Claim: Fujisaki Yusuke/Onizuka Hime.
Notas: Post-series (anime y manga).
Rating: T.
Género: Romance/Humor.
Tabla de retos: Random 9.
Tema: 07. Más


Los futones están extendidos sobre el piso de madera y sus colores suaves parecen perderse bajo la luz de la luna. Azul para él, rosa para ella. Himeko puede procesarlo perfectamente hasta ese punto y aunque se siente nerviosa tras terminar la fiesta de boda, el banquete y haber entrado a la habitación que han reservado, los nervios no la atacan en toda su plenitud hasta que se encuentra dentro del futón, con la misma pijama infantil que ha usado siempre y con el corazón latiéndole acelerado. No parece que haya cambiado nada, se dice, salvo su apellido sigue siendo la misma mujer de siempre, un poco violenta, femenina y sentimental.

—Bossun —murmura y voltea a verlo de reojo, pero todavía no se acuesta a su lado. Su espalda, ancha y fuerte es lo único que recibe sus inútiles palabras. Bueno, ya han dormido juntos antes, como en ese ridículo viaje donde cambiaron de cuerpo. Pero esta vez es diferente y ella no puede evitar voltearse cuando por fin siente que él entra en las cobijas para consumar lo que se supone es un acto de amor—. ¡No te acerques más! —grita de pronto ella, cuando al voltear a verlo sus ojos están a escasos centímetros de distancia, ojos castaños anegados de luz de luna.

—Pero, ¿qué te pasa? —se queja él como si aún estuvieran en preparatoria, encerrados en el club discutiendo alguna tontería.

—¡No vengas! —exige ella, manoteando para alejarlo con todas sus fuerzas.

—Bien —accede él, aunque se escucha molesto—, entonces dormiré.

Le da la espalda inmediatamente y puede verlo adoptando la posición fetal de un niño pequeño bajo sus mantas. En el silencio que sigue, sólo se escucha su corazón acelerado y si no estuviera tan preocupada de no haberlo arruinado, también podría escuchar el de él.

—Bossun, ¿estás despierto? —pregunta tímidamente, cuando parece que ya no va a suceder nada más.

—¿Hm? —el joven apenas abre un ojo, fingiéndose bastante somnoliento y cansado de juegos. A Himeko no le gusta que empiecen su nueva vida así, pero tampoco quiere ceder al chantaje, no quiere pedirle nada aunque se sienta culpable—. Está bien —murmura él y puede escuchar la sonrisa en su voz—. Está bien, Himeko.

—Está bien —repite ella tras dar varios suspiros largos, como para calmarse. Por fin le está dando su aprobación. Y aunque espera que esa noche sea todo lo mágica y cursi posible, no se sorprende cuando Bossun se voltea hacia ella haciendo ademanes obscenos con las manos, sólo para ser repelido nuevamente por uno de los puños de su esposa.

Pero era de esperarse tratandose de ellos dos.