-Oh, querido, entonces ¿estás bien? –La señora Hudson realmente se preocupaba por sus inquilinos, a los cuales, a menudo trataba como a sus propios hijos. Sus manos rodeaban los brazos de John, con la intención de consolarle mientras éste desviaba la mirada, un poco absorto en el silencio y en la tranquilidad del rellano. –Oh, dios, la que ha armado…! pero ya sabes cómo es Sherlock, nunca sabes por dónde va a salir. Siempre va de arriba abajo, con prisas y con todos esos papeles… y sobre todo sin ninguna consideración hacia mi pared. –John le dedicó una media sonrisa.

-De verdad, siento mucho todo el escándalo de anoche. –

-No te preocupes cielo, estas cosas se han convertido en costumbre al vivir con ese muchacho. A saber qué se le pasará por esa cabeza loca… -John pensaba que la señora Hudson era una mujer verdaderamente comprensiva y con una paciencia infinita, cosas que son fundamentales si querías comunicarte con el único detective asesor del mundo. Además, Sherlock probablemente se habría dado cuenta de ello, con lo que no iría nunca a dejar que le pasara nada malo. Se había ganado su protección, a pesar de que éste diera a entender lo contrario. Nada ni nadie iban a distraerlo de su único amor, su trabajo. … ¿Estaría bien llamarlo así? ¿Qué era exactamente lo que Sherlock entendería por esa palabra tan extraña?
Amar y ser amado es algo que va en conjunto si uno quiere ser feliz. Y Sherlock, no lo sabía.

John se despidió de la señora Hudson dándole un beso en la mejilla y deseándole que pasara un buen día. Salió del 221b de Baker Street con la cabeza alta y empezó a caminar cruzando la carretera.
Hasta aquel momento, no se había parado a pensar en el tiempo en que le dedicó a su compañero de piso sus propios pensamientos, tras la retirada de su habitación con parte de sus pertenencias. Quizás la dura tarea de apartar a Sherlock de aquellas sustancias hacía que John estuviera en constante alerta por si llegara a pasar algo imprevisto. Aquella situación empeoraba a medida que también pensaba en la salud de su amigo y toda la preocupación que conllevaba.
Esa misma mañana se había levantado temprano, con cierta dificultad ya que se había pasado casi toda la noche en vela a causa de lo ocurrido con Sherlock. Bajando desde su habitación en el piso de arriba hasta el salón, finalmente acabó en la cocina, donde todo estaba exactamente cómo lo habían dejado el día anterior; nada había sido manipulado ni cambiado de sitio.
No pudo evitar echar un vistazo por el pasillo que concluía en la habitación desde donde salió hacía algunas horas sangrando por la nariz. La puerta estaba cerrada, y en completo silencio a John le vinieron varias dudas de si su compañero seguiría ahí dentro o si se habría ido en busca de venganza.
Tenía una sensación de incomodidad aflorando en su pecho al pensar que ese piso estuviera tan tranquilo. Pocas veces al mes estaba así, y no era normal.
Se acerco ligeramente hacía su puerta y levantó el brazo como si ardiera en deseos de golpearla y gritar su nombre hasta quedarse tranquilo. Se reprimió.
Hasta entonces, John sólo había hecho lo que hacía usualmente en una mañana normal. Las actualizaciones de su blog caían a medida que subía el aburrimiento de Sherlock.
Pero no podía hacer nada. La seguridad en Londres había crecido por lo que parecía, ya que no había noticias de asesinatos y robos con la suficiente rareza como para llamar la atención del detective.
Sólo quedaba esperar alguna llamada del inspector Lestrade.

Finalmente, nadando entre sus pensamientos, John había acabado en un callejón sin salida, andando sin rumbo fijo, al parecer. Había pequeños contenedores y bolsas de basura alrededor de ellos. Comida esparcida por el suelo que dejaban alimentar a los minúsculos insectos. Algunas manchas oscuras se hacían prominentes en la pared enladrillada, que todavía dejaban ver algunas obras de arte urbanas. Pero hubo una ellas en especial, que realmente llamó su atención.

-¿Qué demonios…? –Susurraba a medida que se iba acercando hacia la pared, con cuidado de no entrar demasiado en la zona en donde se reunían los insectos. Apartó ligeramente la parte del lazo que encerraba una de las bolsas, para poder ver al final con claridad. - … U.M.Q.R.A. …-
Aquellas extrañas siglas ya las había visto antes, en Baskerville mientras resolvían el caso del espantoso sabueso. Acabó por pasar del tema al descubrir que lo que estaba describiendo aquel lenguaje en código Morse, no era más que la situación embarazosa de un pobre vehículo.

Pero aquello ya daba un doble giro. ¿Podría ser casualidad? … Demasiada casualidad entonces…

John miró hacia atrás, esperando ver si alguna persona estaba observándole. Al no encontrar a nadie, decidió sacar su teléfono móvil y hacerle una foto a aquel grafiti escrito con spray de color negro. Tenía que contárselo a Sherlock porque seguro que tenía que significar algo. Y tal vez de esta manera, estaría entretenido en otra cosa que no fuera en destruir su vida.
Al pensar en él, volvió a tener una sensación extraña, como si su esternón hubiera acordado en retorcerse a sí mismo, y verdaderamente le dolía estar así. Volvió a recordar la sensación que tuvo la noche anterior, y se hacía insoportable solamente el hecho de recordar el estado tan deprimente en el que se encontraba aquel hombre.

-Aah… -Se agarró el suéter con fuerza por la parte del pecho que le dolía y dejó escapar un suspiro. –Maldito Sherlock… -Cerró los ojos y esperó a calmar sus nervios.
¿De verdad estaba sufriendo por aquello? La mente de John estaba de acuerdo con que era difícil vivir con un sociópata, pero ¿tanto que llegara a dolerle tan sólo pensar en él? … No. Viéndolo de otra manera, tenía que ser la peste que soltaban aquellas bolsas de basura en aquel lugar y que difícilmente le hacían poder respirar. Con lo que John borró aquellos pensamientos de su cabeza, dio media vuelta y salió del callejón guardándose el móvil en el bolsillo de la chaqueta.

Y esta vez, marcó un destino a seguir.


(Bastante cortito, lo sé xD. Tengo que comentar que posiblemente tarde un poco más en escribir el siguiente, porque estoy en época de exámenes (2 semanas estudiando... bieeen~ *sarcasmo*) y lo tengo un poco chungo u_u El Johnlock me quita tiempo, noooorrrld! D: ...aunque me encanta que me quite tiempo xDD!

En fin, se intentará hacer lo que se pueda ;w; porque tengo la esperanza de que el próximo mole, mhuajajaja)