Disculpen la tardanza, problemas familiares, vacaciones de por medio y malditas tareas que no me dejaban en paz.

Quiero hacer una aclaración releyendo los capítulos publicados me di cuenta de un error de dedo ¬¬ Estelle tiene 82 años y no 62 como había puesto por eso no cuadraba mis cálculos con algunas líneas que había escrito, lo bueno es me di cuenta a tiempo. Mil disculpas chicas.

Espero que disfruten este capi. Personajes conocidos son de Meyer, el resto de la historia y personajes nunca antes vistos son de mi cabecita.


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Estelle´s POV.

-¿Está bien así de azúcar o…?

-No, no, no, así está muy bien Edward muchas gracias, padezco de diabetes no querrás deshacerte de mí tan pronto ¿o sí?- comencé a reírme pero creo que la pregunta lo dejo algo asustado- era una broma Cullen, supongo que te agrado demasiado como para querer matarme.

-Supones bien Estelle y por cierto esa es una broma de muy mal gusto.

-Oh vamos chico no exageres, ahora quiero que pongas tu trasero aquí en el sofá y sueltes la bomba de preguntas que se que tienes guardadas para mí.

-A la orden general- hizo un saludo a modo de respuesta y se sentó frente a mí- … ¿entonces, responderás a todas mis preguntas?

-No te prometo responder a todas Cullen- le guiñé el ojo- pero al menos trataré, tengo derecho a omitir alguna que no considere adecuada por ahora.

-Ok aquí vamos… ¿Quién es M.E. Torrance?

-Siguiente pregunta- contesté.

-Oh vamos si es la primera pregunta.

-Ya te dije que siguiente pregunta Cullen.

-Muy bien… ¿me podrías decir porque me diste ese libro?

-Por ahora no joven Edward, pero prometo responder a esa mas adelante.

- Ok- lo vi pensando detenidamente en que preguntarme- ¿Cómo conociste a Bella?

-Esa es sencilla; Ángela fue mi alumna, no recuerdo muy bien en que semestre iba, ella siempre me hablaba de Bella pero jamás tuve el placer de conocerla; un día le encargué un libro y fue a comprarlo a "la casa de las tejas verdes", en ese entonces me encargaba personalmente del local, ahí conocí a una chica encantadora que leía apasionadamente Jane Eyre, me acerqué a ella platicamos y supe que esa chica era especial, la contrate de inmediato y una semana después pasó a ser la que llevara las riendas de mi librería.

-¿Por qué Bella, precisamente?

-Bueno ella tenía todo lo que yo buscaba: amor por la literatura, inteligencia, carisma con la gente, es muy guapa y venía empujando una carriola doble con los bebes más hermosos que jamás había visto, me robaron el corazón de inmediato. La chica atravesaba problemas económicos y tenía que ayudarla, no me gustaba para nada el trabajo que hacía para mantener a su familia, una madre jamás debe siquiera pensar en eso, así que eso me hizo contratarla.

-¿Cuál era el trabajo que Bella hacía?- vi al chico cerrar la mandíbula como si algo le molestara.

-Edward hay cosas que por el momento no es bueno decirlas, además ese es un tema muy delicado que solo ella puede decirte, no yo. Por cierto después del café pensaba hacer las galletas para mis muchachos y como veo que tienes un buen don culinario me ayudarás un poco, ¿te parece?

-Claro que si Estelle aunque hay algo que todavía me intriga. Tu sabes algunas cosas de mí que me sorprenden, y aún no logro saber el porqué.

-Vamos Cullen haz la pregunta que tanto te carcome…

-¿Sabes lo que soy?- pregunto el chico con demasiada precaución.

-Por supuesto que lo sé, eres un vampiro Edward Cullen…

Edward´s POV. (Día jueves, taller de literatura).

Diez minutos de retraso ¿le había pasado algo a Estelle y por eso no llegaba aún? Al parecer el resto de los pensaba lo mismo, Davis el "asistente" no se encontraba en el aula, no había alguien que dijera si tendríamos que esperar un poco más a que llegara la profesora. Aprovechando el tiempo me quede pensando un poco en la conversación que había tenido con esa mujer que sabía todo del vampiro que pretendía ser su alumno universitario.

Flashback

-¿Eso no te asusta para nada mujer?

-Oh no eres el centro del universo Edward, no eres el primer vampiro vegetariano que conozco.

-Supongo que esa debe ser otra pregunta que no me contestaras.

-Supones bien.

-¿Te incomodaría decirme como sabes de nosotros? Ya sabes tengo curiosidad, no todos los días tu maestra de literatura conoce tu gran secreto y habla tranquila sobre eso.

-Eso es porque yo soy uno de los pocos casos especiales que existen en el mundo Edward… te recordaré un poco: los 60´s estaban en su apogeo, la revolución cultural estalló con el cine, la literatura y sobre todo la música, fue parte de la "liberación juvenil" o más conocidos como hippies, tenía tan solo 17 años y era un espíritu libre, que muchas veces debía reprimirse un poco gracias a la cuadrada mente de mis padres. Supongo que tú también viviste esos tiempos ¿o me equivoco señor Eterno?

-Sí – respondí con una sonrisa, esa mujer era en verdad especial- acompañé a mi madre y mis hermanas a unas cuantas manifestaciones, pero jamás fui participe de esos movimientos, no era lo mío… tengo otra duda, ¿tú eras de las chicas que estaban a favor del feminismo y la liberación sexual cierto? Puedo imaginarte con tus carteles gritando por las calles.

- Por supuesto que lo fui, y quien sabe a lo mejor nos cruzamos en el camino algunas veces, como bien se sabe, el destino puede ser muy travieso, y creo fielmente en él porque gracias a sus enredos conocí al hombre al que amaré toda mi vida…

Fin del flashback.

-¿Ella no vendrá, cierto?- escuché la pequeña conversación que sucedía en el pasillo.

-Surgió un imprevisto y me ha pedido que la supla, así que vengo a hacerme cargo de su clase, sabes que significa que no podrás irte… por cierto ¿desde cuándo vienes los jueves? Creí que era tu único día de descanso.

-Un estúpido estudiante, no me entrego su trabajo y se le hizo fácil ponerlo entre las demás tareas que estaban en el escritorio, esa mujer es demasiado meticulosa y antes de que me diera cuenta ella lo noto y de castigo me hizo venir hoy; aunque no podría considerarlo un castigo teniéndote como profesora señorita Platt- ¿Bella supliría a la profesora?

-Si no quieres venir todos los jueves de tu apreciado castigo, mantén tus ojos y tus preciosas manos lejos de mí Harrington, no tendré tanta consideración como la última vez- le respondió mordaz ella, ese maldito humano se arrepentiría toda su vida de haberse siquiera acercado a mi Bella.

-Se que cumples tus amenazas pero a veces yo soy un poco olvidadizo, querida profesora.

-Lo que digas Harrington… clase buenos días- mi Bella acababa de entrar al aula, un vestido negro entallado arriba de las rodillas se encargaba de cubrirla, un ligero saco rojo, zapatillas también rojas de tacón y un bolso del mismo color, los lentes por supuesto se encontraban dentro de su disfraz - como han notado la profesora Blackwood no podrá asistir hoy a clase y me ha pedido remplazarla, estoy a cargo como es obvio, y las mismas reglas de orden y conducta aplican conmigo.

-Señorita Platt- una chica algo tímida alzó la mano- ¿la profesora se encuentra bien?

-Por supuesto señorita Lee, no hay nada que preocuparse, salió un asunto sobre el festival que ya están todos esterados y amenazados a ir, no me gusta que tengan este tipo de presión pero la profesora Blackwood quiere contribuir con su granito de arena en el mundo y que mas jóvenes se interesen por la lectura. Si ya no hay más dudas comencemos la clase.

Los siguientes 50 minutos fueron de absoluta tortura, para mí sobre todo; tener a Bella como profesora con esos zapatos de muerte y agitando las caderas cada vez que camina, es como mandarme a la horca por haber robado una pieza de pan.

El sacerdote, que no había separado los ojos de su libro,- seguía leyendo Bella - y que sólo se había interrumpido por un momento, iba a continuar. Ya su mano se dirigía a Rochester y sus labios se abrían para preguntarle si me tomaba por legítima esposa, cuando una voz clara y muy próxima dijo:

-Ese matrimonio no puede efectuarse. Afirmo que existe un impedimento- el sacerdote miró al que hablaba y permaneció mudo. El sacristán hizo lo mismo. Rochester dio un salto, como si hubiera sentido temblar la tierra bajo sus pies.

-No puedo continuar antes de que se investigue la certeza o falsedad de lo que acaba de asegurarse. No debe celebrarse la ceremonia -repitió la voz de antes-. Puedo probar que existe un insuperable impedimento.

-¿De qué clase es ése impedimento? -preguntó el turbado padre Wood-. Acaso sea hacedero eliminarlo...

-Difícilmente -dijo la voz de antes-. He dicho que era insuperable y he hablado sabiendo lo que decía.

El desconocido se acercó a la barandilla y siguió, con energía y claridad, pero sin alzar la voz:

-El impedimento consiste en que Mr. Rochester está casado y su mujer vive aún…

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-¿Profesora eso quiere decir que este hombre Edward Rochester iba a casarse con Jane aún teniendo una esposa?

-Una esposa que estaba loca, - interrumpió otro chico- lo habían engañado para que se casara con ella, es justo que el pobre hombre tenga derecho a enamorarse.

-¿Estás escuchando Zach, la barbaridad que dices? El es un hombre casado, CASADO y encima enamora a la pobre chica.

-Bueno jóvenes tranquilos por favor- Bella había interrumpido la discusión que comenzaba a formarse en el salón- cada uno tiene un punto de vista diferente es obvio, no podemos juzgar al señor Rochester o a Jane de enamorarse.

-Profesora aun no juzgándola, Jane tuvo la culpa de todo desde un principio: se enamoró del dueño de la casa, un hombre mayor que no le pertenecía, un hombre prohibido que estaba lejos de su alcance.

-¿Me estás diciendo que uno no puede enamorase de cualquier persona?- preguntó mi profesora algo seria al chico que había hablado anteriormente- explíqueme señor Carter porque afirma usted, que Jane tuvo la culpa.

-Verá profesora, hay ciertos estándares que se deben respetar a la hora de fijarte en otra persona: no debes enredarte con el ligue, la novia o ex novia de tu amigo; no puedes enamorarte de la mamá de tu mejor amigo, no puedes acostarte con su hermana tampoco; tu mejor amiga jamás podrá convertirse en tu novia; muy difícilmente tendrás una profesora que esté buena, y a lo mucho solo podrás darte una "estimulación manual"; no puedes acostarte con tu jefa porque si la riegas pueden despedirte, y así hay muchas. Jane no respeto la regla…

-¿Y entonces Jane tiene la culpa de que Rochester le haya roto el corazón? – pregunto Bella con una sonrisa- interesante punto de vista señor Carter, algo machista debo agregar.

-Creo que lo importante aquí es la falta de comunicación que tuvieron los dos personajes- una chica pelirroja hablo- ella debió infundirle más confianza a la relación, no dejarse enamorar tan rápido de él y el hablarle con la verdad. Jane lo pintó como alguien perfecto del que casi cualquiera pudiera enamorarse, pobre ilusa; y eso sucede tantas veces en las relaciones actuales, la mujer lo cree perfecto y se acompleja cuando solo es una persona más.

-¿Y qué tienes que decir al respecto de el señor Rochester, señorita Corman?

-Le diré las cosas como son profesora, Edward debió tener los suficientes huevos para decirle a su amada la verdad, no que tuvo que esperarse hasta el último momento para decirle: oye nena olvide un detalle, soy casado. ¿Qué clase de cobarde huye así sin más?

-Yo me lo pregunto todos los días- respondió tan bajo Bella, que por supuesto solo yo escuché.

Muy bien era hora de la verdad, alcé mi mano y Bella me dio la palabra.

-Creo profesora que tampoco debemos juzgar la actitud del señor Rochester, el estaba enamorado de Jane como podemos observar, cuando uno se enamora no piensa en realidad como son las cosas, actúa por impulso solamente; además a él lo habían lastimado al casarlo con alguien que no se encontraba dentro de sus facultades mentales; para Rochester era difícil creer que podía enamorarse y cuando lo hizo solo actúo, sin pensar en todo lo que podía ocasionar. Si no amara a Jane en realidad, ¿para qué le pidió matrimonio?

-Interesante su punto de vista señor Cullen, cuando uno ama, no ve en realidad como son las cosas, y a veces no vemos que lastimamos a algunas personas en el camino.

-Y al final todo se paga señorita Platt, el destino hizo lo suyo y le cobro a Rochester todo el daño que le causo a Jane- la interrumpí- al terminar esta historia, Brönte nos comparte la felicidad de Jane con su marido, todas las piezas vuelven a encajar en el rompecabezas de la vida.

-¿Entonces quien en la historia es el culpable señor Cullen?

-Los dos por supuesto, Edward por no tener el valor suficiente de decirle al amor de su vida sus miedos e inseguridades; y ella por caer tan fácilmente en el amor, creyó tan ciegamente en él que no supo darse cuenta de lo que la rodeaba…

-Y yo apoyo esa teoría- volvió a hablar la chica pelirroja- ella lo idealizó y él no dijo la verdad, fin de la historia.

-Bueno dado las diferentes opiniones que se dieron ya tienen tarea - algunas quejas se hicieron escuchar en el salón- silencio jóvenes por favor; entonces su tarea es escribir un final alternativo, dependiendo si ustedes están o no, de acuerdo con que estuvieran juntos estos personajes al final; dejen volar su imaginación y háganmelo saber en una cuartilla.

-¿Profesora, la tarea es para la próxima clase?- preguntó otro chico.

-Les daré solo 45 minutos jóvenes, además, ya que hubo mucha participación en la discusión de la lectura, los dejaré salir temprano…

-Señorita Platt, algunos no hemos terminado de leer esta obra, ¿podemos entonces ponerle como nos gustaría que acabara?

-¿No la habían terminado aún?- preguntó Bella sorprendida- jóvenes ya están en la universidad debieron leer ya a Brönte, a las dos Brönte… disponen de medios electrónicos donde pueden leer las obras que se les pegue la gana. En fin… Harrington pasa las hojas para que tus compañeros puedan escribir su tarea.

-Como usted diga miss Platt, sabe que estoy a sus órdenes- el maldito humano le guiño un ojo y fue pasando por cada lugar a dejar una hoja de papel, cuando pasó a mi lado tuve ganas de romperle el cuello pero creo que eso molestaría a Bella así que solo me decidí a gruñirle.

En menos de 10 minutos había terminado la tarea que la profesora Platt había dejado; desde donde yo me encontraba podía verla tan fácilmente, escribía algunas cosas en su laptop y me molesto que aún ahora como vampiresa tampoco podía leer su mente. El maldito humano revoloteaba alrededor de ella, parecía tan patético que decidí salvar a mi damisela en peligro. ..

Bella´s POV.

Davis comenzaba a sacarme de mis casillas, sabía que tenía que ponerle un estate quieto antes de que arrancara sus brazos de su cuerpo y los metiera dentro de su boca, sin embargo era muy gracioso ver la cara de Edward de absoluto enojo, ¿serían celos?, quizás aun le importo; decídi jugar un poco con su aguante.

-¿Entonces qué me dices Anna?

-Disculpa Harrington no te escuché ¿qué me decías?

-Que si te gustaría salir conmigo este fin de semana.

-¿Y qué es lo que propones?- le sonreí con un toque de coquetería.

-Pues podríamos salir a cenar, o podemos ir a ver una película o ir a bailar, ya sabes lo que implica una cita, ya lo demás veremos cómo se dan las cosas.

-¿Eso es una propuesta indecorosa Davis?

-Si tú quieres verlo como tal… si, si es una propuesta indecorosa miss Platt.

-Temo que tendré que rechazarla Harrington, lo siento, ya tengo planes para este fin de semana.

-¿Es por tus hijos cierto? Vamos Anna ahora que ya tienen papá puedes dejárselos como encargo, ya es hora de que se haga responsable ese tipo.

-Mis hijos no son un bulto para que pueda dejarlos encargados, David- en unos segundos Edward ya se encontraba a mi lado para entregarme su tarea y tal vez para desmembrar a Davis por lo que acababa de decir.

-¿Entonces porque jamás te habíamos visto por aquí, o porque nadie sabe de tu supuesta paternidad Cullen? – el tipo tenia agallas para ponerse a retar a Edward.

-Eso es algo que no te incumbe- gruñó Edward- así que por tu bien físico y mental, deja de andar metiendo a mis hijos en tus conversaciones estúpidas y mejor ponte a recoger las tareas que algunos estudiantes ya terminamos de hacer.

-Harrington ya escuchaste: el deber te llama, necesito esas hojas en mi escritorio en 2 minutos así que vete ya- dije seria regresando a mi papel de profesora.

-No te me escaparas para la próxima Anna te lo prometo- me guiño el ojo y recogió la hoja de la mano de Edward para irse a realizar su tarea. Edward se encontraba frente a mí y lucia muy molesto porque comenzaba a apretarse el puente de la nariz como era su costumbre, y ese movimiento era en verdad sexy.

-Estelle se va a enterar de esto…

-Oh vamos Edward no exageres, es solo un chico estúpido haciendo cosas estúpidas para llamar la atención de la profesora.

-De una muy sexy profesora debo agregar.

-¿Te molesta que alguien más pueda interesarse en mí? Que yo sepa el que sea madre soltera y profesora suplente, no me impide… como se dice… "tener pegue" con algunos hombres.

-Me molestas que un insignificante humano tenga pensamientos tan sucios con la madre de mis hijos- respondió el con un gruñido, esto comenzaba a ponerme excitada, tenía que volverlo loco de celos.

-Al menos alguien puede tenerme solo en sueños, quien pudo llegar a comprobarlo no supo valorarlo.

-No tienes idea de cómo me arrepiento de haber cometido semejante estupidez, pero estoy por arreglarlo Bella… ¿por cierto que planes tienes para este fin de semana, con quien saldrás?

-Tengo una cena muy importante el viernes… y lo demás no tiene porque importarte Edward. Ya te lo había dicho cuidaras a los niños ese día, no quiero que se desvelen.

-¿Piensas llegar tarde… o no llegaras a "dormir" a tu casa Bella? – de nuevo otro gruñido salió de él.

-No lo sé, dependiendo como vaya la situación te diré la hora de llegada a mi casa, papi.

-Da gracias al cielo que no eres mi hija, porque en este momento te acorralaría a la pared; o sino tu y yo estaríamos sobre este escritorio- señaló el mueble moviendo las cejas en forma muy provocativa-… y te haría completamente mía Isabella Swan- dijo esto último en un murmullo que sonó demasiado tentador.

Con todas las fuerzas del mundo que tuve que aplicar cerré las piernas lo más apretado posible y traté de que mi cara no tuviera esa pose de lujuria total que me estaba carcomiendo.

-Si no tienes algo más que agregar sobre la tarea que les dejé en clase, puedes o más bien, retírate ya del aula Cullen.

-Es usted increíble señorita Anna- me contestó con esa maldita sonrisa mientras se dirigía a su lugar para recoger sus cosas.

-Chicos por favor entréguenle sus trabajos al señor Harrington- hable a la clase- y pueden retirarse ya, nos vemos este sábado en el festival del libro.

-Supongo que te veré al rato en tu casa, tengo dos pequeños que no puedo esperar a ver- dijo colocando bien al hombro su mochila.

-Nos vemos en un rato entonces Edward, que te vaya bien.

- Me iría mejor si pudiera cumplir la fantasía de la profesora y el alumno sexy en tu escritorio Miss Platt , pero creo que eso será para otro momento.

-Largo de aquí Cullen y por favor deja de imaginarte estupideces que jamás se realizarán- le conteste con un bufido.

-¿También nos imaginaste sobre tu escritorio verdad?

-Por supuesto que si- contesté con una voz muy sexy demasiado bajo solo para que él me escuchara - y justo en el momento que estaba haciéndote un delicioso oral- sus ojos estaban completamente abiertos y pude notar algo en sus pantalones - justo en ese momento… te cortaba tu miembrecito, por ser tan imbécil- señale su erección que comenzaba a notarse ya- ahora vete ya de mi salón, sino quieres que cumpla mi amenaza Edward.

-Esta me las pagaras Bella- entrecerró los ojos y comenzó a caminar hacia la puerta, tapándose de la vista de los demás alumnos con la carpeta que tenía en la mano.

Bella 1- Edward 0. El marcador había quedado así, yo ya no era la ilusa chica que conoció años atrás, ahora me había convertido en lo que Ángela llamaba una: Femme Fatale.


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No tengo perdón de dios chicas, de verdad lo lamento pero aquí está el capitulo, una semana después, pero aquí esta para todas ustedes súper calientito recién salido del horno.

¿No les molesta que use palabras algo fuertes? Es que a veces me emociono y digo una que otra leperada y pues siento que si sigo asi subiré al rated M, por mi delicado vocabulario.

Muchas gracias a todas ustedes por estar al pendiente de mi historia, sus reviews son bellísimos y trato de contestarlos todos, un poquitín tarde pero lo hago. Espero llegar aunque sea al 75 háganme feliz chicas por favor.

Dudas, sugerencias o platicas por tonterías pueden escribirme al twitter: dulceamor_mel ahí estoy buena parte del día.

Saludos y gracias a todas, que pasen bonito día.

MeL.