Lentamente los minutos pasaron y Harry poco a poco dejo de llorar, durante el tiempo que le había llevado calmarse había tomado una decisión, enfrentaría ese maldito destino que se le había impuesto por una sola razón, que aquella pequeña niña viviera en un mundo en paz con su familia.

Lentamente se levanto de la banca en la que había estado sentado y comenzó a caminar, lentamente pasó un día, 2, 3, una semana, de nuevo había perdido la noción del tiempo pero sabía a dónde debía de ir, llego a una enorme mansión que a la vista de los demás parecía estar en ruinas, después de dar un par de pasos lo que apenas hace un par de instantes eran unas ruinas ahora era hermosa mansión, camino por los enormes jardines de la mansión hasta que llego a la puerta, de esta salieron varias personas que lo vieron como si apenas lo hubieran visto ayer, seguramente pensaban que él se encontraba en algún entrenamiento de supervivencia, ni si quiera se dieron cuenta de que me escape se dijo para sí mismo.

Lentamente los días, semanas y años fueron pasando, Harry era entrenado día y noche, había logrado aprender a usar magia elemental dominaba a su antojo los elementos como si fueran una extensión de su cuerpo, durante mucho tiempo soporto maldiciones y torturas que lo hacían desfallecer con el único fin de hacerlo resistente a ellas, enfrentaba creaturas tan peligrosas que casi ningún mago se atrevía a enfrentar como dragones, arpías, quimeras, manticoras, oros, golems vampiros, nundus, gorgonas, centauros, minotauros, esfinges, nagas y hombres lobo con el único fin de ser fuerte y hábil en batalla y poder derrotar a sus oponentes en peleas cuerpo a cuerpo,, muchas veces estuvo al borde de la muerte, lo único que lo mantenía cuerdo, lo único que lo motivaba a levantarse y seguir adelante era aquel recuerdo de la niña que le mostro lo que era el afecto, cada día que pasaba Harry se volvía mas frio y solitario, nunca hablaba más de lo necesario o se relacionaba con los demás, cada día después de entrenar simplemente se iba a ese pequeño rincón que llamaba cuarto, era pequeño solo tenía una simple cama sin nada mas en el, se recostaba y tomaba un viejo cuaderno en donde observaba aquellos dibujos que había hecho para no olvidar aquel día, en cada una de sus páginas relataba la historia de aquel día con hermosos dibujos, era como si cada dibujo describiera lo que lo había pasado, en la última hoja se encontraba el dibujo de aquella pequeña niña de hermosos ojos color avellana con la flor que le dio, no sabía quién era o de donde era, seguramente ella ni siquiera se acordaba de él, pero para él era el único motivo que lo hacía seguir adelante.

Durante un largo tiempo el mundo mágico se mantuvo en una paz relativa, Harry entrenaba día y noche para cumplir su misión, después de mucho tiempo, los siervos de voldemort mediante el uso de innumerables rituales obscuros lograron volver a la vida al innombrable.

Voldemort había regresado, dumbledor lo sabia había llegado la hora de comprobar que los años de entrenamiento que había recibido Harry habían rendido frutos y el era la única persona capaz de derrotar al mal que representaba voldemort.

Pero no todo era como dumbledor hubiera querido, el ministerio de magia se negaba rotundamente a creer el regreso del que-no-debe-ser-nombrado, ellos creían que era solo una de las locuras del anciano director, para ellos la edad ya le estaba pasando factura por la gran cantidad de años que había vivido, además de que el ministro fudge se había vuelto un histérico al afirmar que dumbledor se quería adueñar del ministerio.

Durante mucho tiempo se llevo a cabo una enorme campaña de difamación en contra de dumbledor por afirmar que el innombrable había vuelto, el diario el profeta publicaba notas sobre el estado mental del director, además de culparlo por la desaparición de Harry Potter del cual nadie en gran Bretaña conocía siquiera su cara ni siquiera sabían si aun estaba vivo el niño que vivió, lo culpaban por las desapariciones de magos en lugares cercanos a Londres, las notas insinuaban que dumbledor se había vuelto loco y desaparecía personas con el fin de que las personas creyeran que el innombrable había regresado con el único fin de causar terror y derrocar al ministerio.

El ministro de magia no se quedo solo observando como sus subordinados manchaban la reputación del viejo director, el también había logrado incluir en el personal docente de hogwarts a una persona que lo mantuviera informado de todos los movimientos del viejo, dolores umbridge su secretaria había sido la elegida para desempeñar tal papel, le brindo poder prácticamente absoluto en la escuela, sabía que dolores era una partidaria de la pureza de la sangre además de tener aberración por los muggles, los mestizos y los semihumanos, pero al poco le importaba, como poco le importaba que dolores prácticamente estuviera convirtiendo en incompetentes a todos los estudiantes en defenderse contra las artes obscuras, sin duda no se daba cuenta que con todos estos errores estaba prácticamente entregando en bandeja de plata a las futuras generaciones a las manos del innombrable.

Voldemort estaba feliz el que los alumnos no supieran defenderse era lo mejor que le hubiera pasado sin duda no tendría dificultades en hacerlos sus siervos, pero no contaba con que un pequeño grupo de alumnos se revelara en contra del régimen del ministerio y educara a los estudiantes, el ejercito de dumbledor era sin duda una molestia para él.

Pero no pasa mucho tiempo para que Voldemort hiciera su movimiento, durante el tiempo que el ministerio había desperdiciado en su inútil campaña contra dumbledor, el había engrosado sus filas con siervos que creían en sus ideales de la pureza de la sangre, locos fanáticos nobles, hombres lobo a los cuales les había prometido vivir libremente entre ellos, criaturas obscuras a las cuales había engañado para que le sirvieran, su primer movimiento fue el irrumpimiento en el ministerio de magia con el fin de robar aquella vieja profecía que había sido la causa de su caída, pero no todo fue tan bien como lo había planeado.

En medio de su búsqueda se había encontrado nada más y nada menos que con su antiguo director, la pelea entre ellos comenzó voldemort sin duda superaba poco a poco al anciano, hechizos iban y venían de los 2 magos, no había por que limitarse usaban todos sus habilidades adquiridas en sus años de vida, voldemort quería acabar con el anciano, por lo cual ordeno a todos sus secuaces que lo atacaran, cuando el innombrable esperaba que sus esbirros acabaran con el anciano, tuvo una enorme sorpresa el anciano no había ido solo había llevado a los pocos miembros del orden del fénix que aun estaban con vida, pero su mayor sorpresa fue que entre ellos había una persona con una máscara que solo dejaba ver sus ojos y una pequeña cicatriz en forma de rayo en la frete.

Ahí enfrente de el estaba aquel que había sido la causa de su caída tantos años atrás, enfrente de voldemort se encontraba Harry Potter.