-APÉNDICE 4.4: EL PACTO DE LA CARNE
DONDE ANTES HUBO LUZ
Los gritos de Kaarat inundaban todo el subsuelo, e incluso las bibliotecas, con un sonido chirriante y agónico. Chillidos de inmenso dolor. Tras los chillidos espasmos, tras los espasmos tembleques, tras los tembleques sudores fríos y vuelta a empezar. Su cabeza parecía rebentar, sus ojos se abrían y se cerraban al son de los bruscos espasmos. Arcadas cada vez, vomitando sangre. Por todas las cabidades de su cuerpo escapaba el líquido color pasión de la vida, como si su cuerpo empezara a rechazarlo. Estaba empezando a cambiar.
Con el paso de las horas los vómitos, la sangre, empezaba a volverse de un color negro profundo, su piel empalidecía y su cabello iva tornándose de un plateado luminoso. Algunas de sus costillas empezaban a soldarse unas con otras, acentuando mas el dolor, haciéndolo mas insoportable. En su cabeza imágenes. Imágenes frías, imágenes dolorosas. Kaarat empezaba a ver en su descontrolada cabeza los recuerdos mas duros de su pasado:
-(((Mirad chicos, es el inútil brujo bajo de Kaarat. ¿Qué te pasa, inútil brujo bajo, hoy tampoco piensas defenderte? Pues a nosotros nos va bien un espantajo como tú para practicar nuestros hechizos, jajaja. ¡Toma esto! ¡Y esto! ¡Y esto también! ¡Jaaaajajajaja!)))
-¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOHHH!-gritos ante el doloroso recuerdo de golpes y palizas a manos de jóvenes congéneres, cuando Kaarat aún era niño, hallá en su lejano planeta natal. Gritos de suplicante agonía. Mas sufrimiento como respuesta:
-(((Señora, hemos venido a llevarles a las Tierras de No Retorno. Su hijo ha cometido una herejía imperdonable. Han quedado desterrados para siempre.)))-rudos brujos que obligaban a la familia de Kaarat acudían a su recuerdo.
-¡NO, DEJADNOS...DEJADNOS...!-suplicaba el agónico Kaarat dentro de su delirio. Seguidamente el recuerdo volvía a quemar:
-(((¡No, por favor! ¡Llévenos a nosotros pero deje al niño, se lo suplico! ¡Aún es muy joven!)))-lloraba hacía mucho la madre de Kaarat, suplicando por él.
-(((Lo sentimos mucho. Así ha sido decidido y así debe ser.)))
-¡NOOO, DEJADNOS EN PAZ...YO SOLO QUERÍA...SOLO QUERÍA...NOOOO!
Kaarat deliraba y lloraba dentro de su amargo dolor, sin ningún consuelo que lo apaciguara o acallara su llanto, sin nadie que secara sus negras lágrimas, sin ninguna razón para seguir soportando semejante sufrimiento. El cuerpo de Kaarat se rendía a la oscuridad, su alma se perdía en las tinieblas y su ser se sentía cómodo en el pozo de odio al que caía poco a poco, paso a paso, centímetro a centímetro...hasta desaparecer en una niebla gris oscura, casi negra, espesa...donde antes hubo luz.
