Hola, holita! De nuevo aquí, un nuevo capítulo sobre Fudo.
Disclaimer: Inazuma Eleven y sus personajes no me pretenecen, yo solamente los uso a mi antojo.
Lo que está en Cursiva es flashback/sueño.
¡Disfrutad!
El amor es: vivir lejos del ser amado
Anónimo
No estaba, Fuyuka no estaba. Pero tenía que estar, ya habían pasado 5 minutos de la hora establecida. Tal vez no iba a venir. Claro, seguramente había visto sus intenciones escondidas y solo le había dicho que iría para que la dejase en paz. Pero él confiaba en ella, no la creía una persona capaz de mentirle. Y sin embargo no estaba ahí, no la veía. Ya se estaba empezando a poner nervioso y un sin fin de posibilidades, todas horribles, estaban pasando por su cabeza.
Podía haber descubierto sus segundas intenciones, o podía haber avisado a Haruna, y ésta a Kido y, bueno, en ese caso al día siguiente lo encontrarían muerto. O la podían haber atacado de camino a ese bar, podía estar perdida, en peligro… y todo por su maldita idea, ¿por que no le fue a buscar a su casa? No eso hubiera sido mucho más sospechoso que la ya en sí extraña llamada para "quedar a tomar algo por la noche como amigos". ¡Já! era una idea tan ridícula que no sabia ni como Fuyuka le había creído. Pero era realmente desesperante estar ahí parado esperando por ella cuando seguramente, o bien le había dado plantón, o bien estaba en peligro. " Estúpido, Fudo, eres un estúpido" se decía a sí mismo. Si a ella le pasa algo, él moriría. Y ya estaba tardando demás, así que le tenía que haber pasado algo.
— Fudo
Ahora hasta oía como su fantasma lo llamaba, seguramente para atormentado el resto de su vida.
— ¿Fudo?— Una mano se posó en su hombro, eso no podía ser una fantasma. De hecho no era un fantasma, sino que era su "cita".
— Fuyuka— saludó el castaño con evidente alivio.
— Me retrase un poco ¿verdad? No conozco bien esta zona. Perdona la espera. — se disculpó Fuyuka con una sonrisa que dejo un poco descolocado a Fudo.
Con esa sonrisa le perdonaría cualquier cosa. Además ¿se había maquillado un poco? A lo mejor eran imaginaciones suyas, pero la veía un poco distinta. Aun más encantadora. Le gustaba como le quedaba el pelo suelto y este se movía al compás de sus pasos al tiempo que entraba delante de él en ese sitio de copas.
— ¿Te confieso algo? Nunca vine a un sitio así— dijo Fuyuka sonriendo un poco avergonzada.
— ¿Cómo? Imposible. Y yo que creo que me tienen fichado en todos los locales de Japón. — alardeó el chico— Eso significa que tendré que enseñarte.
— Y vigilar que no me emborrache.
— Suena tentador.
El tiempo pasó entre conversaciones, risas y bromas. La mejillas de Fuyuka se fueron coloreando un poco y la risa tonta le venía cada vez con más frecuencia, lo que hacía que a Fudo le gustase aun más. Se la veía un poco más indefensa que de costumbre. Le envolvían unos locos deseos de abrazarla y tumbarse a su lado solo para mirarla y sonreír con la misma sonrisa de enamorado bobo que estaba poniendo en ese momento. Estaba graciosa intentando recordar el orden con el que debía tomarse la bebida.
— Sal, tequila, lima— dijo Fudo ayudándola.
Siguiendo sus instrucciones Fuyuka tomó de nuevo la bebida.Y de nuevo en el rostro de Fuyuka volvió a formarse la misma mueca de las dos últimas veces al beber el licor.
— Fuerte. — dijo con una sonrisilla— Creo que me quieres emborrachar. Si no lo has conseguido ya. —rió sl imsginsrse una idea tan descabellada e imposible.
— Descubriste mi plan secreto.
— Sí, claro. Seguro que es en lo único que pensabas mientras venía aquí.— respondió con ironía Fuyuka.
— Repito, descubriste mi plan. Lo que pensaba exactamente era como la mejor manera de hacerte olvidar a Fubuki.
— Únicamente se ha ido de viaje por dos días. No le puedo olvidar. — replicó— De todas formas no es difícil emborracharme. Supongo que tienen razón cuando me dicen que siempre he sido una "niña buena".
— Qué casualidad. Yo siempre he sido el chico malo que conquistaba a las niñas buenas. — exclamó con una sonrisa que no auguraba nada bueno. El alcohol también había hecho estragos en él, aunque no de la misma manera. Pero si se sentía mas desinhibido.
— No te creo. Puede que tengas el aspecto, pero eres bueno. Lo sé. — dijo Fuyuka con una seguridad pasmosa, que de nuevo descolocó a Fudo.
— ¿Qué tengo que hacer para que me creas?
—Tal vez conquistar a la niña buena.
A su alrededor fue como si todo se hubiera congelado. No podía creer que de verdad Fuyuka hubiera pronunciado esas palabras. En realidad no era Fuyuka, era Fuyuka, pero sin ser consciente de sus actos. Aunque si lo decía en serio, estaría perdiendo una gran oportunidad. En ese momento no supo quien se movió, si su yo consciente o su yo inconsciente, pero lo que sintió lo sintió plenamente.
Estaba besando a Fuyuka y ella parecía corresponder. Tomó su cara entre sus manos acercándola más a él y profundizando el beso. El fuerte perfume de fresa y melocotón que llevaba la chica lo envolvió y el largo pelo le rozó los dedos. Fudo acarició los labios de Fuyuka con los suyos, deleitándose con su suavidad. No supo bien en que momento se había separado, ahora solamente veía los ojos de Fuyuka clavados en él.
— ¿He conquistado a la niña buena?— preguntó él en voz baja.
— Creo que sí.— respondió la chica acercándose a sus labios.
Con el recuerdo de Fuyuka besándole se despertó. Un sueño, todo a había sido un recuerdo soñado. Un buen sueño, sin duda. Pero simplemente había sido eso, nada más.
Le molestaba, su caso le parecía similar a cuando quieres coger algo demasiado alto y te estiras y estiras, solo te quedan unos pocos milímetros para alcanzarlo pero aún así no puedes y te frustras. Claro que lo que le separaba de Fuyuka no eran unos simples milímetros o una distancia que fácilmente pudiese recorrer y verla cuando él quisiera. No, en su caso la distancia que los separaba era considerablemente mayor. Florencia ¿en que demonios estaba pensando esa mujer? Le reconfortaba saber donde estaba y que no se fuese a mover de ahí durante un tiempo, pero eso era demasiado lejos.
Si acaso eso irse a un sitio tan lejano había sido una protección extra para que nadie fuese a buscarla. Si ese era el motivo, Fudo estaba seguro de que Fuyuka no lo conocía lo suficiente para saber que iría hasta Italia, y cualquier parte del mundo, para simplemente decirle todo lo que sentía. No le importaba nada lo que le dijeran Goenji y Endo de que ella no quería que fuese. ¿A él que más le daba eso? Tenía plena seguridad de que Fuyuka había mentido cuando dijo eso.
Ella misma le había reconocido a él que todo podía haber sido diferente si él no hubiera sido tan cobarde. Así que ahora no se tragaba fácilmente el cuento de que no quería que nadie fuese a por ella. Iría, se plantaría en frente de ella y le diría todo lo que sentía. Le diría que la quería, la necesitaba. Esos 4 días había sido un infierno sabiendo que a no ser que hiciese algo no la volvería a ver jamás. Jugaría todas las bazas disponibles. Sabía que ella también lo quería, o eso le había dado a entender. No se marcharía de su lado hasta que tuviese una respuesta, esperaba afirmativa.
Aunque había una cosa que le preocupaba. ¿Que sentiría de verdad Fuyuka? No se refería solamente a si lo quería o no. Le preocupaban el resto de sus sentimientos, al fin y al cabo había dejado a Fubuki y eso le debía de doler. Si tal también sentía vergüenza por haber hecho algo así.
Al dolor y el vacío que sentía por no estar con Fuyuka se le unía la preocupación y la culpabilidad. Fudo se sentía completamente culpable, él había empezado todo, lo reconocía. Él y solo él la había besado. A pesar de la sonrisa que le salía cada vez que recordaba la respuesta de Fuyuka a ese primer beso no podía dejar de culparse. Se sentía como si en parte se hubiera aprovechado de ella. Estaba borracha, y por mucho que pensase que precisamente por estar en ese estado había correspondido a sus deseos y que además los compartía , era algo que no se le quitaba de la cabeza. Además a la mañana siguiente había sido brusco al explicarle la situación. Le había controlado el miedo, por eso no pudo decir lo que realmente pensaba, no pudo intentar tranquilizarla y decirle todo. No, en lugar de eso el pánico a perderla le había hecho mostrarle una realidad totalmente equivocada.
Y ahora se encontraba en la situación que tanto había temido. Ella no estaba. La rabia se apoderaba de él cada vez que pensaba en eso. Era tan asombrosamente estúpido. Él mismo había caminado hacia su perdición. Si tan solo le hubiera dicho aquella fatídica mañana sus sentimientos, o si los hubiese confesado de otra forma cuatro días antes. Quería creer que ella no se hubiera ido.
Pero lo iba a arreglar, de eso estaba seguro, más seguro de lo que había estado en toda su vida. Le confesaría todo y estaría con ella, aunque solo fuese por última vez.
Y ya. De nuevo he de decir que no estoy muy contenta con el capítulo, pero el próximo ya es el final así que sabréis pronto lo que pasa. No seré mala, me esforzaré para hacer un buen capítulo y prometo que subiré algo decente, no como estos dos últimos.
Ahora, respuesta a los reviews:
miaka-ichiruki: Gracias por comentar, aquí tienees la continueción, espero que te guste! :)
TqGirlXula23: Me alegro de que no te no haya parecido decepcionante, y espero que este tampoco te lo parezca aunque no estoy muy segura. Otro capitulo más, muchas gracias por comentar, Cuidate!
alejandra: Aquí tienes otro cap, espero que te guste, y en el próximo ya sabras que es lo que decide Fuyuka. Intentaré subir más fics de estos dos en cuanto termine este. Me alegro de que te haya gustado el cap y muchas gracias por comentar. Cuidate!
Próximo capitulo el final ( y después el epílogo, pero el importante es el siguiente).
Matta ne!
