Declaro que esta historia no me pertenece. Los perdonajes de Stephanie Meyer son adaptados a la historia de Susan Fox, una excelente autora que me gustaría dar a conocer a los que todavía no tuvieron la oportunidad de leer sus entretenidas y románticas historias.

Este es el segundo libro de la Serie Se busca novio vaquero.

La adaptación conserva el mismo nombre del libro.

Pasaporte al amor

Capitulo 7

LA CENA en el mejor restaurante del hotel, comenzó bien, aunque Alice no tenía mucho apetito. Pidió vino con su comida, y terminó bebiéndose dos vasos. Intentó ocultar su nerviosismo conversando con Jasper.

Pero los acostumbrados trucos como hacer que un hombre hablara de sí mismo, de sus trabajos y aficiones, fracasaron con Jasper. Cualquier otro hubiera disfrutado hablando de sí mismo. Pero claramente, Jasper no.

A mitad de la cena, él la sorprendió dirigiendo la atención hacia ella.

—He oído que tu tía se ocupó de ti después de la muerte de tus padres.

La frase la pilló desprevenida, aunque en realidad se empezaba a acostumbrar a los modales directos de Jasper. Pero el resentimiento que sentía Alice porque él no le permitió que su tía ayudara con el vestido ni le dejó a ella despedirse con más tiempo, le hicieron hablar con cuidado.

—Quiero mucho a tía Bree. No puedo imaginar estar más unida a mi propia madre que lo que lo estoy a ella, así que estoy segura de que entiendes lo mucho que me disgustaría que algo se interpusiera en esa unión.

El breve brillo en los ojos de Jasper le dijo a Alice que la había entendido.

— ¿Y qué hay de tu tío? —preguntó echándose hacia atrás en su asiento, pero aunque parecía relajado, su mirada se volvió de pronto muy aguda.

Alice vaciló, buscando las palabras apropiadas. No era tan directa como Jasper. Cualquier futuro asunto financiero que él planeara con su tío y su banco, podrían depender de cómo le contestara en ese momento. Tía Bree estaba desesperadamente preocupada por el banco. Alice no quería decir nada que le estropeara las cosas a James e hiciera daño a Bree. Pero tampoco podía mentir.

—James y yo tenemos una relación educada —dijo con tacto—. Pienso que tía Bree habría sido más feliz si se hubiera casado con otro hombre, pero ella le es fiel a James y parece contenta de estar a su lado. Y lo que le afecte a él, naturalmente también le afecta a ella.

Alice vio que jasper había captado su mensaje. Apretó los labios como si no le hubiera gustado ese aviso sobre su tía.

La reacción de Jasper fue inquietante. Durante semanas, ella había estado preocupada por las grandes expectativas de su tío. Incluso aunque Alice le había recordado a James varias veces que nada de lo que había planeado para el dinero de Jasper estaba grabado en piedra, había creído que Jasper mantendría su parte del acuerdo. De otro modo, nunca se habría visto obligada a casarse con él.

Pero después de haber cumplido ella su parte y haber accedido a la boda, le aterrorizaba la simple sospecha de que Jasper incumpliera su promesa. James, a pesar de ser culpable de no haber denunciado el desfalco a las autoridades, tendría graves problemas. Y los problemas y el escándalo para James, representaban problemas y escándalo para Bree.

Alice se limpió los labios con la servilleta mientras buscaba un modo de conseguir que Jasper le asegurara que todo iría bien. Dejó la servilleta junto a su plato y lo miró.

—Nosotros no hemos hablado del tema del banco y los planes de inversión de James para ti —dijo con la mayor naturalidad que pudo, aunque al instante, la expresión de Jasper se endureció.

—Ya te he dicho que lo que decida hacer con respecto a tu tío no tiene nada que ver contigo.

Su respuesta la inquietó. Pero por el bien de Bree, Alice tenía que insistir.

—Pues yo tengo entendido que este matrimonio se ha debido a un acuerdo entre James y tú.

Jasper la miró detenidamente.

—Este matrimonio ha tenido lugar porque yo quería cierta clase de mujer —dijo bebiendo y sin dejar de mirar su cara—. El hecho de que estés emparentada con James Tunner no importa, ya que no tenéis la misma sangre.

Alice frunció el ceño.

—Me temo que me he debido perder algo. James es mi tío político, pero no veo qué tiene que ver, aunque fuéramos parientes consanguíneos.

—Si tuvierais la misma sangre, quizás no estaríamos aquí ahora.

Alice no entendía sus palabras.

— ¿Estás diciendo que hay resentimientos entre vosotros?

Jasper la miró detenidamente y no dijo nada. Alice continuó con cuidado.

—Como he dicho, lo que le afecte a James, afecta a tía Bree. Y tú pareces... enfadado —se atrevió a decir del modo más razonable posible—. Si hay algún problema entre James y tú...

Jasper bajó la mirada a su bebida.

—Quizás sea el momento de que lo sepas.

Aunque era un hombre duro y ella se sentía vulnerable a su lado, hasta ese momento no había sentido miedo realmente a su lado. Jasper tenía fuego en los ojos.

— ¿Qué debería saber? —preguntó Allison con suavidad.

El silencio se alargó. A su alrededor, había otras personas cenando y charlando, y los camareros se movían entre las mesas. Estaban en un lugar público, pero parecían envueltos en una burbuja que de algún modo aumentaba la tensión entre ellos.

—Hace cinco años, yo era basura para James Tunner —explicó con dureza—. A él no le importaba que yo tuviera una cuenta en el banco, ya que nunca me prestó ni un centavo para mejorar mi manada o comprar más tierra. Cuando me vi afectado por los malos precios del ganado hace dos años, él se negó a hacerme un préstamo simplemente para cubrir mis gastos. Luego resultó que quería comprar mi casa. Pero cuando nada funcionó para echarme de allí, se negó a concederme una ampliación de mi hipoteca y empezó a ejecutarla. Y tampoco quiso prestarme el dinero ningún otro banquero de la zona. Le prestaron a otros rancheros que tuvieron los mismos problemas con los precios del ganado, pero a pesar de que mi solvencia siempre había sido mejor que la de la mayoría de ellos, me rechazaron en cada banco que fui.

Alice estaba sentada muy quieta mientras escuchaba a Jasper. Jasper levantó su vaso y dio un gran trago antes de volver a dejarlo en la mesa y mirar a Alice con dureza.

— ¿Quieres oír el resto?

Ella asintió con la cabeza y Jasper continuó.

—Que James quisiera tanto mi tierra como para ejecutar la hipoteca, me hizo sospechar. Pero cuando descubrí que había estado hablando con otros banqueros, supe que ahí había algo grande. Él puede ser un miserable, pero puede oler el dinero a kilómetros de distancia —explicó Jasper sin dejar de mirarla—. Así que conseguí un préstamo del banco de Jacob Black en San Antone para comprar mi rancho, y Jacob me puso en contacto con algunos amigos que estaban en el negocio del petróleo. Y entonces, fue cuando supe con total seguridad por qué Tunner tenía tanto interés en conseguir mi rancho.

Jasper dejó de mirarla para hacerle una señal al camarero y pedirle la cuenta. Alice estaba muy rígida, totalmente aturdida y avergonzada. El camarero volvió, ajeno a la tensión entre ellos. Jasper garabateó su nombre en la cuenta y sacó su cartera para dejar una generosa propina junto al cheque.

Luego echó la silla hacia atrás y se levantó. Automáticamente, Alice hizo lo mismo. Ninguno de los dos habló mientras él la tomaba del brazo y salían del restaurante. Una vez llegaron al vestíbulo del hotel, Jasper se dirigió directamente a los ascensores.

El trayecto en ascensor hasta su suite fue lento. Otros huéspedes entraron y salieron en casi cada planta. Aunque Jasper mantenía una mano posesiva en su espalda, ella volvió a sentir su distanciamiento.

Después de lo que le había contado sobre James, no hacía falta ser un genio para imaginar que Jasper quisiera hacerle daño. Jasper procedía de un origen pobre y duro. En las semanas anteriores a la boda, le habían llegado rumores y cotilleos, y como ella sabía tan poco sobre él, había prestado atención a todas las habladurías.

Antes de descubrir petróleo, Jasper había trabajado como un esclavo. Como no podía pagar a ningún ayudante, se había ocupado solo de todo. Su solvencia había sido intachable hasta la bajada de los precios del ganado, ya que no se había permitido ninguna comodidad. Alice había oído que la casa en que vivió, localizada en una vieja construcción a poca distancia de su nueva mansión, tenía el suelo de tierra.

Un hombre que había trabajado tan duro y había pasado tanto para tener su propio rancho, debía sentirse ultrajado por cualquiera que intentara quitárselo todo. Y especialmente si esa persona sabía que la verdadera fortuna del rancho no estaba en sus plantaciones ni en el ganado, sino en la tierra más abajo.

Jasper le había dicho que nada había funcionado para echarlo de allí... Alice había oído que el año antes de descubrir el petróleo, Jasper tuvo muchos problemas. Robo de ganado, un par de incendios... De pronto, Alice sintió náuseas.

¿Realmente quiso James la tierra de Jasper tanto como para recurrir a acciones criminales? No era inaudito que un banco negara una extensión de una hipoteca, aunque era raro que se lo negaran a un buen cliente que había tenido un mal año. Era extraño, aunque no ilegal, ejecutar la hipoteca en la primera demora en el pago. En cuyo caso, la persona en cuestión con tierras en garantía, podía pedir una segunda hipoteca de otra institución bancaria para pagar la primera hipoteca y esperar a tener un año mejor.

¿Pero y si James había hablado a otros banqueros de la zona para que se negaran a prestarle a Jasper el dinero? James conocía a la mayoría de los banqueros, ¿pero habría hecho algo así? ¿Le estimaban tanto los otros banqueros para hacerlo?

Personalmente, aunque James no tuviera conexión con los otros problemas ocurridos en el rancho Whitlock, Alice consideró que su prisa por quitarle a Jasper todo por lo que había trabajado tanto, era avaricia y un acto criminal. James se casó con el dinero cuando se caso con tía Bree y muchas veces ganó fortunas con sus inversiones. Era millonario. ¿Por qué iba a querer hacer daño a alguien tan honesto y trabajador como Jasper Whitlock? Aunque hubiera sospechado que había petróleo en el rancho, no podía saber que era un yacimiento grande. Y aunque lo hubiera sabido, ¿por qué iba a evitar que su dueño lo descubriera?

Después de lo que le había hecho James, Jasper podría sentirse justificado a querer verle arruinado, igual que James había intentado arruinarle a él. Aunque ella nunca condenaría algo así, de hecho habría entendido ese impulso, de no ser porque tía Bree también sufriría.

En esos momentos, se mostró tan preocupada por tía Bree, que no pensó en la situación precaria en la que ella misma podría encontrarse.

Jasper sacó la llave de su habitación antes de que se le ocurriera que quizás quisiera utilizarla a ella para vengarse de James. Y su movimiento brusco al abrir la puerta, aumentó su aprensión.

Pero cuando deslizó un brazo tras su espalda y se inclinó para pasar el otro por detrás de sus rodillas y levantarla, el terror que sintió la dejó sin respiración.

El rostro de Jasper era inescrutable. Sus ojos eran una mezcla de deseo y rencor, su boca una línea dura. Alice le puso las manos en el pecho intentando defenderse y lo miró con los ojos muy abiertos.

Él vaciló.

—Sólo quiero llevarte en brazos para cruzar el umbral, señora Whitlock.

Y con eso, entró en la habitación, cerrando la puerta tras ellos.

A pesar del leve movimiento de Alice para indicar que la soltara, Jasper la ignoró y caminó hacia el dormitorio llevándola firmemente en brazos.

Y cuando por fin la dejó de pie junto a la enorme cama, Alice estaba temblando.

—Esto no es buena idea —balbuceó.

Alice no pudo decir más porque Jasper la abrazó y la besó con pasión.

Las manos de Alice estaban atrapadas entre ellos. Alarmada por lo que pudiera tener él en mente después de saber lo que James le había hecho, se sentía más inmune a su beso. Se quedó quieta contra él y mantuvo los labios rígidos y quietos.

Y cuando sentía que se empezaba a debilitar y a rendirse, su resistencia hizo que James se apartara. Pero los efectos de su sensualidad, le hicieron a Alice difícil poder hablar.

—Por favor, Jasper —jadeó suavemente mientras su cabeza se empezaba a despejar—. Tenemos que hablar.

—Éste no es momento de hablar —gruñó él.

—Necesito conocer tus intenciones —replicó Alice, haciendo que Jasper la mirara con frialdad.

— ¿Hacia tu tío?

—Hacia todo. Si pretendes utilizarme para vengarte de James, o si vas a hacer daño a Bree. O a mí.

Jasper frunció el ceño.

— ¿Piensas que te haría daño para fastidiarle? —preguntó furioso.

—No lo sé —admitió Alice con inocencia, y haciendo que Jasper se enfureciera aún más—. Es porque no te conozco —se apresuró a añadir Alice—. No sé qué pensar. Acabas de contarme las cosas horribles que te hizo James, y quizás quieras vengarte. Como no te conozco, eso me preocupa. ¿Cómo voy a saber que la gran boda o tu prisa por tener sexo, no es parte de un plan para avergonzar a James o a mí?

La palabrota que salió de labios de Jasper, dejó pálida a Alice. Y él la soltó tan repentinamente, que Alice casi perdió el equilibrio.

Jasper se dirigió hacia las enormes ventanas que ocupaban casi toda una pared. Y por sus movimientos rápidos, Alice supo que se estaba quitando la corbata.

—Prepárate para acostarte —le ordenó a Alice, aumentando así sus miedos.

Estaba claro que no quería hablar. La corbata cayó a sus pies. Pero la sensación que tenía Alice de que Jasper era un hombre bueno y decente, la animó a intentar otra táctica.

—No hemos hablado de lo que nosotros queremos en este matrimonio.

Sus palabras tranquilas parecieron surtir efecto. Los movimientos furiosos de Jasper se detuvieron un instante antes de que dejara la corbata en una silla. Animada, Alice continuó.

—Si tú quieres que éste sea un verdadero matrimonio, entonces a mí también me gustaría que lo fuera —Alice vaciló, y su voz se volvió más suave y tembló un poco—. Quiero hijos. Espero poder amar a mi marido con todo mi corazón, y espero... espero que él pueda amarme de igual modo. Por eso no quiero sexo enseguida, dadas las circunstancias. Quiero que signifique algo... profundo. Deseo que sea una expresión de amor mutuo, ternura y confianza, que nunca lo sería si... —se detuvo, ya que acababa de confesar sus más íntimas esperanzas y tuvo miedo de la reacción de Jasper, pero notó que se relajó un poco y ella misma también—. Por favor, si tú también quieres eso...

—Prepárate para acostarnos —repitió Jasper con menos dureza esa vez.

Alice vaciló sólo un instante antes de recoger sus cosas del armario y escapar al cuarto de baño.

Como estan chicas? Concuerdo con muchas de ustedes, este Jasper es tan bipolar por momentos…primero le habla duramente distante y luego se vuelve amante apasionado que pareciera adorar el cuerpo de su compañera…

Espero que la historia les este encantando como a mi! Es una de mis favoritas de la serie, aunque después de que adapto otra me vuelvo fanatica de esa…la verdad es que son geniales todos los libros de la saga…

Bueno chicas! Me voy despidiendo asi veo de subir otro ya que ayer se me complico mucho!

Las quiero! Muchas pero muchas gracias por la review!

Adelantos…

Pero para que lo sepas, no he tenido pasando por mi cama un desfile interminable de mujeres. No tengo ninguna enfermedad ni tampoco hijos en ninguna parte... aún.

¿Y por qué no te casaste con ninguna de esas mujeres?

Porque te quería a ti —replicó Jasper al instante.