Nunca vi semejante belleza tirada a mi lado mis labios fueron a los suyos introduciendo mi lengua y jugando con la suya ella solo se dedico a acariciar mi pelo. Me separe de ella y me acerque a su cuello

-¿Que pasa si paro ahora?-Dije mientras mi afilada lengua recorría su cuello para quedarme en su clavícula.

-¡Ni se te ocurra!-Grito entre gemidos pues con mi mano derecha había introducido un dedo en su cavidad vaginal

Sonreí, la tengo en mis manos-pensé-Comencé a bajar lentamente rodeando sus senos para pellizcar uno de sus pezones y provocar un pequeño respingón de la muchacha.

Llegue a su abdomen su piel olía a melocotón levante la cabeza y busque en el habitáculo una jarra, se me había ocurrido una idea.

Agarre la jarra y me dedique a beber el zumo de hierbas que había hasta que conseguir sacar con mi boca un hielo.

Ella que me observaba pudo ver como de la jarra caía liquido que me manchaba el traje, volví a mi posición natural cerca de aquel abdomen y lo deje caer

-¡Que frío!-Dijo ella mientras se reía.

-Espera que aun no hemos terminado-Moví la piedra con la boca por todo su cuerpo produciendo que su piel estuviera de gallina así que decidí cogerlo con la boca y verter el hielo en su boca

-Si se te cae, se acabo nuestro juego-Sonó mas brusco de lo normal pues tenía la boca seca y empezaba a notar cierta presión en el pantalón también podía ver a la perfección cada gesto como encogía los dedos de los pies como se agarraba a las mantas o como cerraba los ojos cuando gemía

Según pasaba los segundos un hilillo de babas se asomaba por sus carnosos labios por culpa del hielo hasta que se le cayó y entonces pare y deje que mi cuerpo cayera al suelo para descansar

-¿Por qué paras?-Dijo al rato

-Se te ha caído-Reí mientras la miraba

-¡Esta bien!-Ella subió encima mía y note como su cuerpo hacia presión en mi ancho cinturón clavándomelo en el vientre-Me toca a mí-Introdujo una de sus manos por mi espalda para coger un cuchillo pequeño que lo utilizo para desgarra mi pechera y dejar al descubierto mi torso vendado.

Apoyo sus manos sobre mi torso mientras recorría de abajo a arriba con su nariz todo mi cuerpo, mientras con sus caderas moviéndose para provocar un minúsculo rozamiento con mi miembro.

Entonces un gran ruido vino de afuera y a continuación un estallido de luz cegadora seguido de un humo espeso le pedí a la chica que se levantara pero enfrente nuestra había un hombre con un espeso bigote que alzo la espada para después dejarla caer lateralmente para decapitar a la chica que hace minutos intimaba conmigo.

La sangre brotaba del cuello de la muchacha y se desplomo cayendo sobre mí, otra vez ese color tan especifico y aquel sabor amargo, el hombre que había quitado la vida a la chica se reía mientras los gritos de la multitud sonaban por todo el edificio.

Alzo otra vez la espalda con intención de clavármela y arrebatarme la vida cerré los ojos y inspire sentí otra vez aquel impulso de supervivencia todo se volvió más lento aparte a la muchacha y conseguí rotar hasta salir de aquel conjunto se telas.

Me levante rápidamente y pensé con rapidez debía salvar a mi salvador ¿Donde estaba? Si mal no recordaba estaba al lado de nuestra "Habitación" así que corrí en su busca

-Mira que fácil esta drogado-Dijo uno con un cuchillo en la mano, se me habían adelantado un hombre estaba muy cerca del muchacho que estaba tirado con la manguera de una sisha en la mano debía distraer al agresor pero ¿Cómo? así que silbe

-¡E payaso!-Dije llamando su atención para poder utilizar mi hoja oculta clavándosela en el cuello.

-¡Maldito seas!-Grito mientras llevaba la mano a su yugular mientras caía al suelo

-¡Levanta!-Ordene pero solo aquel muchacho hecho la cabeza para atrás y se río-¡Maldición!-Le agarre de una mano y con un poco de fuerza le subí a mi hombro tenía que darme prisa si no me atraparían así que rompí una ventana y escape.

Ya sabía dónde dirigirme...

-O-

Cuando salí aun el sol se asomaba por el horizonte dejando el cielo totalmente naranja y allí estaba yo en medio de la nada protegido del sol por un están que había construido la noche anterior

-Están listos esos caballos, Rashif-Dije a mi acompañante, era un compañero de caza, alto, musculoso con un tez morena y unos ojos negros como la noche con una habilidad sorprendente para perseguir el rastro de su presa

-Listos-Allí estaba él con dos caballos marrones de crin negra perfectamente ensillados y colocados en fila.

-A Jerusalén-Monte de golpe y empecé a cabalgar a pesar de ir rápido tardamos un día en llegar a Jerusalén, era una ciudad realmente apestosa llenos de mendigos, huérfanos, prostitutas, enfermos ¿Y esto era tierra santa? Me mofaba de ellos, pasamos sin dificultan por el están de los templarios era muy fácil pasar si sobornabas algún que otro soldado de forma discreta.

-Todo en esta ciudad esta corrupto-Dije a Rashif-¿A dónde vamos?-Dije mientras miraba a los alrededores, parecía la parte más pobre de Jerusalén

-Cuanta razón tienes querido amigo-Dijo el esquivando un cadáver que había en el suelo-Nos dirigimos al gremio de los ladrones ellos se enteran de quien entra y de quien sale más que esos Templarios

Llegamos a un callejón donde solo había una gran puerta de madera

-¿Aquí?-Dije mirando a la puerta

-Si es querido amigo-Golpeo la puerta y enseño una bolsa lleno de dinero-El dinero abre las puertas.

Entramos en aquella sala estaba al completo de hombre jóvenes que bebía y gritaban

-Buscamos a Shimbad-Dijo mi compañero apoyándose en la barra

-No sé de quién hablas-El hombre que respondió ni si quiera nos observo él se dedicaba a limpiar un vaso con una pañuelo bastante sucio

-¿Seguro?-Dijo Rashif ofreciéndole dos monedas de oro, el camarero recogió rápidamente del camarero descoloco a Rashif pero yo sabía cómo hacer este tipos de cosas

Salte la barra del bar y cogí al hombre por el cuello de su camisa

-Escúchame bien-Dije mirándole a los ojos-¿Donde está Shimbad?-Dije en un tono amenazante

-¡E amigo!-Dijo el mirándome con miedo

-Yo que tu no le hablaría-Dijo Rashif mientras con mi rodilla golpeé la boca del estomago del camarero-Contéstale antes de que se enfade-Dijo el tras servirse el mismo un vaso de vino.

-De acuerdo-Dijo atemorizado tras recibir un golpe "accidentalmente "contra la barra-Esta en la trastienda y señalo a unas cortinas.

-Mas te vale que no me mientas camarero-Dije mientras me metía en aquella habitación el humo casi no dejaba ver nada

-¿Quien anda ahí?-Era una voz grave, agresiva y bastante fuerte.

-Vengo en busca de Shimbad-Dijo desafiante

-Muchos vienen pocos lo encuentran.

-El dinero no es problema-Camine hasta encontrarme a un hombre grande pero musculoso tenía un extraño bigote de color oscuro en sus ojos podía ver un odio inmensurable pero no sabía contra quien por alguna extraña razón empatice con él.

-Creo que nos entendemos-Dijo riéndose-¿A quién debo matar?

-No no quiero que mates-Dije entregando una bolsa cargada-Quiero que captures a una mujer

-¿Una mujer?-Dijo encorvando las cejas.

-Pero no es una simple mujer, va vestido con una capucha marrón y seguramente se haga pasar por un hombre de mediana edad también lleva en el tobillo izquierdo la marca de un dragón.-El hombre del bigote alzo la mano y un sicario apareció de aquel humo espeso y le contó algo al oído que no pude saber.

-Ya sé donde esta

-¿Tan rápido?-Dije asombrado

-¿Quien te has creído? Soy Shimbad además ese tipo llama mucho la atención esta tarde la tendrás.

Salí de la habitación orgulloso de los progresos que había hecho.

-0-

La habitación era pequeña tampoco se necesitaba demasiado espacio para lo que se iba a hacer en el centro de la sala una gran sisha de color verde y amarillo que desentonaba con el resto de habitación de colores violetas oscuros y claros.

Me senté en el suelo y encendí delicadamente el carbón dejando un olor a ceniza en toda la habitación, paso el tiempo mientras observaba como se llenaba de bajo la cavidad que contenía del agua y acerque la manguera para poder inspirar.

El humo pasó de mi boca hasta los pulmones pasando por la laringe y la tráquea mientras pasaba notaba como poco a poco la garganta se me secaba pero a la vez una sensación de libertad se apoderaba de mí

Otra calada mas y poco a poco deje de sentir mis extremidades inferiores me costaba tanto respirar pero era tan reconfortante la sensación de dejar de pensar en todo lo ajeno y por un segundo sentir que el mundo se para alrededor tuya pero la mejor sensación es la serenidad que te causa el fumar esa maldita mierda que cubre con un velo todas las inseguridades todos los errores y para mí lo más importante todo mi pasado.

Es un vicio ya no tengo consciencia de cuánto tiempo ha pasado entre calada y calada veo como mi cuerpo se entumece y baja de temperatura pero sigo respirando lentamente, siempre me quedara respirar y los recuerdos de mi pasado.

Una imagen cruzo mi cabeza un hombre con una cicatriz en el lado derecho de la cara, un gran parche que cubría su ojo de cristal y esa mirada de seriedad, solemnidad y de furia que me miraban fijamente

'Eras como tu madre una furcia barata y eso serás de mayor viviendo en la calle y pidiendo dinero mientras gimes como una puta guarra, y eso era tu madre y esos serás tú '

Sentí como uno de mis latidos atravesara mi pecho de un golpe seco como un puñal quería derramar lágrimas pero no podía en mi cuerpo no había más lágrimas para ese recuerdo, mi padre era un hombre de las cruzadas un templario mi madre una cristiana de fe férrea con el tiempo desearon engendra una vida.

Mi padre quería un hijo pero me tubo a mi desde ese momento el se sintió traicionado 'Las mujeres no servís para nada 'Decía constantemente mientras pegaba con el yelmo a mi madre hasta que una noche todo cambio…

Me acuerdo perfectamente, mi cuerpo era pequeño y estaba cubierta de carbón estaba débil no me había alimentado de nada en varios días o quizás una semana subí la mirada y allí estaba el desafiante con los brazos cruzados y negando con la cabeza.

-Muévete-Me ordeno yo había decidido no hablarle más, no mirarle solo obedecer y callar como una niña buena un siervo o una oveja guiada por su pastor que ni se pregunta el porqué de su existencia.

Llegamos a casa esa tarde las nubles tenían un clarísimo color cobrizo como el de la sangre regrese del patio a la habitación donde mis padres dormían allí alce el cuchillo en señal de venganza.

-¡Mami te quiero!-Mis pequeñas manos temblorosa alzaron el cuchillo y se lo clave en el pecho mientras veía como mi madre abría los ojos como dos platos y la sangre broto sin control cuando retire el cuchillo pero ella no hizo ningún movimiento brusco para no despertar a su marido.

Alzo su mano ensangrentada hacia mi cara

-Hija mía ¿ves esto?-Decía mientras hacia una cruz en mi frente con su mano marcándola del rojo-Recuérdalo es el símbolo de la esperanza,el único símbolo que te tienes que fijar -Y lentamente cogió el cuchillo de mi mano y se lo volvió a clavar cerrando los ojos lentamente-Hija mía, gracias por estos años de felicidad junto a ti-Y después dejo de hablar y en su cara era la primera vez que veía sonreír de verdad.

Y al lado de esa figura angelical estaba mi padre, entonces un gran odio recorrió mis venas -Muerte-Pensaba en mis adentros

Me coloque entre su cadera con las piernas abiertas,por fin el final ,al fin veía la luz ,debía morir ¡Se que debía!Pero algo me lo impedía no se que era ¡Dios quería verle muerto!Alce el cuchillo ensangrentado y una amarga sonrisa se dibujo en mis pequeños labios.

-¡Muere!-Grite-He intente clavarle el cuchillo pero desafortunadamente para mí él se despertó

-¡Que haces maldita estúpida!-Mientras agarraba el cuchillo y me lo arrancaba de mis manos. Cerré los ojos y sentí un gran dolor en la mejilla creando un gran ronchón de color rojizo mientras caía inevitablemente contra el suelo.-¡Querida!-Grito al ver el cuerpo ensangrentado de mi madre-¿Querida? Ahora cuando había muerto por tu culpa.

Grite con todas mis fuerzas intentado huir de aquella habitación cuando vi que mi padre desenvainar su espada.

Corrí por el pasillo lo mas rápido que pude esquivando lo mas rápido posible todos los muebles.

-¡Vuelve pequeña cucaracha!-Gritaba una y otra vez,gire a la derecha para huir por la puerta principal pero estaba cerrada me di la vuelta ahí estaba el hecho una furia su cara estaba teñida del color del vino por la rabia y en ese momento nuestras miradas se cruzaron, nunca olvidare esos ojos llenos de sentimientos: Dolor, lastima, sufrimiento, rabia, impotencia y ira era ese mirada fría que hay tras un hecho perfectamente calculado.

-¡No me mates papa!-Dije llorando-¡Por favor!-Hacia tanto tiempo que le llamaba papa y aún así no sirvió de nada camino con su derecha a paso firme gritandome:

Maldita furcia barata,Maldita sea la madre que te engendro escoria pero no te preocupes hija mia yo Darwin te salvare mandándote con el Señor.

Yo solo me dedique a ver mis manos ensangrentadas y colocarlas lentamente en mis ojos esperando el momento final luego no recuerdo nada mas.

Abrí los ojos lentamente había un extraño en mi habitáculo llevaba un cuchillo en la mano ¿Iba a matarme?

Mira que fácil esta drogado-Dijo riéndose de mi pero no pude responder el Hachís me lo impedía y solo una risa salio de mi garganta detrás suyo estaba aquel hombre que había salvado movió su muñeca y de ahí salio una hoja oculta se que aquel chico grito que hizo que mi agresor se diera la vuelta para poder matarlo la sangre broto de su cuello salpicando la túnica blanca ''Maldita furcia barata" Surgió de la nada.

¿Que clase de hombre era capaz de arrancar con tanta facilidad una vida humana?¿Acaso no tenia conciencia?¿Acaso odia a cualquier persona?¿Como era capaz de asesinar y luego ignorar el cadáver?Fue directamente a la cachimba de Hachís y dio una gran calada pude observar como sus facciones se relajaban casi al instante entonces lo entendí todo, un hombre con una túnica blanca que le tapaba la cara que le daba igual matar a un hombre que a cincuenta y que necesitaba el Hachís para concentrase en la batalla solo había una descripción para ese hombre "Assassins"

Me agarro de la cintura y me subió a su hombro como si fuera un saco de patatas y trepo por la ventana ,intente hablar pero no me salio palabra