A/N: Ya seeeee! ya se que fue mas de un año y alksdjasg, pero perdimos este documento y no me sentia de humor como para recuperarlo porque me decepcione de que ya no estuvieraaajkdhdfg. Lo siento.
En fin, despues de un año, lo encontré y aqui esta. Fue escrito entre mi amiga y yo, y al menos a nosotras nos parecio demasiado gracioso pero tal vez se deba al hecho de que eran las 5 de la mañana y despues de las 3 cualquier ser humano deja de tener sentido de seriedad.

Well, aqui esta, espero que lo disfruten o algo.


Después de pasar un rato con Arthur, Francis se dio cuenta de que su vida no era tan complicada como el creía, bueno en comparación con la de Arthur, cuyos problemas no tenían solución.

¿Cuándo se había oído hablar de cejas que volvieran a crecer no importando cuanto se les cortara? Si tan sólo pudiera sintetizar aquella sustancia que provocaba el crecimiento…aquello realmente sería un éxito en los salones de belleza. No hay que olvidar que Francis llevaba una doble vida como exhibicionista de tiempo completo y estilista cuando se lo pedían de favor, aunque uno se arriesgaba al pedirle un favor a Francis (pues no era seguro que conservaras tu virginidad), era seguro que nadie se enteraría del asunto que te traía allí en primer lugar. No es que se tratara de algo ilegal, es sólo que su hogar había sido testigo de las ocurrencias más extrañas.

Ahora, ¿Qué pasó con Arthur la última vez que salió de la casa de Francis? Terminó en la cárcel balbuceando algo sobre una conexión entre él y su vello corporal o algo parecido, tal vez tenía que ver con unicornios, no es sorprendente que lo hayan arrestado por compartir su sentir.

Francis sentía que estaba perdiendo su toque, ya no deleitaba al mundo con su delicada y gloriosa figura. Veía las caras tristes de la multitud, veía como pasaban los días y cumplían su rutina, sabía que les faltaba algo, algo que el sólo les podía ofrecer…rosas. Y no me refiero a la forma tradicional. Nada era más especial que cubrir sus partes íntimas con suaves pétalos de rosa. Oh si, podía sentir como el mundo volvía lentamente a la normalidad…

—Oiga es eso una pistola en su pantalón?

—No…pero gracias por el cumplido—dicho esto, se marchó como si tal cosa.

O al menos lo intentó. El policía lo tomó del brazo.

—N-No me refería a eso!—carraspeó, algo sonrojado—Tendremos que llevarlo a segunda revisión!

—Mon dieu, no tienes que ser tan formal, si quieres ir a segunda base sólo dímelo…

Ni siquiera terminó la frase cuando ya se encontraba adentro de la patrulla.

Francis suspiró. Era un hecho, su destino siempre fue ser un mártir.

Cuando llegó a la prisión era hora de la cena, se sabía bien los horarios de comida de la prisión, como quien dice no era virgen (ni en los arrestos ni en nada). Sin embargo, no le gustaba comer solo.

—Bonsoir Arthur! Te estaba esperando!

—Hijo de la! Francis! C-como? Llegaste más rápido que yo! No te puedo ni dejar unos momentos solo porque...

—Shh, me vas a espantar el hambre. Siéntate, ahora te cuento todo…—Francis lo interrumpió

Ya le contaría otra mentira piadosa durante la cena.


Yyy... ahi esta. Es corto, lo se, pero era como un bonus.

Por cierto, si pueden pasarse por aqui: .com la mente maestra que ayudo a escribir esto se los agradeceria!

Gracias!