EPILOGO

2 años después...

Dos años y 4 meses de haberse casado. Y parecían recién casados.

Su vuelta y su recuperación de la memoria había sido la mejor noticia que le había dado a su esposo.

Siendo sábado medio día, sabía que Kai estaría aun en su oficina. Entro al edificio, saludando a los empleados con los cuales se encontraba. Tomo el ascensor deseando llegar a su destino y cual veía eterno. Las puertas del ascensor se abrieron, encontrándose con un hombre que seguramente era 5 años mayor que ella con sus 23 años.

El hombre suspiro, la mujer era increíble y tenía algo que la hacía especial, 3 o 4 veces la había visto llegar desde que empezó su trabajo un año atrás. Supuso que era la hermana menor de uno de los socios de su jefe, Spencer Petrov, pues este siempre la abrazaba protectoramente y si no fuera por él, ya la habría conocido más profundo. Pero ese hombre rubio era muy grande para enfrentarlo. No se movió de su lugar esperando a la salida de ella.

Hilary iba sonriendo como siempre, salio del ascensor, saludando al asistente de su esposo, respetuosamente.
Era la primera vez que la escuchaba hablarle. Y su voz le era bella.

-Hola- la detuvo del brazo. La castaña se sintió incomoda ante eso- es un placer conocerte, hermosa.

Hizo una mueca de asco-Suélteme- exigió. No quiso alzar la voz pues de seguro Kai la escucharía y entonces sería el quinto en despedir y recibir uno de los grandes puñetazos del ruso.

-No puedo- le murmuro cerca- eres tan bella y cuando te veo con tu hermano, quisiera ser yo quien te abrazara.

¿Su hermano? De seguro habla de Spencer se dijo- Si quiere conservar su trabajo y seguir viviendo, es mejor que me suelte. Ahora.

-Querida- quiso tocarle el rostro mas ella se alejo- quizás resulte con algunos moretones pero despedirme no podrá. Solamente el señor Hiwatari lo haría, mas lo creo imposible él sabe que soy el mejor que ha tenido.

-Y sabe usted que su jefe es muy celoso con su esposa. A la cual esta fastidiando ahora mismo.- Se paralizo, no sabía que su jefe era casado ni mucho menos que esa belleza de mujer era su esposa pero a lo mejor solo estaba mintiendo por que era tímida.

-No te creo- le susurro en el oído

Eso fue suficiente para ella. En un movimiento que el no vio, alzo su rodilla le dio un golpe en su parte, dejándolo adolorido, seguido de otro en el vientre sacandole el aire y por último con sus dos manos juntas formando un gran puño le dio un golpe en la nuca dejándolo tirado en el suelo, casi ido.

En esos momentos, Spencer salía del despacho de Kai y al ver la escena, solo sonrió. Aún recordaba como eran sus golpes, muy dolorosos.

-¿que paso?- pregunto acercándose.

-Spencer- saludo con una sonrisa- Sabes creo que Kai necesitara un nuevo asistente- señalo al adolorido hombre

-Y este necesitara un ataúd- Spencer lo tomo de la camisa, aventandolo adentro del ascensor- yo me encargare pequeña-

-Gracias- Spencer subió poniendo un pie sobre el hombre para que no se tomara la molestia de levantarse. Antes de que las puertas se cerraran completamente pregunto -¿Esta ocupado?

-No tanto-

Llego a la puerta, pensaba en tocar, más decidió abrirla suave sin hacer ruido. Asomo la cabeza viéndolo muy concentrado en unos papeles. Entro y cerro con suavidad. Lo notaba frustrado, suspiro calladamente, ella sabía lo que era mantener una empresa. Ya que al ser hijos únicos de sus respectivos padres, estos les ordenaron seguir el mandato de sus empresas, cada uno estaba a cargo de algo. Y era cansado, con la única diferencia de que ella sabía como escaparsele a su padre de los edificios en Rusia de Tachibana Corp. En cambio Kai no lo hacía y era ella quien iba a su oficina a "hacerle perder el tiempo". Sinceramente eso no lo hacían.

Estaba tan concentrado en los papeles que le dio Spencer que no escucho a nadie entrar ni que se le acercaran. Resoplo fastidiado de tanto trabajo, cuando de pronto dos manos se posaron en sus ojos tapandoselos. Sus labios se curvaron en una sonrisa, reconocía esas manos, esa suavidad y ese aroma, en cualquier lugar.

-¿Que hora es?- pregunto sin tomarse la molestia de destaparse sus ojos.

Habían quedado de acuerdo los dos, en reunirse al medio día en punto, en la recepción para ir a almorzar y luego ir a casa. -12:30- le susurro- no llegaste a tiempo.

-El trabajo- dijo como excusa- y le dije a Satoshi que me avisara cuando fuera las 12

-Lo se- se alejo de él. Quedando frente a su escritorio- y te aviso que el lunes tendrás nuevo asistente.

El rostro de Kai se tenso, no era la primera vez que un asistente suyo era despedido por molestar a su esposa y ahora sabían las consecuencias de ello. Pero supuso que este sería diferente pues ya llevaba un año, un récord.-¿Que te hizo?-

Sus palabras destilaban furia y enojo-Nada grave- respondió. Sentándose en el sillón tranquila y eso no le gustaba a Kai.-Solo espero que tenga seguro medico-

Ya se imaginaba lo que Hilary le había hecho a Satoshi, y de seguro lo había despedido de una vez. Se levanto de su silla para ir con ella, sentándose cansado.

Había pasado más de dos años, desde que ella había recuperado la memoria y en ese mes se le había hecho un infierno sin saber de ella. Sin embargo ahora estaban juntos, acaricio su rostro sabiendo cuanto le gustaba a ella sentir sus dedos trazar su mejilla. Se lanzo a él dándole un beso, cargado de amor y tranquilidad. La tomo por la cintura sentándole sobre su regazo para hacer más cómodo el beso. Se separaron con pequeños besos hasta despegarse-Hola- saludo con una sonrisa Hilary

-Hola- secundo Kai, con su rostro serio pero del cual ella sabía su significado, lo había aprendido a leer-¿me dirás que hizo?- no podía quedarse con las dudas y ganas de ir tras Satoshi.

-Arruinas el momento- le murmuro viéndolo a los ojos- no te preocupes. Spencer se esta haciendo cargo de él, en este momento. Sabes como es cuando su ego de hermano mayor sale a la luz.

-Lo se- murmuro, dándole un pequeño y casto beso.- ¿Tienes hambre?- la vio dudar y eso significaba que estaba pensando en algo. -¿que piensas? o más bien ¿que planeas?

-Sabes...- jugaba con algunos mechones de su cabello bicolor- en un mes es mi cumpleaños- asintió, no olvidaría una fecha así, además de que Nicky lo tenía fastidiado con hacerle una fiesta sorpresa, no sabía como Bryan soportaba a esa mujer tan parlanchina- tengo muchas cosas y nada me hace falta, económicamente, pero deseo algo...

-Dígame lo que desea señora Hiwatari, un viaje a la playa, un fin de semana en la casa del lago, una joya, brazalete..- dejo de hablar cuando vio su rostro bajo- era una broma, lo siento- no quería verla triste, se había acostumbrado a su forma alegre, furiosa que ella tenía.

-Siento que no lo merezco ¿sabes?- ahora jugaba con su corbata.

-Dime que es y haré todo lo que este a mi alcance para que lo tengas- prometió

-enserio?

-Enserio- verla morderse el labio lo desconcentraba, debía prestar atención a ella ya después atacaría sus labios-Dime

-Quiero un hijo- El shock no tardo en llegar a él, había escuchado bien...

-¿Un hijo?- pregunto confuso y dudoso de haber escuchado bien

-Se que es mucho lo que pido- acarició su rostro para que sus facciones se volviera a suavizar-pero es lo que deseo.

-Hilary, un hijo no se pide como algún objeto. Creo que lo sabes..

-Lo siento- corto su discurso- solamente creí que debíamos tener un hijo de los dos, de nuestro amor. No quise que sonara como un objeto, se que no lo es.

Se sintió mal al verla tan triste y escucharla decir que deseaba un hijo que representara su amor, se sintió culpable por tratar de burlarse. La beso con amor, demostrándole cuanto la amaba, porque no era de las personas que se lo decían a cada instante, solo se lo había dicho 3 veces, en total. Y Hilary no le exigía la palabra, con sus besos sabía lo demostraba, su esposo era muy difícil de exponer sus sentimientos, aun recordaba como le dijo la primera vez "Te amo" en el hospital-

-Si es lo que deseas, lo tendrás- le dijo. Abrió sus ojos con emoción, brindándole una pequeña sonrisa y sus mejillas ruborizadas.

-Gracias- empezó a darle besos en todo su rostro- podríamos empezar ya- dijo con tono juguetón.

-¿Aquí?- pregunto besandole el cuello.

-No sería la primera vez que lo hagamos aquí Kai- dijo su nombre con un pequeño gemido.

-Empecemos entonces-

Las caricias y besos empezaron a aumentar entre ellos, tal vez el bebe no nacería en un mes. Pero tendrían mucho tiempo para probar cuantas veces quisiera y así el día llegaría con la noticia de un nuevo integrante en su familia.

Todo había quedado atrás, eran felices. Así como era y ahora sabían que no dejarían de seguir adelante.

No pararían de correr. Estarían juntos en todo el camino, correrían juntos.

FIN


Bien... este fic llego a su fin.
Quiero agradecerles por ser pacientes conmigo y leer mi historia. Fue grandioso escribirla.

Le agradezco de todo corazón a:
Hilary Kriss Yagami, Sky D Arant, Kazukime, Any Kisuky, tentenxneji4ever, Kjmima, Saya Hiwatari, Arantza.
Les agradezco sus reviews y estar al pendiente de los capitulos.

La mayoría de este fic no hubiera podido terminar sin ayuda de Islea.

Gracias y nos leemos pronto, espero que en mi nuevo fic.

Gabryela Henkel