Solamente recordarles que los personajes de Naruto me pertenecen, los demás que ustedes no conocen, pues, si, esos si son míos.

Añadiendo, debido a que hacía mucho tiempo que no escribía sobre este fanfic, dejándolo a la deriva, hoy que lo he retomado vengo a denotar unos cambios que se han suscitado, los cuales mencionaré a continuación.

Oma-ru = Omaru

Eru = Heru

Modena = Tabeth

De momento, son los que recuerdo, si otro cambio haya habido, lo avisaré en su debido tiempo, gracias por comprender.


Cap 7. Una mosca en la sopa

Shino Aburame, el ninja de los insectos, si había un ninja al cual se le podría temer, era a este chico, cuyo rostro era técnicamente imperceptible debido a la cantidad de ropas que llevaba sobre su cuerpo, cosa que podría ser similar en ambos, entonces el muchacho del grupo que provenía de otra dimensión se detuvo, tomó las gafas oscuras y se las arrojó a Jim –Olvida la apuesta, yo lucharé con más comodidad- mencionó y dio un tirón a los ropajes que llevaba, quedándose solo con una camisa de mangas largas negra y un pantalón azul de mezclilla, sus botas negras y estaba listo, con su cabello blanco y despeinado, ya era el momento adecuado para que el juego empezara, eso era lo que prevenía al menos, acomodó su cuello una última vez y se abalanzó contra el ninja de los insectos, el cual al momento en que podría recibir un golpe, desapareció entre insectos. Aquello no pareció sorprenderle a Heru, quien se detuvo tranquilamente y comenzó a observar a todos lados, pues buscaba atentamente a aquel ninja, ¿dónde estaba? ¿Dónde se había metido?

Sigiloso estaba cuando repentinamente, el suelo abrió unos agujeros diminutos, justo debajo de sus pies, eso significaba que se encontraba abajo, unos insectos lo capturaron entonces –Eso debería ser todo para él- mencionó Kiba como si de un ladrido se tratara, él conocía a su compañero de equipo, por lo que podría tener seguridad en lo que decía, sin embargo, al igual que había hecho el Aburame, ahora era el peliblanco quien desaparecía, pero en una masa negra como el petróleo. –Si no se dejan ver, se volverá aburrido- mencionó Omaru, quien tenía sus brazos cruzados y siguiendo con la vista a Heru, a quien ya había observado, es decir, su posición en ese combate, pues estaba sobre un árbol, pero el Aburame continuaba desaparecido, quizá si tentaba su suerte aparecería.

Del árbol descendió Heru y cayó sobre sus pies, se preparó para lo que venía, más nunca pudo imaginar que una horda de insectos come shakra se elevaron del suelo como cazadores feroces, los cuales capturaron sin clemencia las piernas de aquel muchacho albino, -Si dejaras de jugar tanto, podríamos luchar en serio- mencionó la voz de Shino quien salía por detrás de aquel chico que se encontraba capturado –Es justo lo que iba a pedir…- fue su respuesta, cuando del árbol cayó con un fuerte golpe hacía abajo Heru, buscando acabar con el ninja de un solo golpe, pero este, previendo la acción, saltó hacía atrás para luego bloquear una patada del joven de blanca cabellera usando sus brazos ante tal acción ofensiva –Me impresionas… sabías que no era yo el capturado, ¿cierto?- preguntó Heru, cuando aquel clon que había creado se disipaba cual humo en la nada y los insectos caían de vuelta a la tierra –Mis insectos pueden sentir el shakra que consumen, aun si ustedes no lo usan, este existe en ustedes y mis insectos sintieron algo que no iba bien de ese cuerpo- respondió el ninja de Konoha, sin duda alguna sabía lo que hacía, comprendía lo que estaba haciendo y aunque su respuesta sorprendió a aquellos muchachos de otra dimensión, no causó congoja en el corazón del albino, ni un poco.

-Tal como dije, esto no sería nada sencillo- Dijo a modo de comentario el pelirrojo de peinado de libro abierto.

-Sí, eso mismo estoy viendo- Le respondió el de la cicatriz, quien quiso dar respuesta a las palabras del que había luchado primero.

-¡Simplemente cállense!- Gritó el peliblanco a aquel par de miembros del clan del fuego -¡Desconcentran sabían!- les reclamó, a lo que ellos simplemente respondieron con una sonrisa triunfal, les hacía divertido molestarlo tal parecía ser, en eso el Aburame lanzó a sus insectos en búsqueda de capturarlo, pero el albino simplemente se dividió en dos, evitando el ataque y siendo ahora dos tipos en vez de uno, esto era posible gracias a su dominio sobre su elemento, la sombra, y ahora siendo dos se abalanzó a una nueva ofensiva, entonces se pudo escuchar de comentario –Esa técnica… la he visto antes- dijo Omaru, quien observaba muy detenidamente a los sucesos tal cuales se daban, entonces Tomoe, la chica del kimono se colocó a su lado para dar una respuesta, -es similar a la técnica de Darwin, esa donde divide su persona en personalidades y especialidades, pero no es esa misma, si a eso te refieres- expresó como si leyese su mente, pues precisamente en esa es que pensaba el chico flameante –oh, ahora entiendo- fue su simple respuesta, mientras que Shino evitaba los ataques de forma magistral, buscaba algún tipo de hueco pero parecía que no iba a existir, pero entonces sucedió lo impensable, del suelo una mano le sostuvo su pie derecho, aquello no lo vio venir, y un puñetazo iba directo a su rostro cuando este se detuvo de darle de lleno.

-Si ya nos han probado y visto nuestras habilidades, entonces no tiene caso que le golpee- mencionó Heru quien ahora comenzaba a caminar en dirección de sus compañeros, el clon ya había vuelto a la sombra y la mano igual –Si…- respondió secamente Tsunade, pero los tres, incluyendo a Shino, sabían que lo que habría venido por parte del Aburame iba a ser muy peligroso para el albino, por eso mismo, buscó la posición de que pareciese un ataque devastador para poder retirarse en paz, iba cansado por la pelea y los insectos que de una u otra forma, habían logrado robarle energía durante el combate, le había impresionado sin duda aquello. Ahora las chicas se veían, las cuatro que hubiesen gustado probar turno, pero Tsunade simplemente comenzó a hablar –No es necesario nada más, he comprendido sus poderes- Aquello iba a generar una queja por parte de las féminas, sin embargo, Omaru simplemente les dio señal que se tranquilizasen, la Hokage tenía una razón para ello, ni su pupila ni ninguna de las chicas sería capaz de sostener un combate con las que habían llegado, si ellos podían mantenerse a ese ritmo, y ellas, si habían sido enviadas con ellos, quería decir que eran fuertes, no podía arriesgarse a dar un "si" así por así.

Luego de aquel agotador día, les envió a sus aposentos, pero como no todo es así por así, y por cierto ¿Qué había de Naruto? Pues, este quiso en todo momento luchar, pero cada vez que Tsunade mencionaba a otro, una queja salía de sus labios, en fin, ya pasando eso, encontramos a nuestro querido amigo rubio comiendo un poco de ramen en su lugar favorito mientras pensaba en esos chicos que habían llegado repentinamente, además, luego de eso iría a dormir porque una misión muy importante iba a empezar para él, debían interceptar a Kabuto, ex-miembro de los ninjas de Sasori, quien daría información a este acerca de Orochimaru, por ello no podía estar más emocionado –Mañana es el gran día-datebbayo- mencionó con mucho ánimo, -¿Gran día para qué?- preguntó una voz masculina a su lado, era el ninja rubio de ropas púrpuras, estaba con el peliblanco y la chica de kimono, los tres habían decidido ir a ver los alrededores y reconocieron al rubio quien ya comenzaba a engullir su tercer plato de la temprana noche -¡Ah!- fue la reacción de Naruto al darse un pequeño susto por la aparición de los tres cual fantasmas, -¡Oh, son ustedes! Pues, saldré a una misión importante-dattebayo- mencionó con emoción para continuar comiendo, entonces una mano diestra tocó su hombro –Y es por eso que debemos hablar Naruto- se escuchó hablar a una voz femenina de la nada, quien saludó de un ademan a los otros tres que ahí se encontraban, se trataba de -¿Sakura-chan? ¿Sucedió algo?- preguntó con duda, pero fue tomado por la chica con el tercer plato aun sin acabar, y fue llevado fuera ante la mirada boba de todos ¿eso era normal? Era la pregunta que salía de la mente de aquellos tres.

-Naruto, es muy probable que ya sepan que nosotros iremos a reunirnos con Kabuto y no Sasori, es por eso que la Hokage-sama tuvo la idea de que, el ninja rubio que viene con el grupo del otro mundo, y tú, cambien lugares- fue la propuesta que Tsunade había hablado con Sakura, para que este le comentase a Naruto -¿Pe… pe… pero qué? No señor, yo no dejaré que cualquiera que pueda vestirse como yo venga a vestirse de una forma diferente porque…- ni acabó la frase cuando ya había recibido un fuerte golpe en la cabeza.

La mañana siguiente llamó a la puerta, y temprano en la mañana el grupo de aquella misión iba saliendo de las grandes puertas de Konoha, Naruto junto a Sakura, Sai y Yamato, y junto a ellos iban Jim, Heru, Tomoe y Tanya, ellos cuatro serían sus acompañantes en esa partida, pero había algo curioso, y es que el rubio favorito de todos ahora poseía una mirada relajada, parecía hasta como si estuviese pensando en algo, -No, no es así, ¡Debes poner cara de idiota!- gritó la chica de cabello rosa mientras Heru se aguantaba la risa junto a Tanya de lo que estaba sucediendo, Tomoe suspiraba con resignación y el otro rubio, bueno, lloraba cataratas mientras repetía una y otra vez –Que cruel es Sakura-chan, que cruel es Sakura-chan- y así un centenar de veces -¿Por qué no lo dejamos así para que vaya practicando en el camino? Entre más nos tardemos en salir, más prisa llevaremos y llegaremos muy cansados, y dicho esto todos asintieron y comenzaron su camino al buen estilo ninja, saltando de rama en rama, y la cosa parecía curiosa, los ninja de Konoha pensaron que aquellos cuatro no serían capaces de seguirles el ritmo, sin embargo, estuvieron muy equivocados, pues ellos lo hacían como si fuese algo normal en ellos, y es que, había que aceptarlo, todo lo que tenía que ver con esfuerzos físicos, se les daba perfectamente a estas personas.

Mientras todo esto sucedía en las mismas puertas de Konoha, un grupo de ninjas de alguna aldea por ahí, quizá estaban en misión cuando se encontraron con una bestia en su camino, pues ahora no eran más que una pila de cadáveres sobre el cual un muchacho de cabello azul cobalto se encontraba sentado –El señor Budu dijo que no matáramos a nadie Tad- mientras escribía unos apuntes en una libreta que llevaba consigo, parecían ser cosas importantes –Si, como sea, no eran más que una pila de basura inservible, nadie los extrañará- mencionó indiferente aquel sujeto que poseía una coleta muy curiosa, hecha en trenza y acabada en una especie de ¿aguijón? Si, esa era la similitud que poseía, entonces elevó la mirada y se encontró con un par de prospectos que, para su vista, eran prometedores –Pero creo que hemos encontrado lo que buscábamos Shy- aquel comentario causó que la chica levantara su vista de sus apuntes, se acercaban un par de personas a su posición, un peliblanco y un tipo más alto, ambos con túnicas negras con nubes rojas, uno de ellos venía hablando acerca de una divinidad o algo por el estilo, pero cuando a la distancia observaron la pila de cadáveres, el más bajo de los dos sonrió divertido –Parece que hubo un poco de diversión, y nadie nos invitó- pero el otro que iba con él, parecía no importarle –Mientras no haya dinero en eso no me interesa… pero mira, hay uno vivo, quizá tenga algún tipo de recompensa y podamos obtener dinero con su cabeza- le mencionó en un momento de lucidez que había llegado a su cabeza, el peliblanco le observó –Kakuzu, tu avaricia es un pecado que incluso Jashin no te perdonará- mencionó de forma represiva hacía su compañero -¡Bah! Como si me importara mucho ese tu dios pobre- Y mientras continuaban discutiendo, iban caminando hacia donde se encontraba aquel muchacho sentado, con una mirada que simplemente indicaba una cosa, indiferencia, inclusive con la llegada de ambos al lugar.

-Disculpen, me gustaría saber que tan poderosos son, ¿podrían calificarse en una escala del 1 al 10?- preguntó la chica de negros y largos cabellos a ambas personas que habían llegado, causando que Tad le mirara extrañado, entonces recordó que cuando habían empezado, ella había dicho que usaría su propio método para encontrar los prospectos que había pedido Budu, ¿A eso se refería? Qué tontería, inclusive, para Hidan y Kakuzu, las palabras de esa chica habían sido demasiado extrañas –Oye ingenua, si haces ese tipo de tonterías te van a matar- le respondió el chico del clan de los insectos mientras observaba al par de zombis, nombrados así por otro miembro de Akatsuki, Hidan comenzó a reírse a carcajadas por lo que estaba escuchando, mientras Kakuzu quiso tomar ventaja de ello –Bien pequeña escuálida, te lo diré por una considerable cantidad de dinero- Aquello se había tornado en una burla, a Tad le daba risa aquella estúpida escena, Hidan se reía fuertemente mientras Kakuzu esperaba dinero, entonces la chica suspiró con desgano y solo extendió su zurda contra Tad, y este salió volando en un torbellino, cayendo al suelo de golpe –Pero que… maldita escuálida- mencionó el chico mientras sobaba su cabeza, ahora si le había parecido interesante a ambos Akatsuki, ambos se observaron, simplemente podría ser divertido si se ponían a jugar con esos dos, entonces Shy se acercó a Tad –Te lo tienes bien merecido Tad- y mientras este se ponía de pie, observó como una sombra se abalanzaba con violencia sobre la chica, así que, con un veloz movimiento uno cuchillos con forma semicircular habían bloqueado la guadaña de Hidan en un intento de ataque por la espalda –¡Shy idiota! ¡Nunca debes dar la espalda!- mencionó mientras Hidan comenzaba a presionar con fuerza –Si, Jashin estará muy complacido si le entrego a esa mujer como sacrificio, pero si tanto es la gana, tú también serás un excelente sacrificio para él- fue lo que mencionó el peliblanco miembro de Akaktsuki, un nuevo combate estaba dándose ahora, entonces ¿quién será el vencedor? ¿Kakuzu le ayudará a Hidan o simplemente, como no hay dinero en medio, no se interpondrá?

Y entre tanto este suceso se daba entre aquellos ninjas, un nuevo títere comenzaba su viaje hacía el lugar de reunión, aquel puente acordado donde verá una vez más a Kabuto, ¿habrá sorpresa si vuelve a ver a quienes habían acabado con él? Incluso Deidara estaba completo de sus dos brazos, con ellos, Knives, el peliplata y Black Weeding iban a ese curioso encuentro, el cual podría convertirse en un nuevo combate que pondría todo a punto de flecha, y desde ya hace un tiempo, la historia se había cambiado.


Bien, este es el nuevo capítulo de esta historia, siendo este un crossover entre mi historia personal y Naruto, espero que sea de su agrado, disculparme por quienes lo leían y esperaban este capítulo con ansias pero que jamás coloqué en el pasado, sin embargo, creo que nunca es tarde para concluir algo, y este fic deseo llevarlo hasta el final, así que espero que los que vayan a leerlo puedan dejar algún comentario al respecto.

Gracias de paso por tomarse el tiempo leyendo, y les veré en el siguiente capitulo.