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Splandian:De parte de Hector4 te agradece tu interes por su fanfic como tus comentarios.


-APÉNDICE 4.3: EL PACTO DE LA CARNE.

SANGRE POR SANGRE, CARNE POR CARNE

Toda la lúgubre caverna quedó impregnada de un silencio desgarrador. Kaarat no daba cabidad a su mosqueo y sus reiteradas palabras fueron las siguientes:

-¡¿Qué? ¡¿Qué? ¡¿Cómo? ¡¿Qué quiere decir con eso de convertirme en un demonio? ¡Así que lo que ayer dijo iva en serio!

-Jujuju. Te noto demasiado exaltado, mi joven ser divino. Quise decir justo lo que has oído. Yo puedo convertirte en un demonio.

-¿Y para qué querría yo convertirme en tal cosa? No, no me interesa...Así que, de eso se trataba. Vaya tontería.-Kaarat rechazaba de esta forma la propuesta del anciano.

-Debes de tener muy pocas ganas de poseer gran poder, jovenzuelo. quiza te juzgue mal. me equivoque contigo.

-¡No, no es eso! ¡Es solo que...! Debe de haber otro modo...-el tono de Kaarat se volvió en cierta manera desesperado.

-Pues no, no lo hay. La única forma de poder dominar las técnicas demoníacas es entrar a formar parte de la estirpe diabólica. Tú sabrás lo que quieres, yo no vine aquí a perder el tiempo con caprichos infantiles. ¡Si no te parece bien lo que te propongo ya puedes irte de aquí por donde viniste!

Kaarat quedó paralizado y dubitativo frente a las palabras del viejo Kruthus. En verdad no sabía que hacer. Lo que el viejo le proponía era convertirse en un ser totalmente opuesto a su naturaleza, incluso dudaba que eso fuera posible:

-Jajaja, convertirme en un demonio dices, jajaja...¡Eso es imposible!. No veo la manera en que un viejo desquiciado como tú podría ser capaz de semejante idiotez. Dime viejo, ¿cómo lo harás? ¿Me darás un tenedor y me colocarás una cola y cuernecitos? Jajajajaja.

-¡Pequeño e incredulo ignorante! La juventud sois todos iguales, presuntuosos y arrogantes. Como ya te dije yo nunca fui muy bueno con la magia pero existe un conjuro que solo los mas viejos demonios conocemos. No todas las criaturas de este mundo fueron siempre demonios, muchas de ellas hicieron un pacto para convertir su cuerpo y su espíritu a las tinieblas. Un pacto que consiste en entregar toda tu sangre y toda tu carne a la oscuridad.

-¿Toda mi sangre y toda mi carne?

-Si, debes de renunciar a tu naturaleza divina y convertirte en un demonio, si de verdad quieres llevar a cabo tu ambición.

-Mi ambición. Llevar a cabo mi ambición...Viejo, en verdad posees el arte del engatusamiento en tus palabras. La verdad es que lo que me propones no suena del todo mal. Yo ya hace tiempo que renuncié a todo en pos de lograr un gran potencial, pero, viejo, si aceptase y resultara que todo es una patraña ¡yo te aseguro que...!-Kaarat desconfiaba.

-Huhuhu, ¿para qué querría un viejo como yo engañar a un súbdito del gran señor Dabra? Aunque no me queda ya mucho tiempo por vivir, en verdad no me interesa lo mas mínimo buscarme problemas de esa indole...Además, solo te queda provar por tí mismo los efectos del pacto de la carne, jejeje. ¿Al final qué va a ser, muchacho?

Las palabras del viejo terminaron por convencer al joven Kaarat. No tenía nada que perder:

-Deacuerdo, viejo, ¡hagámoslo!

-Así sea.

El viejo pronunció unas palabras innombrables y una de las paredes de la gruta se abrió, dando paso a otra sala aun mas espaciosa, con un gran círculo pintado en el suelo, justo en el centro, lleno de infinidad de símbolos extraños. Kruthus cogió un pequeño cuchillo, una extraña bolsa con algo chorretoso en su interior y un par de vasos de la mesa y se dirijió hacia la nueva sala:

-Sígueme.-encomendó al joven.

Kaarat le siguió hasta el centro del gran círculo y allí, Kruthus se cortó la palma de la mano con el pequeño cuchillo:

-¡¿Pero qué haces viejo? ¡¿Te has vuelto loco?-exclamó Kaarat.

-Calla y mira, joven revoltoso.

La sangre del viejo comenzó a llenar uno de los dos vasos. Cuando el recipiente quedó lleno como unos dos dedos de líquido, Kruthus entregó al joven el otro vaso:

-Tú debes hacer lo mismo con tu sangre.-ordenaba pasivamente a Kaarat.

-¡¿Qué diablos...? ¡Esto es una locura! ¡Chocheas viejo!-exclamó Kaarat con una mueca de repulsión en su rostro.

-Hazlo. SANGRE POR SANGRE.

-¡Jooder!-decía Kaarat cogiendo, veloz, el cuchillo de manos del viejo y propinándose un tremendo tajo en su mano izquierda.-¡AAAGH!

El brujo también lleno su vaso a la misma medida tal y como lo había hecho Kruthus. El viejo volvió a ordenar:

-Ahora bebe mi sangre. Yo beberé la tuya.

-¡Esto es asqueroso!-decía mientras llevaba el recipiente a su paladar.

Los dos acabaron su vaso. El viejo vació en su mano el contenido de la bolsa. Dos pequeños trozos de carne distintos, crudos y sanguinolientos aparecieron:

-¡¿Qué es eso, viejo?-preguntó Kaarat asqueado.

-Este es un trozo que tú tienes que comer. Es carne de serpiente. Se dice que por las venas de estos bichos corre la sangre del mismísimo diablo.-respondía friamente Kruthus.

-¿Y el otro? ¿Qué se supone que es? ¿Carne de caimán o qué? Jaja.

-Pues no. El otro trozo es para mí. Es carne de buey. Animales sagrados.

-Ya, CARNE POR CARNE, ¿no?

-Exactamente, jovenzuelo. Quizá no seas tan zoquete después de todo.

Los dos comieron, la carne no era nada sabrosa, le costó tragarla y apunto estuvo Kaarat de vomitarla. El anciano demonio explicó:

-Ahora solo queda pronunciar el hechizo. Este círculo -el viejo señaló el suelo.-simboliza tu cuerpo, y es el receptáculo que canalizará la energía maligna que yo emitiré hacia tu ser. Lo que va a ocurrir es bien sencillo, invocaré una energía negativa que irá paulatinamente devorando tu energía positiva de brujo sagrado, hasta hacerla desaparecer y al mismo tiempo tu cuerpo tomará unos rasgos demoníacos. Tu potencial será el equivalente al que ahora posees, con lo cual, tú quizás te conviertas en un ser divino, divino y demoníaco, jejeje.

-Vaya, todo lo que dices suena muy bien. Veamos si no son mas que patrañas.

-Así sea.

El viejo extendió sus brazos hacia el techo y comenzó a pronunciar una especie de plegarias. De su cuerpo empezaba a emanar una niebla negra muy inquieta, que tomó rumbo hacia el cuerpo de Kaarat, situado justo enfrente de Kruthus. El espíritu del joven empezaba a absorber energía maligna, que ya brotaba por todo su cuerpo, a borbotonos, hacia toda su fisionomía. Al cabo de unos minutos el viejo cesó de conjurar y jadeante habló:

-Ya está. Arff, arrff, arff.

-¿Ya está? ¿Y ahora qué?-preguntaba Kaarat no notando ningún cambio importante en él.

-¿Ahora? Jejejejeje, tranquilo, ya mismo lo averiguaras.

De repente un tremendísimo dolor punzante atenazaba el pecho del joven, extendiéndose por todo su cuerpo. Seguidamente espasmos, sudores y tembleques:

-¡YIAAAAAAAAAAAAAAAAAAAARRRGH! ¡AAARGH! ¡AAAAH!-los gritos de dolor de Kaarat eran desgarradores- Viejo...repugnante, ¡aaargh!...me...me has engañado..¡YIAAAGH! ¡AAAH! ¡AH! ¡AH!

-¿Engañado dices? Se me olvidó decirte lo doloroso que era el proceso, jejeje, y dura unas diecisiete horas. ¿No pensarías que pasar a convertirte en un ser demoníaco sería un camino de rosas? Además, tú, al tratarse de un brujo de procedencia tan pura, aún sufrirás mucho mas dolor de lo normal.¡JAJAJAJAJAJA!-el viejo daba la espalda de esta manera al joven.

-¡!