Hola

Espero que todos estén bien,

Antes de comenzar recuerden

1. los personajes del anime-manga NARUTO no me pertenecen

2. esta historia está hecha según mis deseos y mi loca imaginación

3. espero que disfruten su lectura

4. esto es principalmente NejiXHinata pero no quiere decir que la vida de algunos shinobis no se vuelva interesante

" " pensamiento de personaje

( ) Aporte de la autora

Cap. 17

Estaba amaneciendo, podía saberlo por el calor que sentía en el rostro. Se sentía oprimida, atrapada y acalorada. Intento taparse el rostro con el brazo pero no pudo moverlo, esto la alarmó, abrió los ojos inmediatamente y vio frente suyo una pared, esto era extraño pero algo comprensible pero al ver la camisa de fuerza algo en ella se inquietó. Se dio la vuelta y vio a quienes la vigilaban, estaban tan tensos los pobres que si una aguja hubiera caído en ese preciso momento reacciones adversas se habrían producido. Intentó sentarse una… dos… a la tercera vez lo logró pero esto en vez de ayudar empeoro un poco la tensión reinante, del ninja de pelo de plata no esperaba nada, aunque era la primera vez que veía su rostro, por así decirlo, le era imposible no darse cuenta que era Okami su perro guardián, ¿Cómo lo sabe?, ni idea, solo está segura de que esa persona es quien ha sido su niñera por un tiempo. Con respecto a Sasuke la cosa cambia un poco, no es que lo quisiera, al menos no mucho, pero le extraño su actitud, había comenzado a entenderlo y a valorarlo como amigo, fue encantador cuando en momentos difíciles dijo:" haremos lo que esté en nuestras manos para ayudarte y protegerte "pero al parecer aquel ofrecimiento tenia fecha de vencimiento pues a la primera dificultad él no se negaba a mostrar hostilidad, esa tensión, muestra inconfundible de desconfianza la destrozo, derrumbando la estrecha senda de confianza que en algún momento ella sintió entre los dos. Un sentimiento de tristeza llego sin avisar y las lágrimas amenazaron con dejarse caer por su rostro. Ella no podía, no debía dejarse ver así.

-váyanse

Fue más un ruego que una petición pero al parecer los hombres no captaron el leve quiebre en su voz. Se miraron como confirmando que ambos habían escuchado lo mismo y con un tono un poco divertido sasuke respondió

-lo siento princesa, debemos permanecer aquí vigilándote por si acaso, son ordenes de arriba

-no entienden que no deseo tenerlos cerca ¡lárguense de una maldita vez!

Esta actitud comenzó a inquietar a kakashi, quien desde su posición calculaba los futuros riesgos y las formas de evitarlos

-Tranquilízate Dilan si no…

La puerta de la habitación se abrió bruscamente, al mismo tiempo que la camisa de fuerza de Dilan se rompía en mil pedazos, estaba furiosa de eso no había duda y ahora se encontraba libre por así decirlo, ambos hombres se pusieron más tensos que en un principio, inclusive Sasuke estaba listo a sacar su katana ante el más mínimo movimiento. Dilan no resistió más, recogiendo sus rodillas y ocultando su rostro rompió en llanto. Esto dejo de piedra a ambos hombres, ninguno se esperaba tal cosa, pero antes de que pudieran tan siquiera comentar entre ellos una gran fuerza los sacó de la habitación cerrando la puerta de inmediato. Por más que intentaron no pudieron hacer nada.

-demonios, ¡Dilan abre la maldita puerta!

Kakashi se sentó en el suelo

-Sasuke por más que golpees esa puerta no se va a abrir, mejor siéntate y espera

-esperar ¡QUE MIERDA DEBO ESPERAR!

-no lo sé, pero qué más podemos hacer

Mientras los rayos de sol comenzaban a iluminar los rincones de la mansión Hiashi se encontraba en el dojo, quien lo viera diría que estaba meditando pero en realidad estaba planeando su próximo movimiento, necesitaba toda la tranquilidad que su mundo pudiera dar para pensar, sobre todo en algo tan difícil como recuperar la confianza de un hijo. Un aroma a rosa y jazmín aturdió sus sentidos por un momento, no había vuelto a sentir aquel aroma desde hacía mucho tiempo

-Maki

-si hiashi

La forma melodiosa en que ella susurraba su nombre lo hacía sentir extraño, frente a él estaba sentada ella con una sonrisa en sus labios tan enigmática como la de la mona lisa, se veía tan hermosa como en su juventud, si no un poco más, por un momento, menos de un segundo deseo estrecharla en sus brazos pero como hombre frio y calculador logró deshacerse de su deseo, ella iba a decir algo pero él con un gesto de su mano la interrumpió

-solo quiero que hagas lo que te digo lo más limpio posible, un error y cumpliré la promesa que aquella vez te hice

-bien, si fallo me mataras ¿cierto?

La sonrisa aun permanecía en sus labios, era como si en vez de una amenaza de muerte hubiera recibido un cumplido, eso lo confundía y hacia que estar cerca a ella fuera complicado

-y ¿Qué necesitas Hiashi?

-necesito que me consigas toda la información que puedas sobre hinata, que le gusta, que odia y que es lo que más aprecia

-jajaja ay Hiashi al parecer con los años en vez de ser más sabio te has vuelto más torpe, eso cualquiera de esta casa te lo puede decir. A ver Hinata, que le gusta: Neji, y aquí entre nos ella está en este momento en su cama y no es la primera vez que están juntos. Que odia: a Hanabi y como no tienes idea, aunque con lo insufrible que es tu hija menor, cualquiera le tendría bronca, y que es lo que más aprecia: a esa hermosa morena Dilan Kurosawa, como vez lo que pides no es nada del otro mundo, incluso tu lo hubieras averiguado en un par de días sin dificultad

Hiashi quedo en silencio y pensativo, por un instante recordó que fue lo que le había gustado de ella en su juventud

-asi que podrías decir que aparte de Neji la chica esa, la Kurosawa es su única debilidad?

-pues… si lo vemos desde esa perspectiva, si, ella sería su debilidad

-bien

Hiashi estuvo pensativo por unos segundos, segundos que Maki, la adorable tía Maki disfrutaba como nadie. Hacia tanto tiempo desde la última vez que habían estado así, a solas él y ella, la caja de sus recuerdos se abrió trayendo consigo imágenes de alegría, placer y dolor. Un suspiro desde el fondo de su pecho amenazo con borrar su sonrisa pero no lo permitió, el destino le había jugado una mala pasada y ella no iba a permitir que ese pasado le arruinara la poca paz que había logrado conseguir, la paz que el tiempo le había dado al curar las heridas que se abrieron después de ser dejada, ser abandonada como un juguete viejo era el destino de toda jazmín ella lo sabía, lo había aceptado desde un principio pero no contó con que el amor entraría a jugar, no contó con amarlo como lo había hecho y aun lo hacía. La voz de hiashi la saco de su reflexión

-necesito que consigas lo más pronto posible toda la información que puedas de la Kurosawa

-¿cómo que quieres saber?

-todo

-no será fácil

-qué suerte que tu puedes convertirte en la sombra de cualquiera

Con un suspiro de resignación acepto la misión

-bien haré… haré lo que pueda

-no harás lo que puedas, harás justo lo que te pedí, recuerda que aunque ya no sea el líder aun puedo activarte el sello y sabes que a tu edad…

-jajajajaja Hiashi no seas payaso, pueda que amenazando con eso a los jóvenes ellos corran a hacer lo que tú quieres pero yo no, yo no soy cualquiera y tú lo sabes, si no fuera la vida como es, sus hijas serian nuestras hijas y tal vez, solo tal vez no necesitarías de tantas patrañas para ganártela

Hiashi se puso de pie con cara de pocos amigos (como cosa rara) mirándola desde toda su estatura

-es cierto pero como la vida no es así, harás lo que te he pedido y punto

Dio media vuelta y se dirigió a la salida del dojo pero se detuvo y volteando a ver a Maki

-Y hazme un favor Maki deja de pensar en bobadas, el pasado es pasado y está bien como esta, yo no gasto ni un minuto de mi tiempo pensando en ridiculeces ni en cosas inútiles sabes porque, por que esas cosas son estorbos, tal como lo fue tu amor, fue estúpido, empalagoso, irritante en total una mierda, así que te recomiendo que lo olvides tal y como lo hice yo

Hiashi se retiro dejándola sola con su sonrisa en los labios, lagrimas en los ojos y un corazón que se derrumbaba, de nuevo.

Gaara se encontraba sentado en el balcón de la habitación en el hotel de Konoha donde se hospedaba, había dormido si mucho 10 minutos pero a diferencia de otras veces no se sentía tranquilo ni relajado, su cabeza, un pozo de pirañas se encontraba más agitado que de costumbre y no podía ser para menos, las cosas dejadas a medias en Suna tarde que temprano tendrán que ser atendidas aunque él no quiera. Con un suspiro se retiro del balcón, se sentía un cobarde por haber salido de Suna pero bueno, el había pedido al cielo un milagro que lo alejara de su aldea y lo sacara de su estado de aletargamiento por un tiempo y Konoha había respondido a su plegaria y de qué forma. Fue a la cocina y tomo un vaso con agua, el recordar su nueva misión lo ponía ansioso, tan solo recordar a aquella mujer era suficiente para desear verla nuevamente, era extraño por más que buscaba una razón lógica para su ansiedad no la encontraba, solo podía tratarse de la excitación previa al enfrentarse con lo desconocido ¿o no?. Sin darle más largas al asunto fue al hospital, Tsunade le había dejado el número de habitación y el estado en el que ella se encontraba, además del nombre de sus custodios, el solo saber que tendría que verle la cara al Uchiha le hacía revolver el estomago desear golpearlo, pero eso tendría que esperar alguna oportunidad.

Al llegar al hospital se extraño pues esperaba verlo convertido en una zona de desastres pero todo estaba normal, subió a la habitación y cual fue su sorpresa al ver a Sasuke y a Kakashi fuera de la habitación

-según lo que Tsunade me dijo ustedes deberían estar dentro con ella

-pues como ves las cosas no siempre salen como se quiere – dijo Sasuke con toda la altanería que pudo

Gaara ignoro ese detalle y se dirigió a la puerta peor kakashi se lo impidió

-Kazekage con todo el respeto que usted se merece déjeme advertirlo, si logra entrar correrá un gran peligro

Gaara se sintió incomodo con esto , era totalmente consciente de lo inestable que podía llegar a ser ella pero ¿esa era una razón para huir?. Ignorando advertencias giro la perilla y la puerta se abrió, tanto kakashi como Sasuke se sorprendieron, habían hecho de todo y esa puerta no se había movido y él llegaba y la habría como si nada, después de Gaara entrar la puerta volvió a cerrarse y no hubo poder humano que pudiera moverla nuevamente.

Dentro de la habitación Gaara miraba detenidamente la habitación, Dilan estaba sentada sobre la cama con jirones de tela blanca a su alrededor, el resto del inmobiliario de la habitación, una mesa y una silla estaban intactos, al parecer solo las sabanas y la camisa de fuerza habían sido víctimas de su frustración. Gaara escuchaba los intentos y las maldiciones de los que estaban afuera al intentar abrir, pero noto que el ruido iba cesando hasta ya no escucharse nada, Dilan lo observaba y una sensación de estar siendo estudiado lo invadió por un segundo luego volvió su férreo control. Se acerco quedando a unos cuantos pasos de ella, era una prueba, quería saber que pasaría pero nada ocurrió, ella dominaba el lugar es cierto pero no a él

-¿Por qué me dejaste entrar?

Ella volteo su mirada pero no dijo nada

-responde–su tono resulto algo brusco esta vez

-pues… tal vez ya estaba aburrida de la soledad o…para hacerte algo o simplemente porque no he sentido hostilidad de tu parte, parece que no me odias

-no tengo razones para ello

-a veces las razones no son necesarias

Entendía eso, había sido víctima de esa situación

El silencio se apodero del lugar pero ninguno parecía dispuesto a romperlo, es más, parecían a gusto de esta forma

-cuales son las ordenes de Tsunade-pregunto ella rompiendo por fin el silencio

-entrenarte y en caso de no lograrlo sugieren eliminarte

-así que el plan inicial sigue en pie

-eso parece

-Naruto no lo logró ¿Qué te hace pensar que tú lo harás?

-no soy Naruto

-no creo que eso haga mayor diferencia

Dilan se puso de pie y se acerco a la ventana, levanto las manos y estiro su cuerpo lo mas que pudo, en todo este momento Gaara no la perdió de vista ni un segundo, fijo su atención en su cabello le parecía increíble la forma en que esos cabellos blancos tomaban tonalidades tornasoladas y como aquel traje negro que debía cubrir su cuerpo daba una idea tan clara de cada curva, cada segundo que pasaba en esa habitación estaba convencido de que ella era hermosa la más hermosa que había visto, sabía lo que era, una venus y al recordar esto un pensamiento surgió ¿Qué se sentiría estar con ella? era la pregunta más extraña que había tenido en toda su vida y al parecer una que le encantaría responder, al darse cuenta de ese pensamiento se sintió tonto, como un chiquillo y retiro su mirada mientras ella es dejaba caer en la cama

El silencio volvió a reinar entre ellos y ahora era Dilan quien no perdía de vista a Gaara, había algo extraño en él , no se sentía amenazada pero sabía que tampoco podía confiar en él , aunque no podía negar que estaba realmente hermoso, alto, ojos de un bellísimo color aunque con una mirada que podía ser distante o intensa, cabellos que darían ganas de tocar y despeinar mas y a pesar de lo cubierto que estaba podía asegurar que había un cuerpo muy atlético y provocativo, estaba segura que con el incentivo adecuado el podría hacer maravillas en la cama, se río ante lo ridículo de sus pensamientos pues quien sabiendo lo que ella es tendría intensiones sexuales, en verdad la soledad le estaba afectando.

Gaara estaba intranquilo, ella lo ponía intranquilo y a pesar de eso no podía evitar mirar el movimiento de sube y baja que hacia su pecho, su mirada subió por su cuello, sus labios hasta llegar a sus ojos, orbes violeta que lo miraban con igual intensidad, sin pensarlo extendió su mano ofreciéndosela y pudo ver la confusión en su mirada

-ven conmigo- dijo con cierta suavidad poco propia de él- te ofrezco el poder para controlar tu poder

- si lo logras ¿debo darte algo a cambio?

Él no respondió pero tenía en la mente exactamente que le gustaría obtener. Con toda la sensualidad que era propia en ella Dilan se levanto y tomó la mano que se le ofrecía y usando su propia mano la guio para que rodeara su cintura, él no lo impidió ni la retiro

-sabes que si no lo logras morirás

-igual tu

-bien, que el entrenamiento empiece

Algo estaba a punto de darse y al parecer ambos lo notaron, sea lo que fuera seria fugaz, instintivo pero a la larga no llevaría a nada, ambos lo sabían pero ¿querían evitarlo?