El camino era largo, bajaba el camino hacia Jerusalén , desde allí veía la gran muralla echa de piedra con torres de vigía de madera en la entrada cuatro soldados templarios hacían una especie de están para revisar quien entraba así que avance despacio no quería levantar sospecha , el peso extra iba a ser un problema por que por las armas que llevaba seguro que algún enemigo de alguien Tenia que colarme pero ¿como ? Me acerque a la puerta aunque mantenía una distancia prudente saque un mapa de Jerusalén de mi caballo de color blanco ,lo despelleje ocultándome detrás de el ,lo que decía mi mapa es que detrás del cementerio había una pequeña cripta con el as palabras en latín Aldea iata es "La suerte esta echada" que en realidad era un túnel que comunicaba con el interior dando lugar a un pequeño patio ,esa era la única salida así que me lleve al caballo hasta la pequeña cripta,era demasiado pequeña tenia que dejar el caballo me coloque la mochila y levante el brazo derecho del hombre y lo coloque en mi espalda ,pesaba mucho y aun que me contaba baje por las escaleras hasta una pequeño pasillo iluminado por antorchas vi una pequeña escaleras ascendente poco a poco empecé a subí por aquella escalera haciendo que el hombre con las puntas de los pies se arrastraran los bordillos de cada peldaño , me encontré en una pequeña parcela con unas hermosas plantas ,creo que son Jazmines una muchacha salio por la puerta de la izquierda de madera con un jarrón en las manos giro la cabeza y nos miro a los dos y se le cayo el jarrón rompió.
-Ayúdame ,tengo un herido -Dije y enseguida ella me ayudo a meterlo en su humilde casa. Habíamos subido a a segunda planta justo en a habitación del fondo ,apoyamos al hombre en un montículo de paja.
-Espera voy a por mi esposo es médico-Salió corriendo de la habitación y allí estábamos los dos solo uno frente al otro.
Le miré las pocas facciones que dejaba ver su cara era unos labios secos,gruesos con una pequeña cicatriz en el lado derecho que contrarrestaba con el tono de su piel morena también podía observar su nariz aguileña,''La curiosidad mato al gato '' O eso es lo que dicen.
Quería saber como era físicamente que rostro se ocultaba tras esa capucha alce mis manos dispuesta a quitarle la capucha cuando por la puerta entro un hombre alto bastante musculoso envuelto en unos ropajes color gris oscuro, sus ojos negros como la oscuridad me veían desafiantes.
-Enséñamelo-Dijo el hombre.
Me recogí la parte de abajo de mis pantalón ancho para dejar ver mi tobillo ,allí tenia un pequeña cicatriz echa con fuego se trataba de un dragón con alas que se enroscaba al rededor de mi tobillos contra mas vueltas daba cola mas elevado era tu cargo.
-¿A él?-Preguntó el médico por mi parte solo asentí con la cabeza.
La muchacha que me había ofrecido su ayuda me invitó a tomar el té mientras que su esposo curaba al misterioso hombre.
Me había desplazado a la planta baja de la casa la estancia estaba aromatizada con incienso de jazmín en la parte central se encontraba una mesa de color caoba rodeaba de cojines muy blandos.
Ella me servío el té y como era habitual empecé al tomarlo sin embargo ella no paraba de observarme detenidamente
-¿Cómo te llamas?-Preguntó la muchacha
-Circe ¿y tu?-Dije para ser cortes
-Elvira-El silencio volvío a entrar en la sala está vez era mas intenso que antes.
-¿Porque me miras tanto?-Pregunte harta de que me mirara,por su parte ella se levanto y se sentó junto a mí.
-Nunca había visto unos ojos como los tuyos-Se acerco-Además eres muy atractiva-Me puso un dedo en la boca e intento besarme,en ese instante me separe y la empuje con todas mis fuerzas ¿Qué se había creído ?¿Qué motivos le había dado para pensar que era de ese tipo de mujeres?
-Te estas equivocando, yo no soy de ese tipo de mujeres.
-Eso es lo que dicen todas-Dijo e intento acercarse mas a mi -¿Por que no lo pruebas?,estaba tan cerca que notaba su respiración.
Entonces apareció el esposo y como si nada hubiera pasado,me dijo que le acompañara a la habitación del paciente
-Solo tiene fiebre nada mas -Argumento el joven médico-Pronto se pondrá bien solo necesita descansar.
-Muchísimas gracias.
-¿Quieres tomarse un baño y descansar mientras cuido de él?
-Me parece genial-Sonreí
-O-
Desperté en un montón de paja el techo era blanco hueso bastante manchado ¿Donde estoy?-Pregunte-Si es el infierno,me lo esperaba de otra manera
-No estas muerto-Dijo una voz me incorpore lentamente había un hombre joven con los rasgos típicos de Jerusalén-Simplemente te desmallaste-¿Quien era el misterioso personaje?
-Acaso eres tu mi salvador-El negó con la cabeza
-Simplemente te trajo hasta aquí, maldito asesino-Le mire sentí las ganas de atravesarle la yugular para que muriera de la forma mas desagradable posible
-No niego lo que soy-Dije intentando levantarme-¿Y tu quien eres?-Dije yo
-Mi nombre no importa solo soy un médico no necesitas saber mas de mi-Él abandono la sala con un portazo ,observe la habitación era una guardilla mire por la ventana para ver si reconocía el sitio de donde estaba.
Era una gran calle cercada al zoco de Jerusalén estaba en el centro de Jerusalén ¿Como había pasado sin llamar la atención?-Era la pregunta mas indicada.
Por la puerta entro un joven que antes me había hablado y dijo que la acompañara a la planta baja para comer algo mientras esperaba a mi salvador
La planta de abajo era bastante pequeña en mi opinión con tanto rojo parecía la sala de un burdel de media noche había una mujer allí estaba recogiendo dos tazas de té verde
-Cariño prepárame otras dos tazas y añade algunas pasta para este hombre-Dijo el hombre que me acompañaba
Me senté tranquilamente apoyando mi castigada espalda sobre la pared y mientras aquel médico observaba una puerta de madera oscura seguramente roble muy cara por estos lares observe los tapices que había en esa sala había motivos florares de narcisos lirios y algunas rosas por los bordes sentí como mis manos temblaban necesitaba mi dosis pero aun podía aguantarme aunque no por mucho tiempo
Tras mi larga ducha decidí bajar al salón ,llevaba ropas masculinas una blusa atada con un cinturón ancho de cuero y unos pantalones anchos con las botas típicas sin ningún adorno me puse mi capa que ocultaba mi rostro.
Allí le vi no tardo ni diez segundos en notar mi presencia aunque no podía ver sus ojos sabia que me estaba mirando y por décimas de segundo me sentí totalmente desnuda pesar de ir armada y con ropas de mas.
Elvira me cogió de la mano intentaba llevarme hacia la mesa pero no disponía de tiempo tenia que cumplir mi misión y no estaba para charlar sociales así que rechace la entrada y me dispuse a salir por la puerta
-Espera necesito hablar contigo-Era una voz profunda,un poco rasgada pero sobre todo muy masculina.
Me gire
-Quería agradecer todo lo que has echo por mi ¿Como puedo saldar mi deuda?-¿Saldar tu deuda?-Me pregunte a mi misma,y antes de que pudiera abrir la boca un chillido se oyó. Y unos brazos de mujer rodearon al hombre que iba de blanco
-¿No sabia que habías crecido tanto?-Pude observar en su cara casi inexpresiva ,un pizca de asombro ,el giro la cabeza.
Tosí a propósito ,aquella joven miro hacia otro lado
-¿Cuanto tiempo,Circe?-Entonces se dio cuenta y miro al hombre que abrazaba tan efusivamente y se separo corriendo-Lo siento.
-No pasa nada-Dijo él pero lo dijo como si no la sintiera como si fuera un mecanismo ,un resorte.
Ella fue corriendo hacia mi y me dio un abrazo.
''Soy un hombre''-Articule mientras ella avanzaba dándose cuenta de que había hecho algo malo.¿Como arreglarlo?-Dijo en el mismo tono. Parece que se le ocurrió la manera rozo sus labios con los mios tocando mis mejillas pude ver la cara de Elvira arder de celos.
-Cariño-Dijo y me volvió arreglarlo ''Tráelo lo quiero''Me dijo ella en aquellos segundos.
-Quiere saldar su deuda?-Dije mientras movía el caramelo que hacia que me trastornara la voz en mas grave para disimular-El solo asintió en modo de respuesta-Páselo bien con nosotros acompáñanos si no lo permite el médico
Salí por la puerta ,Mi querida compañera me llevaba de la mano por las callejuelas irregulares ,él misterioso caballero nos seguía de cerca sin articular ni una palabras mirando a todos los lados. Llegamos a nuestro destino una casa con una flor de plata en la puerta de atrás
-¿Aquí?-Pregunto
-Claro ven-Mi compañera le agarro de la mano y empujo la puerta yo entre detrás de ellos era una única sala y en las paredes cortinas gruesas de distinto colores para ocultar lo que había dentro
-¿Un burdel?-Dijo el hombre de la cicatriz y luego me miro,yo me dirigí a la barra que había allí sin dedicarle ni una palabra y ni siquiera mirarle seria una larga noche
-¿Quiero dos ''habitaciones''?-Dije seria
-Claro señor-Me contesto una mujer que llevaba un escote muy pronunciando incluso temí que unas de sus tetas se precipitara fuera de vestido llevaba una verruga debajo del labio y otra en el cuello.
-En una quiero un sishas cargada de Hachís y en la otra una cama-Dije mientras depositaba el dinero
-Si señor-Dijo mientras agarraba con su gorda mano adornada con joyas el digiera que había depositado y me decía los números de las cortinas y fui ha hablar con mi compañera
-O-
''¿Circe?'' quien se refería aquella chica que me abrazo,mi salvador era mas bajito que yo ,solo pude observar que tenia el cabellos largo y que era de marrón oscuro,sus facciones eran serias aunque seguramente era por la sombras que le hacia la capucha se acerco a nosotros ,mejor dicho aquella mujer morena de ojos azabache y luego se marcho hacia una de esas cortinas totalmente solo.
La chica me agarro del brazo fuertemente y me empujo con la cortina contigua a la de mi salvador y tiro de la cortina cerrando el habitáculo apoyo sus manos sobre mi pecho y me beso.
-¿No te gusto?-Dijo al ver que no continuaba su beso
-¿No eres de él?-Dije separándola
-¡No!-Rió-Por el no te preocupes no le intereso-Dijo empujándome haciendo caer sobre un suelo llenos de almohadas.
-¿Por que le besaste?-Ella puso cara de enfado ,si quería sacar información tendría que hacerla ver de que estaba entregado a ella así que la llame con los dedos de mi mano izquierda y ella se tumbo junto a mi lado obligándome a subirme encima suya.¿Por que?-Dije mientras la besaba en su delicado cuello
-Para disimular-Dijo mientras se removía por el contacto de mis labios
-¿Disimular?-Dije mientras bajaba delicadamente por sus hombros-¿El que?
-¡Dios!-Dijo cuando una de mis manos se poso en su parte mas intima-Porque no dejamos este interrogatorio para después ahora me cuesta pensar-Yo me resigne y sonreí.
Tire de la cuerda que permitía quitarla el vestido quedando completamente desnuda,mi mano izquierda sieguen en sus partes pudientes
