Claim: Fujisaki Yusuke/Onizuka Hime.
Notas: Post-series (anime y manga).
Rating: T.
Género: Romance/Humor.
Tabla de retos: Random 9.
Tema: 09. Verter.
—¡Bossun! —la voz de Himeko lo llama, superponiéndose a la canción introductoria del nuevo animé de robots que Yusuke no tiene intención de perderse. Su tono denota cierta molestia, ansiedad y desesperación y mientras se levanta, no puede evitar imaginarse a su esposa con los brazos cruzados, mirando con el ceño fruncido el motivo de su disgusto, que sin duda no debe ser ningún otro más que sus revoltosos hijos.
—¿Qué? —contesta lacónicamente él cuando llega a la cocina, sólo para encontrarlo convertido en un campo de guerra, con platos esparcidos por toda la habitación y manchas de un asqueroso tono amarillo deslizándose por las paredes.
—No quieren comer la papilla —se queja ella, que está sentada a la única mesa que tienen frente a los gemelos, que lo observan todo desde sus sillas especiales con evidente interés. Sus ojos azules se detienen un momento en él, casi con una sincronización terrorífica, antes de comenzar a remover la papilla con manos torpes, salpicando de un lado a otro, como los buenos traviesos que son—. Ayúdame.
Yusuke asiente y aunque a lo lejos se escuchan los primeros diálogos del animé, sabe que no puede fallarle a su familia por más que quiera y que seguramente, si le pregunta a Switch le podrá conseguir el primer capítulo para cuando lo desee. Así pues, el joven se sienta frente a sus hijos, justo al lado de su esposa y los mira con atención, conteniendo una sonrisa. Son idénticos a él cuando era pequeño, aunque los ojos de Himeko, azules como el cielo hacen una distinción. Tienen el cabello negro y alborotado, lleno de papilla amarilla y pedazos flotantes de algo que no logra identificar, pero que le causa náuseas. De algún modo, logra comprender por qué no quieren comer, pero por supuesto, el no dejarlos está fuera de la cuestión.
—Bien, déjame a mí —la tranquiliza él y con suavidad le quita la cuchara a su hijo de las manos, mientras el otro y Himeko, miran con curiosidad—. ¡Aquí viene el robot mágico que vive en la boca de los niños que se portan bien!
—¿Qué? ¿Cómo va a vivir un robot en su boca? ¡Bossun!
Distraido por la pequeña disputa entre sus padres, tanto el pequeño Ryousuke como su hermano, Daisuke, mantienen los labios apretados fuertemente, impidiendo la entrada de cualquier robot mágico e inverosímil en sus bocas.
—¡Es un juego! ¿Ves? ¡No los distraigas! —Yusuke lo vuelve a intentar, aunque con los mismos resultados. Los ojos azules y las caritas rechonchas de sus hijos exudan curiosidad más no hambre y no hacen ningún esfuerzo por ayudar a su padre, que rápidamente es burlado por su madre.
—¿Ves? No les gusta eso del robot mágico.
—¿Entonces qué propones? —Yusuke se cruza de brazos y la mira expectante, a lo que Himeko responde con rapidez, quitándole la cuchara y llenándola nuevamente de papilla.
—A ver, mi amor, abre la boca. ¡Di ah! —acompañando sus palabras con el gesto de llevarse la cuchara a la boca, Himeko comienza a hacer caras extrañas, cerrando un párpado y luego el otro, así como sacando la lengua. Yusuke empieza a reír inmediatamente al verla.
—¿Qué es eso? Jajaja, y te quejas de mi robot.
—¡Cállate! —ordena ella y le lanza la papilla con maestría a su rostro, comenzando a reír inmediatamente, a lo cual sus hijos se unen no mucho después.
—¿Ah, sí? ¡Ya verás, Himeko!
La guerra se desata en ese preciso instante y las paredes, que ya estaban anegadas de la papilla, reciben nuevos proyectiles de manera estoica, mientras las risas reverberan por el lugar. Himeko ríe, los niños se ríen y Bossun también. La comida ha quedado olvidada, aunque su actuación como padres (divertidos pero extraños) acaba de comenzar.
