Hola a todos gracias, por sus comentarios; pero quiero hacer una aclaración. Muchos de los reviews me pusieron que Amy estaba vivía, entonces pensé que tal vez no di a entender bien la idea del capítulo anterior. Amy no está viva (sí, murió sádicamente muajajaja) la última escena del capítulo 20 hace mención del purgatorio, en donde Midnight llegó por su alma. Aclarando esto creo que les será más fácil entender el resto de la historia. Bien, sin más que agregar los dejo con el capítulo 21: El Cementerio. Disfruten…
Capítulo 21: The Graveryard
Los primeros rayos de sol empezaron por alumbrar la tierra, por fin el equilibrio se había restablecido. Las tinieblas que antes habían cubierto el fondo de aquel abismo se habían despejado para dejar que unos cuantos rayos de sol golpearan la tierra. Suspiró preocupado, pues sabía que pronto tendría que ir al territorio de uno de los seres más poderosos que había y que no deseaba más que verlo muerto. De nuevo pensó en ella y eso lo hizo sonreír, ella le daba el valor necesario para ver eso como una simple excursión al mundo espiritual, sólo deseaban lograr traer su esencia a su cuerpo y esperaba con todo su ser que pudiera así juntar su alma con su cuerpo, pues Dawn le había dicho que no había garantías que funcionara, pero así al menos, aunque fallará, Amy podría descansar en paz en el paraíso, junto a Dawn.
-¿Estás listo?- escuchó hablar a Dawn quien le sonreía dulcemente.
-Sí…
-Bien, escucha con atención lo que tienes que hacer pues sólo tendrás una oportunidad y no hay seguridad de que sobrevivas una vez que ella sienta tu presencia.
-Lo sé.
-Bien, ¿Ya ha regresado el guardián Knuckles?- preguntó la espíritu para ver al zorrito.
-Según mi radar está a unos pocos metros de aquí.
-De acuerdo- asintió ella con la cabeza -Escucha bien Sonic, él me traerá unas tablillas de piedra en donde una de ellas traerá el nombre de Amy Rose, deberás de poder hacer que el espíritu de ella yazca en un letargo psíquico dentro de la misma tabilla para poderla traerla al mundo mortal y volverla a unir a su cuerpo.
-¿Un letargo psíquico?- cuestionó el erizo azul.
-Sí, es un tipo de sueño en el que entra el espíritu mientras esté en la tablilla, es como una cámara con gas para dormir por así decirlo- explicó con una sonrisa.
-¿Y cómo haré que ella logré entrar a una tablilla de piedra?
-Bien, existen dos métodos, uno de ellos es haciendo un conjuro con diferentes elementos, los cuales dependen del espíritu y la razón que lo ata a ese mundo o plano.
-Eso suena muy complicado- expresó Tails inconforme.
-Lo es, y además aún no sabemos los elementos que se necesitaría siendo el caso.
-¿Entonces?- preguntó Sonic.
-Irás por la opción dos- explicó –Deberás hacerla entrar por su propia voluntad.
-¿Y cómo se supone que haga eso?
-Ella accederá a dejar ir su esencia a la tablilla y entrara automáticamente, no necesitas hacer nada realmente, sólo tener la tablilla contigo y sobre todo, evitar que se rompa, pues si eso llega a pasar, el sello de la misma se destruirá y no podrás traerla de regreso.
-¡Aquí están!- escucharon gritar el equidna que traía en su mano una pequeña bolsa de tela. –Como lo pediste- dijo para entregársela a Dawn, quien abrió la bolsa y sacó dos tablillas de piedra, captando la atención del erizo negro, quien se había mantenido a distancia escuchando todo, en la espera de que la mandaran de regreso para dar por finalizado el desorden que se había armado por ambos espíritus y él poder tomar su rumbo.
-¿Por qué dos?- preguntó Shadow para agruparse con los demás -¿No necesitara sólo una?- cuestionó desconfiado.
-Oh, claro- respondió con una sonrisa confiada -Pero no sé que peligros pueden acecharlo allá y si se quiebra una tendrá la otra de soporte.
-Pero estas tablillas están limpias- señaló el erizo al verlas en las manos de Dawn.
-Yo me encargaré de colocarles el nombre- respondió con una sonrisa.
-Bien, ¿luego qué?- cuestionó el zorrito.
-Sí, ¿dónde buscará a Amy?- preguntó el equidna.
-En el cementerio- respondió.
-¿Eh?- exclamó el erizo negro -¿De qué hablas?
-Verán, el inframundo se divide en áreas diferentes, de las cuales Midnight tiene el control absoluto.
-Yo no recuerdo haber visto más que bosque y plantas extrañas cuando llegamos al inframundo, y claro, el castillo de Midnight- señaló el erizo negro.
-Eso es porque ustedes estuvieron únicamente en su jardín.
-¡Su jardín!- exclamó con asombro.
-Claro, ¿realmente crees que el inframundo es únicamente un lugar de árboles muertos y plantas extravagantes?
-Bien, y ¿Cómo llego al cementerio?- interrumpió Sonic.
-Mira- dijo para iluminar sus ojos de un celeste intenso y hacer que la tierra se sacudiera un poco y en ésta crear lo que parecía un mapa relieve del inframundo en miniatura. Dawn tomó una pequeña rama que yacía en la tierra para usarla como apuntador. –Aquí está el castillo de Midnight- dijo para señalar una estructura sobresaliente del medio de aquel mapa circular. –Y el cementerio de este lado- señaló a mano izquierda.
-Es sorprendente- habló Knuckles para ver cada detalle haberse elaborado con precisión.
-Realmente lo es- apoyó con asombro el zorrito.
-¿Cómo conoces tan bien el inframundo?- cuestionó Shadow –Pensé que dijiste que nunca habías ido.
-Que no lo haya hecho no significa que no sé como es geográficamente, al igual que la tierra.
-¿Te refieres a que conoces cada parte del inframundo?
-En su mayoría, sí. Aunque claro hay cosas limitadas como los interiores del castillo entre otras cosas que ella mantiene oculta de la vista de cualquiera.
-¿Entonces Midnight también conoce el cielo?- preguntó el zorrito.
-Como yo el inframundo, y como ella hay cosas vedadas para su conocimiento también.
-Ya veo.
-¿Una vez allá que debo de hacer?- preguntó apresurado el erizo azul.
-Debes de localizar su tumba.
-¿Su tumba?
-Sí. El espíritu de Amy estará cerca de su tumba, y una vez que la localices deberás de dialogar con ella para convencerla a entrar en la tablilla de piedra. Yo me encargaré que llegues al cementerio para reducir tus posibilidades de muerte por demonios u otros entes, pero igual, una vez llegues Midnight te detectará al acto.
-De acuerdo.
-Una vez logres tener el espíritu de Amy en la tablilla deberás de buscar el Torii.
-¿El Torii?- inquirió el zorrito.
-Sí. Es la puerta que marca la división de lo sagrado a lo profano. Este consiste de dos columnas sobre las que se sustentan dos maderos paralelos, coloreados de tonalidades rojas o escarlatas.- explicó –Ya que no puedo dejar abierto el portal por la seguridad de tu mundo, si no encuentras el Torii no podrás salir de ahí y regresar al plano mortal, para luego perecer a manos de mi hermana o bien de algún demonio.
-¡Espera!- exclamó -¿En dónde está eso?
-Aquí.- señaló con la rama para ver al borde de aquella circunferencia lo que parecía un cuadrado formado con maderos como ella le había explicado –Justo al final, entre el cementerio y la tierra de los muertos.
-¿Tierra de los muertos?- preguntó Tails para ver de cerca la escala en relieve.
-Sí, está a la par del sector del cementerio y el Torii está en medio de ambos. Ese lugar es donde aquellos que murieron sufren la segunda muerte antes de su etapa final.
-¿Etapa final?- inquirió curioso el erizo azul.
-Lo que ustedes conocen como infierno. Hay varias escalas antes de llegar al lugar del eterno sufrimiento tal cual lo describen los mortales, es por lo mismo, que debes de tener cuidado de no ir a ese sector, los espíritus de esa área son más violentos y agresivos. Mantente en el cementerio.
-De acuerdo- asintió con la cabeza.
-Bien, entonces abriré el portal para mandarte al cementerio, recuerda que debes de ser muy veloz pues no tienes tiempo que perder.
-¿Espera y tú que harás?- preguntó el erizo negro.
-Necesito sanar el cuerpo de Amy, pues con la herida que Midnight le causó, su espíritu jamás podrá unirse con éste nuevamente. Una vez sanada la herida estará listo para su regreso.
-Hmph, ¿Y luego?- cuestionó desconfiado.
-Knuckles me mandará de regreso, es lo único que puedo hacer aquí. Te lo dije, no tengo intenciones de quedarme.
Dawn le sonrió cálidamente y de nuevo prestó su atención a las dos tablillas de roca. Sus ojos se iluminaron para que en las dos tablillas apareciera lo que eran dos inscripciones en un idioma extraño e incomprensible. Guardó ambas tablillas y le sonrió con gentileza al erizo azul para luego dárselas en sus manos. Shadow arqueó una ceja mientras la vio decirle algo en susurro haciendo que Sonic tuviera una expresión de sorpresa por unos segundos.
-De acuerdo, es hora- dijo Dawn con una sonrisa. –Ya sabes que hacer…
-Iré con él- habló Shadow para que el espíritu del sol lo viera con asombro.
-¿Qué?- cuestionó el erizo azul. -¿Acaso perdiste la razón? Si ella te mira te matará o peor aún, te usara para traerla de regreso.
-No me hará nada diferente que no te haga a ti. Además, yo he ido dos veces, si no quieres perecer y traer a esa eriza rosa necesitarás ayuda allá.
-No- negó Dawn- Él debe…
-Si va sólo Midnight lo matara sin dudar- le interrumpió Shadow –Conmigo sus posibilidades de regresar aumentaran, y eso tú lo sabes bien.
-Hmph…- exclamó para verlo disconforme -Bien- habló Dawn con autoridad –Irás también… Espero hayas escuchado que tienen que hacer, pues sólo tienen una oportunidad.
-No te preocupes por mí- dijo el erizo negro con una mirada desafiante.
-No lo hago- respondió de la misma manera.
Dawn dibujó unos inscritos en el aire para que así se iluminara de un celeste intenso y al igual que una oportunidad lo hizo Shade, con su dedo índice abriera una ruptura en espacio tiempo y el portal estuvo listo.
-El cuerpo de Amy sin su espíritu empezara su proceso normal de descomposición, tienen no más de 24 horas para traer su espíritu de regreso desde que yo la sane, después de eso la unión será imposible- explicó Dawn.
-Estaremos aquí antes- dijo con una sonrisa el erizo azul.
-Andando- comando Shadow.
-Mucha suerte…
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Tal y como él lo recordaba cayeron por lo que parecía un pozo sin fondo, pero a diferencia de cuando Shade había abierto el portal, la caída fue significativamente más larga. Cayeron durante bastante tiempo, sin poder medirlo con precisión, hasta que poco a poco aquella oscuridad que los rodeaba pronto empezó a teñirse de color hasta ver por fin el cielo rojo al momento del portal abrirse el inframundo.
Sintió como las ramas de los árboles cortaban superficialmente su piel mientras caía, asimismo las escuchaba romperse según su descenso. Un golpe se escuchó al la tierra dura y árida parar su caída. Gimió adolorido mientras se levantaba con pesadez para escuchar unos gemidos de dolor no muy lejos de él. Shadow distinguió a Sonic rápidamente pues su pelaje azul sobresalía de los tonos tierra del inframundo. Se puso en pie y vio que se encontraban justamente en la entrada del cementerio que Dawn les había hablado antes; volteó a ver a sus espaldas y vio el inmenso castillo del espíritu de la luna, tal cual su hermana se los había enseñado en aquel mapa en relieve. Sintió un escalofrío al pensar que Midnight ya sabía que se encontraba ahí y que en cualquier momento saldría de la nada con sed de venganza a concluir lo que empezó en el mundo de los mortales.
-Me imaginaba este lugar un poco más lúgubre- habló el erizo azul para llegar hasta él y observar los alrededores.
-No hay tiempo de admirar el paisaje- regañó -Ella ya sabe que estamos aquí- habló para ver al castillo a sus espaldas con detenimiento.
-Sí… lo sé- asintió el erizo azul para ver la entrada al cementerio.
Vio cientos de mausoleos a lo largo mientras una cerca de metal forzado rodeaba todo el sector. Escuchó los gemidos de las almas en pena mientras miraba el ir y venir de seres que desaparecían y aparecían por igual, provocando en él un escalofrío. El olor a muerte inundaba todo el lugar y un ambiente pesado recorría la atmosfera. Sonic volteó a ver a sus espaldas y vio a los cuervos de cuatro ojos verlo con intensidad, como si estuvieran a la espera de algo.
-Andando, el tiempo no está a nuestro favor- ordenó el erizo negro para entrar a la necrópolis.
-Claro- dijo Sonic para caminar junto con él. A pesar de que sabía el porqué estaba ahí, ese lugar hacía que se le pusieran los pelos de punta. Vio al erizo negro que tenía como siempre aquella expresión inmutable; y aún no estaba muy seguro por qué había decidido arriesgarse a perecer en el inframundo–Dime algo Shadow- habló el erizo azul para cortar el silencio de muerte -¿Somos amigos?- preguntó curioso.
-Por supuesto que no- respondió secamente con su vista al frente.
-¿Entonces qué haces aquí?- cuestionó confundido.
-No confió en ella.
-¿En ella?- repitió para arquear una ceja.
-En Dawn- aclaró -Esa fachada de espíritu dulce y bondadoso me parece una mentira.
-Claro… déjame entender esto ¿No confías en el espíritu de la luz y la paz, pero sí en el de la muerte y el caos? No me mal entiendas, pero creo que estás más trastornado de lo que creía- habló con indiferencia.
-Sabes que no puedes confiar en Midnight, tome una decisión equivocada y la reparé; pero con Dawn, asumes que puedes confiar ciegamente, pero a mi punto de vista no es mejor que su hermana, sólo con objetivos diferentes.
-Bien, entiendo eso… creo- dijo pensativo –Y si no confías en ella, ¿qué haces aquí? Es decir, ¿No sería mejor que te hubieses quedado con ella en Halloween Creak?
-Hmph…- exclamó molesto para verlo de reojo – Tampoco confió en ti- respondió por último.
-¿Confías en alguien?- preguntó arqueando una ceja.
-En mí.
-Sí… eso explica muchas cosas- dijo con un suspiro frustrado.
Siguieron su camino en silencio luego de su breve conversación mientras empezaban a adentrarse al cementerio para ver los diferentes mausoleos de piedra; éstos parecían estelas talladas con la imagen de sus dueños. Había cientos de ellos y llegaban hasta donde la vista alcanzaba a ver. De vez en cuando miraban a un espíritu aparecer de la nada para desaparecer al notar la presencia de los intrusos, mientras los susurros incesantes sólo se hacían más fuertes según como caminaban. Sonic tragó pesado mientras caminaba sin realmente una dirección, pues no tenía idea de dónde podría encontrarse la tumba de Amy, y más aún, ¿qué le diría cuando la viese? cómo explicarle lo que le pasaba ahora y que necesitaba que entrara a la pequeña tablilla para rescatarla de ese lugar. Suspiró angustiado mientras la ansiedad aumentaba, sabía que el tiempo no estaba a su favor y esperaba que en cualquier momento alguna roca gigante lo aplastara o que algún demonio llegara en su busca para hacerse un festín con él, hasta que algo disipó sus pensamientos; un rostro familiar a la distancia lo obligó a parar.
-¿Qué sucede?- preguntó el erizo negro al verlo detenerse.
-Es Shade…- musitó para ver a la equidna que parecía con su mirada perdida en el cielo.
-¿Eh?- exclamó Shadow para fijar su vista al frente y ver a la equidna con su mirada en la luna blanca. –Veo que regresó con Midnight- dijo para ponerse en posición de pelea cuando vio al erizo azul caminar tranquilamente hacia ella -¿Qué haces?- preguntó extrañado sin respuesta del erizo azul hasta que pareció entender qué era lo que pasaba.
-… Busco a alguien- habló Sonic para captar la atención de ella.
Sonic vio su mirada purpura sin luz y como en su frente yacía una luna negra. Sonic tragó pesado y vio que la equidna yacía a la par de una estela en donde ella estaba tallada a tamaño real y detrás de sí pudo ver lo que parecía ser una planta carnívora tallada por igual, captando su atención. Se le veía tan desconsolada en la imagen que no pudo evitar sentirse de esa manera por un segundo.
-Duele…- musitó ella en voz baja.
-¿Ah?- exclamó para verla otra vez con una mirada sumida en la tristeza.
-Duele…- repitió suavemente para empezar a caminar.
-¡Espera!- gritó al verla alejarse.
-Duele tanto…- habló con una clara expresión de sufrimiento en sus ojos.
Sonic corrió para llegar con ella y parar enfrente deteniendo su marcha. –Por favor, necesito que me ayudes a encontrar a Amy- imploró a la equidna. Shade lo vio fijamente sin luz en su mirada y por un momento el silencio reinó entre ambos.
-Está sola…
-¿Ah?- exclamó confundido.
-Murió sola…- musitó con tristeza para hacerse a un lado y seguir su camino.
-Por favor, ayúdame a sacarla de aquí- suplicó mientras la miraba andar.
-…Es de ella- dijo por último para desvanecerse en la atmósfera.
-¡Shade!- gritó su nombre pero fue en vano. Sonic suspiró frustrado y regresó a juntarse con el erizo negro, quien se mantenía con la vista en el mausoleo de la equidna, admirando la tumba tallada en piedra.
-Midnight la mató- habló el erizo negro mientras miraba con detenimiento la escultura –Parece que alimento a su planta carnívora… con ella
-¿Cómo lo sabes?- preguntó para ver la estela de roca.
-Estas tumbas parecen hablar de la muerte de sus dueños.
-No importa- dijo con un suspiró -A pesar de que Midnight la mató no estaba dispuesta a ayudar.
-Hmph…- exclamó para verlo al fin –Es que no sabes cómo preguntar.
-¿Eh?
Shadow caminó entre las tumbas cercanas con su mirada en el suelo en busca de algo, desconcertando al erizo azul. Se entretuvo por un par de minutos hasta que pareció encontrar lo que buscaba; una rosa negra marchita que arrancó sin problemas de la tierra húmeda. Se dirigió de nuevo a la tumba de la equidna y la puso enfrente de ésta para llamarla por su nombre, haciendo que apareciera nuevamente a un lado de su mausoleo.
-¿Cómo hiciste eso?- susurró el erizo azul con asombro.
-Dawn te lo dijo- explicó -Sus almas, visibles o no, se mantienen cerca de su tumba- le susurró por respuesta.
-Pero ella no quiere…
-Duele…- interrumpió el espíritu desolado.
-¿Qué te duele?- le preguntó Shadow con una voz serena.
-Duele…- repitió el alma en pena para ver su tumba con tristeza –Me dolió tanto…- musitó.
-Dime… ¿Qué te hizo Midnight?
Su expresión triste cambió por una de terror al escuchar la pregunta mientras un grito de horror fue exclamado por ella. Sujetó su cabeza con ambas manos mientras aquel grito de dolor y sufrimiento empezó a recorrer cada rincón del cementerio.
-¡Creo que no fue una buena idea preguntarle eso!- exclamó Sonic al ver la reacción errática de la equidna.
-¡Prometo no decir nada!, ¡Prometo no decir nada!, ¡Prometo no decir nada!- repetía Shade una y otra vez con aquella expresión de terror.
-Tranquila, está bien- intentó calmarla el erizo negro. –Ella no está cerca.
-No… ella sabrá y la planta… otra vez… yo debo…
-Shade- habló con firmeza para captar su atención –Estás a salvo… la planta no está ¿ves?- dijo cono un ademán de mano.
-¿No… está?- repitió para ver a sus alrededores y tranquilizarse poco a poco.
-Buscamos a alguien- habló al verla más calmada -¿Has visto a la eriza rosa?- le preguntó con gentileza haciendo que lo viera nuevamente. Shade asintió débilmente su cabeza por respuesta sin emitir palabra alguna. -¿Sabes dónde puede encontrarla? –La equidna vio fijamente a al horizonte y señaló éste con su mano; pero ellos no pudieron distinguir nada, pues todas las tumbas se parecían a la distancia.
–Ella está sola…- dijo la equidna con tristeza, regresando a su estado de animo original.
-Pero dónde…
-Murió sola…- interrumpió la pregunta del erizo azul –Su amor se pagó con muerte…
Cerró sus ojos para sumirse de nuevo en la más profunda de las tristezas y así desaparecer ante sus ojos. Sonic se acercó a ella en un vano intento de tomar su mano y detenerla, sin embargo se desvaneció por completo para dejar a su paso sólo una sensación fría. Suspiró frustrado, pues sin importar cuanto hablara con ella parecía ser que los espíritus tenían formas extrañas a actuar una vez en ese estado.
-Andando- comando el erizo negro.
-¿A dónde?- preguntó frustrado –No nos dijo nada…
-Hay que buscar más adelante- cortó su alegato –Al menos vamos por buen camino.
-Sí pero…
-Si deseas regresar- interrumpió nuevamente –Entonces vamos directo a la salida.
-¡Claro que no!- rectificó con rapidez.
-Entonces andado- ordenó para empezar a caminar. Sonic frunció el ceño en señal de molestia, pero sin discutir más caminó a su par.
-Dime algo- habló de nuevo el erizo azul -¿Cómo sabías que ayudaría?
-¿De qué hablas?
-Eso de la flor y todo lo demás que hiciste.
-Es un espíritu en pena, con las pocas palabras que te dijo antes me di cuenta que su mente se queda atrapada en el hecho de su muerte- empezó -Por lo general cuando dicen lo que les molesta su mente queda en paz por un corto período de tiempo y con suerte, pueden pensar en algo diferente- explicó –No es diferente que con alguien vivo, una vez que dices lo que atrapa tus pensamientos tiendes a pensar con más claridad.
-¿Y la flor?
-Sólo adivine- respondió indiferente –Debe de existir una razón por la cual a los espíritus les gusta tanto las flores, pues siempre las llevan en los funerales, además, para traer tanto Midnight como a Dawn se necesitaron flores; sólo asumí que si tal vez ponía una ella se presentaría también.
-Vaya, eres bastante bueno con estás cosas de los espíritus y lo paranormal.
-Se llama sentido común.
-Hmph- exclamó molesto.
Siguieron su curso por el lúgubre lugar, de nuevo en silencio. Sonic de vez en cuando veía de reojo sólo para asegurarse que nada intentara atacarlo. Por sus adentros se le hacía demasiado extraño que para el tiempo que llevaran en ese lugar Midnight no se hubiera presentado o en dado caso nada hubiera intentando hacerles nada aún, se suponía que era el inframundo, el lugar de donde nacían las historias de terror, pero en su opinión no era más tenebroso que salir a medianoche a un cementerio para hacer una tonta prueba de valor en donde uno está más asustado con la expectativa de lo que va a pasar a lo que realmente pasa, o eso pensó cuando escuchó una risilla sobresalir de los constantes murmullos a los cuales ya se había acostumbrado. "Ella es mía…" Esa frase que había navegado en el viento lo hizo parar para ver a sus espaldas. No había nada.
-¿Qué sucede?- preguntó el erizo negro para detenerse por igual.
-¿Escuchaste?
-¿Escuchar qué exactamente?- preguntó para arquear una ceja pues con la mezcla de los cientos de murmullos era difícil distinguir qué era lo que hablaban los espíritus.
-Pues era…
-Ella es mía…
-¡Eso!- gritó el erizo azul para voltearse con rapidez y ver a diferentes direcciones. -¡Dime que no escuchaste eso!
El erizo negro cerró sus ojos en un intento de tratar de escuchar lo que su insistente compañero le decía, pero a aparte de los susurros constantes de las almas en pena, no lograba escuchar nada diferente hasta que algo pareció susurrarle directo al oído "Has regresado…" Un escalofrío recorrió su espalda y abrió los ojos en el acto para voltear a ver a un lado, pero al igual que el erizo azul, no había nada. La risilla que en un principio únicamente eran para los oídos de Sonic ahora recorría cada tumba en todo el cementerio provocando que las almas que aparecían y se desvanecían parecieran ocultarse a la vez y el silencio sepulcral invadió todo. Midnight ya estaba entre ellos.
El final de otro capítulo acercándonos al final, pero aún falta. Espero les haya gustado este capítulo. Bien, si no están seguros qué es un Torii, es una de las construcciones japonesas que más me gustan, y tal como Dawn lo describen, separan lo sagrado de lo profano. Si quieren saber más como se miran pueden buscar imágenes en google y darán rápido qué es. Sin mucho que agregar en este capítulo. Kat fuera.
Un juego macabro está a punto de dar inicio, tienen dos horas para salir convida, una vez el tiempo expire, sus almas vagaran en pena por toda la eternidad. Capítulo 22: La Búsqueda.
¡GrAcIaS pOr LeEr!
