Este capítulo en especial lo quiero dedicar, sip, va dedicado a una gran persona extraña XD! Raven espero te guste, imagino que sabrás el porqué de la dedicatoria cuando lo leas. Ok sin más anuncios bochornosos que hacer los dejo con el siguiente capítulo XD!
Capítulo 9: La Guerrera Oscura
Sonic vio a aquella guerra que parecía una ninja cubierta de pies a cabeza con un traje negro iluminado en diferentes áreas de un fucsia brillante e intenso. El cañón, antes sin vida, empezó a estremecerse, y el sonido del rugir de diferentes criaturas resonar en cada roca como un eco incesante; la tierra empezó a temblar y todos movieron su cabeza a diferentes direcciones en la espera de ver qué criatura era la responsable de tanto alboroto. Como cucarachas, vieron subir por el cañón a diferentes bestias de la oscuridad para así arrinconarlos y rodearlos a todos.
-Tsk- sonrió la guerrera oscura –Como verán los superamos en número. Realmente todos ustedes han sido una verdadera molestia para el caos, y hoy, yo me encargaré de que eso termine.
-¡¿Qué demonios quieres?- gritó Knuckles desafiante.
Shade vio al equidna enfurecido y frunció el ceño. Con un movimiento de su mano, presionó un botón que yacía en el antebrazo el cual hizo su máscara desaparecer hasta dejar una banda negra con un extraño símbolo sobre ésta. Una equidna con ojos púrpuras lo vio intensamente.
-Eres un guardián- dijo ella para con un salto llegar hacia ellos.
-¿Eres una equidna? – preguntó con asombro Knuckles –Pero pensé…
-Que tú y esa molesta sacerdotisa eran los últimos de nuestra especie- interrumpió mientras se hacia paso entre los seres oscuros -Estás equivocado guardián.
-Espera- habló Sonic –Pensé que los de tu raza se dedicaban a proteger y…
-¿Y defender lo que es justo?- completó Shade. –No todos jugamos del mismo bando, y el mío trae recompensas.
-Tú robaste la Piedra Solar- acusó Silver.
-¿Robar?- repitió arqueando una ceja –Yo no he robado nada, sólo tomo lo que por derecho es mío.
-¡Tienes que devolverla!- gritó Amy –El mundo colapsara si…
-No me preocupo por eso- dijo sin interés –Digamos que tengo todo asegurado- sonrió con malicia.
-¡¿Sacrificaras al mundo entero por un tonta gema?- gritó con furia el equidna.
-Sacrificaría dos sin con eso consigo lo que quiero- respondió con frialdad. Shade caminó de regreso a la orilla del cañón para ver una vez más al grupo de héroes de aquel planeta –Mátenlos- dijo por último para saltar a las profundidades.
Sonic vio aquellas criaturas oscura saltar hacia ellos para así ponerse en posición de ataque, hasta que los vio retroceder violentamente al abismo. Era como si alguna energía los hubiera hecho regresar. Sonic vio desconcertado a las criaturas regresar a aquel agujero hasta que escuchó hablar al erizo plateado "Es hora de salir de aquí" Vio sus ojos brillar con intensidad mientras tenía ambos brazos extendidos. Lo había olvidado, él era psíquico. Sonic escuchó de nuevo el gruñir de diferentes criaturas y entendió que necesitaría más que un telépata para escapar de ahí.
-No podemos irnos- habló Blaze –Ella tiene la Piedra Solar, necesitamos ir por ella.
-Blaze tiene razón- apoyó Sonic –Necesitamos regresar al abismo y regresársela a Dawn.
-Knuckles- habló Shadow provocando que todas las miradas se dirigieran a él –Vendrás conmigo.
-¿Qué?, ¿Por qué?
-Iremos por la piedra.
-¿Y tú quién te crees para darme órdenes?- preguntó el equidna con molestia
-Eso mismo dije yo- habló Rouge con una sonrisa.
-Tienes el collar del espíritu del sol, eso nos dará la ubicación de la piedra. Mi velocidad y tu fuerza nos darán ventaja.
-¡Hey! ¿Y qué hay de nosotros?- reclamó molesto el erizo azul.
-Ustedes nos darán tiempo. Andando- respondió el erizo negro para correr hacia el abismo y saltar en el.
-¡No puede usarnos como carnada!- gritó Rouge.
-No, pero es un buen plan- habló Sonic –Knuckles, busca la gema, nosotros nos encargaremos de distraerlos tanto como nos sea posible.
-Pero…
-Sabes que el tiempo no está a nuestro favor- dijo con seriedad el erizo azul.
-Está bien- dijo con un suspiro de resignación.
-¡Espera! Iré contigo- habló Silver.
-No- ordenó el erizo azul –Te necesito aquí
-Eso no es decisión tuya, yo…
Sin embargo calló al ver al equidna desaparecer en las tinieblas. Silver no era empleado del erizo azul para acatar sus instrucciones, así que con decisión corrió al igual que el equidna, al borde del acantilado, pero un pequeño ejército había vuelto a subir nuevamente y el grito de Amy lo hizo detenerse. Todos ellos podrían servir de distracción sin mayor problema, pero Amy sería presa fácil, necesitaba sacarla de ahí. Vio a la eriza rosa y no dudo en regresar a su lado para con un alzar de brazos y unos ojos brillante crear una onda psíquica y hacer retroceder a los demonios de la guerrera oscura; sin embargo ellos parecían volver a subir a la misma velocidad. Retrocedió un par de pasos al verlo subir con una velocidad inimaginable cuando escuchó al erizo azul alzar las manos y moverlas en el aire para llamarlos con un "¡Hey!" y luego salir corriendo a toda velocidad. La mitad de esas criaturas lo siguieron mientras que las otras se dividía en atacar a la murciélago, Blaze y Amy, quien ya había sacado su Piko Piko Hammer, pero no lograba más que retrocederlos un par de pasos
-¡Amy, vete de aquí!- gritó el erizo plateado para atacar de nuevo.
-¡No!- gritó ella con decisión –Mientras tu estés aquí yo estaré contigo. Somos un equipo ¿Recuerdas?- dijo con una sonrisa.
-Ese no es el punto, eres un blanco fácil, tú…
-¡Los enviaré de regreso al infierno!- escuchó gritar a Blaze para hacerlo callar. Dirigió su mirada a la felina y la vio molesta, eso significaba sólo una cosa...
-Oh no…- musitó Silver para ver a la felina empezar a cubrir su cuerpo con flamas.
Silver tomó a Amy del brazo para correr junto con a la murciélago quien golpeaba hábilmente a aquellas criaturas "¿Qué haces?" preguntó Rouge al verlo llegar hacia ella junto con Amy. No hubo tiempo para explicar. Iluminó sus ojos y creó una pequeña burbuja protectora para luego los tres ver un mar de fuego invadir el cañón.
Se escuchó el arder de las flamas en pequeños incendios aislados y poco a poco el humo empezó a disiparse para ver a Blaze caer de rodillas. Silver ya no vio a ninguna criatura más, todo se miraba desértico nuevamente. "¡Blaze!" gritó Silver para correr hacia ella.
-Hubiera sido bueno saber que ella podía hacer eso- dijo Rouge mientras inspeccionaba el desolado lugar -Nos hubiéramos ahorrado muchas molestias.
-¿Por qué?- preguntó Amy.
-A estas cosas no les gusta la luz- explicó sin darle mayor importancia.
Amy dirigió su mirada a su amiga quien ahora yacía en los brazos de Silver. Los tres siempre habían sido un equipo; Amy había conocido a la felina por su estatus social, como la hija de un gran burócrata ella conocía a princesas, guardianes y toda clase de gente importante. Blaze era una de las personas más importantes de donde ella venía, la guardiana de las Sol Emeralds no era para ser tomada a la ligera; a pesar de su actitud fría y desinteresada, ella sabía que Blaze era más que esa apariencia de chica ruda e indiferente.
Desde muy pequeñas se conocieron y se volvieron grandes amigas de infancia, amistad que perduró a pesar de los años y claro está, la distancia. Ambas cambiaron conforme los años, pero aquella relación que se creo en lo más tierno de su juventud sólo se hizo más fuerte. Al verla nuevamente en el baile de máscaras que su padre hacia cada año, le sorprendió verla con Silver, pues Blaze siempre había sido amante de la soledad.
Inicio del Flash Back
Yacía con aquel hermoso vestido rosa caminando por el salón de baile, con la esperanza de encontrar a alguien interesante. Por lo general los hombres adinerados o con poder eran muy aburridos para su gusto, a Amy le gustaba la aventura y por qué no decir, las travesuras. Mientras vagaba sin un rumbo fijo viendo a los amigos con poder de su padre y a los camareros ir y venir con bandejas de champan, distinguió a alguien familiar. Llevaban casi cinco años sin verse, pues Blaze fue enviada a recibir un tipo de entrenamiento o educación especial por el gran honor que se le había otorgado por sus poderes.
-¿Blaze?- cuestionó la eriza mientras caminaba hacia la felina quien yacía con esa mirada de pocos amigos típica en ella.
-… ¿Amy?- dijo un poco sorprendida de verla.
La eriza rosa gritó de emoción y se lanzó sobre ella para abrazarla con fuerza. Blaze siempre había sido su mejor amiga, era algo que jamás cambiaría, sin importar los títulos o tiempo de distancia.
-Está bien, está bien, ya suéltame- dijo forcejeando para separarse de ella en vano –Si vas a hacer esto cada vez que nos miremos entonces…
-¡No puedo creer que estés aquí!- gritó con alegría para soltarla. -¿Cómo estás?, ¿Qué has hecho?, ¿Conociste a alguien importante?, ¿Tienes una nueva mejor amiga?, ¿Por fin te gusta el rosa?- preguntó con rapidez.
-También me alegra verte Amy- sonrió dulcemente –Y para responderte en orden: Bien, nada, no, no y no.
-Me alegra tanto verte- dijo para abrazarla nuevamente.
-Bien, bien, bien deja ya los abrazos- dijo para librarse de su agarre.
-Lo siento- dijo retrocediendo un par de pasos -Pero es que estoy tan…
-¡Señorita!- escuchó gritar a un hombre con champan para así ver las varias copas caer hacia ella.
-¡Cuidado!- escuchó a alguien gritar. Amy sintió como alguien la jalaba suavemente de los brazos para hacerla retroceder y ver así las copas de cristal quebrarse y derramar todo su líquido en el suelo. Un silencio mortal invadió el Salón -¿Estás bien?
Volteó su cabeza para ver a un erizo plateado verla con preocupación. Amy sintió sus mejillas sonrojar, era el erizo más atractivo que hubiera visto jamás.
-Sí… gracias- respondió con un rubor.
-No tienes que ser siempre el héroe ¿Sabes?- habló Blaze para interrumpir.
-¿Lo conoces?
-¿Eh?, Sí, Amy te presento a Silver. Él es… bueno…
-Ayudo a Blaze con la esmeraldas, encantado Amy.
Amy sintió sus mejillas sonrojar ante aquel gesto de caballerosidad.
-El gusto es mío.
Fin del Flash Back
-¡Están regresando!- gritó Rouge para sacarla de sus recuerdos.
Amy vio a las criaturas subir poco a poco, aunque no en gran número como antes, de igual manera seguían llegando. Corrió hacia Silver y Blaze, quien se estaba poniendo de pie con algo de esfuerzo; al igual que Silver, Amy sabía que una vez que ella usaba esa cantidad de poder, necesitaba un buen tiempo para recuperarse.
-Amy quédate con Blaze, yo me encargaré de esto.
-De acuerdo- asintió ella para verlo partir
Silver de nuevo utilizó sus poderes telequinéticos con aquellas criaturas oscuras haciéndolas retroceder. Amy lo observaba con detenimiento sin poder evitar sonreír, pues ella sabía que siempre que él estuviera cerca de él, todo estaría bien. "¡Amy, cuidado!" escuchó gritar a Blaze para ver a una lobo de ojos rojos saltar hacia ella. La felina se abalanzó sobre ella para alejarla de aquella bestia y caer pesadamente cerca del acantilado. Amy vio el abismo y las tinieblas que cubrían el fondo. Yacían a un par de escasos metros de la orilla. Fijó su vista al frente y vio de nuevo al lobo negro en posición de ataque, dirigió con rapidez su mirada a Blaze, quien también había optado una posición de ataque con su mirada fija en la bestia frente a ellas "Cuando te diga 'Ahora' te harás a un lado" la escuchó decir sin saber exactamente a qué se refería hasta que vio a la criatura correr a toda velocidad para saltar hacia ellas "¡Ahora!" gritó la felina. Amy se movió a un lado tal como ella le había indicado y vio a lobo caer hacia el abismo para ser tragado por la niebla. Suspiró aliviada, hasta que un crujir la hizo alarmarse. Vio la tierra a sus pies, la cual empezaba a rajarse; escuchó la roca empezar a partirse para así resbalarse de la ladera. Aquel pedazo de tierra donde ambas yacían había empezado a ceder.
-¡Cuidado!- escuchó gritar a Silver al momento en que la roca por fin se había soltado para llevárselas al fondo del cañón. Amy estiró su brazo para tomar la mano de él hasta que un grito pronunciado de sus labios la dejó helada -¡BLAZE!- gritó Silver mientras a toda prisa tomaba la mano de felina.
Sintió su cuerpo caer con lentitud hacia el abismo, mientras sus ojos miraban a su caballero de armadura blanca atraer hacia sí, con la delicadeza que sólo él podía tener, a la felina Lilia. Lo vio enredarla en sus brazos para pegarla a su cuerpo, y así, de todo mal protegerla. Amy vio las rocas que caían junto con ella, y parecían flotar en el aire al igual que su cuerpo mientras su mano, aún extendida, seguía a la espera del salvador que nunca llegó, al amor que no correspondió. Sintió sus ojos llenarse de lágrimas mientras miraba aquellas gotas flotar en el aire como pequeñas burbujas cristalinas según descendía al más oscuro de los olvidos. Como si viera la más triste de las películas de amor y tragedia, regresó su mano ignorada a su pecho casi en cámara lenta, para así encerrarse en el más doloroso de los abrazos y cerrar sus ojos que mantenían aquella fuente constante de lágrimas fluyendo y alimentando el árido y seco viento del cañón, para sólo esperar el impacto que sabía que acabaría con el dolor de su corazón.
-¡Te tengo!- escuchó decir.
Amy sintió a alguien sujetarla entre sus brazos, y atraerla hacia su cuerpo. Abrió sus ojos para con sorpresa ver al erizo azul quien le sonreía divertido y así caer sobre la otra pared de roca de aquel acantilado en un intento de frenar la caída. "¡Sujétate que tendremos un aterrizaje algo forzoso!" le gritó. Amy abrazó con cierta timidez su cuello para así cerrar sus ojos y sentir como él saltaba de roca en roca aferrándose con una mano a la inestable e inclinada superficie y con la otra sujetarla con fuerza para no dejarla caer. Parecía que su caída sería imposible de parar hasta que por fin sintió como el movimiento cesaba.
Abrió sus ojos poco a poco con cierto temor y se vio rodeada de tinieblas. De nuevos los ojos verdes de él se toparon en los de ella mientras aún la sujetaba fuertemente a su cuerpo. Amy fijó su vista a sus pies y notó que yacían en un pequeño peñasco que sobresalía de aquella pared de roca solida; aún no habían llegado al fondo y estaba tan oscuro que con suerte divisaba sus manos.
-¿Estás bien?- le preguntó él. Ella lo vio confundido y aquella mirada de confusión y sorpresa poco a poco empezó a cambiar para que así un semblante triste se posara en su rostro.
-¿Por qué?…- musitó ella para verlo a los ojos con tristeza.
-¿Eh?
- … ¿Por qué me salvaste?- cuestionó con su mirada en penumbra.
-Te lo dije, no puedo permitir que criaturas tontas se lastimen- le sonrió divertido.
Amy lo abrazó sutilmente y escondió su rostro en el pecho de él. Sentía las lágrimas querer brotar sin control, pues el instante de su caída y ver a Silver sujetar la mano de Blaze, era un recuerdo que venía a su mente como un tren sin frenos. "Gracias…" le susurró. Por un momento se sintió reconfortada en los brazos de él, sin importar cual fuera la razón por la cual él la hubiera salvado, ya bien fuera para cumplir un papel o para evitar que ella visitara antes de lo previsto el otro lado, alguien se había preocupado por ella lo suficiente como para arriesgar su propia vida en un intento por salvarla.
Sonic se alarmó al verla abrazarlo suavemente, por un momento pensó que lo estrangularía o algo por el estilo, más aún después de llamarla tonta. No entendía por qué no le gritaba o lo amenazaba como era de costumbre en esa relación que ambos habían creado desde el momento en que se conocieron. Desvió su mirada apenado por la situación, la gente le daba las gracias u otro tipo de cosas al momento de él salvarles la vida, no abrazos. Un leve sonroje invadió sus mejillas para así susurrar al viento "De nada…" No se dijeron nada, a pesar de que él deseaba preguntarle si realmente no se había golpeado fuertemente la cabeza por la inesperada muestra de cariño, pero un pequeño ruido lo hizo olvidarse de eso. Subió la mirada para ver un par de pequeñas rocas rodar cuesta abajo. Al igual que él, la eriza rosa también elevó la mirada y vio lo que habían empezado como dos pequeñas rocas empezaban a multiplicarse.
-¿Qué es eso?- dijo la eriza al ver algo caminando por la superficie casi vertical.
Ambos sintieron un estremecer provocando que el erizo azul se sujetara con más fuerza a la roca. Escucharon a la criatura gritar con fuerza lastimando los oídos de ambos. Sonic fijo en aquel ser de las tinieblas que le recordaba a un insecto con seis patas y una cola larga. Lo vio sacudir su cola para golpear repetidamente la pared. Escuchó algo caer pesadamente y elevó la mirada para ver varias rocas rodar hacia su dirección.
-¡Sonic!- gritó la eriza al ver las rocas rodar hacia ellos.
0-0-0-0-0
Necesitó una gran habilidad para saltar de roca en roca, peñasco en peñasco y así llegar ileso al fondo del cañón. Shadow vi a la niebla espesa y no lograba distinguir más de un par de metros enfrente de él. Necesitaba encontrar a la equidna de ropas negras y recuperar la Piedra Solar, para regresarla al espíritu del sol antes de que fuera demasiado tarde. Caminó por el cañón escuchando el resonar de sus pasos, hasta que sintió la presencia de alguien más caer también al fondo.
-Ya era hora- habló el erizo negro.
-Hmph, tú no eres mi jefe, y mientras yo tenga el…
-Camina, no hay tiempo que perder- cortó el discurso del equidna.
-¡Escúchame bien! Yo…
-Silencio- ordenó –No querrás llamar a esas cosas aquí.
Knuckles resopló molesto y caminó rápidamente para adelantársele. De nuevo sacó aquel collar que brillaba como una pequeña linterna y ayudaba a distinguir el camino. Knuckles vio lo que parecían ser pisadas pequeñas sobre la tierra, todo indicaba que ella había ido hacia esa dirección. "Sígueme" dijo nada más empezar a caminar en busca de aquella equidna. Sin embargo la penumbra y la niebla hacían difícil el camino, incluso con la ayuda del brillo del collar distinguir algo era sumamente complicado hasta que una gran luz iluminó todo el cañón. Shadow y Knuckles elevaron la mirada para ver lo que parecía fue algo muy brillante iluminado en la superficie. Por un momento todo se aclaró y a lo lejos pudo ver de nuevo aquel brillo fucsia, que también tenía su mirada hacia el cielo. Knuckles la vio señalar hacia el cielo y de nuevo vio a incontables criaturas correr hacia la superficie. El collar empezó a brillar con fuerza llamando la atención de la guerrera oscura.
-Tsk- sonrió divertida –Vaya, vaya, con que aún siguen vivos- la escucharon decir.
-¡Devuelve la piedra!- gritó el equidna.
-Oblígame- retó divertida.
Knuckles dio un grito de batalla y corrió hacia ella enfurecido. La equidna elevó un brazo para así en la palma de su mano crear una esfera de energía oscura y lanzarla hacia el equidna que tuvo que lanzarse al suelo para no ser lastimado con ésta. Uno de los pilares de aquel lugar se estremeció para así desmoronarse ante sus ojos.
Shadow corrió hacia ella antes de que pudiera a volver a repetir el ataque para así tomarla por sorpresa. La sujetó fuertemente del cuello para empujarla con fuerza haciéndola chocar contra la pared de rocas provocando un pequeño derrumbe.
-Dime dónde está o me encargare de quebrarte el cuello- amenazó presionado su cuerpo contra la pared de roca solida.
-Tsk- rio ella sin darle respuesta.
Shade usó ambos pies para con fuerza empujar al erizo negro y obligarlo a soltarla. De nuevo de su mano creo una Psiball para atacar al erizo que yacía en el suelo, hasta que escuchó el correr del equidna; redirigió su ataque hacia el guardián que corría hacia ella y como un cañón de guerra lanzó su ataque dando justo en el blanco. Vio al guardián retroceder varios metros y chocar contra el suelo violentamente. Shade esperó unos breves segundos cualquier señal de vida de él, pero no volvió a levantarse. Sonrió complacida ante su victoria, ahora sólo necesitaba encargarse del erizo negro, pero al voltear notó que ya no estaba. Buscó velozmente con la mirada sin rastros de él hasta que sintió un golpe sobre su espalda haciéndola caer al suelo. Shade cayó sobre su pecho y una expresión de dolor se posó en su rostro cubierto por aquella mascara negra. Intentó levantarse pero el pie del erizo la hizo caer nuevamente e imposibilitarse moverse. Lo vio de reojo e incluso en la penumbra sus ojos color sangre brillaban intensamente.
-No te lo repetiré dos veces- habló él para poner más presión sobre su pie haciéndola exclamar un grito de dolor.
-¡Bien!- gritó –Te enseñaré donde está…- habló entre dientes.
-Hmph, creo que puedes decírmelo en donde estás.
-Está en un portal…- susurró.
-¿Uh?, ¿Un portal?
-Te lo dije, debo de enseñarte, soy la única que puede abrirlo.
-Dentro de un portal… por eso no lográbamos localizarla- habló para sí.
-Exacto- dijo la equidna al escuchar hablar del erizo.
-Bien- habló para quitarle su pie de encima y sujetarla fuertemente del brazo para alzarla y obligarla a pararse.
-Enséñame o te quiebro el brazo- amenazó el erizo negro para hacer más presión sobre éste.
-¡Está bien, está bien!- gritó.
Shade suspiró profundo y al igual que antes con un botón hizo retroceder aquella mascara que cubría su rostro para así dejar ver sus ojos purpuras. Con su dedo índice empezó a ser un dibujo en el aire escribiendo las antiguas escrituras sagradas. Un brillo fucsia se vio en aire tomando la forma de aquel símbolo extraño que ella había escrito. La equidna alzó su brazo para luego hacer una línea vertical en el aire con su dedo índice lentamente y mientras bajaba su brazo un pequeño portal se abría frente a ellos.
-Listo… mira- dijo molesta para soltarse con brusquedad de su agarre.
Shadow se acercó a éste para ver dentro pero no divisó más que oscuridad. Caminó un poco más en intento de ver más allá cuando sintió un golpe certero en su espalda para hacerlo entrar al mismo. Shadow cayó a lo que le pareció unos diez o veinte metros de altura; en el suelo elevó la mirada para ver a la equidna por aquella abertura que ella misma había hecho.
-Tsk- la vio sonreír –Ya no serás un estorbo para mí- dijo para de nuevo hacer que aquella máscara cubriera su rostro –Disfruta tu nuevo hogar, Shadow the hedgehog.
-¡Espera!- gritó para ver como cerraba aquel portal con su mano. Vio a sus espaldas y reconoció al instante el lugar en donde estaba. -…El inframundo
Alguien me preguntaba ¿cuándo vamos a ver un poco de sonamy? Bien aquí les traje la primera probada xD! No se preocupen que habrá más y también un poco de Silblaze más adelante. Espero les haya gustado este capítulo, también quiero hacer mención algo que me pusieron en un review, respecto a espacio tiempo del ARK ya que Sonic y Amy no se conocían, me preguntaban sobre los hecho del ARK y qué había pasado sin la intervención de Amy. Bien, este es un mundo paralelo casi alternativo X3! Es decir, a pesar de que sí sigue la trayectoria del mundo de Sonic tiene alteraciones y modificaciones, en este caso Amy jamás estuvo involucrada en todo el asunto del ARK, digamos que en ese entonces se mantenía únicamente con Silver y Blaze, ajena a la batalla con Eggman, mientras Sonic y los demás peleaban. Lo explico a grandes rasgos ya que no es un tema que es tocado o será tocado más adelante en el fic, de igual forma cualquier duda que tengan me la pueden hacer, si no es mencionada en el transcurso del fic se las aclararé (como ahora XD) o será de esperar hasta que un capítulo milagroso aparezca la explicación muajajaja. Sin más que decir, Kat fuera.
Una herida hará la diferencia en un corazón y la puerta para la bienvenida a la destrucción. Capítulo 10: Welcome Back
¡GrAcIaS pOr LeEr!
