Claim: Fujisaki Yusuke/Onizuka Hime.
Notas: Post-series (anime y manga).
Rating: T.
Género: Romance/Humor.
Tabla de retos: Random 9.
Tema: 05. Anónimo


La melodía sale de sus labios con fluidez, llenando de ecos la tarde que se dibuja a su alrededor. Mientras pasea, Yusuke casi puede ver las notas de su canción flotando en el aire, teñido de un azul oscuro precedente al anochecer. No hace frío y fue un día especialmente bueno en el trabajo, aunque sabe que no es eso lo que primordialmente lo hace feliz. Es más bien sentir el cambio a su alrededor, sentir cómo van tomando forma los sueños por los que ha luchado desde que era un adolescente, terco y pervertido, siempre dispuesto a ayudar a los demás.

Primero tuvo que aceptarse a sí mismo, su origen, sus problemas, su familia. Después tuvo que aceptar sus sentimientos —y cuán difícil había sido—, el miedo al cambio, el temor al fracaso y a perder una amistad. Perderse a sí mismo también, quizás. Miedos que hacían difícil el poder imaginar el futuro que ahora se materializa a su alrededor, en forma de un trabajo estable y una esposa en casa, la mejor que podría imaginar. Porque, ¿cuánto hace que se conocen? Si hace las cuentas, con ese prodigioso cerebro suyo, se dará cuenta de que pronto harán 10 años, 1 de matrimonio y 9 de amistad. 10 años desde que comenzó a materializarse el futuro feliz con el que nunca se atrevió a soñar.

—Supongo que debería regalarle algo —reflexiona, mientras sigue avanzando entre las calles, solitarias ya e iluminadas por lejanas pero brillantes farolas—. Pero, ¿qué?

Tras consultar su reloj de pulsera, se da cuenta de que es demasiado tarde para pasar por alguna tienda y comprarle algún dulce o tontería, que quizá no sea lo más apropiado para un aniversario tan importante pero que aún así la haría feliz.

—Lo pensaré luego —se convence a sí mismo y aunque no se siente del todo bien sobre ello, no se detiene hasta llegar a casa. Pero su regalo está esperándolo ahí mismo, frente a la puerta del lugar. Un pequeño gato negro y de ojos verdes lo recibe en la entrada, envuelto en mantas de colores y con un letrero de ayuda. Un pequeño ser anónimo que maulla con entusiasmo, tal que casi rompe el corazón—. ¿Quién te ha dejado aquí?

Por supuesto, la respuesta del gato es ininteligible y aunque Yusuke voltea en todas direcciones, buscando aunque sea el destello de algún zapato deportivo o un par de ojos atisbando desde la lejanía, no puede encontrar a nadie.

—Te abandonaron, ¿eh? —Bossun recoge al gatito, todavía envuelto en mantas y tras abrir la puerta se precipita hacia la comodidad de su casa, donde se oye a Himeko viendo televisión—. Llegas justo a tiempo, amiguito —le susurra en tono confidencial al animal, que ha comenzado a maullar nuevamente, alentado por el olor de la comida recién preparada—. Himeko siempre quiso un gato.

No, no se ha olvidado. Así se lo hace saber en cuanto ella se le echa encima, hablando sobre cuán hermoso es el pequeño bebé y cuánto quiere abrazarlo. No se le ha olvidado que una vez, cuando estaban en preparatoria. la oyó decir que al casarse ella y su marido tendrían un gato. Se lo había prometido, claro está. Aunque nunca supuso que el marido sería él.