso haré, esperare el tiempo que sea necesario- Nicky quedo con la boca abierta, viéndolo desaparecer de la habitación, iba a ir detrás de él a exigirle y si era necesario suplicar para que buscara a su amiga, no podían dejarla así, sola desamparada, no conociendo ni siquiera la ciudad. Mas Bryan la detuvo, meneando su cabeza en negación.
-Bryan, suéltame, si el no la busca yo si lo haré- forcejeaba con su novia para que la soltara.
-Kai también sufre- hablo Spencer- a pesar de que no demuestre. Estoy seguro que fue una decisión muy dolorosa la que tomo pero él solamente esta haciendo lo que Hilary pide, tiempo para recordar.
-No sabrá a donde ir- algunas lagrimas escaparon de sus ojos.
-Nicky, Hilary nos pidió el favor, debemos respetar su decisión al igual que la de Kai- Bryan abrazo a la morena italiana para hacerla entender. Nicky no tenía fuerzas para hablar, solo asintió con la cabeza. Su amiga era un testaruda, tonta y tomaba decisiones locas, pero no la buscaría aunque eso fuera lo que realmente quería hacer ahora.
Shishi estaba molesto, Hilary no le prestaba mucha atención, lo trataba como un empleado y eso no era de su agrado. Al no desear acostarse con él de nuevo, lo evitaba o simplemente lo trataba como lo que era, un empleado.
Pasaba el tiempo con Brooklyn con quien se la pasaba todo el tiempo, al haber tenido la primera experiencia sexual y no haber sido agradable, ya no deseaba tener otra. Pero había visto como Shishi trataba de hablar con ella y como se molestaba a cada instante, sentía una vibra oscura en él. Cuando regresaba a su casa, con su madre, se sentía mejor.
Pero cuando debía regresar con su padre y este enviaba a un hombre y Shishi juntos por ella, sentía una sensación de miedo junto a él. Descarto esas locuras pues nada malo podía pasarle, y sin embargo se equivoco, un día ella iba camino a su habitación, cerca de su puerta, alguien le tapo la boca y la arrastro hacía otra habitación que no conocía pero cuando vio a la persona que la arrastro hata ahí supo donde esta.
-Shishi- dijo asombrada, no entendía que pasaba. Pero con la mirada que tenía este le dio miedo, parecía loco y enojado. cuando estuvo a punto de preguntar que hacía ahí recibió un golpe en el rostro tumbándola al suelo, fue fuerte y las lagrimas se aglomeraron en sus ojos.- ¿Que te pasa?- le grito
-Ramera- Shishi estaba muy molesto- acaso crees que no se lo que haces, imagino que te acuestas con todos tu personal de seguridad y cuando ya no los quieres, los despides ¿cierto?- la levanto aventandola en la cama- pero yo no soy así, vas a estar conmigo por que lo quiero, y no vas a coquetear con nadie mas. ¿entendido?
Hilary no contesto, solamente lo miraba con asombro y confundida. entendiendo que se había metido en graves problemas. Se metió mas a la cama cuando vio que el se acercaba sacándose la camisa y desabrochándose los pantalones, el miedo calo sus huesos, rezaba para que alguien llegara ahí, pero entendió que la habitación de Shishi estaba muy alejada de todo y que nadie escucharía sus gritos. Shishi se subió a la cama, dispuesto a hacerla suya de nuevo y así supiera que nadie más la poseería. Fue paralizada de manos, sintiendo su cuerpo sobre el suyo, sintiendo su erección entre sus piernas, cosa que no le agrado. Se removió pero en cada movimiento Shishi hacía mas presión y también recibía bofetadas dejandole sus marcas en su rostro. Las lagrimas no tardaron en salir. Sus besos empezaron a darle asco, pedía un milagro para que no pasara lo que sabía pasaría. Eso no era una entrega de amor, era una violación y lo sabía pues ella se negaba a hacerlo con él de nuevo. con el siguiente golpe que le dio, vio como la dejaba algo atarantada, aprovecho para quitarle la blusa y sus labios besando su vientre hasta bajar a sus pantalones, los desabrocho bajo el ziper en el cual ya veía su ropa interior.
Hilary sollozaba, no podía hacer nada. Y como si sus plegarias fueron escuchada, debajo de la almohada de Shishi sintió algo, metió su mano para saber que era, encontrando una navaja, de reojo observo a Shishi quien besaba su vientre y quería meter su mano en sus bragas para tocar su intimidad. Recordó las lecciones de Brooklyn para la defensa personal, sabía que solo tenía una oportunidad. Tomo fuerzas alzando su rodilla y dándole en la quijada, Shishi gruño molesto, esa niña no lo golpearía nadie lo hacía. Alzo la mano para golpearla pero ella fue más rápida, levanto la navaja acercándose a su rostro y dejandole una gran herida que iba de su ojo hacía la comisura de su labio. Shishi grito de dolor, al verse libro volvió a abrocharse su pantalón y solamente en sostén salió rumbo hacía la habitación de Brooklyn, sabiendo que él no estaba ahí. Estaba asustada por lo que había pasado. Pero era eso o que la violaran. Busco en el armario de Brook una camisa para cubrirse su cuerpo. Ella no se iba a quedar, prefería irse sin decirle a nadie, que quedarse y ver a Shishi ya después le diría a su padre.
Conocía bien la casa, y sin decirle a nadie, salto la barda corriendo y no mirando hacía atrás. Llego a la casa de su tía, pues no podía ir a la de su madre, le preguntaría y de seguro volvería a pelearse con su padre y ella quería ahorrarse todo eso. Eliot Tomoji se asusto al ver a su sobrina, con las mejillas rojas casi llegando a morado, llorando y con una camisa que no era de ella. Al pedir explicación, Hilary no dudo en dársela, le dijo todo con detalles y que había preferido huir que quedarse en la mansión. Eliot la entendió y la mantuvo en su casa por las dos semanas que aun faltaban para que volviera con su madre. Hilary no quería volver a ver a Shishi, le tenía miedo, y quizás la volvería a agarrar desprevenida y la violara sin poder hacer nada.
Dos semanas de haber salido del hospital y se sentía fatigada. Varios recuerdos habían vuelto a ella, aunque hubiera preferido no recordar pues todos ellos eran los peores y se asustaba por todo lo que había pasado.
Se encontraba en un departamento fuera de la ciudad.
Cuando salió del hospital no sabía a donde ir, pero sis pies la llevaban y ella no quiso parar, camino varias cuadras, buscaba donde quedarse por un tiempo y sin que los demás la encontraran, su suerte cambio cuando vio a un joven de cabellera naranja y semblante sereno y una sonrisa llena de paz, acercarse a ella. Brooklyn la había seguido, pues la vio escaparse del hospital y conociéndola, sabía que no querían que la siguieran, pero hizo un mal trabajo pues el si lo hizo. Se asusto pues pensó que la llevarían de nuevo al hospital y el lugar ya le empezaba a desagradar. Pero fue todo lo contrarío, Brooklyn le ofreció el departamento que era de los dos, nadie sabía de él y nadie la buscaría ahí, tendría tiempo de hacer todo lo que quisiera y si no quería salir no lo haría, él se encargaría de llevarle cosas como alimento y ropa.
Recibía la visita de Brooklyn dos veces a la semana. Y le contaba algo de lo que recordaba, el simplemente le decía que lo dejara pasar, de nada servía matarse en pensar en las mismas cosas, debía seguir adelante y le aseguraba que los buenos recuerdos volverían a ella con el tiempo.
Por otro lado, Sergei estuvo preocupado por su hijo, era obvió que deseaba se encargara de la empresa pero no todavía, así que lo ayudaba en otras áreas, pero en las dos semanas que había pasado, su hijo estaba muy metido en el trabajo, dormía muy poco y usaba el pretexto de revisar papeles para no irse a su casa, la cual el mismo Kai había comprado, cuando disimulaban "estar casados", para vivir juntos. Era mejor que su hijo se tomara unas vacaciones, Kai lo tomo muy bien, pero ser enviado a la casa del algo no era su idea de descansar, pues ahí recordaba lo que paso, cuando Hilary fue secuestrada.
Había escuchado sobre Sergei Hiwatari por unas conversaciones que tuvo con su tía. La cual parecía se sentía mas que atraía por él, faltaban 2 días para que Hilary cumpliera los quince años, y ya no pasaba los meses con su padre, se escondía en la casa de su tía. Y ahí se entero de una relación que mantenía en secreto de sus padres. Eliot y Sergei tenían una relación en la cual los dos sentían una gran amor hacía el otro.
Lo que no sabía Hilary es que Shishi ya había dado con su ubicación, él ya sabía donde se escondía ella. Para él ya no era un trabajo ir a buscarla. Era una reto y antes de llevarla con su padre él le daba "mimos" para hacerle saber que nunca se desaria de él.
Eliot sentía una opresión en su pecho, pero no le tomo importancia pues la compañía que tenía era muy buena. Sergei estaba feliz de estar con Eliot, era una mujer hermosa y especial, a pesar de ser amigo de su cuñado a él no le importaba pero si mantenían su relación escondida, pues no sabían como reaccionarían Sury y Henry, de su hijo no se preocupaba pues le había dicho que era libre de rehacer su vida, el no interferiría. Por parte de Eliot y Henry había escuchado sobre Hilary, como era ella y como era su situación con sus padres, lo que no sabía era sobre Shishi y su obsesión a ella.
-Estamos en mi casa- hablo Eliot abrazándolo.
-No quiero dejarte. Todavía- dijo Sergei.
-Mañana nos veremos- dijo con una sonrisa Eliot.
-Tienes razón- se besaron para despedirse, cuando Sergei estaba a punto de irse, Eliot lo detuvo.
-Sergei, quiero que me prometas algo- no sabía si se estaba aprovechando de su novio pero sabía que su sobrina debía contar con el apoyo de otra persona- pase lo que pase cuidaras de mi sobrina.
Sergei no entendía por que ella hablaba así, parecía que algo malo le iba a pasar y no la volvería a ver-¿porque?
-Mi sobrina corre peligro y no quiero que nada le pase. Por favor
-Pero yo... tu?
-Sergei, solo prométeme que te cuidaras y que pase lo que pase, también la cuidaras a ella. Por favor, ella no tiene a nadie más quien la proteja mi hermana esta enferma y mi cuñado, no piensa.
-La protegeré, aunque no la conozco Eliot, pero lo hare y también a ti. No pasara nada.
-Gracias, Sergei. Gracias.- esa era su última despedida para no verse nunca más.
Eliot observo el auto de Sergei hasta que lo perdió de vista, entro a su casa, pero al entrar todo estaba oscuro y su sobrina siempre estaba en la sala para verla llegar, pues sentía miedo.
-Hilary- llamo, pero no hubo contestación.-Hilary, cariño ya llegue ¿donde estas?- fue hacía la sala, encendiendo la luz en le camino. Al irse la oscuridad, se encontró con 5 hombres en su sala y a su sobrina colgando del techo de las manos. Grito de susto, corrió hacía el teléfono para marcar a la policía pero se le habían adelantado y la tomaron a la fuerza.
El hombre que estaba a cargo era Shishi, a quien no conocía hasta ese día. Eliot se removió, pero lo primero que recibió fue una bofetada que le saco sangre de los labios. Shishi se acerco a ella, nadie mantenía cautiva a su ratoncita, nadie se la escondía. Dos hombres la agarraron fuertes y le taparon la boca. Shishi saco un cuchillo de su chaqueta. Se acerco a ella y sin decir palabras, le hizo un corte en la mejilla, la sangre no tardo en salir, desgarro su blusa, Eliot sentía miedo por ella y su sobrina.
Volvió a alzar su cuchillo, empezó a darle pequeños cortes en su cuerpo, pero esos cortes eran en puntos vitales, en donde sabía se desangraría. La pobre no podía defenderse, golpes y cuchilladas la dejaron débil en el suelo quejándose de dolor.
Cuando abrió sus ojos el lugar estaba todo oscuro, pero una tenue luz se veía a lo lejos, le ardían los ojos, escuchaba voces pero no sabía quienes eran, tomo fuerzas para lograra levantarse, pues ya la habían bajado dejándola en la entrada, camino hasta llegar lo que antes era la sala, la TV estaba destruida los sillones destrozados, camino un poco más pero sus fuerzas se esfumaron caendo desmayada.
Eliot gemía de dolor porque ya no eran cortes, ahora le enterraban el cuchillo hasta el fondo cuando tocaba un hueso lo sacaban, no iba a resistir más. Escucharon un golpe seco, fueron a ver y se encontraron con Hilary tirada en plena sala la arrastraron a la cocina, ahí era donde estaba Eliot sobre la mesa. La amarraron parandola sobre la entrada de la puerta, con sus manos y piernas estiradas formando una X.
Cuando volvió a recuperar la conciencia, sentía un dolor en su cabeza y no podía moverse, escuchaba gemidos, no sabían de donde venían.
-Has despertado bella durmiente-
-¿Quien... quien eres?- no recordaba donde estaba o quien hablaba.
-¿ Amnesia?- escucho reírse de ella- tonta
-¿Quien eres...- los recuerdos pasaron en ella como ráfagas de viento. Ahora sabía donde estaba, en la casa de su tía, y esos gemidos eran cerca de ella, al verla empezó a llorar, al verla tan herida su piel blanca ahora era roja, Eliot le dirigió una mirada de alivió al verla despierta pues creía la habían matado. Shishi quiso terminar esa escena de familia de una buena forma, tomo de nuevo su cuchillo y de un golpe lo enterró en el corazón de Eliot. Los gritos de Hilary resonaron en todo el lugar, Eliot había muerto.
Shishi sabía que la habían escuchado gritar y que pronto alguien iría para saber lo que pasaba así que debía actuar rápido. Corto la soga que sostenía a Hilary dejándola caer en el suelo, gimiendo por el golpe. Con ayuda de otro la subieron a la mesa quedando a la par del cuerpo de Eliot, pero boca abajo.
-Con esto entenderás quien manda, ratoncita-
Sintió como rasgaban su blusa y lo pero vino a ella, la violarían. Pero Shishi tenía otro pensamiento, si ella lo había dejado marcado, pues el también lo haría. Acarició su espalda, al principió solo sentía los dedos de él, después la punta del cuchillo enterrándose en su espalda y hacer un gran corte, de un extremo a otro en diagonal. Grito de dolor y volvió a gritar mas fuerte cuando hizo lo mismo de una punta a otra, formandole una x en su espalda. Pero no quedo ahí, tomo su muñeca izquierda cortandole las venas para desangrarse y otro corte en vertical. Con una risa sádica salió de la casa no sin antes dejar inconsciente a la castaña.
Los dos cuerpos fueron encontrados en la mesa, uno sin vida masacrado y el otro a punto de perderla.
Sentada sobre la cama respiraba agitadamente, con el rostro bañado de lagrimas. Hubiera preferido no recordar nunca, la muerte de su tía era muy dolorosa y más porque ella lo vio.
Se levanto para irse a dar un baño y tranquilizarse, cuando se levanto tuvo un mareo y su visión fue llenada por varias imágenes que la hicieron perder el equilibrio, resbalándose haciendo que su cabeza se topara con la punta de un mueble, perdiendo totalmente el conocimiento.
Brooklyn llegaba al departamento donde estaba Hilary, él no dijo nada a nadie sobre si sabía o no donde estaba su media hermana, sabía que sus padres estaban preocupados por ella y que sus amigos la buscaban, pero no podía decirles. Ella necesitaba espacio, estar sola y estaba seguro que así, con tiempo y espacio ella recuperaría la memoria y todo volvería a ser normal. Llevaba consigo unas bolsas en las cuales le llevaba comida para cinco o cuatro días. Cuando entro en el departamento, le sorprendió no verla en ninguna parte, dejo las bolsas en la cocina y dispuesto a ir por la habitación con cuidado pues quizás se estaba cambiando. Abrió la puerta despacio, metiendo su cabeza primero, abrió mas para ver mejor, la vio en pleno suelo desmayada. Llego a ella rápido, socorriendola. Poniéndola sobre la cama y revisando si no tenía alguna herida, suspiro aliviado de verla bien, ahora solo debía esperar a que abriera los ojos, y esperaba que no afectara en nada el golpe, porque podría volver a perder la memoria y perder los recuerdos que ella había recuperado.
En Rusia, Kai pasaba su tiempo a fuera de la casa del lago, tenía compañía, pues las mascotas de Hilary solo una había quedado, la hembra, la cual estaba preñada y ya había tenido sus cachorros, solamente dos. Tenían mes y medio de nacidos, esa era su compañía de todos los días, los alimentaba, bañaba y paseaba e incluso les puso nombre. Dranzer y Black Dranzer, pues a pesar de ser hermanos eran de diferente color, uno negro y el otro café.
Sergei, estaba en su casa, revisando algunos archivos, estaba muy concentrado, pero cuando el teléfono sonó la primera vez no contesto pues lo escucho ya de último, la segunda se apresuro para hacerlo. Sin embargo antes de que el hablara, escucho una voz muy conocida que lo hizo sonreír
-Hola Sergei ¿como esta todo?
-Hola pequeña, es gusto volver a oírte.
