¡Hola! Este drabble fue escrito en respuesta al reto de Meliza Maalfoy, en el grupo de facebook "El Baño de Myrtle", Meliza quería un fic que girase en torno a la canción "A quien quiero mentirle" de Marc Anthony y a mi me ha salido algo un poco extraño para lo que suelo hacer, pero aquí está. ¡Saludos!


Disclaimer: Harry Potter y su mundo pertenecen a J.K. Rowling y Warner Brothers. No se infligen los derechos de copyright de forma intencionada.

Título: A quien quiero mentirle

Pairing: Harry/Draco.

Rating: K+

Palabras: ~500~

Resumen: Draco ha pasado toda su vida viviendo una mentira, un encuentro en el andén 9 y 3/4 le hará comprender la realidad.

Texto sin betear, los errores como siempre, son sólo míos.


A quien quiero mentirle

A quien quiero mentirle, porqué quiero fingir que te olvidé. Trato de convencerme, que no sentí un amor tan profundo y quedaste en el ayer...

Parado en el andén nueve y tres cuartos, dejo que el viento de septiembre, impregnado del vapor de la vieja locomotora del expreso a Hogwarts, me llene los pulmones, esos que por un mísero instante, han dejado de responderme. Tus ojos siguen siendo igual de verdes.

Qué estúpida frase, qué vano pensamiento; después de tanto tiempo, que sólo sea capaz de divagar acerca de algo tan inútil. Intento convencerme de que nada ha cambiado, intento decirme que la posibilidad de este encuentro no ha acosado mis días y mis noches, todos y cada uno de mis desvelos. Tanto tiempo Potter, a veces creo que aquello no sucedió, a veces, en mis horas más tristes, hubiese deseado que no ocurriese. Toda mi vida tuve el convencimiento de que extrañar una fantasía hubiese sido más sencillo de soportar el recuerdo, tu recuerdo.

Ni siquiera en eso tuve suerte; todas aquellas noches Harry, todos aquellos ocasos robados, todos aquellos besos, todas aquellas caricias... tu boca, tu piel adolescente, el aroma dulce de un cuerpo que por un milagroso instante, creí que me pertenecía. Añorar tu recuerdo ha sido mi condena, mi martirio, mi eterna prisión. Nada me preparó para este virulento dolor. Nada.

Tus ojos siguen igual de verdes, y mi mundo ha dejado de ser lo que es, ya no estoy parado en el anden, ya no estás lejos, ya no estás lejos. Apenas puedo creer que haya sobrevivido todo estos años sin ti, sin tu calor, sin el sabor de tus besos. Éramos tan jóvenes; quise creer que podría olvidar, quise creer que no eras más que un capricho, quise creer que quedarías atrás. No me detuve a pensar, tenía que escapar, huir de ti, de mi, de tus ojos, que siguen tan verdes como aquel entonces.

Camino lentamente mientras me alejo, mis pasos resuenan como una nueva condena, cada uno es una tortura más, un nuevo puñal que se retuerce en el centro de mi pecho. Duele, duele saber que tus ojos siguen igual de tristes, duele hondo, arde y sangra, y ruge, el daño borbotea, pulsos frenéticos, tus pupilas en mí, el aire cargado de humedad, el silencio, la rabia infinita. Cada latido es sentir, saber que no estás, que te dejé ir, cada latido es escuchar tu voz, cada latido es recordar el tormento, cada latido es reconocer que quise engañarme, cada latido significa comprender que me equivoqué, cada latido es intentar sobrevivir sin ti.

Miro a lo lejos, el tren parte y con él la mejor parte de mi vida, te busco en medio de la marea de rostros, hace tanto que ansío el dolor, que la sangre que gotea entre mis dedos es un consuelo. Gimo, el oxigeno escapa con cada aliento y me aleja de ti, de esos ojos tan verdes, tan infinitos. No hay miedo, ni llanto, he pasado tanto tiempo negando esto Harry, que tu tacto es poco más que un recuerdo, entonces me miento y me repito que ya no te quiero.

nox...


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