Comunidad: 30vicios
Tabla: Estaciones
Prompt: 05. Invierno
Fandom: Katekyô Hitman Reborn!
Claim: 5986 (Gokudera Hayato/Miura Haru).
Palabras: 446.
Advertencias: T por tragedia~ Muerte de un personaje.
.
-Haru ha muerto.-
Su mirada palideció, perdió el brillo y los opacos orbes verdes se desviaron hacia Yamamoto, mirándole con indiferencia, confusión e incredibilidad. Takeshi hizo una mueca torcida, realizó un movimiento vertical de cabeza, afirmando lo que acaba de decir; solo consiguió que Gokudera gruñera de rabia y golpeara la mesa con fuerza monstruosa. En sus ojos se denotaba el dolor.
-No.- Negó vehementemente.- No es posible.- bisbiseó, levantándose de la silla y dándole otro golpe a la mesa, con mano abierta. Sus ojos cristalizados se cerraron con temor e impidió que aquella sustancia cristalina se atreviera a salir.
Yamamoto lo observó desde el otro lado de la habitación, afianzando el agarre a su espada y apoyando su cabeza contra la pared, desviando la mirada de Gokudera al techo blancuzco. Sus ojos estaban lo suficientemente rojos e hinchados como para adivinar que él ya había llorado.
…
El lino blanco se lucía en la piel pálida, tiesa como la porcelana de Haru. Sus manos se unían a la altura de su estómago, sosteniendo un ramo de lirios azules, como a ella le gustaban.
Kyoko gimió de dolor por la bajo, ocultando su mirada en el hombro de Tsuna y, el Décimo Vongola, observaba directamente el rostro del cuerpo fallecido con mirada angustiosa, con un nudo en su garganta. Ryohei se sintió débil y por primera vez apartó la vista por temor, por temor de observar a aquella mujer muerta. En cambio, Yamamoto observó el cuerpo de soslayo, mirando en él la herida ensangrentada de su estómago, ahora oculta por aquel precioso vestido, como si el tiempo hubiera vuelto hacia atrás y observara con nitidez la flecha atravesar el vientre de Miura. Sus gritos horrorizados aun resonaban en sus oídos, se sentía de lo peor, por no haber sido capaz de salvarla aun estando a su lado.
Todos estaban adoloridos.
Hayato permaneció lejos, detrás de unos árboles, fingiendo fumar con un cigarrillo apagada, pues, a ella no le hubiera gustado que lo haga. Su mirada verdosa siguió a sus amigos por el prado hasta que estos se subieron a sus autos modernos, mientras el suyo yacía escondido, y abandonaban el cementerio.
Se acercó y buscando con insistencia en uno de sus bolsillos se colocó de cuclillas junto a la tierra removida, donde Miura ya reposaba dos metros bajo tierra, en paz. Y quizá, estando en un mundo mejor que este, pensó.
Chasqueó la lengua al levantarse. Sus ojos cristalizados aun demostraban dureza y el cuello de su abrigo tejido escondía la mitad de su rostro. Había comenzado a nevar.
Dándole la espalda a la tumba, dejó aquella caja aterciopelada sobre la tierra, cubriéndose lentamente de nieve.
.
Comunidad: 30vicios
Tabla: Estaciones
Prompt: 06. Mariposas.
Fandom: Katekyô Hitman Reborn!
Claim: 5986 (Gokudera Hayato/Miura Haru).
Palabras: 330.
Advertencias: Posible Ooc.
.
Celos.
.
—Parece que estás disfrutando la fiesta, Gokudera.
La voz de Tsuna resuena a sus oídos, recién llegado justo a su lado. De pie, vistiendo un traje oscuro y con un temple sonriente, observa a Gokudera.
—Sí. Gran fiesta, Décimo. —Murmura roncamente, apoyando su espalda contra el barandal del balcón, mirando hacia adentro, donde el bullicio de los invitados llegaba a sus oídos, con fervor, irritación contenida.
Tsunayoshi, incómodo, desplazó su mirada hacia la pista de baile, el punto donde Gokudera tenía puestos con fijeza sus ojos y tragó en seco, temiendo, quizá, el cruel destino del tipo al que Haru le hablaba.
—H-Haru está bonita esta noche, ¿verdad? — Comentó, en un vano intento de calmar los aires.
—Tch. — Hayato contemplaba concentrado a Miura, envuelta en aquel vestido color púrpura, luciendo un pudoroso escote, ajustado en sus curvas. Mierda, pensó. Tenía que admitir que Tsuna tenía razón, estaba jodidamente reluciente.
Entre medio del murmullo latente de las personas, Gokudera casi pudo oír las risas escandalosas de Miura y visualizó su rubor, cuando el tipo aquél la tomó de la mano y, mientras ella reía avergonzada, se iban por la puerta delantera hacia el patio.
Joder, pensó Tsuna, esto se pondría feo.
Gokudera se activó como un resorte, se despegó en lo que pareció un salto del barandal y, dando zancadas fuertes atravesó el salón, llamando la atención de varias personas a las que, maleducadamente, las corría de un empujón, con sus orbes verdes fijos en la puerta grande, de dos alas, al final del vestíbulo.
El Décimo Jefe Vongola sudó frío prematuramente, cuando recibió las miradas expectantes y amenazantes de éstas personas, sobre su homólogo. Más sin embargo, desvió su atención a imaginarse cómo Gokudera le habría proporcionado un derechazo a aquel tipo, el grito asombrado de Haru (¡Hahi!) al verse sorprendida, la abofeteada que le habría intentado golpear y, luego de una escasa discusión, el beso que encerraría todo aquél embrollo.
Tsunayoshi sonrió, al escuchar el primer Hahi de Haru.
.
N/A: Sip, dos juntos C: Porque los hice y quería subirlos lo más pronto posible, jó. Y no quise esperar.
Alguien me pidió que hiciera a Gokudera sentir celos y pues, he ahí el resultado, que a mi me cponvenció, un poco :'3
Gracias~ Y dejen comentarios C:
Ciaossu~!
