Ohayo mina-san~ Me puso tantito triste obtener solo 1 review en el capitulo anterior, pero agradezco mucho que esa personita no quiera que deje este Fic QwQ Aqui les traigo el nuevo capitulo de Layla Heartfilia, espero que les guste n_n Y recuerden, mientras mas reviews, menos tardare en subir los capitulos e,e

Nop, Fairy Tail no es mio.


Capitulo 6 -Pequeñas partes de la Verdad-

Luego de un largo recorrido de tres horas hacia Sollea, el cual estuvo lleno de quejas de Lucy sobre el calor que hacía, o sobre como algunas plantas segregaban extraños líquidos que hacían que la maga estelar se estremeciese del asco. Natsu, por su parte no hacia ningún esfuerzo por callar a Lucy, el solo se mantuvo caminando al ritmo de su compañera, haciendo como si no la escuchase.

Finalmente, los magos y el exceed se encontraban frente a las rejas del pueblo que anteriormente habían visitado; Sollea. La última vez que ellos estuvieron allí, Lucy no se había molestado en mirar alrededor, y ahora que lo hacía, podía notar que Sollea era un pueblo bastante viejo. El polvo recorría la mayoría de las calles y edificios, sin olvidar mencionar que la mayoría de ellos estaban en medio de reconstrucción, e incluso había algunos completamente hacia las ruinas y el polvo, sin esperanzas de ser salvados.

Esto hizo a Lucy preguntarse la razón de que el pueblo estuviese en tal forma. Natsu no se preocupaba de esto, aunque gruñía en modo de enojo por la cantidad de polvo. Happy solo se mantuvo volando por encima de Natsu, de vez en cuando haciendo comentarios sobre el sucio estado en el que se encontraba el pueblo.

"Nee Lucy. ¿Por qué quisiste venir de repente a este lugar?" Pregunto Happy, aun volando por encima de su compañero "¿Es que ahora haremos otra misión aquí?"

Un escalofrió recorrió la espalda de Lucy. Por un lado, la maga sentía que debía contarle la verdad a Happy y a Natsu; su mejor amigo, alguien por quien posiblemente tenga interés amoroso, alguien quien posiblemente no estuvo prestando atención a las explicaciones de Lucy sobre el pendiente, y las casualidades con la desaparición de Igneel todo este tiempo. Por otro lado, ella sabía que ni Happy, mucho menos Natsu iban a escuchar la historia completa, e incluso si lo hacían, probablemente terminarían olvidándolo al siguiente día.

"Y-Ya verás" Contesto Lucy insegura, buscando el mejor camino hacia la cárcel.

"Anda Luce, cuéntanos" Hablo Natsu, con un tono de voz que parecía que realmente estaba interesado en el tema "Has estado rara últimamente, y supongo que esto tiene que ver, ¿No?"

Incluso si Natsu era una de las personas más estúpidas de todo Fairy Tail, había momentos en los que de verdad se percataba de las cosas. Una pequeña sonrisa se formo en el rostro de Lucy, ahora dispuesta a contarle lo que sucedía, esperando que esta vez su compañero escuche la historia completa.

Sin embargo, antes de que la maga celestial pudiese hablar, el trío de magos ya había llegado a la cárcel, y Lucy inmediatamente entro, en búsqueda de la persona que ella creía, no, esperaba le diese respuestas.

La cárcel, a pesar de mantener una notable cantidad de malhechores, parecía desolada, casi como una ciudad fantasma. Nadie decía nada. Nadie se movía. Nadie parecía alegre ante la llegada de Lucy, porque si tienes una buena imaginación, cualquiera piensa que aquella maga iría a sacar a uno que otro de la pútrida cárcel. Las celdas contenían una cama, y una puerta que llevaba a un pequeño baño.

Natsu seguía silenciosamente a Lucy desde atrás, también observando a los habitantes dentro de las celdas. Happy se posiciono detrás de Natsu, sentado sobre su hombro.

"Erm… ¿Hola?" Pregunto Lucy, un tanto asustada, por otro lado decidida a encontrar algo.

Por unos minutos no hubo respuesta, hasta que de repente un hombre entrando en sus sesentas, con cabello entre blanco y gris, un poco más alto que Romeo. El mismo hombre que pidió que algún gremio se encargase de los magos oscuros, quien hasta ahora parecía no reconocer a los magos, ni al exceed.

"¿En qué puedo ayudarle?" Hablo el hombre, mirando a Lucy con confusión.

"¿Bacil-San?"

"El mismo, señorita. ¿Necesita ayuda en algo?"

"Me… Preguntaba… Si podría tener una audiencia con uno de los magos encarcelados aquí" Contesto la maga estelar.

"Luce. ¿Para qué quieres una audiencia con un mago encarcelado? Si que eres rara." Dijo Natsu, a lo que Lucy respondió con su cierra-la-boca-y-no-hagas-nada-innecesario mirada.

El hombre cuyo nombre era Bacil, miraba a ambos magos con desconcierto, el cual pronto cambio a un suspiro, mientras caminaba de nuevo hacia la habitación de la que había salido, tomando lo que Lucy dijo como un juego. ¿Qué se cree? ¿Ni siquiera una respuesta? Pensó Lucy.

"C-Creo que debería presentarme. Soy Lucy Hea-. Lucy. Yo y mis amigos trajimos aquí a los magos oscuros hospedándose ilegalmente en el bosque a las afueras del pueblo" Hablo la maga celestial, forzando una tímida, casi creíble sonrisa.

"Oh, Lucy-San. Y supongo usted jovencito debe de ser Natsu-San" Dijo Bacil, ahora sonriendo como si los magos frente a él fueran personas que conocía desde hacía ya tiempo, mirando al dragonslayer "Bienvenidos a Sollea. Aunque lamento decirles que no les puedo conceder una audiencia con nadie encarcelado aquí. Aunque sea debieron de pedir una cita mediante una carta…"

Lucy apretó sus puños, decidida a no aceptar esta primera derrota. Este hombre debía de tener algún punto débil, algo que lo convenciese de dejarla tener una audiencia de al menos 5 minutos. ¿Qué era ese algo que hacía que todos –o la mayoría- de los hombres cedieran ante cualquier pedido?

La maga estelar sonrió malvadamente, frotando sus palmas una contra otra. Natsu dio un paso hacia atrás, preguntándose por que su compañera de pronto comenzó a reír maniáticamente. De parte de Happy, Lucy tan solo se gano otro 'Das miedo Lucy'. Aunque la maga no hizo caso a este último comentario, pero mentalmente sabiendo que tendría que castigar a Happy.

Lucy removió la chaqueta que estuvo usando todo el camino desde Magnolia, dejando tan solo una camisa con un escote que mostraba un poquito demasiado. La maga se acerco a Bacil, haciendo su típica pose para seducir, cosa que de vez en cuando funcionaba para rebajarle unos Jewels en ciertas cosas que compraba. Las mejillas del hombre se tornaron rojas, y su respiración se hizo más continua.

"¿Está seguro de que no hay manera de otorgarme una audiencia?" Dijo Lucy en tono seductivo, mirando al hombre directamente a los ojos.

"Su-Supongo… Q-Que pue-puedo hacer una excepción…" Bacil balbuceo, tratando de alejar sus pensamientos pervertidos, aunque fallidamente.

"!Natsu! ¡Finalmente los intentos seductivos de Lucy funcionan!" Grito Happy riéndose en sus interiores.

"¿Ah? ¡Oh! ¡Es cierto!" Contesto Natsu.

"Ustedes…" Un aura negra rodeaba a Lucy, la cual se disipo cuando Bacil volvió sosteniendo un aro plateado, donde las llaves de cada una de las celdas estaban.

"Por aquí, Lucy-San. ¿Con quien desea una audiencia? Aunque solo le puedo ofrecer 5 minutos…" Bacil dijo, caminando junto a Lucy al área de las celdas, Natsu y Happy siguiéndoles. Lucy señalo con su dedo índice la persona que creía ella había escuchado la ultima vez, y en efecto, el hombre dentro de la celda tenía una sonrisa más que maniática, terrorífica, en su rostro, como si hubiese sabido que ella vendría.

Otro escalofrío recorrió el cuerpo de Lucy, este tipo de verdad parecía peligroso, aunque derrotarlo les haya tomado menos de media hora. Bacil por un instante se retracto, dudando sobre si en verdad debía abrir esa celda y dejar a Lucy dentro de ella con un hombre como el que yacía dentro de ella.

La maga estelar trago saliva, y asintió, a lo que Bacil abrió la puerta de la celda. Lucy miro a Natsu y a Happy de reojo, avisándoles con su mirada que se quedasen fuera de esto. Ellos respondieron con una mirada de confusión, sin embargo obedecieron y se abrieron paso hacia lo que parecía ser la sección de 'visitantes' de la cárcel.


"¿A qué se debe el honor de que una damisela como usted me este visitando, en la cárcel?" Hablo el hombre sentado en la mazmorra de cárcel, una sonrisa picara en su rostro.

"Tengo… Cosas que discutir contigo. Supongo me recuerdas, a juzgar por esa sonrisa en tu rostro" Dijo Lucy, reacia a caer en los trucos que el hombre estaba tratando de utilizar en ella.

"Supongo que primero me debería presentar, Señorita Heartfilia" Contesto el hombre "Soy Kuroneko. Kuro para ti, damisela"

"Das asco. Ahora. ¿Cómo es que sabes que soy la hija de Layla Heartfilia?" Lucy miro al tal Kuroneko directamente a los ojos, un destello de odio hacia él en la mirada de la maga celestial.

"Si que eres ruda, señorita. ¿No Deberías presentarte tu después de que yo te he dado mi nombre?"

"Lucy Heartfilia. Pero supongo que ya lo sabías" Contesto la rubia, perdiendo poco a poco la paciencia.

"En efecto" Dijo Kuroneko "¿Cómo se que eres su hija? Eres la imagen viva de Layla Heartfilia, creo yo que eres lo suficientemente inteligente para ya haberlo descubierto, pequeña" Contesto, la sonrisa picara, ahora con sombras de mostrar locura creció en el rostro del hombre.

De hecho, el hombre en si mostraba locura. Su cabello era morado, uno bastante oscuro, aunque no tanto como para llegar al negro. El hombre de algún modo hizo parte de su cabello parecer orejas de gato, de ahí el extraño nombre de Kuroneko. Este era alto, pero no tanto como para doblar la altura de la maga. Usaba una maya que cubría su cuerpo entero color negro, con un cinturón en la cintura, el cual sostenía una cola de gato. Este hombre en serio tenía problemas.

"Sin embargo, creo que eso no es lo único por lo que estás aquí, Lucy Heartfilia" Hablo Kuroneko, mostrando únicamente esa sonrisa picara al mismo tiempo malévola que estremecía a Lucy "Supongo estas aquí para saber mi relación con Layla Heartfilia ¿O me equivoco?"

"En efecto, Kuroneko" Contesto la maga estelar, haciendo énfasis en su nombre, obteniendo por respuesta una risa malévola.

"Layla Heartfilia…" Comenzó a decir el hombre –o más bien psicópata- frente a Lucy "!Ella! ¡Ella era una diosa! ¡Layla Heartfilia tenía mucho poder! ¡Ella… Ella… Ella tenía el poder de cambiar al mundo! ¡Ella pudo! ¡Pero fue demasiado cobarde!"

Zap! Lucy abofeteo al hombre, con tal fuerza que la forma de su mano era visible en la mejilla de Kuroneko, hasta un poco de sangre broto de un arañazo que Lucy hizo a la mejilla del mago oscuro. El hombre no se quejo, no hablo, tan solo comenzó a reírse como maniático, como psicópata, una risa que además de hacerlo parecer mas psico de lo que era, en parte demostraba que decía la verdad, al menos eso sentía Lucy.

"No vuelvas a llamar a mi madre cobarde" Dijo Lucy en un susurro, lo suficientemente audible para que Kuroneko lo escuchase. Este solo respondió con otra sonrisa picara.

"Tal vez hasta tu tengas que sufrir el mismo destino que tu madre…" Susurro Kuroneko, aunque Lucy pudo escuchar el comentario sin problemas. La maga estuvo a punto de regresar y abofetear nuevamente al encarcelado, sin embargo fue detenida por Bacil, quien impidió que entrase a la celda, cerrándola.

Lucy hacia lo mejor que podía para evitar que las lagrimas cayeran sobre sus mejillas, y lo estaba haciendo bien, pero lo que realmente no podía ocultar, es la rabia que sentía en este momento hacia Kuroneko. Había llamado a su madre una cobarde, aunque Lucy no supiera las razones, eso aun la molestaba.

"Ya terminamos aquí chicos. Nos vamos" Lucy había cerrado sus puños, y la rabia salía por sus ojos.

"Lucy ¿Qué paso?" No hubo respuesta "Lucy. Lucy. Luce. ¡Luce!" Dijo Natsu, tratando de hacer que su compañera lo oyese, pero esta estaba ahora mirando rígida la puerta para salir de la cárcel.

El dragonslayer se sentía curioso, asi que se encamino hacia la puerta, solo para encontrarse en el mismo estado en el que se encontraba Lucy hace un par de segundos.

"Er-Erza…"

Ya decía que tenía un mal presentimiento…Pero de todas las personas, ¡Tenía que ser Erza! Pensó Lucy.

La maga pelirroja estaba parada en la salida de la cárcel de Sollea, su mirada mostraba malicia, y un aura negra cubría su cuerpo.

"¿Su mision no terminaba en Altgar?" Dijo Erza, malicia en su tono.

"Pues…"

"!Es culpa de Lucy!" Escupio Happy aterrorizado, escondiéndose detrás de Natsu.

"Gracias Happy" Respondio la rubia, lanzando una mirada a Happy.

"¿Y?" Volvió a decir Erza.

"Nosotros… Pues…"

"Solo estábamos… Paseando"

"Volvemos al gremio. Ahora" Contesto la pelirroja, sin dejar que Lucy o Natsu siguieran explicando –más bien inventándose excusas- y los tomo a ambos por las orejas, arrastrándolos fuera de la cárcel. A Happy también lo tomo con su mano izquierda, la misma con la que sostenía la oreja de Natsu. Antes de salir de la cárcel, Erza musito un 'Lamento las molestias', y salió directo hacia la estación de Tren más cercana.


El camino en tren desde Sollea hasta Magnolia fue callado e incomodo. Cada vez que Lucy trataba de aunque sea animar el momento, era detenida por la mirada molesta de Erza. Natsu se había desmayado desde que entraron a la estación, y Happy, al no poder hacer mucho contra la pelirroja, se durmió sobre la cabeza del dragonslayer.

Luego, al bajar del tren en la estación, Erza golpeo al traga fuego, lo suficientemente duro para en vez de despertarlo, ponerlo en una condición peor.

"Patético" Susurro Erza, tomando por la oreja a Natsu, arrastrándolo hacia el gremio, mientras Happy y Lucy la seguían calladamente.

Al llegar al gremio, Lucy abrió lentamente las puertas de este, y a lo que estuvieron completamente abiertas, Erza lanzo al pobre dragonslayer dentro de Fairy Tail. Lucy camino silenciosamente hacia el bar, donde la peliazul; Levy, estaba sentada en uno de los taburetes. Esta, al notar la presencia de su amiga, le sonrio, señalando el taburete al lado de ella, para que Lucy se sentase.

"En verdad que eres patético, Natsu" Hablo Gray desde una de las mesas cercanas al lugar donde Natsu aterrizo.

"Callate, stipper pervertido" Contesto Natsu, lentamente ganando fuerzas, y levantándose del suelo.

"Ice Boy"

"Cerebro de fuego"

"¿Quieres pelear, Eh cubito de hielo?"

"Como si pudieras derrotarme, dragonsito"

De nuevo, la típica pelea entre Gray y Natsu se desato, aunque Erza lleog justo a tiempo para evitar que ninguno de los magos rompiese algo. La pelirroja miro a los magos malévolamente, re-equipando dos espadas bien afiladas, apuntando directamente a cada uno.

Gray se sento en la silla en la que estaba, no sin antes lanzar una mirada a Natsu diciendo 'esto-no-se-acaba-aquí'. Natsu, sin embargo, fue otra vez arrastrado por Erza, esta vez a hacia la oficina de Makarov.

"Tú también vienes, Lucy" Dijo Erza, señalando a Lucy la dirección a la que debía dirigirse.

"H-Hablamos luego, Levy-Chan" Contesto Lucy, dirigiéndose a su mejor amiga Levy.

"Suerte, Lu-Chan"


Erza llamo a la puerta del Maestro Makarov un par de veces, y minutos más tarde este abrió la puerta, con una mirada seria, al mismo tiempo de preocupación. Les indico a los tres magos frente a la puerta que podían pasar, y para su sorpresa, Mirajane también estaba sentada en una de las sillas de las oficinas.

Los primeros minutos dentro de la oficina fueron incómodos, dado que nadie se atrevía a mencionar algo, además de que Makarov estuvo intercambiando miradas entre Lucy, Erza y Natsu. Mirajane, por su parte, se mantuvo callada, mirando únicamente a Lucy. La maga estelar se sintió abrumada por tantas miradas dirigidas a ella, y opto por tomar palabra, y explicar lo sucedido, aunque todavía no entendiese bien la razón por la cual Makarov parecía molesto.

"Lo siento maestro, yo… No pude evitar que llegaran a Sollea" Erza tomo palabra antes de que Lucy pudiese decir algo. La pelirroja re-equipo una espada "Merezco ser castigada. Si. Lo merezco. Adelante Maestro"

"Dejemos eso para después" Contesto Makarov "¿Es eso verdad, Lucy? ¿Fueron a Sollea?"

"S-Si…" Lucy mordió su labio inferior "Sin embargo, no… No le veo problema a eso"

"Fue por tu madre, ¿No? Lucy-San…" Dijo Mirajane, Lucy bajo su cabeza.

"Lucy, creo que deberías dejar esto" Hablo el maestro de Fairy Tail, dudando en sus interiores sobre si debía decir o no la siguiente frase "No sabes el peligro en el que te estás metiendo, y como padre, no puedo permitir que mis hijos sufran"

"Maestro Makarov" Dijo Lucy, con firmeza en su tono de voz "No encuentro ningún peligro en lo que estoy haciendo, ¡Además! ¡No me he preocupado de lo que le paso a mi madre por todos estos años!"

Silencio. La sala se encontro en un estado de silencio total. Lucy tenia un punto. Supongo que todavía no es el momento de contarle sobre lo sucedido en Sollea, aunque ni siquiera yo mismo sepa los detalles completos. Penso Makarov. Luego, tomando su baston, senalo a Natsu y a Lucy que ya podían irse, mientras que le pidió a Erza que se quedase.


La maga celestial volvió a su puesto junto a Levy, pidiendo a Kinana una malteada, o siquiera algo para tomar. Tal vez Lucy en verdad se estaba metiendo en problemas, posiblemente en peligros también, dado que ella nunca pensó que un mago oscuro; un criminal, pudiese saber sobre el pasado de Layla Heartfilia. Sin embargo, ahora que pequeñas partes de la verdad habían sido reveladas, Lucy no podía retractarse de su decisión. Si, la maga estelar estaba completamente decidida a encontrar todas las piezas del rompecabezas sobre su madre, sin importar los grandes peligros que ahora están acechando a Lucy.


Y..? Que les parecio? Que creen que paso en Sollea?

Les tengo unos anuncios antes de despedirme:

1. La pareja principal de este Fic es NaLu, sin embargo, si quieren alguna otra pareja, comentenlo en los reviews, y si veo que queda bien, la pondre ^^

2. Estoy abierta a ideas, si tienen algo, una idea, nose, algo que se les haya ocurrido, y lo quieren compartir conmigo para que lo ponga en el fic o algo asi, adelante, comentenlo en el cuadrito de aqui abajo, posiblemente su idea salga en algun capitulo ;)

3. Si llegamos a 50 reviews, habran sorpresas c:

Les gusto? No les gusto? Lo odian? Lo aman? Todas sus ideas/comentarios en los reviews, se agradecen cx

Hasta el siguiente Cap,

Suzu.