Gracias a todos por sus comentarios. Sé que están esperando más Sonamy, y no he dejado a un lado todas sus peticiones a un lado con ideas creativas. Para los que ya necesitan una pequeña inyección de amor en esta fic, este capítulo se los recetó el doctor. Disfruten.


Capítulo 11: La Llegada de Midnight

Sintió un escalofrío recorrer cada centímetro de su cuerpo. Eso sólo podía significar una sola cosa, alguien la había invocado. Flotó rápidamente dentro de su morada y en medio de ésta había una pequeña fuente; se acercó a la misma y vio en el reflejo del agua al mundo mortal, si su presentimiento era correcto podría ver a su hermana caminando en la faz de la tierra. "Enséñame a mi otra mitad" habló para así ver lo que parecía ser un cañón desértico. Ya era de noche en el plano de los mortales, lo que significa que ella tendría a sus poderes a su máxima expresión. Buscó con la mirada y vio a Midnight de pie en la ladera del cañón con una sonrisa confiada.

-Hermana…- musitó Dawn al verla.

Dawn observó a Midnight con detenimiento hasta que ella pareció percatarse de algo, el espíritu de la luna volteó a ver al cielo y le dio a éste una mirada intensa, haciéndola estremecer; parecía que ella había notado que la observaba, pero eso era totalmente imposible, la fuente de la vida era sólo un método para los espíritus ver al plano mortal a través de las aguas, los mortales jamás podían verlos de regreso. Dawn vio a su hermana sonreír y mover desaprobatoriamente su dedo índice de un lado a otro; se acercó un poco más extrañada por la actitud del espíritu lunar. Los ojos de Midnight se iluminaron de un rojo incandescente y al acto el agua de aquella fuente pareció explotar provocando que ella cayera sentada al suelo al ver lo que se le asemejó a la erupción de un Geiser (N/A: Los Geiser son un tipo especial de fuente termal que hacen erupción periódicamente, expulsando una columna de agua caliente y vapor al aire.). Midnight había notado su presencia con facilidad, pero no podía culparla, al final de cuentas sus poderes seguían muy débiles a pesar de las esmeraldas caos. Puso su mano sobre su cuello recordando la gargantilla que le había entregado al joven erizo azul. Necesitaba encontrar la Piedra Solar, Las Esmeraldas Caos no resistirían el peso de mantener el plano del sol por mucho más tiempo.

Dawn se puso de pie y se acercó con lentitud a la fuente ahora medio vacía, de nuevo le dio la indicación de que le enseñara la ubicación de su hermana, sin embargo las aguas sólo le enseñaban tinieblas, era sin duda a causa del espíritu de la luna. Alguien había invocado a Midnight, y ahora caminaba sobre la faz de tierra rompiendo el equilibrio que se había hecho hace miles de años, los mortales y los espíritus no debían de convivir, mucho menos en el mismo plano. Las cosas estaban por empeorar.

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Miraba el fuego arder y a las flamas bailar. El crujir de la madera sonaba de tanto en tanto mientras sus pensamientos seguían absortos en aquel instante en donde la había visto caer. No había podido salvarla y si algo le pasaba jamás se lo perdonaría. De nuevo su vista se dirigió a la felina quien yacía sentada en la entrada de aquella cueva en donde ahora permanecían refugiados. Silver suspiró profundamente. El momento al verla caer venía tan presente a su mente; había visto a Blaze tambalearse y notó la roca partirse, corrió hacia ella y gritó su nombre para así tomar su mano y jalarla así sí; Blaze estaba a salvo, pero al ver como aquel peñasco caía, vio a la eriza rosa aún sobre éste, quien aún mantenía su mano en el aire en la espera de él. Silver la vio caer lentamente, como si de repente aquellos pocos segundos hubieran parecido las horas más largas. No pudo moverse de la impresión hasta que vio a Sonic atraparla en el aire para caer junto con ella y ser absorbidos por las tinieblas. Aún recordaba la expresión de horror de Blaze al ver a Amy caer. No pudieron ir por ellos, las criaturas de la oscuridad siguieron acechando y cuando se dieron cuenta de que la noche entraría tuvieron que refugiarse para permanecer con vida, la buscarían a primera hora de la mañana, asumiendo que hubiera un mañana. Silver vio de nuevo aquel radar que tenía en su muñeca y como siempre, no señalaba a nadie a parte de ellos, en el fondo del cañón no llegaba la señal, eso él lo sabía bien.

-Estarán bien- escuchó del a la murciélago hablar para sacarlo de sus pensamientos. –Toma, come algo- dijo para lanzarle una naranja en las manos.

-¿De dónde sacaste esto?

-El bosque en donde nos quedamos la noche anterior habían algunos arboles frutales- habló sin interés – Y tengo la idea de que no has comido nada en todo el día.

-Gracias…- respondió sin ánimos aún con su mirada perdida en el fuego.

-No te preocupes- habló Rouge para darle una mordida a la fruta -Siempre y cuando Amy esté con el erizo azul ella estará bien.

-Sí…

-Preocuparte no hará que ella esté más a salvo- regañó molesta al ver la actitud del erizo plateado.

-Eso no debes de decírmelo a mí- respondió para ver a la felina que seguía con su mirada en la luna.

-Deberías de hablar con ella, es más…- dijo para lanzarle otra naranja –Toma, imagino que ella tampoco ha comido nada.

-Gracias… eres muy amable- le sonrió ante el gesto.

-¿Amable?, no te equivoques. Hay que hacer turnos para evitar que esas cosas vengan y yo no he dormido bien desde ayer- dijo para ponerse de pie –Si viene alguna criatura del inframundo me despiertan, hasta entonces nos veremos mañana por la mañana- dijo para caminar hasta el fondo de aquella cueva y acostarse.

-¿Eh?, ¡¿Nos compras con comida?.- exclamó molesto.

-¿No la quieres?- dijo para verlo de reojo. Silver calló ante eso. Ninguno había comido nada y si querían pelear mañana necesitaban tanta energía como fuera posible –Hasta mañana- habló Rouge nuevamente para cerrar sus ojos.

Silver suspiró resignado y de nuevo fijó su vista en Blaze, quien no había dicho nada desde que habían ido a ese lugar. Caminó hacia la felina, quien tenía una expresión de tristeza en sus ojos y éstos se mantenían fijos en la luna blanca. No sólo le había fallado a Amy, sino a ella también, después de todo sabía que era su mejor amiga, aunque no lo demostrase.

-Toma- habló el erizo plateado para darle la fruta –Necesitas comer.

-No tengo hambre.

-Blaze…- dijo con un suspiro –No te preocupes, ella estará bien.

-¿Dime por qué?- habló inexpresivamente.

-¿Por qué?- repitió arqueando una ceja.

-¿Por qué me salvaste?- preguntó para verlo finalmente –Yo no hubiera tenido problemas de quedarme al fondo del cañón, soy más ágil, rápida y fuerte. Dime, ¿Por qué no salvaste a Amy?

-No lo pensé realmente- respondió desviando la mirada.

-¡Debiste de haberlo pensando!- gritó molesta para ponerse en pie –¡De no haber sido por Sonic ella ahora estaría…

-¡¿Qué quieres que te diga?- interrumpió molesto por igual -¡Lo siento, sí!, Pero cuando te vi caer, yo sólo…- Silver calló ante esa última frase. Se mordió el labio inferior sin atreverse a completar aquella frase.

-¿Tú sólo qué?- repitió la felina.

-Yo dije que te protegería, y eso haré- respondió fríamente.

-No, tú dijiste que protegería las Sol Emeralds. Nunca hablaste nada de protegerme a mí o mucho menos de arriesgar la vida de alguien para salvar la mía.

-¡Jamás prometí protegerla a ella tampoco!

-¡Entonces no te importa lo que pase con Amy!

-¡No!, es decir…- Silver resopló molesto y golpeó con el puño una de las paredes de esa cueva -…Sabes que, olvídalo, es obvio que tú no entiendes.

-¡Explícame entonces Silver!- habló molesta –Hazme entender, porque yo no sé como después de que ella te dijera lo que sentía tú simplemente…

-¡Jamás dije que correspondía a ese sentimiento!- gritó molesto para hacerla callar. Por un momento el silencio reinó en todo el cañón y no se dijeron nada el uno al otro. Una atmosfera de tensión invadió el ambiente. Silver suspiró y de nuevo desvió su mirada de la felina - …Yo jamás he visto a Amy de esa manera- susurró por último.

-Sabes todo lo que ella ha esperado para decirte lo que siente, ¿Lo que iba hacer?, Creo que hasta se compró un estúpido vestido para aquella cita que ustedes…

-¿Cita?- interrumpió asombrado -¿Qué cita?

-La noche en que tú y Amy se iban a ver. Amy te invitó a salir y tú dijiste…

-Ella dijo que era algo informal, y jamás mencionó nada de una cita, sino no hubiera aceptado.

-¡¿Cómo puedes decir eso?- gritó molesta nuevamente -¡Eres un insensible!

-¡Yo un insensible!- repitió ofendido -¡Tú ni siquiera te preocupaste por lo que le pudo haber pasado cuando fuimos al mundo de los espíritus!

-¡Eso no es lo mismo!

-¡Claro que sí!- gritó molesto -¡¿Dime por qué demonios quieres que esté con ella?- preguntó para recibir una mirada intensa y un silencio por parte de ella.

-…Tienes razón- respondió más serena en un intento de controlar su enojo -No la mereces…- habló molesta.

-¡¿Qué demonios sucede contigo?- exclamó molesto -¡La razón por la cual no me interesa estar con ella es por que estoy interesado en alguien más!

-Hmph, pues buena suerte con esa- habló despectivamente –Ella jamás será…

Pero Blaze calló al sentir como él la tomaba fuertemente de la cintura para atraerla hacia sí y así sin su permiso robarle un beso obligándola a interrumpir su alegato. Sus mejillas adoptaron con rapidez un color carmín mientras sentía sus labios sobre los de él, una mirada de asombro fue imposible de ocultar; eso no se suponía que debía de pasar, él debía de corresponder al afecto de Amy, o Amy quedaría devastada. Quiso apartarlo de ella, empujarlo con todas sus fuerzas y hacerle entender que ella no correspondería a su afecto, pero simplemente no pudo. Blaze dudó por un momento, pero poco a poco cerró sus ojos y se dejó llevar, dejó de luchar contra sus sentimientos para así sumergirse en un cálido beso.

Él la sintió luchar contra él por un breve momento, sabía que si la soltaba lo mataría por su atrevimiento, pero no le importó. Necesitaba con todo su ser que ella supiera, que ella entendiera, la razón por la cual no había salvado a Amy, a pesar de que sin duda ella tendría que haber sido su primera elección, era porque él la amaba más de lo que le gustaría. Silver prometió proteger las Sol Emeralds, pero al estar al lado de su guardiana poco a poco, con el tiempo, un cariño indeseable empezó a aparecer. Intentó olvidarlo, pues sabía que eso no debía de ser, que jamás pasaría; pero no pudo, su amor creció con los años, pero fue cobarde para decirle sus sentimientos. Él jamás lo hablaría, por eso prefería demostrarlo, aunque después le costara su misma vida. Silver sintió como Blaze poco a poco dejó de resistirse para así corresponder a su beso, y así, besarla con más fuerza, hasta que la falta de aire hizo que se separaran.

-Blaze- musitó para verla fijamente con una dulce mirada -Yo…

-Esto nunca pasó- interrumpió con una mirada inexpresiva y así darle la espalda.

-¿Qué?- cuestionó asombrado haciéndola parar.

-Tú prometiste ayudarme con las esmeraldas, por eso es que estás conmigo, por nada más.

-¿Eso es todo lo que soy para ti?- habló molesto. Ella se quedó en silencio sin darle la cara en ningún momento.

-Es todo lo que tienes que ser…- habló por último.

-Bien, si eso…

Un trueno en el cañón lo obligó a callar. Silver se dio la vuelta para ver varios truenos resonar con intensidad; lo que era extraño ya que en el cielo no había nubes de lluvia. Silver vio la luna que poco a poco empezó a tornarse rojiza hasta que una luz roja parecía iluminar aquel desierto olvidado.

-¿Qué está pasando?

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Le sorprendió ver que la eriza tenía de todo un poco. Con un fósforo y un par de leños logró iniciar una fogata en medio de aquel abismo. A diferencia del día, en donde las tinieblas que cubrían el cañón, de noche era bastante despejado; Sonic ahora podía ver el cielo estrellado desde donde estaba. Vio de nuevo a la eriza rosa ir y venir de un lado a otro para traer suficiente madera y evitar que se apagara la pequeña fogata que había logrado armar.

-¿Dices que esto nos mantendrá a salvo?- cuestionó el erizo azul.

-Sí, Rouge me dijo que esas cosas no les gusta el fuego o la luz para ser exactos. Se supone que esto los mantendrá alejados- dijo para sentarse enfrente de la fogata.

-Espero tengas razón o seremos la cena de esas cosas.

-Sí… la ayuda de Shadow vendría bien en este momento- habló pensativa.

-¿Shadow?, ¿Qué tiene que ver él en todo esto?

-Pues cuando fuimos al inframundo una planta carnívora gigante estaba a punto de comernos, pero Midnight lo evitó porque Shadow estaba con nosotras.

-¿Hablas del espíritu de la luna?

-Sí, ella parecía simpatizar mucho con él, cosa que se me hizo extraña.

-Para ser un espíritu del inframundo suena muy amable.

-Realmente era sólo con él y Rouge, yo no creo que le agradara mucho.

-Bueno, eres una eriza algo difícil de tratar- habló él con una sonrisa.

Amy infló sus mejillas molesta por el comentario, para así lanzar una pequeña rama sobre la pierna lastimada del erizo azul provocando en él un grito de dolor –Hmph, eso no es cierto- habló molesta. Ella podía ser muy linda cuando quería hacerlo, además, Amy jamás había cruzado palabra con el espíritu de la luna para desagradarla.

-Está bien, está bien. No tienes porque ponerte violenta- dijo con una expresión de dolor. –Pero admite que eres muy mal humorada.

-Y tú muy testarudo.

-Eres una eriza irritable.

-Grosero

-¡Salvaje!

-¡Atrevido!

-¡¿Qué?- gritó indignado -¡¿Por qué sigues repitiendo eso?

-¡Ni creas que lo he olvidado!

-¿Olvidar?, ¿Olvidar qué?

-El día que nos conocimos ¿recuerdas? Ese día caíste sobre mí y en vez de quitarte como todo un caballero tú te quedaste… pues…- sintió de nuevo sus mejillas enrojecer con intensidad al recordar el suceso.

-Por eso me pedías que te diera una disculpa- dijo con asombro recordando el suceso.

-¡Claro que sí!- gritó molesta –Quedarte encima de mí viéndome minuciosamente merecía una disculpa de tu parte.

-No me culpes, eres la primera chica de mi especie que miraba- respondió sin interés.

-¿No habías visto a otra eriza antes?- preguntó sorprendida provocando que él moviera su cabeza a los lados.

-No, eres la primera- respondió –Pero, supongo que tienes razón; así que lo siento.

-¿Por qué?

-Pues, por todo… creo- dijo con cierta duda –Te juzgue mal, no eres tan mala como lo pensé- completó con una sonrisa.

-Pues… tu tampoco- respondió con cierto rubor por el gesto del erizo azul –Y gracias por salvar mi vida… fue muy heroico- dijo con leve sonroje.

-¿Uh?, ¿heroico?- repitió asombrado –Ten cuidado, si sigues diciendo ese tipo de cosas empezare a creer que te agrado- dijo con una sonrisa.

Amy rio por lo bajo ante el comentario del erizo azul; realmente no era tan molesto como ella recordaba. Había salido algo bueno de haber caído en ese cañón al final de cuentas. Amy suspiró con tristeza al recodar aquel escenario nuevamente, no quería verse tan débil, pero no podía evitarlo. Aquella sonrisa se empezó a desvanecer para que la tristeza invadiera sus ojos y las lágrimas empezaran a acumularse nuevamente.

-¿Qué sucede?- preguntó Sonic al verla cambiar aquella sonrisa por una mirada de tristeza.

-Yo sólo…- dijo en un intento de disimular su voz quebrantada –Sólo…

-Es por lo de esta tarde, ¿Verdad?- inquirió seriamente el erizo azul.

-Yo sólo…- intentó decir mientras sus lágrimas empezaban a acumularse en su rostro –Es sólo que…

-Hey, tranquila- consoló para caminar con algo de dificultad y sentarse a la par de ella –No importa lo que haya pasado, lo importante es que estás bien.

-Pero… él…

-Sabes- interrumpió él con una voz serena y reconfortante -A veces nosotros queremos realmente mucho algo, pensamos que será nuestro si trabajamos lo suficiente por ello, pero en ciertas ocasiones no pasa, y a veces, eso lo más maravilloso que nos puede ocurrir.

-Creo que no entiendo- dijo la eriza rosa con su mirada entristecida.

-A veces, el hecho de no tener aquello que más amas, es simplemente lo que necesitabas para tener algo mejor para ti- habló mientras miraba el cielo estrellado de esa noche con una pequeña sonrisa.

-Pero yo no quiero a nadie más que…

-Aferrarte a él es quitárselo a alguien más- dijo con su mirada perdida en la hermosura del cielo.

-¿Alguien más?

-Quien sabe, tal vez hay alguien que lo desea tanto como tú- habló para verla por fin.

-…Tanto como yo- repitió en voz baja.

-Lo importante es saber perder, no siempre se gana.

-¿Te ha pasado?- preguntó la eriza con la mirada perdida en la fogata.

-¿Perder?- cuestionó para arquear una ceja el erizo azul.

-No ser correspondido- aclaró.

-Una vez…- dijo silenciosamente.

-¿A sí? Y ¿Cuál era su nombre?- inquirió curiosa.

-Sally…- respondió pensativo.

-¿Ella era muy linda?

-¿Eh?, ¿Por qué lo preguntas?

-Sólo responde.

-Pues… sí, era linda.

-¿Y qué pasó?

-Lo mismo que a ti- dijo con una sonrisa.

-¿Te dejo caer al vacío mientras salvaba a tu mejor amigo?- dijo con ironía para arquear una ceja, provocando en él risa una sonora.

-Sí algo así- dijo con una sonrisa en sus labios –Digamos que yo no era su tipo.

-¿Por qué?- cuestionó intrigada –Eres un todo un héroe, apuesto y…- Amy calló al escucharse hablar sin pensar.

-¿Es acaso eso un cumplido?

-Hmph, es sólo lo que es.

-¿Crees que soy apuesto?

-Hmph- exclamó sonrojada, haciéndolo reír nuevamente.

-Realmente no importa, eso fue hace muchos años.

-¿Y qué hiciste?

-¿Qué hice de qué?

-Con ella, después de que te rechazó.

-Seguí adelante- respondió sin interés para ver el fuego arder –Simplemente… la deje atrás.

-¿Aún la quieres?

-Uno nunca olvida, si a eso te refieres, pero quererla como antes no. Además, con tantas chicas por ahí quedarme aferrado a ella sería un desperdició para el género femenino- sonrió orgulloso.

-Tienes demasiado orgullo ¿Lo sabías?

-Acéptalo, eso es lo que te gusta de mí- le sonrió pícaramente.

-¡Yo nunca dije eso!- se defendió- Yo sólo dije que eras apuesto… es decir, bueno…- calló avergonzada, para hacerlo reír nuevamente. Todo eso le parecía muy divertido por lo que notaba ella –Hmph…- exclamó molesta haciendo un pequeño puchero.

-Eres muy divertida Amy- le dijo para de nuevo ver la luna –Sabes, me alegra haberme lastimado.

-¿Te alegra?, ¿Por qué?

-Gracias a eso pude conocerte mejor- sonrió.

Amy lo vio con detenimiento mientras sus mejillas se sonrojaban levemente. Realmente era muy apuesto. Sonrió por igual, ella también se alegraba de haber quedado con él en ese lugar; se sentía mejor a pesar de todo lo que había pasado. Sonic tenía razón, debía de dejarlo ir, si realmente había alguien allá afuera para Silver, ahora tendría su oportunidad.

-Gracias- musitó ella para abrazar suavemente el brazo del erizo azul y recostarse en su hombro.

-¿Eh?- exclamó al sentirla tan cerca y ver como sujetaba su brazo suavemente para recostarse sobre él con una pequeña sonrisa. Sonic sintió un rápido rubor invadirlo sin poderlo evitar. -…No hay de qué- dijo desviando la mirada.

Un trueno resonó por todo el cañón alertándolos a ambos. Sonic vio el cielo mientras los relámpagos empezaban a caer y poco a poco la luna volverse rojiza. "¡Sonic!" escuchó a alguien gritar para voltear a sus espaldas sin ver nada. Esa voz se le hacía vagamente conocida.

-¿Dawn?- dijo viendo a todas direcciones.

-¿Qué sucede?

-¿No escuchaste?

-¿Escuchar?- repitió para ver en todas direcciones sin oír nada. –Yo no… ¿Qué es eso?- señaló la eriza en las alturas.

-¿Uh?- Sonic vio hacia las alturas y vio un par de relámpagos caer en el mismo lugar y una pequeña luz fucsia pareció alumbrar todo. –Algo no está bien.

-¿Qué sucede?- preguntó Amy para ver aquel escenario de luces –Primero la luna y ahora…- pero Amy calló para ver la luna nuevamente. Ella conocía esa luna, era igual a la del inframundo.

-¿Qué?, ¿Qué pasa?

-… Midnight

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Caminó por primera vez en el mundo mortal, viendo toda la naturaleza con vida y colores diversos; era todo tan diferente al inframundo. Vio al cielo estrellado y no era rojizo como en casa, por primera vez vio las estrellas no a través de ningún espejo mágico, sino con sus ojos. Se vio las manos y su cuerpo, se sentía más pesada de lo de costumbre, pero sabía que era por las leyes de gravedad de ese mundo. Se elevó del suelo y no tuvo problemas para flotar como siempre lo hacía.

-Tsk- sonrió divertida –Este mundo ahora es mío.


Todo se empieza a revelar poco a poco, pero aún hay mucho más por saber de esta historia. Gracias por sus fieles comentarios y por su interés en esta historia algo extraña XD! Les comento que por el momento cuento con 19 capítulos escritos y creo que tendrá aproximadamente unos 20 o 21, no estoy segura, pero hay fic para el rato. Una vez que termine empezaré a idear un nuevo proyecto en esta área XD! En fin, gracias por leerme y espero les haya gustado el capítulo, el siguiente es uno de mis favoritos Capítulo 12: Your real you. Es hora de decirte quién soy realmente.

¡GrAcIaS pOr LeEr!