¡Hola! c:
Algunas ideas llegaron a mi cabecita y tenía que escribir antes de que se escapen.
Disculpen la hora :C
Disclaimer.InuYasha y demás personajes no me pertenecen, son de Rumiko Takahashi. A quien espero llegar a conocer algún día.
Anteriormente..
Ante esto los dos reaccionaron, Inuyasha se paro rápidamente y Kagome fingió toser todavía echada.
— ¡Keh! Solo fue para reanimarla— *ESO-ES-MENTIRA*
—¿Ah, sí? Pues fíjate que he tenido mejores— *ESO-ES-MENTIRA*
— ¡JÁ! — Inuyasha le sonrió arrogantemente
— ¡ABAJO! ¡TONTOOO!
— Kagome, ¡¿por qué hiciste eso?!—. Exclamó Inuyasha escupiendo arena mientras se incorporaba.
— ¡Uy! Y todavía preguntas..— Kagome se le levantó de forma rápida. Sintió una corriente de aire, que hizo que se estremeciera momentáneamente pero no le prestó atención alguna.
En ese mismo segundo, Inuyasha golpeó y se tiró encima de Miroku. A pesar de que él intentaba zafarse Inuyasha no lo dejaba levantarse.
¿Le estaba tapando los ojos?
— Kagome tu.. — intentó decir Sango señalándola.
En ese momento se dio cuenta que el nudo que había atado detrás de su cuello se había aflojado y ahora caía hacia su ombligo.
Kagome pasó por una metamorfosis; de pálida a roja, de roja a azul.
Con una cara de vergüenza extrema, acompañado por un tic nervioso en su párpado izquierdo que no paraba de temblar.
Solo atinó a voltearse, a ponerse de cuclillas y atarse lo más rápido que pudo.
— Pero señorita no debe de avergonzarse, déjeme decirle; es usted perfecta por todos los ángulos.. —. A lo que fue interrumpido con otro golpe de Inuyasha y una mirada furibunda de Sango.— De su alma, me refería a su alma jajaja. — río nerviosamente sobándose los múltiples chinchones de su cabeza.
— Monje libidinoso— refunfuñó Inuyasha entre dientes.
— ¿Qué pasa Inuyasha, es que quieres ser el único que vea a la señorita Kagome? — lanzó Miroku, enarcando la ceja.
—No sé a qué te refieres..— *ESO-ES-MENTIRA*.
Inuyasha maldijo por lo bajo, se giró refunfuñando. Se tiró a la arena colocando sus brazos detrás de su nuca dándoles la espalda.
Sango y Miroku rieron internamente.
Esta vez no habían tenido casi nada que ver, el destino jugaba a su favor.
Reprimieron una carcajada.
—Kagome, de verdad lo siento mucho, te puse en peligro—, dijo Shippo casi susurró con cara de pena.
— No te preocupes Shippo, tú no sabías que me iba a dar un calambre. Sé que no fue tu intención— Kagome le sonrío de manera tranquilizadora.
—Pero la verdad es que.. —pero Shippo calló al ver como Miroku y Sango le hacían muecas para que no metiera la pata, los dos movían sus manos frenéticamente negando con la cabeza.
— ¿Es qué Shippo? — preguntó Kagome mientras volteaba a ver lo que tanto observaba Shippo, encontrando a Miroku y a Sango que silbaban mirando las nubes o el espacio exterior. A lo que el monje aprovechó y movió su "mano maldita" a una zona prohibida por lo que recibió más golpes.
— Pero Sanguito, me dijiste que actué normal—. Susurró el monje, luego de incorporarse.
— Yo NO me refería a eso. — dijo Sango en voz baja apretando los dientes, y enseñándole el puño.
Kagome se volvió hacia Shippo después de presenciar la escena de sus amigos, era tan cotidiana que no le sorprendió en nada.
— Sigue Shippo— lo animó a que continuara.
— Eh.. la verdad es que quería aprender a nadar— trató de sonar lo más convincente posible.
— Bueno, te puedo seguir enseñando. Vamos
Kagome caminó 5 pasos cuando sintió una mano que se posaba en su hombro y la volteaba. Encontrándose a un hanyou que la miraba molesto con el ceño fruncido.
— ¿A dónde crees que vas?— preguntó fastidiado.
— Voy a enseñarle a nadar a Shippo—. le respondió Kagome como si fuera lo más simple del mundo.
— Tú no vas a ninguna parte, te quedas aquí.
— Yo puedo ir a donde yo quiera, ¡solo le voy a enseñar a nadar a Shippo!— lo retó con la mirada.
— ¡Keh, qué molesta!— y sin previo aviso la levantó como si fuera un saco de papas.
— ¡Bájame! ¡No estoy jugando!— se movía inquieta asestándole golpes para Inuyasha eran cosquilleos.
Hasta que la bajó delicadamente sobre la arena. Volteó a su derecha y empezó a gruñir.
¡Ay Dios!
Conozco esa cara.
Tres, dos, uno..
— ¿Qué haces aquí otra vez, lobo rabioso?— gruñó con molestia, colocándose delante de Kagome, bloqueándole la vista a Kouga.
— A ver a mi mujer, tengo todo el derecho. Ahora muévete. — le respondió arrogante.
— Ya me cansaste, esta vez te destazaré como carne molida, sarno..
— ¡Abajo!— pronunció Kagome mandando al suelo arenoso a Inuyasha por enésima vez en el día— Inuyasha, Joven Kouga por favor no se empiecen a pelear.
Inuyasha había caído dando al descubierto a Kagome. Por lo que Kouga pudo verla a cuerpo entero, vistiendo su bikini.
Kouga se sonrojó notoriamente, nunca había visto de esa forma a Kagome.
Sin querer—o queriendo— se fue acercando a Kagome, hasta que quedó a su lado.
Pero tuvo que retroceder ya que por poco fue cortado por Colmillo de Acero.
— Aléjate de Kagome—. Casi escupió Inuyasha, volviéndose a colocarse delante de ella.
— Tranquilo perrucho— dijo despertando del pequeño lapsus.
Inuyasha, se sacó la parte superior de su haori y se la entregó a Kagome.
Kagome comprendió que quería que se cubriese, pensó por un momento en contradecirlo pero rápidamente se dio por vencida al comprender que Inuyasha lo hacía por Kouga. Inuyasha mostraba mucho en sus acciones y ella no estaba segura si él se daba cuenta de eso.
— ¡Hey, tontos! Si se van a pelear por Kagome háganlo después de que comamos que por aquí nos morimos de hambre— habló Shippo seriamente, haciendo sus comentarios típicos comentarios.
— ¡Keh! Cállate mocoso, iré a conseguir algo de comer—. Agregó Inuyasha dirigiéndose a la orilla para pescar algo.
— Ni se te ocurra, es mi mujer YO tengo la obligación de alimentarla—. Lo siguió Kouga.
¿"Alimentarla"?
¿Soy una mascota o qué?
Puedo conseguir algo de comer yo sola.
Aunque hace mucho calor jeje
Bueno, podría dejar que esos dos consigan algo para comer, no es solo para mí.
Está decido, solo por esta vez dejaré que hagan lo que quieran.
Pero SOLO por esta vez.
Además es una sana competencia.
Inuyasha y Kouga pescaban retándose con la mirada.
Cada vez que uno sacaba un pez, el otro sacaba uno el doble de grande que el anterior.
Miroku pensaba en todo el dinero que iba obtener vendiendo todos lo peces que esos dos iban sacando.
¿Esa era una ballena?
¡¿De dónde rayos Inuyasha había sacado una ballena?!
— ¡Já! Gané— le sonrió de forma arrogante, mientras palmeaba a la ballena a su lado.
— Inuyasha, deja ir a esa ballena.
Wow, nunca pensé decir eso.
— De igual forma gané— sonrió como niño.
— Sisi Inuyasha ganaste, ganaste—. Habló Kagome, dándole por su lado.
— Escuchaste perdiste lobucho, admite tu derrota.
— ¡Abajo! Vamos a comer, mientras más fresco mejor. ¿Gusta acompañarnos joven Kouga? — preguntó Kagome
— Claro que sí— dijo Kouga sonrojándose levemente.
Kagome puso la dejó que se cocinarán los pescados en una pequeña fogata que elaboró artesanalmente, aunque fácilmente se podían freír con ese calor sofocante que fácilmente llegaba a los 43 °C.
Y ella que no se podía quitar el haori de Inuyasha, no mientras estuviera Kouga.
Sentía que transpiraba, felizmente los pescados se cocinaron con gran rapidez.
Inuyasha y Kouga empezaron a comer o mejor dicho a tragar en otra competencia se acabaron todo, bueno casi todo.
Quedaba un último pescado, se miraron fijamente.
Los dos reaccionaron al mismo tiempo, pero esta vez Kouga fue más rápido y se lo tragó de un solo bocado.
A todos les brotó una gota en la frente.
Marcador: Inuyasha 1, Kouga 1
— Já, bestia. ¿Ahora quién es el perdedor?
— Kagome, se comieron el último pescado— lloriqueó Shippo—, y todo por estar compitiendo. Pero que se puede hacer, los pobres están desesperados para que les hagas caso.
Los susodichos voltearon inmediatamente y lo miraron, deseando poder pegarle por lo que el kitsuke que rápidamente se escondió detrás de Kagome.
Luego de que Kagome cocinara más, cortesía de los pozo sin fondo. Cada uno se fue por su lado. Sango, Miroku y Shippo por un lado, Inuyasha y Koga por el suyo, y finalmente Kagome que se había echado como vaca mientras esperaba a que bajara la comida.
— ¿Lo harás Shippo?—preguntó Sango
— Sí, pero luego me salvan de Inuyasha.
—No te preocupes, pequeño Shippo. Al final no creo que le importe— agregó Miroku.
Shippo volteó y se dirigió a Kagome que se veía que ya se había relajado bastante. Parecía incluso dormida.
— Kagome, Kagome
— Mm.. ¿Si Shippo? — respondió ella, mientras se estiraba pesadamente.
— ¿Me acompañarías al "baño"? —le preguntó con cara de cachorro.
— Sí, claro. Yo también ya quería ir— le sonrió.
Se dirigieron al bosque, dejó a Shippo un poco más adelante y ella se adentró un poco más.
Kagome volvió a la playa y se dirigió directamente al mar.
Entró nadando unos 50 metros hacia el fondo, pero paró.
Volteó y empezó a agitar los brazos frenéticamente.
Inuyasha y Kouga no tardaron en reaccionar y se lanzaron mar adentro.
Los dos nadaron a una velocidad increíble, faltando unos 5 metros se produjo una pequeña explosión y dentro del humo salió una pequeña bola rosada que flotaba y les sacaba la lengua.
Ellos se tardaron en comprender que había Shippo y no Kagome, la persona que se "había estado ahogando".
Voltearon y pudieron ver a la verdadera Kagome que les agitaba los brazos sonriendo de la forma que solo ella sabía.
Se miraron por un momento y empezaron a nadar de vuelta.
Estaban reñidos por momentos uno pasaba al otro. Finalmente Inuyasha llegó primero se paró y corrió hacia ella.
— Mía— dijo con una sonrisa victoriosa.
Inuyasha 2, Kouga 1
Y aquí quedó el capítulo de hoy.
Espero que les haya gustado mucho, mucho c:
Gracias, gracias muchas gracias por los review.
A todas y a cada una de ustedes que leen este mensaje(L)
Me alegran la existencia.
He visto que hay nuevas lectoras, bienvenidas sean, muchas gracias por leer :)
Cierto, gracias por contestar mi pregunta sobre los festivales.
Al final no hubo exposición, típico de los profesores..
Pero he aprendido un montón sobre festivales asjkl
Atte. Ro
