Hola! pues un nuevo drabble, con una nueva pareja (estos dos son mi adoración, me encantan juntos) y gracias a Allie Danger, Lucy y Rohoshi por leer el anterior y comentarlo, me alegra que os gustase!

Besos!


Disclaimer: Harry Potter y su mundo pertenecen a J.K. Rowling y Warner Brothers. No se infligen los derechos de copyright de forma intencionada.

Título: Recuerdos

Pairing: Albus Severus Potter/ Hugo Weasley

Rating: T

Palabras: ~500~

Resumen: Albus sabe cual es el recuerdo más importante de toda su vida.

Advertencias: Texto con relación slash, la pareja tiene parentesco familiar, si no te sientes cómodo con esta situación, no sigas adelante. Rating T porque aunque se exponen sentimientos no hay escenas sexuales explícitas.

Texto sin betear, los errores como siempre, son sólo míos.


Recuerdos

"Somos nuestra memoria, somos ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos." José Luis Borgues

El primer recuerdo de Albus Severus Potter no son sus padres o hermanos. No, su primer recuerdo es el sendero que conduce a la Madriguera, la casa donde viven los abuelos Weasley y donde cada domingo se reúne su numerosa familia. Es el patio, el recodo entre el gallinero y el cuarto de las escobas, allí hay un espacio calentado por el sol, a salvo de miradas curiosas. El primer recuerdo es una mata de oscuro cabello rojo, unos ojos añiles de tan azules y una sonrisa llena de vida. Están sentados, escondidos de James y los demás primos mayores y hablan, hablan tanto como pueden, a trompicones, entre risas, se cuentan secretos y comparten dulces. El primer recuerdo de Albus son unas pestañas inmensas, una cara pecosa, manos pringosas por el chocolate que su tío George, el de la sonrisa triste, les regala a escondidas, el olor de la tierra del patio, el tacto de los cromos, su calor, siempre en su costado, pequeño y ágil.

El primer recuerdo de Albus es Hugo. Su primo, el niño que siempre fue como una extensión de su propio cuerpo. Su amigo, ése con el que podía quejarse sobre las bromas de mal gusto de Jamie. Su compañero, que en las largas noches de estío se colaba en su cama para dormir juntos y en invierno le pedía que le apretase, que los continuos chasquidos de la vieja casa de los abuelos le daban miedo. Hugo todo piel cremosa, labios gruesos, ojos tan azules como joyas. Hugo, que le miraba como si no existiese nadie más en el mundo. Hugo, que le escuchaba a él, Al, no al hijo del Elegido. Hugo que le sonreía mientras le regalaba las grageas que sabía eran sus preferidas susurrándole que se las había escamoteado a Rose sin que lo notase. Hugo, el fuerte, el justiciero, el que con once años ya era igual de alto que él, aunque Al ya tuviese trece y se creyese muy mayor.

Hugo que le observó con los ojos anegados de lágrimas sin derramar cuando le sorprendió con aquella Ravenclaw de la que nunca pudo recordar el nombre. Hugo, que con quince le sostuvo contra aquella columna del invernadero cinco y le besó, le besó a pesar de que estaba temblando tanto que casi no se sostenía sobre sus largas piernas. Hugo cuyos labios calientes le arrancaron sollozos y jadeos de pura necesidad. Hugo, que le susurró que le quería antes de salir corriendo, las lágrimas saladas y copiosas aún empapándole la boca, mezclándose con la saliva y la sorpresa.

El recuerdo más amado de Albus es esa tarde, es la sensación del corazón rompiéndosele en el pecho, es el tacto de los mechones rojos enroscándosele entre sus dedos impacientes, es aliento entrecortado, un leve quejido roto, es el pánico de mostrarse, el vértigo de la entrega, el sollozo de Hugo cuando le dijo: Te amo. Sí, Albus sabía que el recuerdo más sagrado de su vida, siempre sería Hugo.

nox...


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