Wujuuuuu muchos reviews y todos gracias a ustedes! Estamos casi llegando a los 100 y no puedo creerlo me emociona tanto que mi fic tenga tanta aceptación :D asi que este capitulo va dedicado a estas lindas niñas que dejan leen y dejan sus reviews:

.Cullen, .ilis.C, Maqui Cullen Masen , anabelleah94 , .-Maii's-., MARIANA, TishaCullen , samirasama cullen , gemivi, darky1995.

Chicas que no tienen cuenta no se como responderles, pero gracias por seguirme y chicas fantasmitas anímense a dejar review!

Espero les guste este capitulo, como siempre digo los personajes conocidos son propiedad única y exclusivamente de la señora meyer, yo los tome prestados, agregué unos cuantos y cree esta divertida y loca historia.


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Bella´s POV.

-Estos niños siguen sin levantar sus juguetes al utilizarlos… ¿Alice, puedes pasarme el patín rosa de Emily por favor?

-Aquí tienes Bells- Alice me entregó el patín, ahora tenía que buscar el par- el otro patín esta debajo de la cama de Will.

-Gracias Alie.

-Ammm… Bella… ¿será que podamos hablar? Ya sabes tú y yo, aquí o no sé, en otro lugar tal vez… cuando tú, tú, te sientas cómoda…

-Alice… - tomé las manos de la chica que hace unos años consideré mi amiga, y nos sentamos en el sofá- no tienes porque ponerte así, ni siquiera tartamudear por hablar conmigo.

-Yo… Bella lo siento, de verdad lo siento mucho. Sabía que no teníamos que hacerle caso a Edward pero no, maldita democracia que gobierna a mi familia, teníamos que apoyar su estúpida decisión de alejarnos de ti… y todavía el muy idiota ¡me prohibió checar tu futuro! Quien se cree que es Edward, ¿dios acaso? Lo odio, ¡odio a Edward!

-Alie… tranquila por favor- abracé a Alice, quien aunque no lloraba no dejaba de sollozar- no puedes decir esas cosas de Edward, el es tu hermano y tu mejor amigo si mal no lo recuerdo.

-Es que no lo entiendes Bells, él te lastimo, me lastimó, lastimó a la familia y sobre todo a él mismo. Es un cerdo egoísta que no pensó en como esto nos afectaría a todos…

-Pequeña Alice…cuando uno está enojado dice cosas sin pensarlas, y eso es precisamente lo que estás haciendo, tú no odias a Edward.

-Sí, si lo odio, es un idiota…

-… un idiota que te adora como si fueras su verdadera hermana, y que haría lo que fuera por verte y hacerte feliz Marie Alice, sabes que en verdad no lo odias.

-Tienes razón, no lo odio, a pesar de que sea un bruto y testarudo vampiro, es mi hermano… y lo quiero.

-Así debe ser…

-Lamento haberme ido lejos sin despedirme Bella.

-Lo sé… y no estoy molesta, es solo que… desaparecieron Alice, parecía como si la tierra los hubiera tragado… y yo no sabía qué hacer. Estaba sola sin él, sin ti que eras mi mejor amiga y sin las personas que consideré mi familia. No tienes ni idea de cómo me sentía, era como un especie de vacío… y luego la noticia de que estaba embarazada… jamás podrás sentir la impotencia de querer gritarle al mundo que estas esperando dos preciosos bebés del que se supone es "el amor de tu vida"… y no poder compartirlo con nadie.

-Bella, te pido perdón, de todo corazón, por haberme ido de tu vida tan deprisa, y por perderme la vida de esos dos pequeños niños desde que estaban en tu vientre…

-Alice, te lo digo una vez mas no hay nada que perdonar, en serio.

-¿Puedo darte un abrazo? – preguntó algo tímida.

-Por supuesto que si tontita- la abracé- ¡eres una de mis mejores amigas cómo no voy a perdonarte!

-¿Bella que estás diciendo?

-¿Eres sorda acaso Alice Cullen, o te lo tengo que explicar con peras y manzanas como a Will y Milie?

-¿Me perdonas después de todo el sufrimiento que te cause?

-¿Quieres que te lo vuelva a explicar? Porque me salen muy buenos ejemplos con la colección primavera-verano de D&G.

-Gracias Bella, muchas gracias- el abrazo de Alice fue tan sincero que me hizo reflexionar en la forma en cómo me comporto con los Cullen- te juro por mi vida y lo más sagrado que tengo que son mis preciosas zapatillas Nine West, que jamás, jamás volveré a defraudarte… es más el día que eso suceda… tienes todo el permiso de quemar mi armario completo.

-Pensé que lo más sagrado de tu vida era Jasper.

-Si bueno, pero mi Jazzy puede defenderse solito y mi colección de ropa no… bueno el caso es que el día en que eso suceda, que no sucederá, puedes hacer lo que sea conmigo.

-¿Puedo obligarte a no llevarme de compras, ni jugar a barbie Bella?

-Argg… si bueno puedes hacerlo- masculló algo enojada.

-Y dentro del contrato quedan incluidos mis hijos.

-¿Qué? O vamos Bells no me hagas esto.

-Tómalo o déjalo.

-Está bien, si eso llegara a suceder quemaras mi armario y no podré jugar a la casita con Barbie Bella y los pequeños Kelly y Tommy.* ¿Es un trato?- me extendió la mano.

-Es un trato mi querida amiga.

-Al menos siempre puedo jugar con Ken… y… ya que hemos llegado a un acuerdo quiero que me cuentes de tu cita, ¿Quién es, como se llama, donde vive, es casado, cuántos años tiene…?

-Alice tranquilízate tu también, ya le dije al testarudo de tu hermano que no es una cita tal cual, es una reunión de trabajo, tengo que checar algunos pendientes de la librería y lo del festival de mañana con algunas editoriales; Richard es un muy buen amigo que trabaja en Little* una editorial que se dedica a libros para niños, de hecho en algunas ocasiones les manda a los niños libros para ver si serán un éxito en el mercado, ellos lo prueban y si no les gusta Richard no los publica.

-Ahhhhh yo pensé que Richard era una especie de amigo interesado en ti.

-Pues no estás muy lejos de la realidad sabes, él es muy buen amigo y quiere mucho a los niños, al igual que ellos lo quieren; en algunas ocasiones me ha dicho si podemos tener una relación ya sabes, más allá de lo profesional.

-¿Y tú le dijiste que?

-No pienso contestar tu pregunta duende.

-Oh vamos Bells, dime ¿somos amigas cierto?

-S, si lo somos…

-¿Entonces qué sucede?

-Estaba pensando en darme una oportunidad con él, es lindo, quiere a mis hijos y me siento cómoda a su lado, han pasado muchos años y ahora conozco a alguien a quien le importo, me confunde.

-¿Estarías menos confundida si Edward no hubiera aparecido cierto?

-Si… eso es lo peor de todo, yo no sé qué decir o hacer cuando estoy frente a él, me siento como la Bella adolescente cuando lo conocí. Verlo ahora así, estudiante de medicina con la bata blanca, y siendo mi alumno en la clase de Estelle, me pone…

-¿Ansiosa?

-Para que te digo que no, si no es así…. Dándole clases, me hace pensar pecaminosamente Alice, me siento sucia pensando en eso, y lo peor es que eso no me importa, es un pensamiento tan excitante…. Y luego me abofeteo mentalmente, soy patética.

-No eres patética amiga, pero puedo entenderte, Eddie puede ser un bobo por haberte dejado, pero eso no quiere decir que el amor por ti lo haya botado a la basura. Además siendo sinceras Edward es un chico muy atractivo, todo en él hace que voltees a verlo enseguida.

-Eso es lo peor de todo, no puedo dejar de mirarlo como si nada hubiera pasado y luego mis recuerdos vienen a la realidad… y es ahí cuando me veo solo con dos hijos, y sin él. Creí que el amor no era para mí y dios debe odiarme porque cuando estoy conociendo a Richard, Edward Cullen mi ex amor del pasado aparece.

-¿Y porque no te das una oportunidad Bells? Conoce a Richard, si ves que de verdad él y tú no son compatibles, lo intentas con otro hombre y listo.

-Alice no puedo estar con todos los hombres del mundo, en primera porque tengo dos hijos y una reputación que cuidar, no quiero entregar mi corazón y que lo destrocen nuevamente.

-¿Y qué hay con Edward?

-No sé si termine de perdonarlo algún día, no te negaré que aun siento, raro, cuando lo veo, pero mi lado racional me molesta constantemente y no sé qué hacer.

-¿Amas a Edward?

-No lo sé Alice, no lo sé.

-Bueno ya está bien dejémonos de cosas tristes, cuéntame del tal Richard, ¿es guapo?

-Pues tiene lo suyo… es alto, bien parecido, tiene 33 años.

-Wow una edad perfecta, ¿es casado o tiene hijos?

-No, él es soltero, no tiene hijos, no se inyecta heroína, fuma crack o esta perforado en alguna parte de su cuerpo, por si te interesaba saber.

-Entonces según las características que me diste, es guapo, debe tener una buena posición económica, es listo, no tiene algún hijo regado por ahí, fuma cigarrillos normales y tiene algún tatuaje porque omitiste esto último.

-Alice no me la paso revisando el cuerpo de mis compañeros de trabajo….

-¿Y cómo sabes que tiene un tatuaje?

-Puede que accidentalmente lo haya visto sin camisa una vez- contesté mordiéndome el labio, si aun fuera humana estaría del color de un tomate.

-Un tatuaje… sabes Bells aquí entre nos, siempre me han atraído los chicos con tatuajes, se me hacen tan rebeldes- suspiró una muy graciosa Alice- no me veas así, amo a Jasper y no lo cambiaría por un mortal cualquiera, es solo que, tu sabes, una chica a veces puede voltear a ver a otro chico de vez en cuando… y más si tiene un tatuaje. ¿Qué forma tiene, y en que parte de su anatomía está?

-Es una especie de dragón que tiene en su hombro derecho pero continúa por su pecho, bajando por su abdomen y… continúa más abajo y…. bueno ya, no quiero saber dónde termina, fin de la historia. ¿Podemos cambiar de tema por favor?

-Jajaja hay Bella, ahora ya no tienes por qué avergonzarte pero tus malas costumbres no cambian. ¿A qué hora viene el tal Richard por ti?

-A las 7:30, dime por favor que tu maligna mente no tiene planeado ya, lo que me vas a hacer usar duende.

-¡Por supuesto que sí! A pesar de que sea una aburrida cita de trabajo, siempre es bueno que des motivos de celos a otras personas.

-¿De qué estás hablando Alice?

-Oh vamos ¿de verdad no te has dado cuenta? Dios, ni porque ahora eres vampiresa y tienes todos tus sentidos súper alertas…

-Te estás yendo del tema Alice.

-¡Hello Bella! Edward mi hermano, el padre de tuis hijos ¿si lo conoces verdad? O quieres que ahora yo te lo explique con palitos y bolitas o con mi colección entera de Louis Vuitton, porque puedo hacerlo.

-Alice entendí tu sarcasmo créeme… es solo que no sé de dónde demonios sacas eso de darle celos a Edward, él no ama, me lo dijo una vez hace 10 años en ese bosque.

-Mi hermano es un idiota, el más grande idiota que pueda existir, seguramente a Elizabeth Masen se le cayó cuando era un bebé y se golpeó la cabeza y ni con ayuda de Carlisle pudo componerse, que se yo; lo importante aquí es que él aun no deja de amarte Bella.

-¿Por qué lo dices?

-Por favor no ves la cara de estúpido que pone cada vez que te ve, no puede siquiera cerrar la boca, para ser un vampiro Eddie no es nada discreto; lo peor de todo es lo ciega que tu puedes ser. ¿Algún golpe te dejo a ti también secuelas?

-Alice…

-Bueno ya me calmo, es solo que me da mucho coraje que ustedes no puedan estar juntos por ser un par de cabezotas que no admiten que se equivocaron.

-Tampoco estoy para recibirlo con los brazos abiertos.

-No, pero puedes escuchar lo que tiene que decirte, no está demás que le des una oportunidad para hablar y remendar su error.

-¿Si lo hago que gano?

-Una oportunidad para demostrarte que aun tienes posibilidades en el amor, no con Edward, el amor en general; claro que me gustaría más que fuera con Edward, pero si él no es "tu otra mitad", quiero que seas feliz con la persona que amas.

-Alice eres una gran amiga.

-Lo sé que puedo decir, soy indispensable en la vida de muchos.

-Me hiciste mucha falta sabes.

-Tú también Bells, eres la mejor amiga que una chica puede tener, ¿no te da la impresión de que en nuestra vida pasada tal vez fuimos hermanas?

-Estas loquita Alie y por eso mismo te quiero mucho.

-Yo lo sé Bells y como regalo de mejores amigas por siempre, ¡te tengo una sorpresa!

-Dime que no es ropa por favor…

-Tu ve a darte un baño que tienes una cita pendiente y yo me ocuparé de lo demás.

-Alice por favor no exageres las cosas, ya sé que voy a ponerme además faltan muchas horas para que sean las 7:30…

-No me discutas mami Bella, ahora ve a bañarte rápido, rápido,

El baño estuvo estimulante, no me había dado cuenta que estuve casi dos horas dentro de la tina y Alice jamás me dijo la hora. Debo admitir que le agradezco la no interrupción porque me hizo pensar y darme cuenta de muchas cosas: Edward siempre será el amor de mi vida, pero no puedo perdonarlo tan pronto, aún no, por más puntos que se haya ganado con los niños su rechazo en el bosque no termina de cicatrizarse… y luego esta Richard.

Richard es el hombre que cualquier mujer estaría dispuesta a olvidar a su ex, guapo, atento, caballeroso, ama a mis hijos, tiene una posición económica buena, es divertido, Estelle lo aprueba, los niños lo quieren, es maduro y lo peor de todo es que es casi perfecto… sino se pareciera un tanto a Edward.

Todo me recuerda a Edward, hasta Richard se parece un tanto a él, estúpido Edward

-¡Bella ya son las 6, es hora de salir de la tina que se nos hace tarde!- el grito de Alice me hizo regresar a la realidad, tome mi toalla y me mire al espejo, yo no era fea, la maternidad y la transformación me habían puesto muy bien, pero había algo en mi rostro perfecto que no me gustaba, no había rastro de felicidad alguno, yo era de hielo…

-Se que necesitabas un rato a solas pero no podía dejar pasar mas tiempo- Alice me sentó en la silla del tocador y seco mi cabello- aun no puedo creer que no me diera cuenta de la peluca y lo peor es que fue Emmet quien lo hizo, soy una pésima observadora. ¿No será una especie de virus que nos ronda a los vampiros? Porque últimamente andamos sin nuestros sentidos alertas.

-Alice, cálmate y no exageres, soy una experta en el área de espionaje, puede esconderme con facilidad.

-Puedo darme cuenta de eso, muy bien ahora tu bello cabello está muy seco. Quiero que cierres los ojos que esta es una de tus sorpresas.

-¿No me cortaras el cabello cierto?

-Obvio no, tampoco soy una asesina, cierra los ojos- al cerrarlos, Alice puso mis manos hacia el frente y pude sentir una pequeña caja que deposito en mis manos- muy bien ahora puedes abrirlos.

-¿Qué es?

-Ábrelo Bella, y puedes estar segura la dependienta me dijo que este papel es aprueba de cortaduras- rió la pequeña Cullen.

-Te has vuelto toda una comediante – al abrirla pude notar una peluca dentro- ammm ¿gracias?

-A los humanos cada determinado tiempo les crece el cabello o le ponen algo diferente, ya sabes cómo somos las mujeres.

-Alice no debiste- le conteste acariciando la peluca era un poco más larga que la que yo usaba, solo que tenía una pequeños rizos que la hacían verse encantadora.

-Se que debes extrañar usar tu verdadero cabello, así que me dije: Alice debemos hacer sentir a Bella cómoda consigo misma, y vi los rizos parecidos a los tuyos así que la traje para ti; también es de color negro porque no sé cuando quisiste volverte morena oscura y si es reciente y te decidiste cambiar no sería muy creíble porque ese color cuesta mucho trabajo en sacarse.

-¿Eres experta en colorimetría o algo así?

-He tomado muchos cursos de belleza, ¿por qué crees que ahora nos vemos más maduros? Todo gracias a Alice Cullen.

-¿Tus alumnos deben amarte mucho cierto?- le pregunté curiosa.

-Por supuesto, jamás encontrarán una mejor maestra del arte de la moda que Alice. Eso si ser maestra de bachillerato es desgastante, sobre todo cuando tienes a tres mocosas que se sienten miss universo y siempre me molestan con mandarle saludos a mi Jazzy…

-¿Celosa?

-¡Argh demasiado! Ya las amenace con reprobar si faltan a una sola clase…

-El poder te ha vuelto mala Alice.

-Se lo merecen- contestó con un bufido- nadie pone sus feos ojos en mi marido… Ahora vamos a ponerte esa peluca y maquillarte, queremos que a Richard se le caiga la mandíbula cuando te vea, y porque no a unos cuantos también.

-Estás loca como una cabra Alice, pero tengo un lado malvado que quiere ver sufrir a Edward un rato así que te tomare la palabra…

Unos minutos de tortura con Alice valieron la pena me había vestido con blusa de manga larga azul y una falda muy pegada de color negro acompañada de bolso y zapatillas del mismo color, me veía hermosa, demasiado, demasiado para una reunión de trabajo. El timbre de la casa sonó abrí la puerta ya que mi amiga hablaba por teléfono.

-Llegas temprano…- contesté a ¿Edward?

-No pensé que me recibirías con una sonrisa, debería venir más seguido sin avisar.

-¿Qué te paso y porque estas tan sucio? – pregunte asombrada, debo admitirlo Edward con rastros de aceite en la cara y en la ropa es un pensamiento muy pecaminoso.

-Tuvimos un pobema con tu auto mami- contesto mi pequeña Milie quien venia cargada por su padre- mudio asi sin más.

-¿Cómo que murió mi auto?

-Venia conduciendo y de pronto al motor comenzó a salirle humo tuve que frenar y la llanta del auto explotó.

-¡Que! No puede ser, si acaba de salir del taller hace 3 semanas, ¿ustedes están bien, no les paso nada?

-No mami estamos bien- contestó mi pequeño Will.

-¿Y cómo es que llegaron hasta aquí sanos y salvos?

-Le hable a Esme que llamara al servicio técnico mejor conocido como Rosalie.

-¿Y porque no te contactaste directamente con ella?

-Digamos que Rosalie estaba "ocupada" y no escuchó el teléfono – contesto Edward con una mueca bajando a mi hija de sus brazos.

-Pero luego los tíos viniedon en el glan auto de tío Emm mami- Will brincó en el mueble de la sala- y debes verlo ¡es enodme!

-Me imagino que si tesoro, pero no brinques en el sillón por favor. ¿Subiste a mis hijos en el monstruoso auto de Emmet?

-¡Que mas podía hacer! Carlisle estaba en el hospital y Esme tiene su auto, salió a hacer algunos mandados; Rosalie tiene en el taller su auto, no pensaba subir a los niños en la moto de Jasper, mi auto lo tiene mi querida hermanita que no tengo idea de por qué no me avisó que sucedería esto, y la última opción era el jeep de Emmet.

-Te lo paso esta vez Edward pero para la próxima me marcas- lo apunté con el dedo.

-Claro como tengo tu numero- contestó el con un bufido- nunca me lo diste cariño no pensaras que era un psicópata que pensaba hacerte daño o si.

-Pues no… bueno ya están aquí así que no tengo por qué preocuparme- mi teléfono sonó mostrándome un mensaje de Richard, no podía pasar por mi- genial… ¿y ahora como paso a buscar a Estelle?

-Si quieres yo puedo llevarlas a ambas, no me molestaría para nada- Edward habló como si nada- digo, estoy en deuda por lo de tu carro.

-¿Alice puedes cuidar a los niños?

-Por supuesto que si Bella, por mi encantada solo díganme que debo hacer.

-Deben tomar un baño- dije apuntando a mis hijos que por supuesto traían cara de inconformes.

-No mami, no queremos darnos un baño- chillaron los niños.

-Lo siento preciosos pero pasaron toda la tarde quién sabe dónde y no pueden irse así a la cama, ¿quieren que tía Alice les dé algo de cenar?

-Leche con chocolate está bien- me sonrió mi pequeño.

-Perfecto tía Alice se hará cargo de ustedes un rato en lo que su padre me lleva a mi reunión, pórtense bien por favor.

-Si mamita. Por cierto te ves muy bonita hoy, ¿puedo dalte un beso?

-Puedes darme todos los que quieras cariño- mi Will se acerco y me dio un fuerte abrazo, por supuesto yo se lo devolví con muchos besos mas.

-Mami tu pelito nuevo me hace cosquillas.

-Lo siento Will, pero a tu tía Alice se le ocurrió un cambio de look que te parece ¿mami se ve bonita?

-Mami se ve hermosa, ¿veldad que si papito?- por un momento me quedé en estado de shock, ¿William le había dicho papito a Edward?

-Tu madre siempre se ve hermosa William de eso no hay duda alguna- le contestó Edward con una gran sonrisa.

-Ok creo que me estoy perdiendo de algo…- dije algo sorprendida- y también se me hace tarde.

-Entonces no hay tiempo que perder, te llevo y hablamos algo en el camino. Emily despídete de tu madre.

-Adiós mamita te cuidas mucho, por cielto, te ves muy linda, solo faltan tus lentes que te hacen vel bien bonita.

-Gracias princesa ya los guarde en el bolso así no los olvidaré, se que te gusta verme con ellos, ahora tanto tu como Will vayan a cambiarse que tía Alice les dará un baño y luego la cena- bese a mi pequeña y tome mi bolso- nos vemos en un rato bebés, pórtense bien.

-Adiós mami- gritaron mis pequeños, Edward cerró la puerta tras de mí y subimos a su auto para pasar a recoger a Estelle.

-¿Y a que se debe que tu cita no pudo venir a recogerte?

-Un asunto de trabajo según se, y deja de llamarlo mi cita, es una reunión de trabajo Edward.

-Si tú lo dice…

-¿Cómo es que William y tu limaron asperezas? No entiendo.

-¿Por qué te suena increíble, mi hijo no puede quererme o qué?

-No es eso Edward, es que Will no tenía un buen concepto de ti, y de pronto sales con los niños y al regresar ya te llama papito, es muy sorprendente.

-Soy irresistible.

-Claro Cullen, si que lo eres- contesté con un bufido; el viaje se me hizo eterno, sumándole que Estelle vivía en Filadelfia y no en Allentown, lo que significa 1 hora de trayecto a su casa.

-¿Y entonces como estas?

-¿No quieres preguntarme también sobre el clima Edward?

-No lo creo, es un tema que no te gusta, me lo dijiste hace muchos años cuando llegaste a Forks ¿recuerdas?

-¿Aún te acuerdas de nuestra primera conversación?

-Bella una semana antes tuve que alejarme de ti…

-Solo que esa ves si volviste…

-Lo hice por tu bien, no quería matarte.

-No quería, lo hice por tu bien, ¿no puedes encontrarte otra excusa? Esa es patética Cullen- Edward algo enojado incrementó la velocidad del auto, por un momento la adrenalina del auto tan veloz y el ambiente tenso comenzaba a excitarme.

-¿Crees que me fascinó alejarme de ti Isabella?

-No sé si creerlo o no, te fuiste, me dejaste abandona en un maldito bosque.

-Corrías peligro a mi lado.

-Eso no me importaba, yo era feliz a tu lado…

-¿y ahora no lo eres?

-Aprendí a hacerlo, y ahora tengo dos niños que son lo más importante para mi Edward.

-Y tienes a tu cita…

-¿Quieres dejar de meter a Richard en todas las conversaciones que tengo contigo?- grité exasperada- después de ti tuve que madurar y superarte…

-Veo que lo has hecho muy bien Anna.

-¿Que esperaba que hiciera 10 años después, recibirte con los brazos abiertos y un beso de bienvenido a casa Edward?- volví a gritarle- yo te amaba Edward, ¡demasiado! Y tú simplemente la cagaste así que ya nada puedes hacer para remediarlo…

El auto dio un frenón muy brusco a un lado de la carretera.

-Aún me queda un haz bajo la manga, y que no la voy a desaprovechar- fue lo último que escuché porque los labios de Edward ya estaban sobre los míos, era una danza salvaje casi desesperada de parte de los dos. Emociones muy fuertes recorrían mi cuerpo y pude demostrarlo al enredar mis manos sobre su cabello, Edward me cargo y me puso ahorcadas de él sobre el asiente del piloto.

No sé cuánto tiempo nos besamos, ni me di cuenta cuando sus manos después de recorrer mis piernas subieron hasta mi pecho y comenzaban a desabotonar los primeros botones de mi blusa… el ruido del teléfono me hizo darme cuenta de lo que estaba haciendo y me separe bruscamente de Edward para ver el mensaje, era de Estelle que ya estaba lista para que pasara por ella.

-Esto no está bien…

-¿Por qué no? somos adultos y podemos hacer lo que queramos.

-Por supuesto que no imbécil, yo te odio y ¡no quiero que vuelvas a besarme otra vez!- le grite regresando a mi asiento y acomodando mi ropa y maquillaje.

-Vamos Bella no puedes quejarte de besarme, si bien lo disfrutaste tanto como yo- contestó el muy maldito sonriéndome- no importa el tiempo que haya pasado, sigues volviéndome loco.

-Muérete Edward, esto jamás sucedió y no quiero volver a hablar del tema- el recorrido tuvo un ambiente muy extraño yo no decía ni pio, y Edward solo sonreía como loco; de pronto el auto se detuvo habíamos llegado a casa de Estelle.

-Quédate en el auto, yo iré por Blackwood, quiero sorprenderla.

-Claro…- lo vi caminar hacia el edificio donde mi vieja amiga vivía, cerré los ojos por unos segundos, recordando los acontecimientos sucedidos hace unos minutos y aspiré su dulce aroma embriagador que me ponía loca en tan solo un momento, mis malditos sentimientos están hechos un revoltijo y solo él era el culpable.

-Hola Bella buenas noches.

-Estelle como te va- salí del auto para saludarla y darle mi lugar en la parte delantera del auto- me da gusto verte ¿Cómo estás?

-¿Cómo voy a estar? Tengo a la bruja de mi hermana viviendo conmigo, lo único bueno en este día es que este muchacho ha venido a recogernos.

-Lo siento pero no pude quitármelo de encima.

-Oh sí que pudiste- mascullo Edward sonriendo, Estelle nos miró raro, pero no dijo palabra alguna, llegamos al restaurant minutos después- … damas hemos llegado a su destino- Edward estaciono el auto y se adelantó para abrirnos la puerta del auto.

-Que caballero me resultaste Edward, eres todo un encanto.

-Gracias Estelle, años de práctica – le contestó el besándole la mano- hasta aquí llegan mi servicios señoritas.

-Espero verte mañana en el festival del libro jovencito- lo señaló con el dedo, después de darle un beso de despedida- cuídate mucho Edward.

-Hasta luego Estelle…- le contesto Edward y se cruzó de brazos- ¿tú no piensas despedirte de mi Platt?

-Buenas noches.

-Oh vamos un beso de despedida no te matará cariño.

-Buenas noches Edward- me despedí de beso en la mejilla sin embargo el me abrazó.

-Eres demasiado irresistible para tu seguridad Isabella- susurró en mi oído y depositó un suave beso en mi mejilla- cualquier cosa, o si quieres que pase a recogerte me marcas preciosa, que pases buena noche.

Lo vi subirse a su auto, y arrancar, me quede estática unos segundos pensando en lo que acababa de pasar.

-Mmmm - un carraspeo me saco de mi transe, Richard se encontraba frente a mi mirándome con el ceño fruncido- buenas noches Anna, parece ser que has encontrado un chofer ya que no pude pasar por ti…

-Richard, hola buenas noches- le di un beso en la mejilla- pensé que ya no vendrías.

-Tuve un incidente en la oficina y se me hizo imposible pasar por ti, pero veo que me remplazaste muy rápido…

-¿Te parece si pasamos al restaurant? Ya todos nos están esperando.

-Claro, después de ti… - contestó él algo serio, dejándome pasar primero por la puerta.

-Buenas noches y bienvenidos sean a La bonita- nos dio la bienvenida la hostess* del lugar- ¿Tienen reservación?

-Si estamos en la mesa de los señores Heinrich y Blackwood- contesté.

-Oh claro que si señorita, los señores ya los están esperando, síganme por favor- sonrió ella, estuve a punto de seguirla pero la mano de Richard se posiciono sobre mi brazo impidiéndome caminar.

-¿Sucede algo?

-No tengo idea de que es lo que haces con tu vida Anna- susurro en mi oído- sabes que eres libre de decidir qué es lo que haces y con quien; yo solo quiero verte feliz lo sabes.

-No entiendo a que te refieres Richie…

-…Solo piénsalo bien por favor Annie- soltó mi brazo y comenzó a caminar delante de mí- por cierto tienes una mancha de aceite de auto, en tu cuello…

Instintivamente pase mis dedos por mi cuello y efectivamente ahí estaba un recuerdo de ese momento de debilidad con él… ese maldito había dejado adrede la mancha sabiendo que me vería con Richard en el restaurante, ahora entendía el abrazo y el beso, el muy canalla había leído los pensamientos de Richard.

-Eres un idiota Edward Cullen- susurré limpiando los resto de aceite de mi auto que estaban sobre mi cuello- ésta me la pagas...


Xxxx

*hostess : anfitriona de los restaurantes, es la que da la bienvenida y esas formalidades.

*barbie, Kelly, tommy y ken: creo que si los conocen no?

Hellouuuuuuuu mis niñas lindas! xD ay ya mi momento mamón :p

Disculpen la tardanza pero trabajos finales están cerca y luego me la he pasado buscando departamento nuevo y es tan difícil u.u es frustrante vivir sola cuando necesitas cambiarte de casa…

¿Qué les pareció el capi? Ah que no se esperaban ese candente beso entre Bella y Edward ¡rawr! Yo me lo imagine y debo admitir que hasta la piel chinita se me puso :p díganme que si les gusto por favors.

Estamos por llegar a los 100 reviews chicas, muchas gracias! Si pudiera regalar un Edward a cada una de ustedes por ser fieles lectoras lo haría, pero Meyer es envidiosa ¬¬ ustedes no lo sean y dejen sus bellos reviews motivadores!

PROXIMO CAPITULO: LA SALIDA DE EDWAD CON LOS NIÑOS. (estará muy linda y emotiva de verdad)

DUDAS, SUGRENCIAS O LO QUE GUSTEN ESTOY EN TWITTER: dulceamor_mel -tambien en face, entren a mi perfil y aparece el link, solo diganem que vienen de FF xD

Las quiero mucho chicas, saludos y gracias!

MeL.