Un fin de semana ¿Normal?

Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es mía.

Muchiisisisissisismas gracias a las que agregaron la historia a sus favoritos y alertas, a las que dejan un review, porque siempre me animan y me ayudan a continuar con la historia y a las lectoras silenciosas.

En este capítulo hay tres POVs distintos... espero que lo disfruten :D

Nos leemos abajo...


Capítulo 8: Primer problema

Rosalie POV:

Luego de idear el plan "Hora de acorralar a gallo ciego y la gallina terca", nombre cortesía del duende hiperactivo, empezamos a hablar de las últimas tendencias de moda, mi tema favorito. Sonreí internamente.

―¡Claro que esa combinación es out! Hello, quién usaría esos zapatos con esa blusa y ese bolso ―criticaba mi amiga― Noo ―siguió con sorpresa― mira su peinado, parece que recién se había levantado de la cama ―se calló unos segundos, para empezar a dar grititos―. Rose, Rose, mira este vestido azul, es precioso… sería perfecto para Bella ―dijo con una sonrisa pícara.

Miré la prenda en la revista, obvio que tenía razón, ese vestido le quedaría hermoso a mi amiga, y por la mirada de Alice, supuse que sería parte del plan.

―Ten ―le dije pasándole su teléfono.

―Gracias ―canturreó.

Marcó el número y luego de unos minutos le contestaron. Al parecer era un hombre, ya que ella estaba prácticamente "coqueteando" con él para que le trajeran la entrega lo mas pronto posible.

No tenía problema en escucharla, ya que, en primer lugar, el tiempo que teníamos para completar el plan era limitado; en segundo lugar, yo sabía que amaba a mi hermano, su vida prácticamente giraba en torno a él. Suspiré con cariño, y mi mente viajó a algunos momentos incómodos para mis dos solterones amigos, aunque ellos lo negaran, todos nosotros podemos asegurar que no se sentían tan a gusto rodeados de parejitas estando ellos solos, en especial con la duende, quien siempre intentaba acercarlos sin éxito alguno… hasta ahora.

Me acosté en la cama y seguí recordando viejos momentos hasta que sentí que alguien se sentó a mi lado, y al voltearme me encontré con mi amor, quien tenía una gran sonrisa en el rostro y al parecer, ocultaba algo entre sus manos. Lo conocía lo suficiente como para saber que no se acercaba algo bueno.

Cerca de nosotros estaban Jazz y Alice, teniendo uno de sus momentos íntimos, mirándose el uno al otro. Me senté y con un carraspeo, Emmett llamó la atención de todos.

Tanto yo como Alice estábamos confundidas, ninguna sabía lo que pasaba. Jazz se puso repentinamente tenso, y aunque intentaba disimularlo, su rostro, aparentemente sereno, demostraba que ocultaba o quizás ocultaban algo, conocía muy bien a mi hermano como para saberlo. Al encontrarse con mi mirada, pude notar que se sonrojó ligeramente, y miró a Alice preocupado, mientras ella miraba a su hermano impaciente por contar las noticias.

Definitivamente, esto no puede ser nada bueno…

Y me lo confirmaba la gran sonrisa traviesa en el rostro de Emmett.

―Familia… ―dijo como si estuviera en un discurso―, estamos aquí reunidos para… ―Santo Cielo. Suspiré.

―Emmett, di lo que tienes que decir de una vez ―le dije. Si era muy malo, pasaría mas rápido, ¿o no?

―Bueno ―dijo entre dientes, pero la sonrisa volvió rápidamente a su cara―. Les quiero presentar al nuevo integrante de la familia ―¿De qué hablaba?

Pero comprendí todo cuando abrió la palma de su mano y pude ver una cosa pequeña y peluda en su mano.

Grité a todo lo que dieron mis pulmones, sin importarme que pensara el pueblo entero, para luego de unos segundos, ser seguida por un grito similar por parte de Alice, pero este tenía un tono diferente, parecía sorpresa.

―¡Pero qué linda cosita! ―gritó mi amiga con su voz aguda. Esperen… ¿Qué acaba de decir?

―¿Verdad que sí? ―dijo su hermano. Tal para cual, hermanos tenían que ser. Alice se acercó a gatas hacia nosotros y acarició delicadamente al animal con uno de sus dedos.

―Ohh ―suspiró con ternura―, ¡ay! ―exclamó― ¡Mira Jazz! Me hizo ojitos ¡Que ternura! ―le dijo a mi hermano, quien la miraba aliviado, y expresando amor infinito, sin duda, la imagen era de lo mas tierna, pero ahora no pensaba en eso. Yo todavía seguía en shock, no podía creer esto.

―¡USTEDES ESTAN LOCOS! ―grité mientras, prácticamente, saltaba de la cama― Emmett, saca a esa cosa de la casa ¡YA MISMO! ―le ordené.

Al mirarlo a él y a su hermana, ambos miraban el suelo con sorpresa, y luego a mi con los ojos abiertos como platos, había un claro miedo en ellos. Emmett rápidamente llevó sus manos detrás de su espalda.

―Cla- cla- claro ―tartamudeó nervioso.

―Rose, porque no vamos a ver como está Bella ―dijo mi amiga, también nerviosa.

―Ya estás advertido, Emmett ―dije antes de salir por la puerta, siendo arrastrada por Alice. Cuanta fuerza tenía esta enana.

Alice POV:

―Bueno ―dijo Emmett entre dientes, pero luego una sonrisa volvió a aparecer en su cara―. Les quiero presentar al nuevo integrante de la familia ―¿Eh?

Cuando abrió la palma de su mano, y pude ver un pequeño animalito, escuché un fuerte grito de terror, seguido del mío, pero producto de la sorpresa.

―¡Pero qué linda cosita! ―grité emocionada.

¡Siempre quise una mascota!

―¿Verdad que sí? ―dijo Emmett. Me acerqué a gatas hacia él y acaricié al animalito con un dedo… ¡Era tan chiquito!

―Ohh ―¡Qué tierno!― ¡ay! ―chillé― ¡Mira Jazz! Me hizo ojitos ¡Qué ternura! ―le dije mirándolo. Seguro parecía una nena de cuatro años en plena navidad, pero no me importaba. Sin embargo, él me miraba con un amor infinito. Le sonreí con cariño.

―¡USTEDES ESTAN LOCOS! ―gritó Rosalie mientras saltaba de la cama, eso nos hizo saltar a mí y a mi hermano por sorpresa, y, acto seguido, el ratón salió volando, aterrizando en el suelo― Emmett, saca a esa cosa de la casa ¡YA MISMO!

Mientras ella gritaba, yo solo atinaba a mirar al pequeño ratón que salió corriendo, asustado por todo el griterío. Después, alcé la vista hacia Rose, al mismo tiempo que mi hermano, creo. Él llevó las manos detrás de su espalda, para disimular. Bien, por primera vez utilizó su cerebro.

―Cla- cla- claro ―pudo decir después de un tiempo.

―Rose, porque no vamos a ver como está Bella ―dije, nerviosa por la reacción de Rosalie, con la intención de darle un par de años mas de vida a mi hermano.

Arrastré a mi amiga hacia la salida, y antes de salir, le lancé una mirada cómplice a mi hermano, para que entendiera que había visto todo. O eso esperaba que hiciera.

―Ya estás advertido, Emmett ―lo amenazó su novia.

Por el bien de él, esperaba que encuentre al ratoncito y lo saqué de la casa.

Emmett POV:

―¡USTEDES ESTAN LOCOS! ―gritó Rosalie mientras saltaba de la cama. No esperaba su reacción… bueno, si. Lo que sí no esperaba es que con su salto y su grito, yo también saltara por la sorpresa, y el pequeño ratón saliera volando y aterrizara en el piso― Emmett, saca a esa cosa de la casa ¡YA MISMO! ―ordenó, pero no le prestaba mucha atención, solo miraba como el pequeño animal, asustado por los gritos de la rubia despampanante que tenía enfrente, salía corriendo en busca de algún escondite.

Cuando salió de mi visión, alcé mi vista hacia Rosalie. Rápidamente llevé mis manos detrás de la espalda, para que no notara la ausencia de Tito. Se veía furiosa; seguro esperaba alguna respuesta, pero no podía hablar.

―Cla- cla- claro ―logré decir una vez encontré mi voz, que se había escondido en el fondo de un armario.

―Rose, porque no vamos a ver como está Bella ―interrumpió mi hermana. Oh, ¡gracias!, dios te bendiga Alice, eres la mejor hermana... Mi subconsciente la seguía alabando mentalmente por llevarse a Rose cuando estaba molesta. Igualmente, ella se veía nerviosa también. ¿Habrá visto algo?

―Ya estás advertido, Emmett ―amenazó antes de salir siendo arrastrada por Alice, quien me dio una mirada cómplice. Antes de que la puerta se cerrara, pude ver como una bola peluda salía corriendo por ella.

Oh, oh.

―¡Jasper!

―Emmett, no grites, estoy al lado tuyo ―respondió.

―¡Por dios! ¡Rosalie me matará! ¡Me hará papilla! ¡Me torturará lentamente haciéndome sufrir! ¡No podré ser padre! ¡Quiero tener hijos con ella, pero me dejará casto! ¡Edward se burlará de mi por eso! ¡Corromperá a Bella y se vengará! ¿¡Por qué!? ¡Tantos años de burlas hacia él se volverán en mi contra!

―Wow, Emmett, cálmate ―me cortó Jasper, iba a contestarle, pero no me dejó―. Mira, lo único que tienes que hacer es devolver a Tito al bosque, donde pertenece ―dijo como lo mas obvio del mundo.

Claro, si fuera tan fácil, no estaría exagerando.

―¿Eres idiota o qué? ―lo agarre por los hombros, zarandeándolo un poco- ¡Tito escapó! ―por su expresión, supuse que no se había dado cuenta― ¡Se cayó de mi mano cuando Rose saltó de la cama! ¡No sé donde está! ¡Escapó! ―no me había dado cuenta de que lo seguía zarandeando. Se golpeó la frente con una mano.

―Emmett idiota ―dijo entre dientes.

―¡Hey! ―lo solté bruscamente.

―Ya sabía que tu nuevo amigo iba a traer problemas.

―Eso no ayuda ―le reclamé. Había empezado a caminar de un lado a otro de la habitación― Oh, por dios… ¡Oh, por dios! Qué haré… ¿¡Qué haré!? ―a estas alturas, ya empecé a decir incoherencias que ni yo entendía.

De repente, sentí que algo impactó en mi mejilla.

―¡Cálmate! ―ordenó Jasper.

―¡Cómo quieres que me calme! ―sentí otro impacto, pero en la otra mejilla. Respiré hondo― Tienes razón, debo calmarme ―dije ahora claramente mas tranquilo. Otro impacto llegó a mí.

―¡Oye!

―Ese te lo mereces ―Tiene razón. Estúpida consciencia.

Otro golpe mas. Muy bien, este se está pasando.

―¡Y ese por qué fue!

―Se me escapó la mano ―dijo tranquilo.

―Ya vas a ver como se me escapa esta ―dije amenazante con mi puño cerca de su cara. Pero me dio otra cachetada.

―Contrólate ―dijo en tono bajo pero autoritario.

Me tragué las ganas de encajarle un buen golpe solo porque sabía que él era el único que podía ayudarme a salir vivo de esta. Además… mi hermana me mataría si le hacía algo a la cara bonita de Jasper, y lo que menos necesitaba era a esas dos mujeres contra mí.

Contra nosotros, dirás ―se metió mi consciencia.

Somos uno.

Ah… cierto.

―Bien, ¿qué hacemos? ―le pregunté a mi futuro cuñado.

―Hacemos me suena a manada. Qué es lo que harás TÚ ―dijo recalcando la última palabra― Te dije que traer a Tito aquí era mala idea, y no me hiciste caso… Como siempre.

―Anda, Jazzy, ayúdame ―le rogué.

―No me digas Jazzy ―se quejó. Ay, es que aquí a nadie le gusta que le ponga apodos cariñosos.

―Bueno, Jasper, ¿me puedes ayudar a resolver este problema?

―No ―¡Solo eso! ¡NO!

Bien, llegó la hora de sacar las armas fuertes…

―Le diré a Alice que no quieres ayudarme.

―¿Y cómo crees que estaría de tu lado? ―dijo con los ojos entrecerrados.

―Primero ―le mostré un dedo―, soy su hermano favorito ―rodó los ojos―. Segundo ―le mostré dos dedos―, sé que se encariñó con Tito ―abrió los ojos sorprendido, le mostré tres dedos―. Y tercero, Rosalie es su mejor amiga, pero no creo que quiera verla gritando por toda la casa cuando se encuentre con Tito. Además, ellas saben que tú sabías de él. Si yo caigo, tú caes conmigo.

―Bien, te ayudaré, pero sólo porque quiero, y porque eres mi amigo.

―Naah, los motivos no me importan; me conformo con que me ayudes ―sonreí. Él suspiró.

―Bueno, lo primero es encontrarlo ―Noo, ¿en serio?―. No pudo haber salido de esta casa, porque no tiene por donde escapar, todo está cerrado. Lo ideal sería decirle a Alice, para que, en caso de que lo vea, nos advierta, o si es posible, lo atrape. Nos dividiremos los sectores. Tú, el piso de arriba, revisa bien cada cuarto de huéspedes. Ten cuidado con el cuarto de Edward, nos mataría si se entera que alguno entró en su habitación ―claro, si para mi hermano, cada cosa que tiene es como un tesoro, los mas importantes son su colección de discos, su piano y Volvo― Yo revisaré este piso, donde se encuentran los cuartos de Alice, y Esme y Carlisle, además del baño y revisaré bien tu cuarto. Por cierto, espero no encontrar ninguna sorpresa ―Yo espero lo mismo― Lo mas probable es que si el ratón bajó, no pueda volver a subir, los escalones son muy grandes para él.

―Pero… ¿y si lo hizo?

―Revisaremos la casa mas veces... Muy bien, ¿has entendido el plan? ―lo repasé todo mentalmente y asentí― Bien, cuando terminemos de revisar, nos juntamos en la sala, el piso de abajo lo revisaremos juntos. Ahora, dos cosas.

―¿Qué?

―Debes tener cuidado con Rosalie, si sabe que perdiste al ratón y ahora lo estas buscando… ―dejó la idea inconclusa. Tragué en seco y asentí― También debes decirle a Alice el plan.

―¿Porqué yo? ―me quejé― Si es tu idea.

―Porque no estaríamos haciendo esto de no ser por tu culpa –dijo señalándome acusatoriamente y alzando la voz. Estaba perdiendo la paciencia, y eso no era nada bueno.

―Ya, está bien ―dije alzando las manos en son de paz.

―Muy bien, empecemos.

Por favor, Tito, aparece.


Les debo mas disculpas... La verdad, creo que estoy siendo muy irresponsable con ustedes, ¡hace un casi mes que no actualizaba! Tenganme paciencia... el colegio me estaba matando :/

¿Este capítulo merece algún review? ¿Alguna duda o comentario? ¿Alguna idea que les gustaría decirme? ¿Alguna crítica o palazo que merezca por no actualizar? Siempre me sacan sonrisas y me ayudan a seguir con la historia o adecuarla a lo que les gusta :)

¿Vieron Amanecer parte II? ¿Qué les pareció? :O

Prometo actualizar lo antes posible... es mas, ya mismo empezaré a escribirlo.

¡Perdón otra vez!

Saluditos :))