Lunes.

Maldito lunes.

Pero no era un lunes cualquiera, no. Este lunes estaba predestinado a ser el peor día de mi vida.

¿Por qué, se preguntaran? Simple. Para poder explicarles tendría que dirigir mis pensamientos dos días atrás, donde por culpa de mi estúpida boca y mi jodida curiosidad termine diciéndole a todos mis amigos y algunos compañeros que Shaoran es mi novio.

Ósea, Shaoran. El gruñón, antipático y ocasionalmente sexi Shaoran.

El tema radica en que hoy tengo que enfrentar al dichoso chico, quien resulta ser mi compañero de banco. Lo sé, cero chance de un posible escape.

Como ocurría muy a menudo, llegue tarde a clases. "Kinomoto irrespetuosa blablablá, a su asiento blablablá".

Localice a Shaoran en su habitual asiento, y nuestras miradas se encontraron.

Me senté sin decir una palabra y pase el esto de la hora más quieta que una momia, evitando cualquier tipo de contacto – visual o auditivo – con él.

Toco el timbre que indicaba el receso, y me levante como un rayo dispuesta a irme, cuando sentí uno de mis brazos ser aprisionado por una fornida mano.

Mierrrrrrrrrrrrrda.

Me di vuelta y lo mire. –Tenemos que hablar.- dijo el.

Me pase una mano por el cabello. –Lo sé.

Nos quedamos en silencio, yo seguía sin poder mirarlo a los ojos, así que me limite a observar su mandíbula. Era algo cuadrada, pero sin llegar a ser desagradable, en realidad, todo lo contrario. Se podía ver algo de bello incipiente sobre la base de su quijada.

Subí a sus labios. Eran rellenos, pero masculinos. Seguro eran sua…

-¿Por qué dijiste que estábamos saliendo?- pregunto el de pronto.

Me sonroje. –¡No lo se! Perdóname Shaoran, por mi culpa todos piensan que estamos saliendo, soy medio estúpida, lo sé.

El me mostro una sonrisa torcida. -¿Medio? Yo diría que completamente estúpida.

Sonreí tímidamente.

-Pero te perdono. Ahora hay que ver que mierda hacemos con todo el asunto este de que somos novios, porque…- iba a decir algo mas, pero la presencia de mi amiga Tomoyo interrumpió lo que sea que iba a mencionar mi compañero de banco.

-¡Acá estaban tortolitos! Los anduve buscando como toda la vida.- detrás de ella venia un sonriente-callado Eriol. Desconfíen de los sonrientes callados. –Ahora vamos a practicar para hacer que toda esta farsa de que son novios funcione.

La mire asombrada. -¿Cómo sabes que lo nuestro… -indique a Shaoran con la mano. –es mentira?

Ella rodo los ojos con exasperación, típico gesto en ella ante una pregunta obvia. –Porque no me habrías ocultado algo así, Sakura. Además, si de verdad estuvieran saliendo, lo habría notado, créeme cielo. Los conozco como a la palma de mi mano.

La mire escéptica. Odiaba esa faceta suya de sábelo-todo.

De un momento a otro estábamos los cuatro en el patio del colegio.

-Escuchen chicos, estamos hablando de un concurso de parejas sexis. –Tomoyo fue quien tomo la palabra.- La clave no está en ser guarros, sino en una fórmula que invente, la llamo TyS.- tenía esa típica miradita soy-superior-alábenme en su rostro.

-¿Y en qué consiste tu famosa formula?- pregunte.

-Fácil. Ser Tierno y Sexi es la cuestión. Ahora les ilustrare un ejemplo. Eriol, ayúdame.

El callado-pero-sonriente Eriol decidió dejar de lado su papel pasivo en todo esto y entrar en acción. Tomo una galletita del paquete del cual estaba comiendo, y le dio una mordida.

Tomoyo se engancho en su brazo y ronroneo –Amor, te quedaron unas migajas aquí- y sin esperar una respuesta, acerco su cara a la de su reciente novio y le limpio con la lengua la comisura de sus labios.

Shaoran y yo los mirábamos atentamente, con algo de asombro.

Tomoyo se separo de Eriol y nos miro expectantes. -¿Qué esperan? ¡Es su turno!

Deje salir una carcajada. –Estás loca si piensas que voy a chuparle la cara a este, paso.

-Eriol- fue todo lo que dijo Tomoyo, y al siguiente segundo el nombrado saco una botellita con atomizador y me roseaba insistentemente con agua.

¿Entienden lo que digo de desconfiar de los sonrientes-callados? Suelen ser dominados por sus novias.

-¡Basta ya Eriol!- grite en medio del diluvio. El parecía no tener intención alguna de acatar la orden.

-Sakurita, ¿vas a cooperar?- pregunto Tomoyo, quien ahora tenía al lado mío. Como pude respondí que si, y el ataque con agua ceso.

-Así me gusta. –sonrió Tomoyo.

Mire a Shaoran quien en ese momento se partía de risa, y al instante en que vio mi cara de "te asesinaría si tuviera un cuchillo en mi mano" dejo de reír y adopto una pose seria.

-Prosigamos.

Tomoyo le tendió el paquete de Oreos a Shaoran, quien tomo una al instante. Supongo que temeroso de saber que método utilizaría mi sádica amiga con el de negarse.

Comenzó a comer, y vi como literalmente Pedazos de galletas quedaban en los costados de su boca. Incluso creo que vi algo de saliva.

-Por el amor de Jesús, ¿Tienes que comer como un cerdo? Tomoyo, entiendo que tenemos que fingir ser novios, pero esto ya es cruzar la línea. Estoy a punto de devolver el desayuno.

Shaoran me miro ofendido. -¡Lo estoy haciendo a propósito, mensa! Para tu información, no suelo dejar migas en mi cara al comer, así que tengo que hacer el esfuerzo.

Mi amiga se palmeo la frente, mientras murmuraba algo de inhala, exhala en el proceso.

-Creo que no les quedo del todo clara la idea. ¡Reunión del grupo TSPS en la sala general de juntas extraoficiales!-

Con Shaoran nos miramos extrañados. -¿TSPS?- preguntamos al unísono.

Ella entrecerró los ojos. –Tiernos y Sexis Por Siempre, ¿no es obvio? Andando.

Y tras la aclaración, nos dirigimos a la sala general de juntas extraoficiales del grupo TSPS, o en otras palabras, el salón de clase.

Tomoyo nos hizo sentar a Shaoran y a mí en los primeros asientos, mientras Eriol escribía TIERNO en un lado del pizarrón y SEXI en el otro lado.

Tomoyo saco una vara señaladora de su pollera.

-¿Qué demonios hacías un esa cosa en tu pollera?- inquirí.

Sonrió. –Una nunca sabe cuándo va a necesitar estas cosas. Comencemos con la clase.

Y sin intenciones de que me nombrara la lista de cosas que escondía en las profundidades de su linda falda, me calle.

-Bien. Tierno y Sexi es una idea que desarrollamos hace poco yo con migo misma, en una tarde de aburrimiento en la que no disponía de Sakura o algún ente viviente para molestar. Desarrollo. Por un lado tenemos el punto "Sexi" –con su vara apunto esa parte del pizarrón. Salte un poco en mi silla por el ruido de ambos objetos chocando- que podríamos describirlo como la reacción de las personas al ver a un hombre solo caminando por la calle. El hombre en cuestión tiene unos 18 años, es alto, cabellos rubios y barba prolijamente afeitada. Tiene facciones masculinas y usa ropa de marca. En definitiva, el es sexi. Peeeeeeeeero, al verlo tiene un cierto dejo de arrogancia en su forma de caminar, y la expresión en su rostro parece ir mas allá de todo. Lo que hace pensar a las personas que es un completo idiota.

Eriol asentía sumamente serio a cada cosa que decía su novia, como si fuera un discurso sobre cómo eliminar el SIDA del planeta tierra.

-Entonces podemos deducir que a este hombre le falta algo, alguna variante para completar la ecuación. Y ahí es donde sale el factor "Tierno" –su vara cambio de posición hasta ese enunciado. –Si en el cuadro anteriormente creado, colocamos a una mujer sosteniendo su mano mientras caminan por la avenida, la escena se vuelve completamente tierna. El típico chico sexi y arrogante cuyo corazón fue conmovido por una dulce muchacha, menudita y sencilla. Ambos son lo opuesto, pero ambos se complementan. ¿Entienden ahora?

Shaoran asintió muy seriamente, como procesando toda la información en su cabeza.

-Claro, tiene sentido. –Tomoyo sonrió orgullosa al ver que sus facultades como maestra parecían dar fruto. Parecían. -Entonces, ¿Para ganar tengo que teñirme de rubio?

Mi amiga abrió y cerró la boca varias veces, sin comprender realmente –al igual que yo- como podía ser este joven tan hueco. Suspiro, resignada.

-Ustedes solo sigan mis instrucciones. Ahora vamos a la cafetería a comer algo, antes de que cometa un homicidio premeditado.

Diez minutos más tarde estábamos comiendo tranquilamente en el gran salón infestado de gente que era la cafetería. Pero varios cuchilleos y algunas exclamaciones llamaron nuestra atención.

-¡Son Chiharu y Yamazaki! –exclamo alguien por ahí. –Siempre dije que se verían muy bien juntos.

Y, en efecto, ahí venían Chiharu y Takashi, tomados de las manos, caminando provocativamente hacia su mesa. Robándose, de paso, todas las miradas de aquellos que estaban en la cafetería.

Al pasar a nuestro lado, su mirada se volvió burlona, pero no se detuvo.

Dispuesta a seguir comiendo mi almuerzo, dirigí mi tenedor hacia mi boca, pero este quedo a medio camino al ver la expresión totalmente encolerizada de Tomoyo.

La anteriormente dicha estaba totalmente roja de la ira -¡Maldita, se piensa que con eso nos va a ganar! ¡Ni en sueños!- grito, en un tono suficientemente alto como para que lo escucháramos solo los que nos encontrábamos en la mesa.

-Tranquila Tom, ya planearemos nuestro próximo paso- animo Eriol.

Pero ella estaba muy lejos de tranquilizarse.

-¡Shaoran, Sakura, quiero que salgan de la cafeteria y vuelvan a entrar!- exclamo ella.

-Pero Tomoyo, ¿para qué querríamos salir y volver- pero la pregunta de mi compañero de banco se quedo truncada en su garganta al notar en la cara de mi amiga que no estaba bromeando y que no aceptaría un no como respuesta.

-Síganme- dijo en un tono bajo, y comenzamos a caminar nosotros tres en dirección a la puerta lateral de la cafetería, que era la menos usada.

No nos detuvimos allí, si no que retomamos el camino que iba hacia la puerta principal de la cafetería.

Tomoyo comenzó a hacer cosas que, debo confesar, me asustaron un poco. Desabrocho varios botones de la camisa de Shaoran, también aflojo el nudo de su corbata. Dejo que una parte de la camisa de él saliera de su pantalón.

Como haciendo unos retoques, lo despeino un poco.

-Quítate el blazer Sakura- me dijo.

Hice lo que me pidió, y quede en camisa. También me desarreglo un poco, y en el momento en que comenzaba a subirme un poco la pollera, vi como la mano de Shaoran sujetaba la de ella.

-No.- me sorprendió que lo dijera tan serio.

Ella rodo los ojos –Solo le estoy subiendo un poco la falda, Shaorancito. No es para que te pongas en macho dominante. Nadie vera mas carne de la debida.- agrego en un tono jocoso.

El aparto la mano, pero su expresión seguía seria, mientras Tomoyo susurro algo de "a veces eres tan obvio", con su típica sonrisita boba.

Y yo no entendiendo nada, como siempre.

-Bien, esto es lo que quiero que hagan, van a entrar a esa puta cafetería, a robar alientos, caminando como si fueran Brad y Angelina. Luego de esto no va a haber NADIE en el colegio que no esté hablando de ustedes.

Iuju, que divertido.

-Rapidito, que se acaba el receso.- y empujándonos, nos hizo salir a la vista de todos, mientras ambos estábamos tomados de las manos, desaliñados como si volviéramos de la guerra, y más rojos que chupetín evolution.

Toda la cafetería quedo en silencio. Todas las miradas puestas en nosotros dos.

Por dios, alguien máteme.

Shaoran apretó mi mano, y en una mirada nos dijimos que lo mejor sería comenzar a caminar. En nuestro trayecto se empezaron a escuchar susurros: "¿Kinomoto y Li? ¿Desde cuándo? ¿Son novios? ¡Están todos desarreglados!"

Pero el comentario que me sorprendió más aun, fue uno que escuche venir de un chico de último año.

-Guau, Kinomoto es sexi.

Shaoran instantáneamente dejo de caminar. Fulmino con la mirada al chico que había hecho esa pequeña acotación, aun cuando este era un año más grande que el.

Cuando el chico noto la mirada de mi amigo, se encogió un poco en su asiento, intimidado.

Sin decir una palabra, retomamos nuestro camino hasta la mesa, cuando los murmullos ya dejaban de serlo y se transformaban en gritos y parloteo como de costumbre.

Nos sentamos en la mesa, donde por la distracción que habíamos dado ya estaba Tomoyo comiendo amenamente con Eriol.

Este no dejaba de sonreír como idiota. -¡Valla! ¡Realmente superaron todas las expectativas! Su entrada fue, guau, no tengo palabras. Y esa pequeña escena de celos que armaste Shaoran, realmente eres un muy buen "actor". –puso comillas imaginarias en esa última palabra. ¿Por qué comillas?

-Muérdeme- susurro mi supuesto novio mientras le mostraba el dedo del medio.

Tomoyo nos miraba con cierto orgullo maternal, como quien mira satisfecha a sus galletas recién orneadas. –Lo hicieron de maravilla. Seguro que la mitad del alumnado femenino ya te odia, Sakura, solo porque la otra mitad debe estar atándose una soga al cuello. –bromeo mi amiga.- Aunque no se relajen, que esto fue apenas el comienzo. Tenemos que hacer el siguiente movimiento, y debo decir que estoy inspirada por ti, Shaoran. Lo próximo será armar una escena de celos. Solo debemos conseguir con quien.

-Por ahora déjame terminar mi almuerzo, antes de que vomite todo de los nervios.- comente.

Nervios porque todos nos miraban… y porque la mano de Shaoran seguía sujeta a la mía.


Cuarto capitulo! Yay! Me diverti miles escribiendo este, aunque es cortito. Pero senti que tenia que quedar ahi.

Muy pronto va a haber un pov Shaoran! Y se van a enterar de muchas cosas, mis queridas amigas... muajaja

Las adoro preciosas!

Chica Bionica.