PECADOS EN LA SANGRE
Capítulo XVI
"La verdadera prioridad"
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El agua fría con la que había bañado su cuerpo le había hecho bien, sí... pero no había logrado el principal objetivo que tenía: bajarle los humos.
Trunks seguía excitadísimo y bien sabía que esa noche soñaría con Pan... ¡Y qué duros serían esos sueños! Su vida no iba a ser fácil de ahí en más...
Nueve días más, ya ocho al juzgar por la hora... Todo eso tenía que esperar para pensar únicamente en ella, para vivir en el mundo de fantasías más anhelado... ¡Pensar en ella día y noche! Conquistarla, llamar su atención...
¡Quería a Pan, la quería en ese preciso momento!
Se acostó en su cama y no pudo evitar volver a deprimirse... Sabía muy bien que la había tratado pésimo, que abandonar el entrenamiento a la mitad era una total falta de respeto... ¡Y gritarle, tratarla mal! Que locura...
Pero era necesario, Trunks no podía claudicar, no en tan difícil situación para su raza...
Su "media" raza... Pero no quería pensar en eso.
La batalla, su verdadera identidad y la muchachita... Ese era el doloroso pero justo orden para sus prioridades.
Pero... ¿para qué mentirse a sí mismo? Pan era su máxima prioridad, el aroma y la fuerza de ella lo eran...
Cerró los ojos e intentó dormir, siendo interrumpido por una serie de golpes justo en la puerta del laboratorio.
—¿Pan? —Sintió el fabuloso aroma traspasar la puerta luego de levantarse e ir hacia allí.
—¡No me hables! —Gritó ella entre jadeos de dolor—. Necesito vendas, déjame pasar y tápate tu maldito rostro. ¡Tengo que ir al baño por unas vendas!
Trunks no pudo evitar sentirse culpable... ¡Ella estaba sumamente herida y él únicamente pensando en poseerla en vez de atenderla!
"Idiota... Así jamás la tendrás a tu lado".
—Pan... —Trunks no quería verla o, más bien, no debía verla.
"Si la veo no lo voy a soportar...".
Se puso de pie, se tapó la cabeza con la capucha y dejó a Pan gritando para ir directo al baño, de donde sacó varias vendas. Después de eso y con ellas, abrió abruptamente la puerta del laboratorio.
Arrojó las vendas sobre ella, quien estaba arrodillada al lado de la puerta, sintiéndose la peor basura del universo al ser tan brusco y descortés.
—Ahí están las vendas —Le dijo y cerró la puerta antes de que ella pudiera pronunciar siquiera una sílaba.
Pan dejó de gritar y él se desmoronó sobre su cama, furioso consigo mismo y con la odiosa situación...
Al otro lado de la puerta, Pan no se sentía mejor que él.
"¡¿Qué mierda le pasa?!".
El Príncipe Trunks, respetado guerrero, misterioso hombre de la Realeza saiyan... Siempre tan atento, sensible, débil de corazón y fuerte de puños... ¡La trataba como si ella fuera simple basura!
"¡Me trata como si fuera débil! ¡NO SOY DÉBIL!".
—No soy débil... —Susurró entre llantos, vendando la herida que sangraba en su frente.
Trunks ya no era el de antes, ya no se comportaba ni se comportaría con ella como hasta hacía unas horas atrás...
Eso sólo significaba una cosa:
"Cree que soy débil...".
Y eso hería su orgullo como nada en el universo.
A la mañana siguiente, Trunks se levantó con pésimo humor. Evitó ver a Pan y se fue del Palacio rumbo a la casa de Bardock.
Voló y nada pudo calmarlo, estaba desesperado y odiándose cada vez más.
Cuando llegó a la casa del Líder de Clase Baja, vio a todos los miembros de esa clase entrenando duramente.
"Ellos sí son responsables, yo no...", volvió a martirizarse.
Buscó a la persona con la que quería hablar, quien le facilitó la búsqueda yendo hacia él con una enorme sonrisa.
—¡Trunks! —Gritó Goten al verlo, acercándose a él y dándole una palmada amistosa en el hombro—. ¿Todo está bien?
—No —Respondió secamente—. Tengo que hablar contigo.
Bardock y Raditz también se acercaron y captando la atención de todos los Clase Baja que entrenaban.
—Voy a hablar con Goten a solas, disculpen —Se refirió al abuelo y al tío de su nuevo amigo, tomando a Goten del brazo y arrastrándolo lejos de allí.
Trunks le pidió a Goten que lo siguiera y ambos fueron a parar a las afueras de Vegetasei.
Entre los cálidos árboles en los cuales abundaba el verde y la vida, y bajo el cielo rosado tan característico de aquel planeta, ambos jóvenes se sentaron en unas rocas, uno frente al otro.
La cara de Goten era ciertamente graciosa, no entendía lo que sucedía y sabía que era importante, ¡pero qué curiosidad sentía! No podía evitarlo…
—¿Ha pasado algo malo? —Preguntó el muchacho.
Trunks respiró hondo y entrelazó sus dedos, buscando una calma que nunca llegaría.
"Quiero a Pan a mi lado, por eso debo saber más sobre ella...".
—Pan y yo nos llevamos muy mal... —Musitó sorprendiendo a Goten—. No logro llevarme del todo bien con ella, la convivencia es muy difícil así —Mintió a medias.
Goten parpadeó.
—Es una chica muy temperamental —Le explicó suavemente el Clase Baja—. Nadie se lleva bien con ella, ¡es toda una saiyan! Su carácter es casi tan grande como el de mi abuelo...
—Eso ya lo sé... —Le contestó el Príncipe—. Pero yo me pregunto... ¿Hay algo que la irrite más de lo normal? ¿Hay una forma específica de tratarla? Ella está mejor con respecto a todo lo que pasó con los traidores en Tramat... Igualmente, me gustaría no resignarme, ella es una guerrera formidable y quiero que su estadía en mi Palacio sea lo más feliz posible... Pero no sé cómo...
Agachó su cabeza y se frustró de más.
Goten no creía lo que veían sus ojos ni lo que escuchaban sus oídos... ¡El mismísimo Príncipe Trunks articulando más de una frase atrás de la otra y hablando de cosas tan "triviales"! Él no sólo era conocido por su desgarrador poder sino por su incapacidad de hablar con las personas, de relacionarse en forma profunda...
El muchacho de Clase Baja no pudo hacer más que sentirse orgulloso, pues era un afortunado al escuchar al Príncipe abriendo de tal manera su corazón...
No parecía saiyan debido a su sensibilidad, pero ésta era, también, una de sus cualidades más admirables.
Sonrió sin remedio.
—Es bueno ver que te importa el bienestar de Pan, o sea de una Clase Baja... —Le respondió Goten—. Pero no te atormentes tanto, ¡ella trata mal a todo el mundo! Tenle paciencia, perdió al chico que le gustaba hace poco y eso debe doler todavía...
Trunks apretó sus párpados como cuando se recibe un golpe muy certero.
"Trec...".
Ese muchacho parecía la sombra que oscurecía todo entre él y Pan, ni siquiera lo había conocido y ya lo odiaba con toda su alma.
¿Por qué? Por haber captado tanto la atención de su impertinente muchachita...
"Más que odio es envidia...".
Rió con ironía.
—Me gustaría caerle bien, que se descargue, que confíe en mí... Y no sé cómo, mataría por saber cómo... —Se sinceró y bien sabía que había hablado de más, pero... ¿Le importaba tanto no pasarse?
"Luego de permitir que Tark vea mi prohibido y horrendo rostro no, ya no me importa nada...".
Sólo sus tres prioridades: la batalla, Pan y su identidad... ¡Y que orden más mentiroso! Incluso su identidad estaba desplazada por Pan.
Todo estaba desplazado por ella, aun su incondicional odio hacia sí mismo...
Goten no pudo evitar sorprenderse y poner una cara de pura incógnita ante aquellos dichos...
"¿Por qué TANTO interés?".
Creyó encontrar la respuesta a esa pregunta y rió:
—Pan es especial, créeme que todos en la familia lo sabemos —Le confesó a Trunks—. Es la más pequeña y la más parecida a mi abuelo Bardock... ¡La Clase Baja más querida y malcriada! Y es fuerte, ¡Me ha dado unas cuantas palizas a lo largo de los años! Pero es imposible odiarla... No sé por qué, pero es encantadora...
—Lo es —Y Trunks siguió hablando de más...—. Viviremos juntos varios días más, hasta que la batalla dé comienzo... Me gustaría llevarme mejor con ella en este corto tiempo, para que así ella llegue en condiciones mentales óptimas a la batalla, ¿entiendes?
"Que manera de mentir, ni que fuera ese mi objetivo".
Goten volvió a sorprenderse, ya que no se esperaba esa respuesta.
"¡Bah! Por un momento pensé que ella le gustaba... ¡Estoy loco! Es imposible que el Príncipe de los saiyans se fije en una simple Clase Baja...".
Se lamentó ya que la idea le había gustado por unos instantes... Su familia siempre había aspirado a encontrarle el mejor guerrero posible a Pan, ella tenía demasiado carácter y merecía un formidable guerrero... Merecía más oportunidades en la vida, más batallas, más poder...
Obviamente tanto él como su abuelo, su tío, su hermano y su padre morirían de celos al ver a la princesa de la familia y única mujer descendiente de Bardock con un hombre, por más que éste fuera incluso más fuerte que Trunks o Vegeta... De todas formas, deseaban lo mejor para ella, sin dudarlo.
"Como soldados de Clase Baja muchas puertas se han cerrado para nosotros... Somos la escoria de este planeta y Pan no merece las humillaciones que esta clase recibe a diario...".
Pero no, al parecer ella no podría aspirar a mucho más que otro Clase Baja.
¡Increíble! Sonaba como si ellos se auto discriminaran como Clase Baja... ¡Nada más lejos de la realidad! No era discriminación a ellos mismos o vergüenza de su poder, era otra cosa, algo más profundo e incomprensible, inexplicable...
—En este planeta protegemos demasiado a las mujeres —Contestó Goten finalmente—. Eso siempre ha irritado a Pan... Ella defiende con su vida la igualdad, no le gusta que las mujeres sean damiselas, quiere que las veamos como guerreras tan o más crueles que los hombres de nuestra raza... ¡Odia que veamos a las mujeres como el "sexo débil!"! Eso es lo que Pan odia: que la protejan, que la mimen, que la traten como a una dama... Que la subestimen como guerrera y como mujer.
Trunks sabía parte de esa respuesta, pero ahora lograba verlo con más claridad.
—Le gusta que la traten como a un hombre, podríamos decir... —Dedujo y Goten asintió con la cabeza—. Es que eso es muy complicado... Ella es tan joven, tan bonita...
¡Oh! Hablaba de más nuevamente... ¡No existía remedio a tanto sentimiento! Moría por ella, ya no pensaba ni hablaba con claridad...
Ya nada era claro para él... No estando lejos de ella.
Goten observó curioso a Trunks.
—Si, ella es preciosa... ¡mira que loco es todo! Odiamos que discriminen a nuestra clase y para ella siempre hemos querido al mejor Clase Alta... ¡cuanta contradicción!
Trunks se sonrojó.
—Lo siento... —Susurró con nervios absolutamente palpables—. Creo que no comprendo...
"Creo que ya se dio cuenta de que la he elegido...".
Ahora era Goten quien se sonrojaba.
"¡Ah! Sonó como a si le dijera '¡fíjate en mi sobrina!' que idiota soy...".
Movió sus manos nerviosamente imaginándose un enorme golpe en su cabeza, cortesía de su tío Raditz.
"Si me hubiera escuchado decir eso me mataría...".
—¡No! —Le dijo—. No es que siempre te hayamos querido a ti para ella —Y rió a carcajadas, logrando sonrojar y confundir todavía más al Príncipe—. Me refiero a que, cuando se trata de cualquier cosa, nuestra clase siempre está primero, pero tratándose de mujeres las clases no existen, siempre queremos al mejor para las mujeres... ¡Por eso tantos hombres Clase Baja están solos! Yo incluido... Protegemos demasiado a las mujeres, como tú has dicho y con razón... —Se puso serio—. Pan NO SOPORTA este tipo de comportamientos: quiere que las mujeres no sean tan sobreprotegidas, quiere que sean respetadas como cualquier hombre, que tengan más poder de decisión, que puedan librar más batallas... ¡Es toda una feminista!
Trunks entendió el punto de Goten y pudo abandonar el rojo de sus mejillas.
Era cierto...
Se permitió recordar el día en el cual dejaron a Pan bajo su cuidado. Ese día Chichi y Videl, la abuela y la madre de Pan respectivamente, le habían dicho la verdad más grande:
—Usted no comprende, Príncipe Trunks... —La que parecía ser la mujer de Kakarotto se metió—. Ser mujer en Vegetasei es algo muy complicado. No tenemos Reina ni mujer que nos represente... Estamos solas.
—Si... —Habló la esposa de Gohan—. Y todas las clases se pelean por nosotras, como si fuéramos viles trofeos, para ver quién duerme con quién... nadie nos trata como lo que somos: guerreras.
—¿Entiende la frustración? —La mujer mayor de aquella habitación lo miró con furia.
"Ahora la entiendo más que nunca...".
Pan era orgullosa y odiaba las diferencias, ¡ahora sabía cuanto debería de haber afectado a Pan que él se marchara en medio de un combate!
—Goten... —Decidió contárselo—. Pan y yo peleamos ayer, yo estaba ganando pero abandoné la pelea a la mitad...
Goten casi se cae de la roca en la que estaba sentado.
—¡¿Estás loco?! —Le gritó con nerviosismo—. ¡Pan debe estar hecha una furia! ¡JAMÁS le hagas algo así a un saiyan, y menos a Pan! ¡JAMÁS!
Trunks cerró sus ojos con pena.
—Lo sé, estuve mal... Pero no quería lastimarla gravemente —Mintió: lejos estaba ese motivo de haber sido el causante de su abandono.
La erección que ella nunca notó (por suerte, demás estaba decirlo) había sido la gran culpable...
Él mismo había sido el culpable.
Por ser débil, por no saber manejar sus sentimientos.
—Sé que eres más fuerte que ella, pero... —Goten intentó aconsejarlo de buena forma—. Nunca le hagas algo así, menos en esta situación en la cual ella está más sensible de lo normal... ¡Déjala al borde de la muerte! Pero jamás la abandones en medio de una batalla, ojalá tengas la dicha de ser perdonado por ella... ¡Entrenen hoy! Entrenen para que ella se sienta mejor consigo misma.
Se sorprendió al ver la inesperada madurez en tan curioso muchacho, pero no pudo negar que él tenía razón.
Sonrió levemente.
—Soy muy cortés con las mujeres —Le contó—. Seguramente ella esté muy ofendida por ello.
Goten asintió.
—Trátala como si me trataras a mí, a mi abuelo o a tu padre... ¡Trátala como lo harías con cualquier saiyan! Así lograrás llevarte mejor con ella...
¿Pero cómo hacerlo? ¿Cómo si se excitaba cada vez que la veía o que la olfateaba?
—Lo intentaré... —Afirmó sin estar demasiado convencido—. Gracias, Goten...
Goten le sonrió con camaradería.
—Me alegra que cuentes conmigo, espero te haya servido de algo...
—¡Claro! —Y se estrecharon las manos—. Nos vemos el día de la batalla...
—¡O antes! Ven a contarme qué tal te va con Pan en unos días, ¡Espero se lleven bien!
"Y no me importaría que la eligieras para unirte a ella... ¡Seguramente yo soy el único que lo tomaría con tanta tranquilidad! Pero quiero lo mejor para mi sobrinita, y él es lo mejor que tenemos como raza...".
—Nos vemos... —Dijo Trunks antes de partir, dejando a Goten con muchos ánimos.
"Seguiré entrenando...".
Y fue hacia su hogar.
Se despertó y se dio un buen baño después de notar la ausencia de Trunks. Una vez fuera del agua supo que ya no harían falta las vendas... ¡Se había curado muy rápido!
Aún así, Pan no levantaba el ánimo con nada...
"Maldito, ¡maldito! Humillarme así...".
Fue hacia el laboratorio rápidamente y sacó de la cápsula el "refrigerador" que su abuelo Kakarotto le había regalado, sacando del interior de éste las últimas cerezas que quedaban.
Adoraba ese fruto y sólo en la Tierra se conseguía, su abuelo siempre le traía kilos cuando iba a ese planeta...
Las cerezas siempre le recordaban a su abuelo y su familia, llorando inevitablemente al pensar en ellos... ¡Nada deseaba más que estar junto a su familia y su clase! Pero no, debía permanecer al lado de un hombre que la había humillado en combate... ¡Debía permanecer con un deshonroso saiyan!
Lo odiaba con todo su ser y no porque él fuera malvado o débil... ¡Lo odiaba porque era fuerte! Porque su fuerza era descomunal y no la había valorado a ella como guerrera...
Lo odiaba por no desear seguir combatiendo con ella...
La batalla venía tan bien... ¡Pan estaba disfrutándola al máximo! Y él lo arruinó todo... ¡La despojó de su adorada sonrisa! De sus deseos de ser fuerte... ¡Qué débil se sentía!
Lloró levemente cuando escuchó el ruido de la puerta del cuarto.
"Ya llegó...".
Quería verlo y destrozarlo... Pero claro, seguramente él no querría pelear con una "niñita Clase Baja".
"Ahora resulta que ya no soy digna de verlo ni de escucharlo... ¡Lo voy a matar!".
Odiaba sentirse ignorada... Más por tan fuerte guerrero.
Trunks se asomó por la puerta del laboratorio, mirándola de una manera que ella no podía descifrar debido al casco, pero que era conmovida, excitada, emotiva...
—¿Entrenamos? —Le preguntó sin rodeos—. Te debo una pelea, chiquilla.
Pan no pudo evitar sorprenderse.
"Pero esta vez no te permitiré humillarme... ¡No dejaré que humille mi nombre ni mi reputación!".
—Si te atreves... —Y ambos se encaminaron al hall del Palacio, él excitado y sin soportar el adictivo aroma y la bellísima imagen... Ella con sed de venganza, una muy fuerte.
Y con alegría... ¿Para qué negarlo? Quería pelear con él hasta el cansancio...
Pero no... él ya la había rechazado como guerrera... No iba a desfrutar esa batalla, no con el orgullo destrozado...
No con el corazón herido así...
Un cielo negro y desconocido mostrando una hermosa luna en su cuarto menguante...
Dos cuerpos danzando, uno alrededor del otro...
Él viendo la imagen pero a la vez no siendo consciente... ¡Y casi sintiendo el viento golpear contra su rostro!
Sin casco ni reproche, su rival mirándolo igual a como él la miraba a ella...
¡Ella riendo! Riendo y moviendo su cola, insignia saiyan, con total emoción... Por supuesto él hacía lo mismo, sabiendo ambos lo que ese movimiento significaba...
Un puñetazo, una patada... El contacto era placer pero no bastaba, no alcanzaba para dejarlos satisfechos...
Y, finalmente, un beso...
El aroma siendo, finalmente, sabor... el manjar más delicioso que él hubiera probado alguna vez...
Entre besos y sangre, entre puños y caricias... Ambos dejándose caer al suelo, entregados al sabor del otro...
Y el acto salvaje no se haría esperar...
Entrando al paraíso, haciéndola suya... Tomándola con fuerza... ¡Eso estaba haciendo!
Con fuerza y entre movimientos desgarradores... El placer lo volvía loco y nublaba su juicio...
Tomando sus piernas, saboreando aquellas areolas rosadas de sus pechos... El paraíso y la luna, él y ella... Nadie más, nada más...
Ella tomando su cabello, gritando su nombre... ¡Debía hacerlo! Debía morderla...
Y el cuello, ¡Oh! ese cuello... Blanco, suave, perfecto... Las venas casi lo invitaban a beber, le exigían explotar en su boca...
Sus dientes acercándose mientras ella seguía gritando su nombre una y otra vez...
Casi mordiendo el cuello...
¡Casi sintiendo el sabor de la sangre...!
Y, entonces...
—¡AH! —Gritó, saltando de la cama de un instante al otro.
Otra vez había tenido un sueño sucio con Pan... El sueño cada vez se veía con más claridad y cada vez lo enloquecía más...
Su excitación le dolió y, de nuevo, tuvo que bañarse.
Faltaban cinco días para la batalla y los últimos tres se los había pasado entre el hall del Palacio y su bañera, en la cual y por medio de agua helada intentaba bajar el enorme calor que tenía su cuerpo...
Había manejado un poco mejor su excitación en los últimos días, pero siendo Pan tan perfecta era imposible para él controlarse del todo...
¡Faltaban tan sólo cinco días! Ya no podía esperar para cambiar el orden de sus prioridades...
Cambiarlo al fin...
Pan y él casi ni habían hablado esos últimos días: todo era muy frío, muy tosco... Comían, entrenaban, comían de nuevo y entrenaban de nuevo... Un círculo que a Trunks cada vez le afectaba más...
Tenerla tan cerca y tan lejos, sentir el aroma de su piel, de su sangre, de su sudor... Tocar la piel, golpear y herir la hermosa piel...
El cabello negro de ella, tan suave, tan femenino...
La mirada, ¡esa mirada! Negra, profunda, herida, valiente... Misteriosa y explícita al mismo tiempo.
Él estaba mal de la cabeza, eso lo tenía asumido desde hacía años, pero...
"Si no dejo de pensar en ella cometeré una locura...".
Había seguido al pie de la letra el consejo de Goten, comportándose con ella sin respeto, con total indiferencia... ¡A lo mejor así la haría sentir más cómoda!
"Ella no quiere ser tratada como una dama, quiere que la traten como a un igual...".
Si seguía tratándola en forma caballerosa (cosa casi inexistente en la machista sociedad saiyan) la ofendería... ¡No debía hacerlo por más que sintiera que era lo correcto!
"Lo correcto es respetar su forma de ser, pensar y sentir...".
Y eso intentaba, respetarla lo más posible, para que se sintiera bien y para poder controlar sus desaforados deseos de poseerla...
Respetar lo que no se podía, controlar lo incontrolable... ¡Tanta mujer no merecía respeto ni control!
¿O si?
No sabía la respuesta y tampoco quería planteársela...
No había tiempo para pensar...
Salió del baño vestido con unos pantalones holgados que usaba para andar cómodo en el Palacio junto con una túnica negra que tapaba su torso, la cual tenía una obligada capucha que tapaba su cabeza...
Justo se cruzó con Pan al salir, sintiendo como se le erizaba la piel (una costumbre a esa altura) y perdía el aliento...
—Voy por comida a la cocina, luego entrenaremos... —Le habló ella de forma cortante, tomando con sus manos la manija de la puerta del cuarto. Ni siquiera volteó a mirarlo...
Trunks respiró hondo y sacó un poco del carácter de su padre de su interior:
—Si te hace feliz... —Le contestó con distancia.
Ella se marchó momentos después, aprovechando Trunks la soledad para sentarse en su cama y tapar su rostro con sus manos.
"Esto se está volviendo enfermizo...".
Ella ya no sonreía al pelear ni en ningún otro momento... Y eso le dolía.
—Ella no me elegirá como su compañero... Jamás lo hará.
El rechazo de aquella maravillosa guerrera era aún más doloroso que su fealdad.
Bardock decidió que los Clase Baja descansaran por un par de horas... ¡Tanto entrenamiento tenía a todos agotados! Pero era tan difícil para un saiyan abandonar un entrenamiento... Por lo menos para él sí lo era.
Almorzó junto a su familia (con la ausencia de Gohan, quien desde hacía días no paraba de entrenar con Tark y la Clase Media) para así recuperar energías...
El descanso terminó y todos se fueron a entrenar a excepción de Kakarotto y Goten, quienes se quedaron charlando en la habitación de este último.
—Y eso fue lo que pasó... —Con tanta pelea, Goten no había tenido ocasión para contarle a nadie su charla con el Príncipe.
Kakarotto sonrió como siempre lo hacía.
—Pan es así, espero logren llevarse bien —Dijo—. Pero... ¿Pudiste preguntarle sobre el secreto de Vegeta y el planeta Tierra?
Goten se puso un poco nervioso, rascando su cabeza durante varios segundos.
—No —Contestó con sinceridad—. ¡Es que el momento indicado jamás llegó!
—¡No te preocupes! —Le contestó su padre, restándole importancia al asunto—. Si él te dijo que volvería en estos días para contarte la situación con Pan, entonces es ahí donde deberás buscar el momento.
—Lo sé... —Contestó el hijo menor de Kakarotto—. De todas formas, estoy casi seguro que la Tierra y él están más que relacionados.
Su padre se puso de pie:
—Ya lo sabremos... ¡Ah! —Y Kakarotto tomó su crujiente estómago—. ¡Todavía tengo hambre! Comamos un poco más antes de ir a entrenar.
Goten rió jovialmente.
—¡Sí!
Sacó carne de la enorme conservadora que había en la gran cocina del Palacio, la cual, según le había contado Trunks días atrás, cada cuarenta días era llenada por esclavos que se encargaban de la limpieza y alimentación de la Realeza, los cuales reposaban en los calabozos.
Puso la carne en una enorme bandeja junto con algunas frutas de distintos y desconocidos planetas y se propuso ir al cuarto de nuevo. Mas no lo hizo, quedándose parada frente a la mesada en la cual la bandeja lucía aquella apetecible comida...
Sintió perder el equilibrio y apoyó sus manos en la mesada.
"Maldito seas, Trunks...".
¿Qué le pasaba? Se había vuelto por demás frío y distante... ¡Él no era así!
Recordó cómo Trunks solía preocuparse por ella, abrazarla, contarle cosas del Palacio y las batallas, sobre el exterior que ella ya casi ni recordaba...
Ahora todo era silencio y enfrentamiento, ya no había diálogo que valga.
Todo había empezado luego del primer entrenamiento, ese que el Príncipe abandonó a la mitad...
De haber sido así desde el principio a Pan realmente no le habría molestado, sin embargo...
—¿Qué? —Preguntó la muchacha con claro fastidio, mostrándose más saiyan que nunca.
Trunks levantó lentamente su brazo derecho a la vez que, con su brazo izquierdo, tiraba para abajo a la capucha. Ambos quedaron frente a frente.
Su mano derecha fue a parar, con timidez, al rostro de Pan.
Ella se quedó quieta y sin reacción. A diferencia de la última vez, aquella del vómito, la esclava y la venda en los ojos, ahora la caricia iba dirigida a ella.
—Eres hermosa...
Y más recuerdos...
—Me gusta mucho el aroma de tu cabello...
Y aún más recuerdos...
—No tengo un rostro para ti... —Le susurró él al oído—. Incluso no sé por qué sigo haciendo esto... —Tocó sus hombros con suavidad—. Pero me gusta hacerlo...
—Es porque nunca has estado con una saiyan, tener una aquí a tu lado te emociona más de lo debido —Le explicó Pan nerviosamente.
—Sólo era "la novedad"... —Y Pan cayó de rodillas al suelo, sin soltar la mesada.
¡¿Por qué le afectaba tanto?!
En ese primer entrenamiento no se había sentido solamente humillada, sino también ignorada, rechazada...
—Rechazada...
Trunks, el Príncipe Trunks se había mostrado un tanto atraído hacia ella, ¡Pan lo había sentido así! Eso explicaba demasiadas cosas...
Realmente había pensando que él la "deseaba" de alguna forma, pero no...
"No es que me importe, pero no me gusta que haya dejado de tratarme así justo después de pelear conmigo... Al haber hecho eso únicamente me está diciendo que como guerrera no estoy a su nivel...".
—Me está diciendo que una simple Clase Baja no lo merece...
¡Cuanto odio le causaba pensar eso!
No le interesaba en lo absoluto atraerlo, pero...
"¿Realmente no me interesa?".
No le interesaba antes de pelear con él, pero ahora...
"Es demasiado fuerte...".
Y eso le gustaba, ¿para qué negarlo?
Ahora era ella la que sentía en su pecho el nacimiento de alguna especie de "atracción"... Una parecida a la que había sentido por Trec.
Trec...
"Ya lo perdí, ya se murió...".
Y el rechazo de Trunks no ayudaba para nada a sanar las heridas de su alma...
Su orgullo de guerrera estaba herido, ¡había perdido y no había disfrutado ningún entrenamiento con Trunks desde aquel abandono!
"¡Pero no voy a dejar que me afecte! Si él no me ve como una potencial compañera no debe importarme... ¡No necesito a un niño de Clase Alta que se corta y se siente feo!".
—Merezco más que eso... Mucho más...
Entonces, ¿por qué una lágrima acababa de caer de uno de sus ojos?
La limpió automáticamente, odiándose por derramarla.
—Merezco más...
¿Pero existía más?
"No, no hay alguien tan fuerte... A lo mejor el Rey Vegeta es más fuerte, pero no lo sé... No me interesa".
Alguien fuerte, muy fuerte... Un guerrero cuyos movimientos estaban llenos de clase, de elegancia... Un guerrero pensante, hábil, incomparable...
El mejor guerrero al que se había enfrentado: Pan jamás peleó con alguien así.
Y le encantaba Trunks por todo eso...
"Pero no tiene rostro... ¡Nunca me mostrará su cara!".
—Ya dejó bien en claro que no lo mereces, Pan... que eres débil y que le das asco como guerrera y como mujer...
¿Cómo podía haber caído tan bajo?
¡Estaba empezando a sentirse atraída por el Príncipe Feo, por el misterio y el autismo!
—Merezco más...
¡Pero el orgullo! El orgullo que ella tenía... ¡Él había destrozado ese orgullo con todo su poder!
—¡YO SOY FUERTE! —Gritó sin pensar en que él pudiera escucharla—. ¡Soy fuerte! Soy una gran saiyan... ¡Soy la bisnieta de Bardock y nadie puede ganarme! ¡NADIE!
Y lloró con todas sus fuerzas, desmoronándose en el suelo... Allí, donde su autoestima se encontraba pisoteada por el Príncipe de su raza...
Se paralizó al escuchar gritar a Pan... ¡Pero si estaba en la cocina! Aún a tal distancia él la había escuchado... ¿Habría pasado algo?
Ni lo pensó, fue corriendo hacia la cocina y la imagen fue muy triste... ¡Incomprensible!
¡¿Por qué lloraba tirada en el suelo?!
Se le puso la piel de gallina y fue hacia ella automáticamente. Se agachó a su lado y puso una mano en su hombro.
—¿Pan? —Ella no dejaba de llorar, dando un salto y alejándose de él varios metros.
—¡No me toques! —Le gritó—. ¡No tienes derecho a tocarme!
Eso sí que le rompió el corazón...
—¿Por qué lloras? —Le preguntó, acercándose a ella lentamente.
—No te interesa —Le respondió ella—. Nada de lo que yo haga o diga te importa, ¡es MI problema! No finjas preocuparte, te acordaste muy tarde de hacerlo...
Y ella abandonó la cocina, siendo interceptada por él en medio del hall, a medio camino entre la cocina y el cuarto de él.
—PAN —Le habló firmemente, sacando las fuerzas de quién sabía dónde—. No sé de qué hablas...
Ella volteó para mirarlo, aún llorando y furiosa.
—¡No me hables! —Le exigió ella—. No quiero hablar contigo, te odio...
Y se fue hacia el cuarto, aunque no llegó puesto que Trunks la tomó del brazo justo antes de que pudiera ingresar allí.
—¡SUELTAME! —Le gritó sin voltear a mirarlo.
Trunks no entendía NADA... ¿Qué estaba sucediendo?
"¿Que no finja preocuparme? ¿Qué intentó decir?".
¿Sería por haberse mantenido frío con ella durante días?
Un baldazo de agua fría, y no de la que él solía disfrutar...
—¿Te lastimé? —Le preguntó honestamente.
"Si lo hice, entonces soy un imbécil...".
¡Había sido por el bien de ella! Para no molestarla con sus tonterías, para no tentarse de besarla y hacerla suya... ¡Pues la deseaba con cada célula de su cuerpo!
"Se suponía que era para protegerla, para no ofenderla...".
Apretó sus ojos con fastidio, sólo cubierto por la capucha que debía acomodar constantemente con sus manos.
"¿O sea que la lastimé? Por qué... ¡¿Por qué?!".
—Sabes bien lo que hiciste... —Le contestó ella en voz baja—. Pero está bien, es mi culpa por pelear contra alguien que es muchísimo más fuerte que yo... Igualmente...
Ella sí volteó esta vez, observando fijamente la capucha, la boca que se veía ciertamente contenida, fruncida por algún motivo... Afectada.
Triste...
—¡Estoy harta! —Le gritó por fin—. Harta de ti y tu ego, de que te creas mejor que yo luego de pelear conmigo... ¡Te odio y jamás te lo perdonaré!
—¡¿Qué ego?! —Le gritó él perdiendo el control—. Yo no tengo ego, mi ego nunca existió... Bien lo sabes...
—¡Bah! —Rió ella entre lágrimas—. ¡Yo no sonrío al pelear con cualquiera! Mi risa vale mucho... ¡Mucho! —Volvió a darse vuelta, dándole la espalda—. ¡VALE MUCHO! Y tú rompiste mi orgullo al abandonar esa batalla... ¡Yo la estaba disfrutando! Pero claro... El "señor feo y sin rostro" está desperdiciando su tiempo al pelear con una niñita débil... ¡NO SOY DÉBIL! Mi poder de pelea no será tan grande como el una mujer de Clase Alta, ¡pero sí soy fuerte y tengo todo lo que un guerrero debe tener! Pero no lo suficiente para ti, al parecer...
Trunks creyó comprender y hacerlo le dolió en demasía, de todas formas debía preguntar algo que lo estaba carcomiendo por dentro antes de contestarle, de decirle lo que realmente creía...
Lo que sentía...
—¿Por qué ya no sonríes al pelear conmigo? —Le preguntó tímidamente.
Pan lo miró una vez más, sin comprender el origen de la pregunta.
"¿Y para qué quiere saber? No le interesa nada que tenga que ver con una chiquilla débil...".
Aún así, decidió responderle...
¿Por qué? Porque nada de lo que dijera arreglaría su orgullo, éste ya estaba destrozado por el rechazo que había significado aquel abandono tres días atrás...
—Porque ya me humillaste, principito... —Le contestó con una sonrisa por demás irónica—. Ya hiciste pedazos mi orgullo... Cuando te fuiste supe que yo no te importaba, que te daba lo mismo pelear conmigo... ¡Y bien sabes lo que eso significa para una saiyan! ¡Para cualquier saiyan! No puedes hacerle algo así a alguien de nuestra raza... ¡No puedes abandonar y excusar tu huída con un simple "no quiero que mueras tan pronto"... ¡Me das asco como guerrero! Y odio que seas tan fuerte, ¡NO MERECES ESE PODER! Alguien tan idiota como tú no lo merece en absoluto...
—Basta, Pan… —Pidió él, siendo ignorado por completo.
Pan apretó sus puños con todas sus fuerzas.
—¡Hubiera preferido morir dignamente en batalla si es que yo no estoy a tu nivel que haber sido abandonada así! Yo quería seguir peleando... —La sonrisa no pudo ser mantenida, y Pan cayó al suelo de rodillas, demasiado superada por las circunstancias—. ¡QUERÍA SEGUIR RIENDO! Quería seguir peleando contra el mejor rival que he conocido... ¡Contra...!
—¡Basta! —Trunks ya no pudo soportar aquel discurso.
Ella le dio un puñetazo al suelo y se quedó callada, tapando su rostro con sus manos completamente avergonzada.
Trunks intentó reflexionar pero no pudo hacerlo con propiedad, todo lo que entendió fue que su proceder había sido pésimo y que intentando protegerla sólo había logrado humillarla.
Lastimarla...
"¿Rechazarla?".
Ella acababa de decir "yo no sonrío al pelear con cualquiera"... ¿Qué significaba esa frase y todo ese discurso?
"¿Acaso significa que la hice sentir débil al irme?".
Trunks emitió un grito ahogado, pero ni con eso llamó su atención...
"¿Acaso... yo no soy cualquiera para ella?".
Lloró sin proponérselo y se arrodilló frente a Pan.
"Entonces, tal vez...".
—¿Te gusta pelear conmigo? —Le preguntó con ilusión... Una inevitable, deseaba una respuesta específica pero temía no obtenerla.
—Eso no te importa —Contestó ella sin prestarle atención, aún tapando su rostro.
¿Por qué todo era tan intrincado?
"¿Por qué debe ser así? Si yo fuera más saiyan y menos terrícola... ¡Si yo fuera más fuerte...!".
Se tapó su rostro intentando no llorar, intentando no ser tan sensible... ¡No quería que ella lo viera ni lo escuchara!
"Si tan sólo fuera más saiyan...".
—Pan... —Dejó de lado la cordura y decidió soltarse por completo, haciendo un esfuerzo abismal para que el saiyan que ella merecía dominara al terrícola...
Al humano que tenía dentro y tan presente...
—Ya no hables, Trunks... Nada de lo que digas me hará creer que las cosas no son como yo creo.
Fuerte y claro, Pan era demasiado honesta, más de lo que ella misma pensaba.
—¿Realmente crees que fue por eso? —Preguntó él, sin mirarla ya que si lo hacía perdería el control por completo, bien se conocía...—. ¿Realmente crees que me fui por creer que no eras una digna rival?
Ella lo miró con rencor.
—¡¿Y qué mierda esperabas que pensara?! ¿Qué te fuiste porque tenías cosas que hacer? ¡¿Eh?! —Pan puso sus manos sobre el suelo aún arrodillada, mirándolo con suma crueldad.
Se veía tan desesperada...
Bajó el extremo de su capucha lo más posible, atreviéndose a mirarla, perdiendo la batalla contra sus deseos.
Era demasiado bella... ¡Era imposible hablarle sin mirarla!
—No fue por eso... —Le dijo sentidamente—. Te juro que nada tuvo que ver con eso...
Ella apretó los dientes y le gritó:
—¡NO TE CREO! ¡Dime entonces por qué mierda fue! —Y bajó la mirada—. Nada de lo que digas levantará mi orgullo, te odio... ¡Te odio!
Apretó los ojos casi sintiendo en forma de golpes las palabras de Pan, volviendo a enfrentar su mirada momentos después.
El suelo temblaba bajo él y se moría por decirle la verdad, decirle que todo su comportamiento había sido premeditado, todo con tal de no abusarse de aquel cuerpo, de no tocarla, morderla, poseerla... ¡Si la mirada un segundo más iba a violarla! Era tanto el deseo... El deseo pasaba al respeto, pasaba a la cordura, era más fuerte que la fuerza...
El deseo de un guerrero saiyan era incalculable y tenebroso, más que ellos mismos en una pelea a muerte.
"Te he elegido, Pan... No puedo vivir sabiendo que tú no me has elegido a mí, pero...".
Rememoró una de las últimas frases de la muchachita:
—¡QUERÍA SEGUIR RIENDO! Quería seguir peleando contra el mejor rival que he conocido...
Reír, pelear...
"Disfrutar...".
No encontraba la respuesta: las palabras de Pan eran confusas, no ayudaban a armar el maldito rompecabezas.
Entonces decidió buscar en el único lugar donde podía encontrar la respuesta:
En los ojos de Pan.
La miró fijamente y sin perder detalle, sin parpadear...
"¿Qué hay ahí?".
Lo único que veía era humillación...
"Por haberla abandonado en combate, por no hacerla sentir digna...".
—Digna... —Susurró para sorpresa de ella.
Pan no comprendió por qué había dicho esa palabra.
"No soy digna para él, por eso se fue...".
¡¿Pero qué estaba diciendo?!
"Está bien, lo admito... Me agrada él... Me agrada más de lo que me gustaría, pero lo hace... ¡Me agrada como guerrero!".
Apretó sus párpados con frustración.
"Sólo como guerrero...".
Trunks la observó batallar contra ella misma y fue más fuerte el mareo... ¡Ni ella tenía la respuesta!
No quedaba otra: debía arriesgarse...
Sino seguiría hiriéndola...
¡Y él no quería eso!
—Pan... —Se acercó a ella y, pese a la negativa de la Clase Baja, él acarició suavemente su rostro—. Fue por tu bien...
Pan aún mantenía los ojos cerrados y sin ser capaces de mirar, pero la última frase no hizo más que abrirlos, que librarlos de la oscuridad.
—No entiendo... —Quería alejarlo pero no podía, algo no se lo permitía...
"Odio ser tan débil...", pensó y lloró un poco más.
Y él la abrazó.
—Fue por tu bien... —Susurró en su oído, luchando la peor batalla de todas contra su instinto... ¡No debía besarla ni olfatearla, ni siquiera debía abrazarla...!
"Pero no puedo, ¡no puedo!".
—Si seguíamos peleando ese día —Musitó—. Yo iba a perder el control de mis actos... Iba a faltarte al respeto.
Pan abrió los ojos enormes con sorpresa, aún manteniendo su rostro ahogado en el pecho de él.
Quedó completamente petrificada, sin capacidad alguna de moverse ni para respirar...
No esperaba esa respuesta.
"¿Qué?".
—Trunks... ¿qué intentas decir? —Preguntó con honestidad brutal, una por la cual se odiaría durante mucho tiempo.
—Que si seguía peleando contigo iba a querer hacer más que golpearte... —Y él la soltó, mirándola fijamente por más que ella no pudiera apreciarlo sino más bien percibirlo—. Iba a querer mucho más de ti... —Y deslizó sus manos a lo largo de sus brazos, disfrutando hasta límites insospechables el tocarla, el saborear con sus dedos lo que con su boca no podía ni debía—. Tu sonrisa tuvo la culpa de todo... ¡Si no hubieras sonreído todo hubiera sido más fácil!—Le gritó—. No habría tenido que tratarte mal ni de forma indiferente para evadir lo que siento, lo que quiero...
Pan no lograba comprender (o no quería, más bien)... Trunks desnudaba su alma frente a ella y decía cosas muy extrañas... ¡Cosas muy profundas!
—¿Qué es lo que quieres? —Preguntó con el rostro aún inmutable.
—A ti... —Y ella no llegó a reaccionar, pues él se había acercado a su rostro con el de él...
Las bocas de ambos estaban a milímetros de distancia y ambos podían sentir el suave aroma del otro, casi sentían el sabor del otro...
Trunks estaba por desmayarse, si no la besaba iba a enloquecer... ¡Pero no! No podía, no debía...
"No si ella sigue pensando en...".
—Vete —Le suplicó, casi rozando sus labios con los de él—. Vete o esto terminará en mi cama...
Y fue en ese momento en el cual Pan comprendió.
"Me ha elegido".
—Vete, Pan... No quiero faltarte al respeto, yo no soy así y tú no lo mereces... —Le suplicó derramando gruesas y sentidas lágrimas.
—Trunks... —Ella no reaccionaba, solamente una palabra estaba presente en su mente: "Elegida".
—¡VETE! —Y la empujó, haciendo que ella cayera completamente en el suelo—. Te lo suplico...
"Me eligió...".
Y nada podía sacarle esa verdad de la cabeza.
—¡Vete! ¡VETE! —Siguió suplicándole él.
"¿Por más que yo sea Clase Baja?".
—Mi sonrisa fue tu perdición... —Le susurró, levantándose del suelo.
Trunks no se movió de éste.
—Si —Le respondió.
—Ya entendí... —Y se fue, debía pensar mucho, muchísimo.
Trunks fue corriendo a bañarse, ni el agua más helada del universo calmaría ese calor, esa densidad que sentía rodeándolo.
Por su parte, Pan se encerró en el laboratorio y finalmente comprendió todo: No la había abandonado por eso que ella había creído...
"Fue porque me eligió...".
Pero... ¿ella lo había elegido a él?
—No sé... —Se dijo a sí misma.
¿Realmente no lo sabía?
"Si lo sé...".
Y sonrió con ironía.
—Si lo sé...
Lo supo al sonreírle durante la batalla, al entusiasmarse y no dejarse vencer por el más fuerte saiyan viviente.
"Trec, donde quiera que esté, debe estar muy enfadado conmigo...".
Esa era la verdad, las otras cuestiones quedaban para después, para cuando ambos se calmaran y fueran capaces de pensar con propiedad.
Por ahora su única verdad era esa.
"Debe estar furioso conmigo...".
—Perdón, Trec... Perdón.
Nota Final del Capítulo XVI
¡Uf! Anduve haciendo cuentas y este fic da para largo...
Respondiendo el review de Angie (sé que no debo contestar acá, pero no tengo otro medio para hacerlo, lo siento u.u) la verdad es que el fic está avanzado pero no del todo... Aunque no lo crean falta bastante...
La batalla contra los traidores no es el final de todo... jeje n.n
Mil gracias por los reviews... Cuando publiqué el capi 15 sentí que no era del todo bueno, pero leyendo sus mensajes y releyendolo con tranquilidad me di cuenta de que no estaba tan mal, a veces se me va la mano con la autocritica XD
Gracias totales n.n
Últimamente me volví adicta a la canción "Decode" de Paramore... Esta banda no es ni por casualidad lo que yo suelo escuchar pero ese tema es EXCELENTE, la letra es muy honesta y me recuerda a Pan, no sé por qué XD
Escucharla mientras se lee el fic logra un efecto "amv" asombroso (?!).
Otra cosa: iba a dividir este capi en dos pero quedaban muy cortos si lo hacía... A lo mejor les paresca que pasó mucho en este capi, pero me di cuenta de que no podía partirlo. Además, intento que cada capítulo esté entre las 6000 y las 8000 palabras, a veces me paso un poco pero prefiero hacerlo antes de que quede muy corto.
Y nada... Cualquier consulta o lo que fuere pueden escribirme por mail, PM o review, prometo contestar lo que tengan para preguntar.
¡Saludos y ojalá les guste este nuevo capi!
Dragon Ball (c) Akira Toriyama, Bird Studio, Shueisha, Toei Animation.
