Veo que han quedado muy intrigados por la muerte de Amy, pero no se preocupen, aún hay más sorpresas ;) Gracias por todos sus comentarios y me alegro que les gustara el capítulo anterior. Sin más que decir los dejo con el siguiente capítulo, Entre las Luz y la Oscuridad. Disfruten.
Capítulo 18: Between the Light and the Darkness
Se movía con agilidad mientras evadía las esferas oscuras de la equidna. Era extraño ella no parecía realmente esforzarse por eliminarla, se le asemejaba más a un tipo de distracción, pero de ser así ¿de qué? Blaze lanzó de nuevo otra llamarada hacia ella haciéndola retroceder varios metros, pero sin hacerle mayor daño, pues en el acto volvió a ponerse en pie.
-¡¿Por qué haces esto?- gritó molesta la felina –Si el espíritu de la luna permanece en la tierra ésta será destruida, ¿Es que acaso no lo ves?
-Hmph- exclamó para detener su ataque - Yo no le debo nada a este mundo…-dijo para verla con desdén –Mi clan fue mandado al exilio hace siglos atrás en un mundo frío y sin vida, nada tuvo sentido, por culpa de este mundo que tu amas yo tuve que sufrir y hallar la forma de sobrevivir con la poca comida y agua que ese terrible lugar nos lograba brindar- dijo con pensar- Y cuando pensé que moriría apareció Midnight…
-¿Uh?
-Ella me ofreció un trato- explicó con una sonrisa –Me sacaría del exilio a cambio de que yo la ayudara a conquistar el plano mortal; me dijo que éste plano pagaría por lo que se le hizo a mi clan siglos atrás…- habló con una sonrisa –Acepte sin pensarlo dos veces. Ella me enseñó sobre rituales prohibidos por los guardianes, rituales y escritos que se habían borrado de la historia del mundo…
-¿Y si ella logra su cometido tú que ganarías?- preguntó arqueando una ceja –No quedará nada que puedas llamar hogar si ella logra quedarse.
-Tsk- sonrió –El inframundo será mío… Yo seré la nueva diosa del caos y la muerte, mientras Midnight gobierna el resto. Tendré no sólo un hogar, sino que también, un mundo que gobernar, como el Clan Nocturnus tuvo que hacerlo mucho tiempo atrás…
-No lo permitiré, no dejaré que las Sol Emerald mueran.
-Hmph, bien si tanto lo deseas, ¡Entonces muere con ellas!- dijo para crear una psiball, pero antes de lograr su ataque sintió como algo la golpeaba fuertemente por la espalda para hacerla caer al suelo y sentir cómo agarraban ambas de sus manos con fuerza para posicionarlas atrás de su espalda, inmovilizándola.
-Knuckles…- musitó la felina con sorpresa al verlo ahí aprisionando a su enemiga.
-Hmph, eres una deshonra para el clan de los equidnas- dijo el guardián con desprecio, para con un pie mantener el cuerpo de la equidna pegado al suelo.
-Tsk- sonrió con malicia –Pobres ingenuos…
-¿Uh?
-Mientras ustedes están aquí perdiendo el tiempo alguien de los suyos está muriendo en este momento.
-Cariño- habló Rouge -Matar a Shadow no será una tarea fácil, además, él no está solo- explicó la murciélago quien yacía detrás del guardián.
-¿Quién dijo algo sobre ese patético erizo negro?
Los tres se vieron al mismo tiempo, confundidos por la información de la guerrera oscura, si ella no hablaba del blanco principal de Midnight ¿quién podría correr peligro? O en dado caso ¿Quién sería lo suficientemente débil como para correrlo? Rouge buscó con la mirada en aquel lugar, ahora con naturaleza muerta por las llamas y las explosiones que sólo había dejado árboles esparcidos por doquier y cráteres en la tierra, notando que la acompañante de la felina no yacía con ella.
-¿Dónde está Amy?- cuestionó la murciélago.
Blaze volteó a su espalda y vio con horror las profundidades el bosque ¿sería que Shade sería sólo una mera distracción para alejarla de Amy? Sin decir nada, Blaze corrió al interior del bosque en busca de la eriza rosa, pues desde el primer ataque no había sabido nada de ella.
-Ya es tarde…- susurró la equidna, inmovilizada aún.
-¡De qué hablas!- gritó Knuckles para presionar con fuerza su pie sobre la espalda de ella, provocando un ella un grito de dolor.
-Empieza hablar- sugirió Rouge para caminar hacia Shade -Porque como notaras, mi compañero no es muy paciente- aconsejó la murciélago para ponerse en cuclillas y ver a la adolorida equidna con una sonrisa.
-Fue idea de Midnight…- explicó adolorida –Quiere hacer sufrir a su amigo, el erizo azul.
-¿Sonic?- cuestionó con sorpresa la murciélago -¿Qué tiene que ver Sonic con Amy?
-Tsk… El amor te hace vulnerable- respondió sonriendo.
Rouge y Knuckles se dirigieron una mirada rápida para que un leve sonroje se encendiera en sus mejillas desviando la mirada con suma rapidez. Knuckles vio de nuevo a la equidna que yacía sobre la tierra, aún pensando en sus palabras, sabía que a Sonic le había tomado afecto a la eriza rosa, pero ¿amor? Sonic se había resistido al amor desde lo que le pasó con Sally y se juró a sí mismo que jamás sentiría nada semejante.
-No importa ya, para este momento esa eriza rosa debe dando su último suspiro- habló Shade con una sonrisa.
Knuckles gritó molesto para alzar a la equidna del suelo y con una mano tomarla del cuello y elevarla en el aire; estaba cansado de ella. Shade se había encargado de matar al único otro miembro de su especie y ahora era parte responsable de lo que pudiera o no pasarle a Amy, y si bien él no tenía ningún tipo de afecto con esa eriza rosa, si lo que decía era verdad, sabía que destruiría a Sonic. Apretó con fuerza el cuello de ella provocando que ella se aferrara a su brazo en un intento desesperado de soltarse de su agarre.
-¡Knuckles!- gritó Rouge al ver la acción del equidna.
-Una vez que Shadow mande de regreso a Midnight, yo me encargaré de ti.
-Necesita el conjuro…- intentó hablar, pero la falta de aire se lo impedía.
-Hmph, con una gota de sangre y las palabras…
-Sin la daga… es inútil…- musitó casi sin oxígeno.
-¿Daga?- repitió Rouge confundida.
Knuckles la dejó caer al suelo pesadamente y al instante ella aspiró tanto aire como le fue posible. El guardián la tomó del cuello nuevamente para empujar su cuerpo contra la tierra sujetándola del mismo. -¿Qué daga?- preguntó molesto. Knuckles no recordaba que Dawn les hubiera mencionada nada sobre una daga o que fuera necesaria para que Midnight regresara al inframundo.
Shade frunció el ceño molesta ante la rudeza del guardián. Levantó un brazo para crear una psiball en la palma de su mano, pero antes de lograr reunir la energía necesaria para completar su ataque el guardián, con su mano libre, tomó su antebrazo para hacer presión sobre éste provocando en ella un intenso grito a la vez que se escuchaba el crujir del hueso quebrarse. Los gritos de dolor invadieron la montaña.
-Dime cómo mandarla de regreso o quebraré cada extremidad de tu cuerpo- amenazó molesto el equidna para soltar el miembro lastimado.
-…Bien- respondió entre dientes mientras lágrimas de dolor se acumulaban en sus ojos –La daga…
-¿Qué daga, de qué hablas?
-El invocador necesita la daga de plata- habló con una expresión de dolor -Cuando Midnight engañó al erizo para invocarla le dio una daga de plata para lograr hacer el corte limpio; necesita de esa daga.
-Dawn no mencionó nada de eso- le susurró Rouge al equidna.
-¿Una gota de sangre sobre el espíritu de la luna no bastará?- cuestionó el guardián.
-¿Eh?- exclamó confundida - Eso no la mandará de regreso, sólo la hará tan débil como un mortal. ¿Acaso no lo sabes guardián?- cuestionó la equidna arqueando una ceja –Una gota de sangre del invocador del espíritu sólo la dejaría débil por un corto período de tiempo.
-Dawn nos dijo que eso se necesitaría para mandarla de regreso- habló disconforme la murciélago.
-Les mintió- aclaró Shade –Necesitan un corte de la daga de plata y sobre un pentagrama bajo la luz de luna decir las palabras del ritual.
-¿Pero por qué nos mentiría?- cuestionó la murciélago. -¿Qué gana ella con hacerla más débil?
-Hmph- exclamó Shade -Si un espíritu queda vulnerable por su invocador… - empezó.
-…Éste puede morir por el ataque del arma sagrada- completó Knuckles incrédulo.
-Exacto.
-Pero si Dawn mata al espíritu de la luna sería igual de malo a que si muriese ella ¿verdad?- cuestionó Rouge –Es decir, se pierde el equilibrio.
-"¿Acaso han olvidado que ella tiene mi piedra solar? eso no será posible. Estoy demasiado débil aún" Ella lo sabía…- musitó Knuckles recordando.
-¿Eh?
-¡Ella siempre supo que su piedra la tenía Midnight!- habló molesto –Ella sabía que necesitaríamos invocarla una vez que ella estuviera acá y al hacer eso nos mentiría para poderla eliminar.
-Entonces ¿Qué debemos hacer?
-Debemos detener a Dawn- respondió Knuckles molesto para fijar su atención de nuevo en la equidna que yacía en el suelo. – ¿Dónde está esa daga?
-Tks- sonrió.
-¡Knuckles, cuidado!- gritó la murciélaga para halar al guardián de un brazo con fuerza y alejarlo de la equidna de ropas oscuras.
Knuckles vio a Shade lanzar una psiball con el brazo sanó que le quedaba, para así ésta perderse en el cielo al no dar a su objetivo. Shade se puso de pie velozmente para así saltar hacia una de las ramas y ver al equidna de reojo con una expresión de molestia en su mirada. Sin decir nada más tomó de nuevo su rumbo y saltó de rama en rama para perderse en el espeso bosque.
-¡La equidna!- gritó la murciélago al verla desaparecer entre la vegetación.
-No importa, iremos por ella después- habló Knuckles –Ahora tenemos que llegar con Dawn.
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El espíritu del sol apuntó aquella flecha justo a su corazón, era hora que aquella guerra que había durado milenios se acabara de una vez por todas. Dawn tensó la cuerda lista para disparar hasta que una llamarada la hizo perder la concentración y soltar su flecha, la cual se perdió en el cielo iluminando la noche. Las raíces que aprisionaban a los mortales y a su hermana empezaron a consumirse por el fuego logrando que se liberaran con facilidad.
-Pero qué…- musitó Dawn confundida.
-¡Ella es mía!- gritó la felina para saltar de roca en roca y empezar a atacar al espíritu de la luna con bolas de fuego.
-¡Espera, Blaze!- gritó Silver sin poder intervenir.
Midnight vio a su atacante y sin dudarlo corrió a los adentro del cañón para alejarse de la felina, quien no dudo en seguirla, hasta que algo la hizo detenerse. Golpeó una pared invisible haciéndola retroceder y caer al suelo sentada.
-¡Basta!- regañó el erizo plateado.
-¡No!- gritó molesta para verlo con lágrimas en sus ojos -¡Ella la mató!
El sonido de aquellas palabras resonó con un eco incesante por todo el cañón; un silencio sepulcral reinó después de esa frase dejando que el eco desapareciera poco a poco. Silver mantuvo su mirada en la felina quien en sus ojos cristalinos se notaba el dolor y la rabia en su mirar. Ella le sostuvo la mirada hasta que poco a poco empezó a perder la compostura para dejar que las lágrimas corrieran en libertad. Silver caminó hacia ella, quien únicamente le volteó el rostro parra impedir que la viera llorar. Con sutileza se hinco a su par y la abrazó con fuerza en un vano intento de consolarla y evitarse a si mismo ceder ante el llanto de la perdida de una amiga cerca.
-Es por esa razón…- interrumpió el espíritu del sol para captar la atención. –Es por esa razón que debo de hacerlo- completó con una mirada inocente.
-¡Tú nos mentiste!- reclamó molesto el equidna.
-Hmph- exclamó Dawn molesta por igual –Era la única forma…
-Si la asesinas el equilibrio se perderá y nuestro mundo estará condenado- reprochó el erizo negro.
-¿Acaso no es lo que deseas?- cuestionó para descender de las alturas -¿No deseas vengarte por lo que ella quiso hacerte?- le preguntó sin respuesta por parte del erizo negro –Si yo no lo hago ella te matara a ti. ¿Acaso no lo entiendes?
-No moriré, me encargaré de mandarla de regreso.
-¡¿Y que hay de él?- inquirió molesta señalando al erizo azul quien yacía con su mirada perdida y vacía en el suelo. -¡Ella murió porque él la amaba!, ¡Midnight se la arrebató por diversión!
-¿Eh?- exclamó Sonic para reconectarse con la realidad y ver al espíritu del sol con una mirada confundida -¿Qué yo la amaba?
-Mi hermana siempre ha jugado sucio- dijo con pesar para caminar hacia él –Eres sin duda la criatura más detestable para ella, porque tú tienes el corazón de un héroe. –explicó para parar enfrente de él y sonreírle gentilmente –Por eso le tiene tanto afecto a Shadow- dijo para ver al erizo negro de reojo –Él ha intentado matarte y casi triunfado en el intento.
-¡Y por qué no me mató a mi y ya!- gritó molesto.
-Porque eso no sería suficiente para ella, quiere verte sufrir…
Knuckles vio a su amigo cerrar sus puños con fuerza, y al igual que en la felina, pudo ver su expresión de dolor e ira. Desvió la mirada, pues Shade le había explicado lo mismo y ella había sido la distracción para dejar a la eriza vulnerable. Suspiró pesadamente, pues esta guerra ya se había llevado dos vidas inocentes, entonces algo llamó su atención; un pequeño resplandor que brillaba como una pequeña estrella en el suelo. "…La daga" dijo con asombro al ver entre la tierra la punta filosa de metal brillar en la noche. Volteó a ver velozmente a Dawn quien no se había percatado de esto y posiblemente tampoco estaba al tanto que ellos ya sabían cómo mandar de regreso al espíritu de la luna.
-Ahora entiendes por qué debo de hacerlo- habló Dawn para ver nuevamente al erizo negro.
-Tal vez se merezca la muerte y más…- respondió Shadow desviando la mirada –Pero mi misión es mandarla de regreso y nadie se interpondrá en ello- amenazó con una mirada inmutable.
-Bien… si así deseas que pases- respondió con frialdad.
-Así será.
-Como desees.
Sus ojos brillaron de un celeste intenso para así estirar una mano y hacerla brillar como si de una pequeña estrella se tratase lanzando una esfera de luz incandescente al erizo negro "¡Cuidado!" escuchó gritar a Silver para interponerse entre la esfera de energía y el erizo negro. Shadow quedó atónito al verlo arriesgar su vida por él, después de todo simplemente era conocidos con una misma causa.
-¡Silver!- gritó la felina para ir hacia el erizo quien yacía sobre la tierra.
-¿Por qué?- cuestionó el erizo negro por lo bajo.
-…Tu sangre- musitó con esfuerzo el erizo plateado –Si tu mueres… no podrás hacerla regresar-dijo por último antes de cerrar sus ojos.
-¡Shadow!- gritó el equidna para lanzarle una daga plateada. –Necesitas de esto para mandar a Midnight al inframundo.
Shadow tomó la daga en el aire y la reconoció de inmediato, era la misma con la que la había podido traer al plano mortal y con la que quería que Sonic se quitara la vida. Notó la expresión de asombro de Dawn al ver eso, parecía que Knuckles sabía el verdadero conjuro. De nuevo los ojos de ella brillaron y sintió la tierra temblar; en diferentes áreas pudo ver como las raíces de plantas empezaban a brotar nuevamente, sin embargo antes de que crecieran sustancialmente para poder usarse nuevamente para atraparlo, una ola de fuego las incinero al acto. Shadow vio a la felina lila parada enfrente de Silver, quien después de recibir del golpe, aún seguía inconsciente sobre el suelo.
-No te perdonaré haberlo lastimado…- dijo Blaze entre dientes para ver con ira al espíritu del sol.
-¡Vete!- grito Knuckles.
-Debes de ir con él- comandó Rouge –Él no sabe qué se debe de hacer- explicó.
-¿Tú recuerdas el pentagrama?- preguntó el equidna.
-¿Eh?, ¿el que dibujaste para traer a Dawn? sí ¿por?
-Ve con Shadow y haz el pentagrama para mandar a Midnight de regreso- ordenó.
-Espera, ustedes no podrán contra ella- habló la murciélago preocupada por la pelea inminente.
-Estaremos bien- respondió con seriedad.
-Pero tú…
El equidna sujetó su cabeza por detrás para atraerla hacia él y sin decirle nada robar un rápido beso. Rouge abrió sus ojos por completo al sentir el atrevimiento de él, sin oponerse tampoco a la inesperada muestra de cariño. Sintió como la soltaba para luego él separarse de ella y verla con una expresión seria en su mirar, no estaba segura de qué pasaba por su mente.
-Gracias…- le susurró.
-¿Eh?
-Ve con Shadow, no hay tiempo que perder- ordenó para correr e ir a la par de la felina.
-…De acuerdo- musitó por lo bajo con una dulce sonrisa -¡Pero recuerda algo guardián!- habló para empezar a alzar vuelo, provocando que él parara por un breve momento para verla - ¡Debes de sobrevivir para matarte después por tu atrevimiento!- gritó desde el cielo con una sonrisa en sus labios.
-¡Es un hecho!- respondió con una sonrisa para seguir su camino.
Rouge le sonrió de regreso y voló hacia el erizo negro que seguía como observador de todo lo que pasaba. -¡Vamos!- le gritó desde el aire –Te diré qué hacer, pero hay que darnos prisa- dijo para empezar su vuelo a la dirección que había tomado Midnight, él asintió para correr tras de ella.
-¡No!- gritó Dawn al verlos alejarse. Frunció el ceño moleta y de nuevo flotó al cielo cuando una llamarada la hizo detenerse y ver a la felina con una mirada desafiante.
-¡Tú pelea es conmigo!- gritó Blaze.
-¿Pelear?- repitió arqueando un ceja -Hmph, bien si quieres pelear, te haré conocer flamas de verdad- dijo por último. Iluminó su mirada para hacer un círculo de fuego alrededor de ellos y elevar las flamas casi tan altas como las paredes de aquel cañón.
Tails sintió las llamas abrazadoras elevar la temperatura como si en un pequeño horno estuvieran; vio a Sonic, quien no parecía reaccionar ante nada de todo lo que estaba sucediendo. Sólo miraba todo con un rostro inexpresivo e inmutable. Se acercó a él con una mirada triste, pues no pensó que lo que le pasara a Amy le afectará tanto, pero parecía que ambos habían creado un lazo que él no lograba comprender, pues ella parecía también querer sacrificar su vida si fuese necesario por él. Tails puso su mano en el hombro de él haciendo que lo volteara a ver; sin importar lo que hubiera pasado en ese momento necesitaban hacer algo con Dawn o de lo contrario se perdería el equilibrio.
-Sonic ¿qué haremos?- preguntó preocupado.
Sonic vio la expresión de preocupación de su amigo y fijó su vista en el espíritu del sol, quien no desistiría de su idea, y a pesar de que deseaba con todo su corazón dejar ir a Dawn para hacer pagar a Midnight lo de Amy, eso no arreglaría el problema, sólo lo haría peor.
-Terminar esto de una vez por todas- habló por fin.
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No estaba acostumbrada a correr, menos aun en un lugar con tanta gravedad. Mientras corría, de vez en cuando saltaba para intentar flotar sin embargo caía de nuevo a tierra siguiendo su curso. Se maldecía por sus adentros mientras corría sin dirección alguna, pues había sido engañada por su hermana y casi había muerto, de no ser por la oportuna intervención de aquella felina ahora sería ceniza en el aire.
Midnight siguió intentando alzar vuelo, pero sin lograr éxito alguno, hasta que un pared de roca la hizo detener su carrera. Un callejón sin salida. Paró para ver la pared de roca maciza que parecía interminable. Una fuerte luz iluminó el cañón y volteó a ver a sus espaldas; Dawn no tardaría en llegar hacia ella. Empezó a saltar varias veces en el mismo lugar en un intento de poder flotar hasta que en uno de sus intentos logró mantenerse en el aire unos breves segundo para luego caer. Sonrió levemente; sus poderes empezaban a regresar, pronto podría flotar y pelear de ser necesario, pero aún necesitaba tiempo para eso. Volteó a ver a diferentes direcciones en busca de algún escondite cuando escucho su nombre.
-¡Midnight!- gritó él. Se volteó lentamente para ver al erizo negro correr seguido a la distancia de Rouge.
-Tsk- sonrió al verlo -¿Qué haces aquí?, ¿Piensas llevarme de regreso con mi ejecutora?
-Pienso terminar lo que empecé- respondió seriamente.
-Hmph, matarme no hará diferencia en nada- habló molesta –Es lo mismo a destruir a mi hermana y…
-No pienso matarte- interrumpió.
-¿Eh?- exclamó confundida.
-Te mandaré de regreso al inframundo.
-Eso me salvaría de la flecha sagrada de Dawn… -le recordó –Tú no quieres salvarme, sé que quieres matarme.
-A diferencia de lo que tú crees, no soy un asesino a sangre fría.
-Pero…
-¡Shadow!- gritó la murciélago para llegar a ellos. –Ya vine- habló para aterrizar a su par.
-No hay tiempo que perder ¿sabes qué hacer?
-Sí, sólo necesito hacer el pentagrama que hizo ese guardián.
-¿Luego qué?- preguntó mientras la miraba con una rama hacer un círculo en la arena.
-Dices la misma frase que dijiste y con un corte limpio de la daga dejas caer tu sangre en el centro del pentagrama- habló mientras dibujaba un par de símbolos en diferentes puntos del pentagrama.
-Bien- asintió.
-¡Midnight!- resonó un grito por el cañón haciendo que todo callara en un silencio mortal.
-Se acerca…- dijo Rouge para ver hacia las profundidades del cañón.
-¡Apresúrate!- ordenó el erizo negro.
-Ya es tarde…- habló el espíritu de la luna para caminar hacia el frente.
-¡¿Qué crees que haces?- dijo para sujetar su brazo y hacerla parar. -¡Si te mira te matara!
-Eso no…
-Por fin te encuentro- escucharon hablar a Dawn para llegar flotando en el cielo.
-Hola Dawn- le sonrió el espíritu de la luna.
-¡El caos termina hoy!- gritó para aparecer su arco de luz en una mano.
Midnight río fuertemente haciendo que aquella risa macabra resonara por el cañón. Shadow la vio confundido al igual que Rouge por su reacción, pues sin sus poderes ella estaba indefensa y vulnerable.
-Me tuviste que haber matado cuando tuviste la oportunidad- le dijo al erizo negro haciendo que una brillo en sus ojos lo empujara con fuerza hacia la pared de roca. –Ahora es ya muy tarde- habló para flotar por lo cielos, provocando en su hermana un expresión de confusión y asombro. -¿No creerías que sería para siempre que estaría como una mortal?
-Hmph- exclamó molesta –No interesa… ¡Me encargaré de matarte!
-Bien… que empiece la batalla.
Los ojos de Midnight se iluminaron de un rojo incandescente para así hacer crecer sus alas y que éstas formaran varios picos manchados de rojo carmesí. Sus ropas cambiaron y una armadura oscura se posó sobre su cuerpo con un estilo medieval. Unas hombreras con pequeños picos sobresalían de éstas, dos largas cadenas colgaban con una punta de flecha, botas y guantes de hierro se acentuaron en su cuerpo. La armadura de batalla del espíritu de la luna se hizo presente, asombrado a sus espectadores. Midnight estiró una mano e invocó su arma sagrada; una guadaña tan larga como su cuerpo con una chuchilla filosa y resplandeciente se formó sobre ésta y una sonrisa se formó en sus labios. Dawn frunció el ceño al ver eso e imitó a su hermana. Sus ojos brillaron de un celeste intenso haciendo que esas dos alas pequeñas crecieran de tamaño soltando cientos de plumas blancas brillantes por el cañón para con gracia cambiar su atuendo por igual. Una armadura dorada cubrió su cuerpo, muy parecida a la del espíritu de la luna. Sus hombreras eran brillantes con un pequeño sol de lado a lado. Sus manos y pies se cubrieron de botas y guantes de metal dorado; en la parte superior de sus alas dos adornos dorados parecían protegerlas y dos adornos dorados adornaron su cabello. Dawn estiró su mano para así formar una flecha de luz y tensar la cuerda de su arco apuntando al espíritu de la noche.
-Esto se decidirá está noche…- habló con una sonrisa el espíritu de la luna.
¡Wuju! Ya estamos por los últimos capítulos, pero aún hay más por leer. Gracias a todos por su apoyo y por su entusiasmo con esta historia. Ahora bien, para aquellos que quisieran una mejor idea de cómo son las armaduras de Dawn y Midnight, en mi cuenta de Devianart he subido una imagen dedicada a este capítulo; para todo aquel que esté interesado puede verla, el link de mi cuenta está en mi profile. Sin más que agregar Kat fuera.
La batalla era inevitable y el mundo mortal pende de un hilo. Sólo uno saldrá victorioso, y todo lo demás se borrara como ceniza en el viento. La muerte ha llegado y planea quedarse.
¡GrAcIaS pOr LeEr!
