Claim: Fujisaki Yusuke/Onizuka Hime.
Notas: Post-series (anime y manga).
Rating: T.
Género: Romance/Humor.
Tabla de retos: Random 9.
Tema: 03. Bebé.


No puede evitar sentirse ansioso aunque las circunstancias son totalmente diferentes. La sala de espera está llena de sus amigos de la preparatoria y algunos nuevos de la universidad y el trabajo, en ellos se lee la solidaridad, la espera y la emoción que él mismo siente y que se calla bajo una fachada tranquila, casi mortalmente seria. ¿Cómo estará Himeko? Se convence de que todo va bien, de que nada podría salir mal, de que, por supuesto, Himeko no es su madre. Pero el miedo sigue atenazando su corazón, oprimiéndolo como si un puño de hierro tratase de explotarlo y los videos del rostro sonriente de su madre, superponiéndose al rostro sonriente de su esposa, sólo aumentan la zozobra en su interior.

Ella no está herida, se recuerda tomando asiento al lado de Momoka, que para variar no le dirige ningún comentario mordaz y casi parece tan pálido como él, resaltando el tono rosado de sus labios. Mamá estaba herida por ese accidente, pero Himeko ha llegado bien y un parto es algo largo, natural.

Aunque Bossun está muy orgulloso de su capacidad de concentración y de la inteligencia que ello conlleva, su asombroso cerebro no puede razonar de manera lógica cuando se trata de Himeko y de los hijos que, tan añorados aún sin saberlo, ya forman parte de su vida, desde que se enteraron, adornaron la habitación, compraron los muebles y tuvieron esa ridícula fiesta prenatal con Nakatani-san.

—Estará bien —anuncia Switch con esa certeza del hombre de ciencia a la cual Bossun quiere aferrarse—. Ella es fuerte, ¿recuerdas?

¿Y cómo no recordarlo con todas las palizas que le ha dado, no sólo a él sino también a los tipos malos? El recuerdo lo hace sonreír e incluso ruborizarse un poco, pues también le dio una paliza en su noche de bodas y en muchas más después de esa. Sí, por supuesto que es fuerte y lo sabe cuando el doctor sale de su habitación muchas horas después (tantas que cree va a volverse loco), para anunciarle que es el padre de gemelos varones muy saludables y que además, su esposa quiere verlo.

Todos asienten en silencio cuando él les cuestiona, con una sola mirada, el privilegio de entrar y verla a solas antes que nadie, pues aunque el peligro ha pasado, todavía quiere corroborar con sus propios ojos el suceso. Tras traspasar la puerta de su habitación, la encuentra acunando a ambos bebés en los brazos, dos cositas arrugadas y de color amoratado con escaso cabello negro, justo como su padre.

—¿Dónde estabas? —sonríe Himeko con cansancio y con ganas de una juguetona pelea, que en realidad no lleva a cabo pues está a punto de vencerla el sueño.

—Aquí —contesta él y toma a sus hijos en brazos para dejarla dormir—. Aquí estaré.

Le dirige una última sonrisa antes de que ella se quede dormida con tranquilidad. Sus hijos comienzan a llorar, pero él no cede ni un ápice. Aquí estaré siempre. Ésa es su nueva promesa.