Disclaimer: Todos los personajes de la saga Harry Potter por desgracia no me pertenecen a mí, sino a J.K. Rowling. Sin embargo, tanto la trama de esta historia como los personajes nuevos sí me pertenecen.
Summary: Los muggles no son tan inocentes como parecen…en las altas esferas se han enterado de la existencia de la magia y de Hogwarts y no piensan quedarse de brazos cruzados. ¿Qué pasará?, ¿Qué planea Voldemort?, ¿Se acabará la benevolencia para con los muggles?
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Parecía que el día por fin se iba arreglando, pensó mientras observaba desde su escondida posición a aquella joven sentada sola esperando su turno para el reconocimiento. Ésta no se me va a escapar.
Se acercó sigilosamente por detrás de la chica sin que esta lo oyera y cuando quedó apenas a un metro de ella anunció su presencia:
- ¿Qué hace una chica tan bonita como tú aquí sola?
La chica se giró sobresaltada al oír la voz, observó rápidamente a su interlocutor y al ver que se trataba de uno de esos hombres armados una sombra de temor se instaló en sus bonitas facciones.
- No tengas miedo, te puedo ayudar a salir de aquí. ¿Es lo que quieres no?
La chica afirmó temblorosamente con la cabeza.
- Bien, buena chica. Ven conmigo, te llevaré a tu castillo por un camino secreto.- Tendió su mano a la joven.
La chica bastante nerviosa, miró titubeante la mano que le ofrecían, a su dueño y a los alrededores esperando que su Jefe de Casa volviera a buscarla. Burdock, viendo sus titubeos se cansó de ser amable y rápidamente le agarró el brazo con una mano mientras que con la otra le tapó la boca para que no pudiera gritar y la comenzó a arrastrar hacia el interior de la maleza sin apenas notar los forcejeos inútiles de la chica.
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Snape estaba harto. No aguantaba más el tener que ver como sus alumnos de Slytherin se veían obligados a quedar en manos de esos muggles y la reacción de éstos ante aquella novedad. La mayoría de los chicos procedían de familias de sangre limpia que no tenían ni idea de cómo era el mundo no mágico y su trato con los muggles había sido nulo o se resumía en pequeñas bromas de mal gusto que realizaban para reírse de ellos en secretas incursiones al mundo muggle; así que el verse ahora en manos de aquellos a los que consideraban inferiores a ellos los ponía nerviosos y algo agresivos y por tanto Snape tenía que estar pendiente de ellos en todo momento, conteniéndolos para que no hicieran alguna locura con tanto muggle ahí armado .
Salió de la caseta acompañando a un fornido chico de sexto que se apretaba el brazo con gesto huraño después de la extracción de sangre. Snape lo condujo hasta donde se encontraban los alumnos de todas las Casas que ya habían sido examinados y esperaban al resto de sus compañeros al cuidado de Lupin.
Después volvió a buscar a la última de sus alumnas que debía ser examinada. Esperaba que ésta no insultara a su examinadora como había hecho una altanera chiquilla de tercero, ni se echara a llorar a la mínima como había hecho desconcertantemente un cuadrado alumno de último curso.
Con estas cavilaciones en la cabeza llegó hasta el rincón donde había dejado a la chica esperando. Pero ahí no había nadie. Algo no iba bien, le había dado órdenes expresas de que no se moviera de ahí y que no hablara con ningún muggle. Rastreó la zona rápidamente y al acercarse a una pequeña zona boscosa que había cerca le pareció oír unas voces.
Preocupado, siguió lo más rápido que pudo las voces hasta que llegó a un pequeño claro en el que había dos personas. Lo que vio lo enfureció en cuestión de décimas de segundo. Su alumna Tracey Davis, estaba llorando, con gesto aterrorizado, con la túnica del colegio hecha jirones y la coleta totalmente despeinada intentando cubrirse el cuerpo a la vez que buscaba una escapatoria. Su atacante, ese cretino de Burdock, estaba con la camisa desabrochada y dando vueltas alrededor de la joven con una pistola en la mano y una lasciva sonrisa en la cara; estaba jugando con la joven para alargar el momento antes de hacerla suya.
- ¿Intentas escapar, eh? Es inútil que te resistas...nadie te va a oír y nadie va a venir en tu ayuda.- Dijo con un voz escalofriantemente suave.
Sintiendo que la rabia lo dominaba se dirigió hacia ellos con paso firme y varita en ristre.
Tracey fue la primera en verlo aparecer en el claro.
- Profesor….- Dejó escapar un susurro de esperanza.
Burdock se volvió rápidamente y su lujuriosa mirada cambió a una llena de odio al reconocer a Snape.
- ¡Tú!- Bramó. Furioso porque hubieran interrumpido su entretenimiento y más siendo aquel mago que lo había desafiado días antes.
Con un rápido gesto apuntó a Snape con el arma, pero el profesor fue más rápido y con un movimiento de varita hizo que saliera despedido por los aires y que chocara fuertemente contra un árbol cayendo al suelo mientras dejaba escapar un quejido de dolor.
Snape se tomó unos segundos para tranquilizarse y volver a recobrar el control sobre sí mismo. Después se acercó a su alumna, que temblaba por la conmoción pero con gesto de alivio; se desprendió de su capa y se la puso a la chica por encima de los hombros.
- Gracias.- Musitó intentando esbozar una pequeña sonrisa de agradecimiento.
- Vámonos de aquí.- Contestó Snape poniendo una mano en la espalda de Tracey empujándola delicadamente para que comenzaran a andar.
Sin embargo, no hubieron dado más de un par de pasos cuando un pequeño ruido los detuvo. Burdock, estaba medio incorporado y a pesar de su expresión de dolor, sostenía fuertemente la pistola con la que los estaba apuntando. Esta vez no quiso darle a Snape la oportunidad de mandarlo otra vez por los aires, así que disparó antes de que su contricante pudiera levantar la varita del todo.
En las escasas décimas de segundo que tuvo para reaccionar después del disparo, lo único que pudo hacer fue empujar a su alumna para asegurarse de que quedaba fuera de la trayectoria de la bala. Luego, sólo sintió una explosión de dolor en el lado derecho de la cabeza y mientras caía al suelo a la vez oía un grito femenino pero que sonaba extrañamente lejano. Sintió que caía a cámara lenta. Después de un fuerte golpe al chocar contra la tierra, todo se volvió negro.
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Aunque aún no había abierto los ojos ya se había despertado. Tenía una pequeña sensación de mareo y un dolor latente en la cabeza. Abrió los ojos y vio un techo blanco que fácilmente reconoció como la Enfermería de Hogwarts ya que en su época de estudiante había despertado varias veces allí después de algún duelo clandestino o alguna broma pesada de sus compañeros.
Escuchaba algunas voces que conversaban cerca de él, pero le llegaban un poco lejanas y distorsionadas. De pronto, una cabeza de largo pelo rubio y ojos claros apareció encima de su campo de visión.
- Parece que ya ha despertado.- Anunció a alguien más con una voz que denotaba un ligero acento extranjero. Ya había escuchado esa voz antes pero no la lograba localizar.- Profesor Snape, ¿puede oírme?
Severus intentó hablar pero tenía la garganta muy seca y sólo le salió un breve gruñido.
- Oh Severus, qué susto nos has dado.- Comentó Madame Pompfrey acercándose rápidamente a la cama que ocupaba.- Bébete esto, te quitará un poco el dolor y te sentirás más despejado…aunque bueno, todo eso ya lo sabes.- Bromeó a la par que le ayudaba a ingerir la poción.
Reconociendo la poción por su sabor, esperó unos segundos para que hiciera efecto. Sintiéndose algo más fuerte, se incorporó hasta quedarse sentado en la cama y observó a las presentes ya con más claridad.
Madame Pompfrey iba de un sitio para otro rebuscando entre sus cosas mientras hablaba con un elfo doméstico al que había llamado para que avisara al Profesor Dumbledore de que Severus había despertado.
Al otro lado de su cama, sentada en una silla con expresión un tanto tímida y sobrecogida por el lugar donde se encontraba, estaba la dueña de la cabeza rubia que había visto al despertar. Ahora sí que la reconocía, era aquella muggle que lo había examinado y a la que se había propuesto observar. Sabrina se llamaba, sí. Pero, ¿qué hacía allí?
Sabrina debió adivinar qué pasaba por su cabeza.
- No recuerda qué ha pasado, ¿verdad? Suele pasar con ese tipo de heridas.- Al ver que Snape se llevaba la mano a la cabeza le detuvo.- Mejor no haga eso. Verá, ha recibido un disparo. En verdad, la bala sólo le ha rozado la sien, una herida superficial pero en esa zona el dolor es muy intenso y puede causar mareos, pérdidas de orientación, etc…no hubiera sido tan grave sino fuera porque al caer al suelo se golpeó la cabeza con una raíz bastante grande de un árbol, lo que le hizo perder la conciencia.
Snape guardó silencio intentado recordar la razón por la que le habían disparado y luego caído al suelo y poco a poco las imágenes fueron regresando a su memoria: había ido a por a Davis, la había buscado por el bosque y la había encontrado siendo atacada por ese bastardo de Burdock…en cuanto saliera de la Enfermería pensaba darle su merecido a ese muggle. En medio de esas cavilaciones, se oyó la puerta de la sala abrirse y los pasos de varias personas dirigiéndose hacia él.
Dumbledore avanzaba el primero, con gesto preocupado, seguido por Lupin y la profesora McGonagall. Al llegar hasta su cama, el director dejó escapar un suspiro de alivio al ver a su profesor ya despierto.
- Mi querido muchacho, nos has tenido muy preocupados. Me alegro mucho de verte despierto, aunque no tienes muy buen aspecto.- Comentó ya sonriendo al observar el rostro todavía más pálido de lo habitual y la sangre reseca pegada a su pelo.
- Pensaba lavarlo en cuanto se encontrara un poco más fuerte.- Contestó rauda la enfermera algo ofendida de que se dudara de su profesionalidad.
- Por supuesto, Poppy. Has hecho un trabajo increíble.- Elogió el anciano.
- Bueno…en realidad he recibido un poco de ayuda.- Comentó la mujer algo dubitativa mientras señalaba con la mano a Sabrina.
La joven se había mantenido sentada en la silla sin moverse intentando pasar desapercibida; se sentía un tanto incómoda al encontrarse en ese castillo lleno de magos, se sentía un poco vulnerable. El director reparó en ella y durante un instante pareció sorprenderse de encontrarla ahí pero en seguida compuso una tranquilizadora sonrisa.
- Debí haberlo imaginado. La joven Tracey Davis nos comentó que una médico del campamento había sido la primera en llegar y auxiliar a Severus.- Ante esto, Snape se volvió para mirar a la joven, quien se había ruborizado al saberse el centro de atención.- ¿Podrías contarnos tu versión de los hechos? Así podemos poner ambas versiones en común y le refrescamos la memoria a Severus.
- Bueno…en realidad yo no vi el principio pero puedo hacerme una idea clara de lo que pasó.- Comenzó algo titubeante.- Me dirigía a la caseta de una amiga y al pasar cerca del bosquecillo, escuché un disparo y un grito. Supuse que había habido un accidente así que volví corriendo a mi caseta para coger mi maletín de emergencias, avisé a uno de los soldados y fui corriendo hasta donde había oído el grito. Al llegar, vi a esa pobre chica con la ropa destrozada, arrodillada frente a un cuerpo en el suelo. Usted, profesor Snape.- Dijo mirando al susodicho a los ojos por unos instantes.- Tenía la cara llena de sangre y se encontraba inconsciente. A unos metros estaba ese…Burdock, tenía la pistola en la mano y trataba de levantarse. Fui corriendo hasta él y le quité la pistola de un golpe. Después volví junto con la chica y el profesor, la obligué a que me contara qué había pasado para saber qué tipo de herida era y ya procedí a parar la salida de sangre y limpiar las heridas. En unos minutos llegaron los soldados, se llevaron a Burdock y llevaron el cuerpo del profesor hasta las casetas médicas. Íbamos a atenderlo allí pero los profesores presentes insistieron en traerlo aquí y…me pidieron que viniera por si la señora Pompfrey necesitaba ayuda con este tipo de heridas. Bueno, ella ha hecho todo el trabajo, yo sólo la he puesto al corriente sobre las heridas de bala.- Todos los presentes estaban atentos a cada una de sus palabras, sobre todo Snape.- ¿Puedo preguntar cómo se encuentra la joven?- Miró a la profesora McGonagall que era quien había cuidado de la chica mientras la enfermera se encontraba ocupada con Severus.
- Ahora está descansando, algo más tranquila gracias a la poción que le he administrado. Comprensiblemente, llegó al castillo muy alterada por lo sucedido.- Dijo con el ceño fruncido la severa profesora.- Menos mal que tanto Severus como tú llegasteis a tiempo de que pasara algo peor.
Todos guardaron unos segundos de silencio pensando en lo último que había dicho la profesora.
La enfermera decidió romper el incómodo silencio diciendo que sería mejor que dejaran descansar al profesor y que volvieran al día siguiente para visitarle. Después de despedirse con buenos deseos de pronta recuperación para Snape, quien contestaba con un ligero gruñido o una inclinación de cabeza, y de Sabrina, fueron saliendo de la sala.
La señora Pompfrey aprovechó que Severus estaba ya despierto para ir a visitar a Tracey Davis; con lo que Sabrina y Snape quedaron solos en la enfermería.
Sabrina se removió incómoda en la silla, ya que recordaba el mal genio del hombre y no quería que le volviera a hacer una demostración de éste. Decidió levantarse y recoger su maletín de emergencias. Notaba la mirada del hombre clavada en su espalda pero trató de ignorarla para no ponerse nerviosa y seguir a lo suyo.
- Supongo que tengo que darle las gracias.
Durante unos instantes dejó de recoger, sorprendida por lo que acababa de escuchar y todavía sin creérselo. Ese hombre tan desagradable dándole las gracias, a ella.
- Viniendo de usted lo tomaré como un honor.- No pudo evitar decir Sabrina expresando su pensamiento en voz alta.
Ruborizándose otra vez, terminó de recoger rápidamente sus cosas para marcharse de ahí.
A pesar de las circunstancias en las que se encontraba, Snape no pudo evitar que le hiciera cierta gracia la contestación de la chica.
- No le quepa duda, señorita, no le quepa duda.
Quizá lo había juzgado mal y no era tan arisco como pensaba, ¿no? Pensó mientras salía de la Enfermería.
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- ¿Os habéis enterado de lo que le ha pasado a Davis?
- Sí…he oído que uno de los muggles la intentó violar…
- Pero no lo consiguió porque Snape apareció de repente y la salvó, pero acabó herido…
- Ahh, ¿por eso no ha habido clase de Pociones?
- Claro, mi hermano tuvo que pasar la noche en la Enfermería porque había sufrido una alergia a las plumas dulces de Zonko me ha dicho que estaba bastante mal y que todos los profesores estaban muy preocupados…
- A mí me ha dicho Peeves que está muerto…
Naturalmente, la noticia del ataque se había extendido rápidamente por todo el Colegio y era el tema de moda en todas las conversaciones.
- ¡Joo! ¿Os imagináis que Snape la haya palmado de verdad? Una asignatura menos y ya no tendríamos que preocuparnos más por el murciélago.- Dijo felizmente Ron mientras se llenaba la boca con una gran patata.
- ¡No seas bruto, Ron!- Le riñó Hermione mientras le clavaba un codo en las costillas que casi hace vomitar al pelirrojo.- La profesora McGonagall me ha dicho que se está recuperando bien y que aunque estará unos días de baja, el profesor Slughorn nos dará las clases.
Tanto Ron como Harry emitieron un quejido desilusionado al oír esto. Ginny pasó por alto el gruñido de los chicos y le comentó a su amiga.
- No quiero ni pensar que hubiera ocurrido sino hubiera aparecido Snape… ¿Cómo podemos ir tranquilamente a ese campamento sabiendo que nos puede pasar lo mismo?
- Pienso igual que tú...- Comentó Hermione con gesto preocupado.- Las cosas con los muggles ya estaban tensas antes, pero con esto…ya he escuchado por los pasillos a varios alumnos quejándose, los profesores también están furiosos y los soldados que están dentro del Castillo lo perciben y se están poniendo nerviosos.- Al ver que sus dos amigos la miraban por fin con atención prosiguió.- Muchos se preguntan por qué sus padres no hacen nada y no interviene el Ministerio, empiezan a sospechar que alguien está tapando la verdad porque esperaban que después de varios días sin noticias suyas, los padres habrían intervenido ya. Algunos quieren plantarles cara a los muggles, otros dicen de huir durante la noche…No sé chicos, esto me da muy mala espina.- Terminó arrugando la frente con preocupación.
- El novio de Davis se ha vuelto loco cuando se ha enterado. Sus amigos han tenido que agarrarlo para que no se abalanzara sobre los soldados. Eso me ha dicho Seamus…- Les contó Ron en un susurro.
- ¡No me extraña! Yo también me pondría furioso si os pasara algo a cualquiera de vosotras.- Dijo Harry.
Ron, dándose cuenta del sonrojo de su hermana y la sonrisa orgullosa de Hermione, se apresuró a añadir.
- ¡Y yo también! Los machacaría a todos.
Harry trató de disimular una sonrisa ante la reacción de su mejor amigo.
- Podríamos hablar con Remus, ¿no? Con un poco de suerte igual nos dice si los profesores o la Orden tienen algún plan.- Propuso esperanzado el chico de gafas.
- ¿En serio crees que nos querrán decir algo para variar?- Preguntó escéptica la pelirroja.- Siempre nos mantienen al margen de todo.
- Si no lo intentamos nunca lo sabremos.- Sentendió sabiamente Hermione, a lo que sus amigos asintieron dándole la razón.
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N.A Como habeís leído en varios capítulos menciono muchas veces las pruebas médicas, instrumental y en este capítulo una herida de bala. Lo cierto es que no soy una entendida en Medicina, así que muchas de las descripciones o acciones médicas las hago sobre la marcha basándome en lo que he visto en las series de la tele, pelis, libros, etc... Lo aviso por si acaso entre los lectores hay alguien que sí entienda del tema y vea fallos o incoherencias para que no se asusten si pongo alguna burrada :)
Andy Black Riddle: Buenas Andy! Me he portado bien y Severus llegó justo a tiempo de salvar a la chica...aunque él no ha salido muy bien parado, pobre! No sé si logro mostrar el conflicto interno en el que se encuentra, por un lado sigue detestando a los muggles pero por otro no quiere volver a ser como era de joven y a parte está en deuda con Sabrina!^^ El que Sabrina perciba la magia tiene sus razones pero como tú has dicho, no te lo puedo contar ahora ;) Para el siguiente capítulo hay nuevas sorpresas! Un beso y gracias por comentar!
jovas: Al final la chica sólo se llevó un buen susto pero está sana y salva :) Pero lo que les pasó a ella y a Severus va a influir mucho en los estudiantes y en los profes, con lo que la situación se volverá más tensa aún. Me alegro de que te siga gustando la historia y vuelvo a pedir disculpas por haber tardado tanto, intentaré que no vuelva a pasar; a mí también me sabe muy malo cuando me engancho a una historia y tardan en actualizar! Gracias por tu comentario y un beso!
Ashtoreth Banister: Burdock es el tipo de personas con los que no nos gustaría a nadie juntarnos :S Voldemort y su club están por ahí tramando cosas...tal vez estén preparando una buena :P Gracias por comentar! un beso!
