Todos los personajes de la serie Bones, Pertenecer a la compañía FOX y el productor Hart Hanson y la escritora Katy Reich, hago esto sin fin de lucro, aclarado esto aquí vamos.
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4 días
Por Mimi chan
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Día 4
Aquel día se mantuvo distante, no porque no le importara que fuera ya el cuarto día en que Booth no reaccionaba, sino porque no quería que las personas a su alrededor se dieran cuenta de verdad cuanto había empezado a afectar el mutismo y ese estado de semi muerte del que Booth no despertaba. Se encerró de nuevo de si misma. Ese día, todos habían decidido que el laboratorio de ciencia forense del Jefersonian no se derrumbaría porque se tomaran todos un día libre, y se habían instalado en la habitación de Booth de dos en dos, mientras los demás estaban en la sala de espera.
Ella se había quedado sentada en un sillón a un lado de la puerta mientras todos los demás habían entrado y salido de la habitación observando a Booth, hablándole de cosas triviales como si él pudiera mantener el ritmo de la conversación. Habían intentado que ella participara en ella, pero solo había sonreído y dicho una y otra vez "ahora mismo estoy ocupada"
La historia caminaba con facilidad en su cabeza, y como tal la había plasmado dentro del editor de texto. Había escrito desde que Jared se había ido a primera hora de la mañana, había reflejado quizá un poco lo mezquino que era Jared en ocasiones. Había adorado aquella escena donde Booth le daba un puñetazo que lo dejaba sangrando. Cómo una de las bandas favoritas de Booth hacía una presentación dentro del club, y como al final Jared había confesado su culpabilidad y aunque habría querido que Cam le diera un tiro, suponía que cuando Booth leyera el libro no le gustaría eso.
En la conclusión…
Por lo regular en sus libros, Katy entraba en un momento de calma, retomaba su vida y su rutina diaria… que significaría aquello dentro de esta historia.
No podía pensar en nada que le produjera calma en ese preciso momento. Miró a Cam y Wendell tan tranquilos riendo y bromeando a un lado de Booth y de verdad se preguntaba ¿Cómo podían hacer eso? ¿Cómo podían reír y bromear con tanta tranquilidad? Mientras más días pasaban, mas crecía la posibilidad de que Booth no despertara y entonces… ¿Qué quedaría de él? ¿Habría alguien en el mundo que lo recordara de verdad? ¿Habría alguien en su vida que pudiera recordarlo con ella?
La asustaba el pensamiento, día a día, de sentir que su propia tranquilidad, alegría y si, quizá incluso su felicidad, estaban condicionadas a la presencia de Booth a su alrededor. Sentía que podían faltar muchas personas en su vida. Su padre, su hermano Russ, su mejor amiga Ángela. Seguro, los echaba de menos cuando no estaban allí, pero… la verdad fuera dicha, es que cuando Booth no estaba allí, cuando él estaba lejos y no sabía nada de él… sentía un profundo hueco en su estomago, ansiaba escuchar su voz y saber de él.
Por dentro sabía lo que aquello significaba, pero mientras no le diera un nombre quizá podía seguir huyendo de él.
Pero…
Pero si él no despertaba, si no volvía a escuchar su voz y su risa, si no podía volver a discutir con él por las cosas pequeñas y grandes… a veces esas pequeñas cosas que te pasan día a día parecen insignificantes, pero cuando no tienes con quien compartirlas, parecen enormes. Ella sabía lo que era estar sola, no tener con quien compartir cumpleaños, navidades y vacaciones, y aunque siempre había pensando que aquellas cosas no tenían importancia, la verdad era, que cuando finalmente había descubierto lo que era compartirlas, no quería volver a estar sola de nuevo.
Él le había enseñado lo que era compartir todos aquellos momentos con personas que son importantes para ti, si él no despertaba… ¿Quién estaría allí con ella?
- Doctora Brennan – la llamó Wendell.
- Si… - volteó a ver al joven interno, tratando de mantener una expresión calmada.
- Ha estado trabajando mucho rato – dijo con preocupación. Por ella, se preocupaban por ella – iremos por algo de comer, ¿Le gustaría algo?
- Un café estaría bien – no quería café, pero si se negaba a pedir algo, seguiría insistiendo.
- Enseguida regresamos.
Cam y Wendell salieron de la habitación dejándola de nuevo a solas con él, se acercó a su cama y le leyó todo lo que había avanzado de la historia aquel día. No sabía con que propósito le leía, él no podía escucharla, no era cierto, pero al menos a ella le proporcionaba cierta tranquilidad poder hacerlo.
Se quedó hasta aquella escena donde debía terminar la historia y de nuevo se preguntó ¿Qué es lo que Booth habría querido que pasara?, ¿Cuál sería un buen final para él?
Y lo supo…
Se sentó en la silla donde había estado antes, y empezó a escribir y leer en voz alta al mismo tiempo, para que Booth la escuchara.
Las luces se apagaron, la música calló, las copas dejaron de correr, el laboratorio estaba de nuevo en calma, solo las pisadas de Wendell resonaban en los pasillos que rodeaban la pista, mientras apagaba las luces.
- Todo está cerrado jefe – dijo el joven encargado desde la distancia.
- Está bien, gracias Wendell – respondió el dueño del club desde la puerta de la oficina, sacándose el saco.
La jornada se había acabado, el peligro había pasado, los culpables detenidos, la inquietud de lo que estaba por venir seguía latente, pero era algo a lo que debían dar el tiempo para resolverse. Se sentía cansado… al menos aquel día había terminado.
Caminó dentro de la oficina casi deseando que todo aquello no hubiera pasado, quizá cambiar por completo el rumbo que llevaba su vida, vio a su esposa, hermosa y resuelta esperando por él junto a un sillón.
- Sabes, creo que tienes razón – dijo avanzando cerca de ella – deberíamos vender el club.
- ¿No te da miedo, ese tal sepulturero? – le preguntó con reserva.
- Na – dijo arrojando su saco – le he dicho que sino nos deja en paz voy a matarlo – dijo con la mayor tranquilidad, dejándose caer en su sillón favorito – y me ha creído.
- Eso se lo has dicho a Max, ¿no?
- Si – respondió sin explicarle mas, ella mas tarde o mas temprano lo entendería, era una mujer demasiado inteligente.
- Caroline me ha dicho que si no encuentran el arma y no encuentran mi abrigo, Jared saldrá libre. No podemos vender, tú hermano necesita un trabajo… - su bella esposa hizo una pausa que no le gusto demasiado – y yo debo confesarte algo.
- ¿Qué? – dijo esperando cual sería la bomba que ahora su esposa le iba a soltar.
En un gesto intimo, demasiado cómodo y agradable para los dos, ella se sentó en su regazo y rodeó su espalda con un brazo. La dulzura del gesto de inmediato, como algo casi mágico lo desarmó.
- Sabes, esa copa de vino que compartimos por las noches. Voy a tener que dejarlo
- Oh vamos – dijo tratado de restarle merito a algo que en realidad no lo tenía. – Brenn, que te tomes una copa de vino con tu esposo todas las noches, no te vuelve alcohólica.
- No es por eso – dijo con una sonrisa divertida.
Solo le tomó 5 segundos pensar en el motivo por el que ella estuviera tomando esa decisión, cuando lo encontró, sintió su corazón ir mas rápido.
- ¡No… si! – una ligera y alegre risa de sus labios le dio la respuesta, no pudo sino atraerla cerca para un dulce beso, ¡Dios, de todo lo que estaba pasando en ese momento, era… tan maravilloso que eso estuviera pasando! - ¡Estas embarazada! ¡De un pequeño niño!
- O una niña.
La rodeó de la cintura y ella solo se recargó en su hombro, con una sonrisa feliz en su rostro. Si, no importaba que estaba pasando a su alrededor, mientras ellos estuvieran juntos, mientras estuvieran codo a codo, todo tenía que salir bien.
La idea de perder tanto control a cambio de la felicidad personal es insufrible. Esa es la carga.
Como alas que tienen peso, sentimos ese peso sobre nuestras espaldas, pero es una carga que nos eleva.
Una carga que nos permite volar…
Temperance repitió en voz alta la última línea del libro dos veces, volteó a ver a Booth al mismo tiempo, seguía allí, con sus ojos cerrados…
Era una tontería, era insensato, estúpido, estar haciendo esto, había terminado un relato entero, había leído para él de principio a fin, le había estado hablando sin parar durante todos esos días y ¿Acaso algo de eso había servido?, ¡No!, ¡No lo había hecho, y no lo haría!, todo eso había sido un ejercicio sin sentido. Se sentía avergonzada de haber hecho aquello.
Selecciono todo el texto y con un solo botón borro todo, se levantaría de allí, tomaría sus cosas y se recostaría en su propia cama a dormir.
En ese preciso momento, escuchó el ruido de algo a su alrededor miró a Booth y tenía sus ojos abiertos, le tomó varios segundos entender que él realmente tenía sus ojos abiertos, su corazón latiente casi ensordecía sus oídos.
- Que sueño tan extraño – dijo Booth en la cama, si, él estaba realmente despierto.
Antes de saberse en movimiento se levantó de la cama y avanzó hasta él, estaba despierto y ella casi sintió deseos de llorar.
- Booth, ¿Estás bien? – escrutó su rostro, sus ojos para ver que no estuvieran desorbitados o tuviera algún síntoma de regresar al coma en cualquier momento
- Era tan real.
Le empezó a explicar lo que había pasado esos cuatro días, pero en ese momento lo único en lo que podía pensar era en que él estaba despierto y alerta, todo lo demás no importaba.
Fin
Viernes 26 de octubre de 2012
10:52 am
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Nota de autora: hola hola, aquí estoy con el ultimo capitulo, sé que no es un fic conslusivo, pero no era de eso de lo que se trataba, era mas que nada una pequeña visión de lo que Temperance había pasado esos días del coma de Booth, así que por favor no sean muy duros.
Espero que hayan disfrutado de la historia tanto como yo haciéndola, por el momento me despido de los fics de Bones, un par de proyectos de Inuyasha me están esperando, pero si gustan pasar a leer algunos de mis demás proyectos, con sinceridad los invito a leer, "secuelas" que hoy es mi favorito.
Muchas gracias a todas las personas que han leído esta historia, en especial: NoodleBone, Marina Chan 84, milibarrios, HanaHimeFC, RGG. que me han estado acompañando desde el principio con sus mensajes.
Bueno, me despido, nos estamos viendo en otra ocasión, espero me puedan dejar un pequeño review de despedida, se los agradaceria montones.
Hasta la próxima
Tata
Mimi chan
