Un día en la escuela es una tortura. No me dejan llevar mi computadora, los profesores son de la vieja escuela, es decir, para clases lápiz y papel. Obvio que para alguien que por internet obtuvo una maestría en sistemas de computación, ir a la escuela es realmente un problema. Voy porque, según mis padres debo parecer un adolecente normal. Además he leído mucho más libros que la mayoría de la gente en toda su vida.
Mis hermanos igual, han cursado sus estudios libres, es decir estudiando en casa y yendo a rendir libres, pero como no debemos llamar la atención todos debemos ir.
Pero como les comentaba un día todo cambio, llego esa chica nueva de nombre Isabella, un nombre bastante antiguo para la época en que vivimos, claro, dirán que el mío no es nada nuevo tampoco. Pero ella odiaba su nombre y prefería que la llamaran Bella. Era la hija del comisario del pueblo el jefe Swan. Era una chica bastante retraída, como solo guardando sus pensamientos para ella. Parecía al igual que yo querer pasar inadvertida y eso me llamo la atención.
Como cada persona que llega al pueblo, la investigue. En internet esta todo, bueno no todo pero para alguien que tiene mis estudios, los sitios más seguros no lo son. Ella había vivido con su madre. Tenía excelentes notas en la escuela, su madre se había vuelto a casar, con un hombre más joven que ella. Él era un jugador de beisbol nada conocido, el equipo hacía años que no ganaba nada y ahora estaba entrenando en Filadelfia. Tal vez su madre se había ido con su nuevo esposo, tal vez por eso vivía con su padre ¿Le agradaba este nuevo lugar? ¿Le gustaría este clima poco agradable, demasiado húmedo y lluvioso? Por qué me pregunto esto. ¿Qué me importa a mí? Tengo que dejar de analizar a la gente, es un mal hábito.
Bueno, sigo. Todos estaban entusiasmadísimos con ella, era la nueva atracción. Yo la evitaba. Prefería no tener que hablarle, no me gusta sociabilizar con la gente. Mi mejor amigo es mi computadora. Pero para mi desgracia, se ve que ella no era muy buena con estas así que en su primera clase de computación la profesora mando conmigo.
- Edward, cariño, ayuda a la jovencita. Se caballero con ella….- me dijo la señora Stone
- Con mucho gusto-le dije Obviamente estaba siendo muy sarcástico y creo que la chica se dio cuenta.
- Estoy bien profesora, no hay problema. Puedo arreglármelas sola.- Dijo ella. Sintiéndose al parecer muy avergonzada.
- Nada de eso tesoro, Edward te ayudara.
Así fue como tuve que mover mis cosas al pupitre continuo al de ella. No la salude, solo me digne a escribirle en una hoja cuales eran las cosas que debía hacer. Prendí la computadora que me tocaba y me concentre en lo que allí decía. Se pasó toda la hora así, fue demasiado lenta para mi gusto.
Termino la clase y paso el receso, siempre lo mismo. Esto sí que es aburrido...
Tenía clase de literatura, y me encontraría con la profesora, creo yo más fanática del instituto. Dirigía el periódico escolar y creía que todos debíamos escribir algún que otro artículo expresando nuestros pensamientos sobre nuestra problemática vida juvenil. Yo siempre la esquivaba por que la profesora de computación me llamaba para ayudarla pero hoy no fue el caso. Nos hizo sentar a todos, y se preparó para hablar. Cualquiera hubiera dicho que presentaría al presidente de la nación, pero no era para presentar a la nueva alumna. La profesora parecía demasiado entusiasmada para mi gusto y yo no entendía por qué. Era solo una chica.
La presentación comenzó creo que así:
- Buenos días, queridísimos alumnos, tengo el honor el día de hoy de presentar a la nueva alumna. Ya muchos la habrán visto, ella es Isabella Swan- y la hizo pasar. La chica por su cara parecía que hubiera preferido que la pasaran por encima más de 20 trenes. Y tenía razón, esto era demasiado.
Continuo:
- Como les decía, Isabella tuvo la oportunidad de escribir para el New York Times-eso ya lo sabía -Su historia periodística fue premiada entre miles de artículos. Su historia verídica policial, sorprendió a muchos lectores, Pero perdón, querida, quieres contarle tu a la clase?- La chica ni contesto.
La profesora siguió:
- Ella investigo sobre el asesinato de una familia de 7 miembros. Los padres y 5 hijos. Al principio se creyó que era un simple asalto, un robo. Ya que todos los cuerpos fueron encontrados en sus camas. Como si alguien hubiera entrado a robar y uno por uno se hubieran ido despertando y antes de pedir ayuda hubieran sido asesinados. Los vecinos no habían escuchado nada. Todos conocieron la noticia cuando una de las amigas de las chicas había llegado por la mañana a buscarlas para hacer compras y los encontró.
La policía había cerrado el caso cuando alguien apareció con una teoría diferente, y esa claro fue Isabella. Ella trabajaba para el periódico escolar de la escuela a la que iban los jóvenes y por eso comenzó una investigación sobre el tema. Como resultado consiguió averiguar que esta familia provenía de Europa y que había viajado por motivos desconocidos. Que no usaban sus nombres verdaderos y que los hijos eran todos adoptados. A partir de esto la policía comenzó a investigar por qué se quería matar a una familia de extranjeros, como había estos conseguido entrar al país, porque huían y en especial quien estaba detrás de sus muertes. Se pudo decir solo que esa familia no era el objetivo de los asesinos, que al parecer buscaban a otra familia y que en esta ocasión se habían equivocado. Aunque no se pudo saber nada de los asesinos, la historia de Isabella captura la atención de todos los lectores del NY Times. Así que antes nosotros tenemos a una periodista casi profesional, podríamos decir.
Todos escuchaban en silencio, la mayoría no le presto demasiada atención. Pero yo estaba sentado en mi asiento sin poder moverme, el miedo se apodero de mí. No podía ser, estaban tras nuestras huellas. Ellos sabían que habíamos huido y querían encontrarnos, eliminar a los testigos de sus crímenes. Toda la hora seguí pensando en si nos encontrarían, en a donde irnos a vivir para evitar el desastre. Quería salir corriendo y contar esto a mi familia. Sabía que si lo hacía sería demasiado extraño. En mi cara se notaba que algo andaba mal, por lo que preferí no moverme.
Solo me día cuenta que alguien me miraba, cuando se me cayeron las hojas y me agacha para juntarlas. La chica nueva me miraba, con un inusitado interés. Parecía que se había dado cuenta de que algo me pasaba. Tenía que disimular, así que sonreía. Si ya se es una reacción muy extraña para alguien como yo, pero tenía que hacer algo. Ella pareció sorprendida por mi actitud por lo que dejo de mirarme sin siquiera inmutarse. Me parece que yo no le caigo bien, y es normal no soy nada simpático con los desconocidos, bueno con los conocidos tampoco, pero la cosa es que ustedes entiende que quiero decir, ¿verdad?
Salí del salón lo más rápido que puede, aunque trataba de no lucir preocupado mi cara de be haberlo dicho todo porque mis hermanos se acercaron a preguntarme si me había pasado algo. Solo les conteste que debíamos ir a casa en ese momento. No hable en todo el camino, un poco por preocupación y otro poco por culpa.
- Si, es culpa mía. Debí investigarla mejor, así hubiéramos estado preparados. La verdad, es que solo me pareció una chica común, sin demasiada importancia- Dije.
- No es tu culpa Edward, como ibas a saber que ella había realizado una investigación sobre unas muertes que ocurrieron muy lejos de aquí y de las que no escuchamos hablar nunca- dijo mi padre.
- Si, tranquilo cariño, esto no es culpa de ninguno de nosotros- dijo cariñosamente Esme, mi madre.
- Ahora la pregunta es, ¿qué haremos?- dijo Jasper
- Yo no me quiero ir, estamos por terminar la escuela, no quiero tener que ser otra vez la chica nueva- dijo Rosalie.
- Tal vez podríamos quedarnos y vigilarla de cerca para saber que sabe en realidad- dijo Emmett- ustedes saben que me encanta el papel de James Bond- continuo.
- Cállate, esto no es momento de broma- dijo Alice.
- Tu porque eres una amargada – dijo Emmett.
Pero antes de que pudiera contestar algo Alice, Carlisle siguió:
- Debemos pensarlo muy bien, no podemos levantar sospechas. A Isabella podría parecerle rara la situación y contárselo a su padre y eso sí sería un problema. Recuerden que el trabajo un tiempo en el FBI, y debe tener sus contactos todavía. No podemos darnos el lujo que sospechen de nosotros.
- Lo mejor, creo yo, es que tratemos de sacarle que sabe. Así que en esto deberían trabajar primero las chicas, ustedes son las encargadas de las relaciones sociales, Emmett y yo podríamos instalar micrófonos y cámaras de seguridad en su casa para ver si encontramos algo- dijo Jasper.
- Espera un momento, ella no es ninguna delincuente, no podemos violar su privacidad, después de todo ella no tiene la culpa de que seamos fugitivos- dije. Y la verdad de que mi respuesta me sorprendió hasta mí mismo, estaba protegiendo a alguien que podría ser verdaderamente peligrosa para nosotros y no sabía porque lo hacía.
- Edward, tiene razón. Hagamos la primer parte del plan de Jasper. Así que chicas prepárense, ustedes deberán hacerse amigas de la chica y ver que sabe- Dijo Carlisle- lo de las cámaras y micrófonos lo veremos más adelante.
- Que poco alegres que son en esta casa, nunca me dejan hacer nada divertido- se quejó Emmett.
Luego de esta charla, Esme preparo la cena. Todos mirábamos nuestros platos sin mucho interés. Aunque en otras ocasiones habíamos tenido situaciones difíciles, ahora estábamos convencidos de que alguien nos estaba cazando y nosotros éramos como animales indefensos intentando huir.
A la mañana siguiente, acordamos que las chicas tratarían de entablar una conversación con Isabella. Revise su expediente escolar y vi que había estado asociada a varios clubes escolares. Así que les di esa información a mis hermanas, y nos fuimos todos juntos a la escuela.
Allí esperamos expectantes la aparición de Isabella y cuando la vimos llegar yo y mis hermanos nos fuimos a clases esperando que las chicas pudieran hacer su trabajo. Pero yo necesitaba saber con urgencia que había pasado, y cuando me acercaba al salón donde iba Alice para hablarle el profesor de Historia me pego un grito para que fuera a clases por que no me iba a esperar para empezar. Así que obediente, pero refunfuñando para mis adentros me fui a clases.
Cuando toco el receso salí disparando hacia el comedor, esperando encontrar a Rose y a Alice. Allí las encontré diciendo:
- Esto va a ser más difícil de lo que pensé.- dijo Alice- Siempre le caigo bien a todo el mundo, pero con esta chica voy a tener que hacer un esfuerzo.
- Si, es increíble, nos ofrecimos para ir de compras con ella para darle la bienvenida al pueblo y no acepto- dijo Rose.- Además todos los varones de la escuela le andan por detrás, eso sería justificado si por lo menos fuera linda.
- No, eso no puede ser, tú eres la más hermosa- dijo Emmett.
- Pero pudieron averiguar algo? – pregunte intrigado.
- No, nada. Bueno, si algo,….. No le gusta que la llamen Isabella, sino que solo le digan Bella.- dijo Alice.
- Tendremos que instalar las cámaras-dijo Emmett, con una sonrisa de oreja a oreja.
- Yo tengo lo necesario, solo tendremos que consultar con Carlisle para ver qué opina el.- dijo Jasper.
¡Qué desilusión! No habíamos obtenido ninguna información valiosa. Un día más perdido. Un día más que nuestros captores podían cercarse a nosotros.
Me fui a clases sintiéndome derrotado. Entre en el salón de clases sufriendo, y para colmo otra vez tenías con la profesora fanática. Si la de literatura. Había hablado con el director sobre un proyecto escolar y este le había otorgado unas horas extras a sus clases. No podía ser la tortura no terminaría nunca, -pensé.
La profesora se acomodó en su lugar y dándose aires de presentadora de televisión se dirigió a nosotros con "el honorable discurso":
- Queridos alumnos como ya les comunique este año tenemos el proyecto de realizar el periódico escolar. Este periódico tiene el propósito de informar a nuestra comunidad de los últimos acontecimientos. Al tener la mirada de los jóvenes de la comunidad, se reflejara en el espíritu libre de los jóvenes. Y yo quiero que todos participen en él, sin excepciones-a esa afirmación obviamente siguieron silbidos y protestas que la profesora enseguida acallo
Prosiguió: - Los artículos serán calificados y quien no cumpla con ellos reprobara la materia, y no hace falta decirles que necesitan buenas notas para asistir a la universidad. Así que aconsejo a todos cumplan con lo asignado.
Todos nos mirábamos lamentando nuestra suerte, solo la chica nueva Isa… digo Bella, parecía no importarle lo que había dicho, claro seguro era porque ella ya estaba acostumbrada a escribir.
- ¡Ah! me olvidada, como este periódico era digital, obviamente utilizando las tecnologías actuales, los coordinadores del proyecto serán Isabella Swan para su diseño y corrección de artículos y el señor Edward Cullen, como "experto" en computadoras. Así que para ustedes dos, Isabella y Edward, tendrán que llevarse lo mejor posible, ya que trabajaran muchas horas juntas.- dijo la profesora.
No atine a quejarme, no podía ser, ¿por qué justo a mí me tenía que tocar? Yo soy la persona menos sociable del planeta, ¿cómo iba a ser para trabajar con otra persona que no fuera de mi familia?
La verdad es que no podía ni hablar, fue ella la que contesto diciendo:
- Disculpe profesora pero la verdad es que yo nunca he dirigido un periódico. Aunque escribía para el periódico escolar, lo hacía por tener alguna actividad cuando mi mama…-se quedó un minuto en silencio como pensando que estaba diciendo algo que no debía-. Profesora no creo poder hacerlo.
La profesora con cara de sorprendida, contesto:
-Claro que podrá hacerlo señorita Swan, aprenda del señor Cullen, que no se ha quejado.
En ese momento vi que la chica me miraba como esperando que yo contestara pero solo atine a decir… nada, no dije nada. La cara de la chica indicaba deseaba asesinarme lentamente, muy lentamente.
La profesora antes de que se terminara la hora repartió las actividades. Yo tenía que hablar obligadamente con la chica, con Bella. Esperaba que todavía no siguiera enojada por mi falta de respuesta ante lo que dijo la profesora.
Me fui caminando lentamente hacia el patio del instituto, quería hablar con la chica afuera, y fuera de las vista de todos los alumnos del instituto. Siempre habían hablado de mi como el chico raro, el chico callado, y que ahora estuviera hablando con la chica nueva era todo iba a ser todo una novedad.
Además la chica nueva era codiciada por todos los varones del instituto, al parecer esta nueva "belleza americana" cautivaba corazones. Para decir la verdad a mí no me parecía una modelo, más bien con una personalidad retraída, que incitaba a la curiosidad. Si, ya se, me dije para mí mismo, Edward Cullen, no eres Sherlock Holmes.
Por fin ahí venia, su paso era pesado porque venía cargando unos libros que a pesar de no ser muchos para ella parecían ser un millón. Justo cuando atravesaba la mitad del patio unos chicos pasaron corriendo, para ayudarla, le extendí mi mano, pero ella la rechazo. Me miro y contesto:
- No, gracias. Puedo yo sola.
- Solo quería ayudarte – trate de decir disimulando la risa – quería hablar contigo sobre el castigo, quiero decir el trabajo que nos dio la profesora.
- Si, escuche pero la verdad no tengo interés en realizarlo. – dijo muy seria.
- Yo tampoco, pero necesito las notas para la universidad- mentí.
-¿Universidad? Pensé que habías hecho algo allí, porque cuando la profesora hablo de la novela Hamlet, le hiciste un análisis nivel universitario.- dijo ahora ella con interés.
- Es que leo mucho por internet – la respuesta no fue la mejor, lo sé. Pero solo eso se me ocurrió. Ella se había dado cuenta de algo. Cometí un error por hacerme el listo. Estoy en problemas, pensé.
- Que bien- dijo.
- Ehh… como te decía necesito las notas. Otro día te consulto o me dices como quieres hacer. – dije, intentando por todos los medios que no notara mi nerviosismo.
No salude, Salí casi corriendo de allí. Puede sentir como ella me miraba mientras me alejaba. Me metí en el auto y trabe la puerta. Cuando llegaron mis hermanos le comente lo ocurrido.
Rose como siempre tan amable me dijo que era un idiota y que por hacerme el inteligente nos iban a descubrir. Emmet se reía pensando en mi cara cuando la chica me haba descubierto. Alice pensaba en cómo hacerse amiga de ella. Solo Jasper vi la tarea de la profesora de forma positiva. Según el, yo trabajando con ella podía sacarle información valiosa para el caso. Y además me amenazo que si no lo hacía pondría cámaras por todos lados, The Truman Show sería una pequeñura comparado con lo que el haría.
Antes de que pudiera dudar, Emmet saltaba en el patio de la escuela, creyendo que sería el próximo 007. Así puedo decir que mis dudas duraron muy poco.
Pensé en como haría. Si socializar con la gente no es mi punto fuerte. Soy una persona cero por ciento sentimental, más bien soy del tipo racional, a lo matemático. O sea toda causa tiene un efecto, es decir, cualquier cosa que hiciera podía tener consecuencias, por lo que debía estar seguro de lo que hacía.
Y eso sería algo que tendría presente por mucho tiempo...
