Un fin de semana ¿Normal?
Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, sólo me pertenece la trama.
Muchísimas gracias a las que agregaron la historia a sus alertas y favoritos, a las que dejan un review (que me sacan sonrisas y me ayudan a continuar escribiendo) y a las lectoras silenciosas :)
Mmm, creo que llegó un momento esperado por varias... Sí, con eso ya adelanté mucho. Espero que disfruten el capítulo :D
Capítulo 10: ¿Verdad o reto?
Bella POV:
―Muy bien, ¿qué prepones hacer, Emmy? ―respondió Edward, molesto por las burlas de su hermano, mientras bajaba las escaleras para colocarse a mi lado. Su cercanía me ponía nerviosa.
Emmett sonrió triunfante, había ganado, y en su mirada había un brillo especial que no supe identificar porque sus siguientes palabras me dejaron helada.
―Verdad o reto.
Esto no va a ser algo bueno para mí.
Aunque, conociendo a Emmett y al resto de mis amigos, no iba a ser nada bueno para ninguno.
― ¿Y? Algún cobarde, hable ahora, o calle para siempre… ―se mofó.
― ¿Tengo opción? ―pregunté, conociendo la respuesta, y obteniendo cinco pares de ojos mirándome.
―Por dios, Bells, tú me conoces bien… ¡Claro que no hay opción! ―lo suponía. Suspiré resignada, con ellos siempre era así.
―Tranquila, Bella ―dijo Rose.
―Cierto, no pasará nada malo ―añadió Alice sonriente
Esto será peor de lo que pensé.
―Correcto, todos a la sala ―mi amigo parecía un niño en una juguetería. Dejó pasar a todos, pero cuando llegó mi turno, me tomó del brazo y me casi arrastró a cocina, mientras dio un aviso―. Traeré un par de aperitivos con Bella.
No me dejó responder cuando me di cuenta de que llegamos a la cocina. Emmett sólo miraba el piso, inusualmente callado.
―Emm, ¿Qué sucede?
―Nada ―dijo en un tono extraño. Era obvio que mentía.
―Muy bien ―le seguí el juego. Si tenía algo que decirme, me lo diría.
―Necesito ayuda ―soltó luego de un minuto. Lo miré con el ceño fruncido ¿Qué habrá hecho ahora?
― ¿Con qué? ―me miró por un segundo, analizando mi expresión para luego continuar con ojos suplicantes.
―Tiré un estante de Edward por accidente… ―una pequeña pausa― el de sus CD' s ―susurró.
Conociendo a Edward, y el aprecio que tenía por sus cosas, al grandote sólo le quedaban un par de horas de vida.
― Emmett, cómo… ―empecé a preguntar, pero me cortó.
―Ayúdame ―suplicó.
―No puedo ayudarte con esto ―argumenté. No le mentía. ¿Qué podía hacer yo?
―Por favor ―hizo el puchero Cullen, ¿de dónde lo aprendieron?
Suspiré, creo que con ellos debo aprender a resignarme.
― ¿Y qué puedo hacer?
―Es simple y sencillo.
― ¿Qué? ―cuestioné.
―Tú sólo debes distraerlo cada vez que quiera subir a su habitación ―no lo puedo creer.
― ¿Quién dice que me hará caso? ―pregunté sin poder ocultar la desilusión en mi voz.
―Es obvio que te hará caso a ti ―me sonrojé por su afirmación.
―Bueno, haré lo que pueda ―le respondí, no muy segura de mí misma.
― ¡Gracias! ―ahora volvió su felicidad habitual.
―Sabes que tarde o temprano se dará cuenta, ¿no? Tiene que subir a su habitación en algún momento ―me miró entrecerrando los ojos.
―Cállate ―siseó. Me reí por su infantil respuesta. Lo tomé del brazo y fuimos a donde se encontraban todos.
Cuando llegamos, todos se voltearon en nuestra dirección.
― ¿Y los aperitivos? ―preguntó Rosalie.
―Nada nos llamó la atención ―respondió Emmett restándole importancia. La atención se volvió hacia mí y solo me encogí de hombros, notando que Jasper me miraba con el ceño levemente fruncido. Tal vez él sabía algo.
Corrimos un poco el mobiliario para hacer espacio en el medio de la habitación; o mejor dicho, los chicos corrieron el mobiliario. Una vez todo estaba listo, nos colocamos en ronda y Emm colocó una botella en medio.
―Lo haremos así para que sea mas fácil y divertido ―empezó―. Uno gira la botella, y el afortunado que sea elegido, será cuestionado, puesto a prueba, retado, humillado…
―Se entendió, Emmett ―lo cortó su novia. La última palabra que dijo no me gustó para nada.
―Empecemos. ¿Quién quiere hacer los honores?
―Yo, yo, yo ―Alice empezó a dar saltitos en su lugar mientras alzaba la mano.
―Pues empieza, hermana ―respondió el oso en tono sombrío. Debería dejar de ver tanta televisión.
Alice sonrió e hizo girar la botella, terminando en su hermano mayor.
― ¿Verdad o reto? ―por su sonrisa, podría decir que iba a disfrutar lo siguiente.
― ¿Qué clase de pregunta es esa? ―se fingió "ofendido".
―Te reto a… ―su gesto se volvió pensativo. Oh, esto iba en grande, y recién empezábamos― Pedir una pizza e intentar ligar con el repartidor, por mas de cinco minutos ―Emmett abrió los ojos como platos y el resto intentaba disimular las risas― ¿O prefieres dar marcha atrás? ―lo retó.
―Claro que no, lo haré ―dijo sonriendo y muy seguro de sí mismo. Este chico y su orgullo…
―Muy bien, ten ―dijo dándole su teléfono para llamar a la pizzería.
Como era costumbre, pidieron cinco pizzas, ya que Emmett se comía dos él sólo, y los otros chicos tampoco se quedaban muy atrás. Igualmente todos estaban en buena forma.
―Ahora hay que esperar… ¡Me toca! ―terminó feliz. Giró la botella demasiado fuerte, por lo que tuvimos que esperar un rato a que parara, y finalmente terminó en Jasper.
― ¿Verdad o reto? ―a veces Emmett daba miedo por como sonreía. El aludido lo pensó por un momento.
―Verdad.
―Ohh, no seas cobarde ―se quejó por no poder obligarlo a hacer algo.
―Métete en tus decisiones ―respondió algo molesto. Me pregunté por qué.
―Muy bien… ¿Eres virgen? ―se burló. Jasper se sonrojó furiosamente. Y yo pensaba que era la única que podía hacerlo.
―No ―susurró.
― ¿En serio? ―cuestionó su hermana, incrédula. Auch, eso habrá dañado su ego. Alcancé a ver de reojo que Alice estaba algo sonrosada también.
―Espera ¿Qué? ―intervino Edward mirando a su melliza― Jasper, explícate ―ordenó dirigiendo ahora su vista al susodicho.
― ¿Qué quieres que te explique?
―Qué no pasó lo que estoy pensando.
―Edward, no leo mentes ―seguro intentaba desviar el tema.
― ¡Alice! ¿Tú…? ―las palabras se le atoraron en la garganta, dejando la frase inconclusa. Ante el silencio de su hermana, cerró los ojos fuertemente y apretó el puente de su nariz con los dedos pulgar e índice; mientras susurraba cosas como: "Por dios" "Hermana pequeña" "No lo puedo creer" "Muy chica" "Mi hermana y mi mejor amigo" "Relaciones" "Habitación" "Casa"
Mientras tanto, Jasper fulminaba con la mirada a Emmett, quien lo miraba inocentemente. Decidí ayudar a Edward, quien se encontraba a mi lado; se notaba a millas que no le cayó muy bien la noticia, pero Alice ya no era una niña. ¡Tenía 17 años!
―Edward, ya déjalo ―le dije apoyando una mano en su hombro en señal de apoyo. Él abrió los ojos sorprendidos y me miró por un largo tiempo, no pude evitar sonrojarme. Suspiró. Luego, una suave sonrisa apareció en sus labios y se calmó.
Noté que Alice y Jasper se encontraban también un poco mas calmados y me miraban con agradecimiento.
―Así es, Bella, controla a la bestia ―dijo Emmett, pero Rose le pegó en el hombro―. Auch, eso dolió ―se quejó.
―Me toca ―susurró Jazz algo tímido aún, por el tema anterior. La botella terminó apuntándome a mí. Agradecí mentalmente el que sea él y no otro. Me miró esperando una respuesta.
―Verdad ― ¿Qué tan malo podía ser?
―Sin mentir, qué fue lo mas vergonzoso que te pasó hasta ahora ―Podría ser peor, intenté reconfortarme.
Edward POV:
Su gesto se volvió pensativo, y luego de unos momentos, se sonrojó, seguramente recordando algún momento de su vida.
―Mmm, supongo que fue un verano. Tenía doce años, y fuimos de vacaciones a la playa ―su mirada se encontraba algo perdida, y sus ojos reflejaban nostalgia; si no me equivoco, un año después ocurrió el accidente de su madre―. Al principio del verano, conocí a un chico, se llamaba Jacob, y nos hicimos muy buenos amigos ―una suave sonrisa apareció en su rostro, estaba muy metida en sus pensamientos. No pude evitar sentirme algo celoso― Ese día no había mucha gente en la playa, ya que era de noche. Y en esa ocasión, casi me obligó a acompañarlo a nadar con él. Luego de que estuvimos en el mar por un buen rato, decidimos salir; empezaba a hacer frío. Cuando el agua sólo llegaba a mi cintura, sentí una briza fría que atravesaba mi cuerpo ―Hizo una pausa y se sonrojó. El resto intentaba ocultar las sonrisas que aparecieron al adivinar los pensamientos de Bella― Recuerdo que bajé la vista, y me di cuenta de que faltaba la parte superior de mi traje de baño ―ahora parecía un pequeño tomate y todos en la sala ya se estaban riendo a carcajadas.
― ¿Y qué pasó después? ―preguntó Alice intentando controlar su respiración.
―Chillé, llamando la atención de todos los que se encontraban cerca, y rápidamente me tapé. Sigo agradeciendo que fuera de noche, y que no se distinguiera nada a lo lejos. Pero sentí mas vergüenza cuando Jacob me obligó a mirarlo y me preguntó que ocurría, no podía articular palabra, entonces miró donde estaban mis brazos y se dio cuenta de lo que pasaba. El pobre salió corriendo, mas rojo que yo, para buscar algo con que taparme y poder salir ―las carcajadas seguían, incluso Bella se unió, un poco menos colorada.
Cuando todos se calmaron, le tocó a ella girar la botella, que terminó apuntando a Rosalie.
― ¿Verdad o reto?
―Un buen reto ―respondió. Era igual a Emmett en ciertos sentidos.
Bella frunció el ceño pensativa, se veía adorable. Después de un tiempo, abrió la boca, pero Rose la paró.
―Vamos, tú puedes hacer algo mejor que eso ―la retó―. Que sea bueno.
―Muy bien ―aceptó―. Te reto a… ―pero el timbre la cortó.
―La pizza ―chilló Alice alegre. Era hora del reto de Emmett.
―Te reto a besar al repartidor, quitarle las pizzas y sacarlo de la casa, sin pagar y sin que se dé cuenta. ―se apresuró a decir.
―Wow, no eres tan mala en esto ―anunció sorprendida. Bella sonrió triunfante.
―Trabajo de equipo ―se burló Jasper, refiriéndose a la pareja que tenía que completar el reto. No pude evitar soltar una carcajada.
Todos nos dirigimos hacia la entrada y nos ocultamos como pudimos, para poder ver lo mejor posible la escena que ocurriría en unos segundos. El que comenzaría el reto sería Emmett y luego interferiría Rosalie para finalizarlo.
―Manos a la obra ―contestó feliz mi hermano. ¿Debería preocuparme?
Abrió la puerta lo mas que pudo para que ninguno se pierda nada.
―Buenas tardes, aquí está su pedido, señor… ¿Cullen? ―dudó al final, leyendo una pequeña tarjeta que se encontraba sobre las cajas de pizzas. En ningún momento levantó la vista, pero pude identificarlo como Matt, un chico del colegio que cursaba el último año, era un poco introvertido y tímido.
―Mi reto será fácil ―afirmó Rosalie muy confiada.
―Que sea señorito, por favor ―respondió Emmett, intentando sonar coqueto, y suavizando un poco su tono de voz.
Ninguno pudo contener pequeñas risas silenciosas que se escapaban mientras nos tapábamos la boca para soltar una gran carcajada.
El repartidor levantó la vista algo dudoso, y con el ceño levemente fruncido.
― ¿Emmett? ―cuestionó.
― ¿Sí? ―dudó por un momento, seguro no se acordaba del chico― Pero estamos en confianza ―exclamó―. Dime Emmy ―la cara del chico no tenía precio.
― ¿Tienes algo en el ojo? ―seguro Emmett le guiñó. Todo mi cuerpo temblaba por la risa.
―No, sólo me cegó tu belleza ―la mandíbula de Matt cayó al suelo.
― ¿Qu- qu- qué dijiste? ―ahora mi hermano inclinó la cabeza hacia la derecha y suspiró, dejando pasar unos incómodos segundos para el chico. Matt pasó una mano enfrente de sus ojos.
― ¡Oh, lo siento! ―exclamó―. Es que me perdí en tus ojos ―continuó soñador. ¿De donde sacaba esa cursilería barata?
El repartidor se quedó estático en su lugar, sin pestañar siquiera. Luego de unos segundos, se agachó lentamente, sin quitar la vista del muro humano frente suyo, y dejó el pedido en el suelo.
―Creo que debo irme ―anunció apurado.
―No lo hagas ―suplicó Emmett―. No crees que deberíamos aprender a no tener miedo ni vergüenza. ¡No hay que encerrarnos y aceptar lo que la sociedad quiere! ―de nuevo, Matt se quedó estático.
Las chicas estaban rojas por aguantar sus carcajadas, y se mordían fuertemente los labios, nosotros estábamos igual; todos teniendo espasmos por la risa. No voy a aguantar por mucho tiempo.
― ¿Sabes qué? ―dijo mientras se daba la vuelta― Tienes razón. ¡Hay que ser valientes y el resto tiene que aprender a respetar las cosas como son! ―gritó igual de emocionado.
Ahora todos estábamos estáticos, incluso mi hermano. Las chicas soltaron pequeño grito de sorpresa y Jasper y yo teníamos las bocas abiertas
No lo puedo creer. ¿Será posible?
― ¡Eso es! ―gritó Emmett un poco dudoso.
―Agradezco tanto por esta oportunidad ―gritó al cielo, y dirigiéndose a la persona que se encontraba en frente suyo, le habló―. Siempre creí que estaba sólo, ahora veo que no es así.
Cuando terminó de decir eso, se abalanzó sobre mi hermano, colocó sus brazos alrededor de su cuello y estampó sus labios con los de él. Los ojos de Emmett estaban abiertos como platos, no se movió ni un centímetro por la sorpresa.
―Dios santo ―susurró su novia impactada por la escena.
No aguanté mas y me caí al suelo riéndome, tratando de ser lo mas silencioso posible. Noté de reojo que Alice, Bella estaban igual que yo; y Jasper apoyaba su espalda contra la pared, tapándose la cara.
―Ya pasaron mas de cinco minutos ―afirmó mirando su reloj―. Me toca.
―Osito ―lo llamó. Volví a prestar atención.
Al escuchar el llamado, Matt se separó de Emmett algo agitado y nervioso.
―Cielo ―contestó aliviado.
Rosalie examinó al chico de la cabeza a los pies y sonrió coqueta hacia él.
― ¿Qué hacían? ―preguntó.
―Nada, sólo hablábamos ―respondió su novio.
―No debemos ocultarlo mas, Emmy ―interfirió el repartidor. ¿Y esa voz?
―Cierto, no deben ocultarlo mas, vi todo ―Matt lucía confundido, pero pudo hablar.
―Espero que entiendas lo que sentimos, Rose ―Emmett estaba perplejo.
―Claro, pero… ―se acercó un paso a él― Ustedes dos pueden ayudarme ―dijo con una sonrisa insinuante y en tono provocativo. Se acercó mas a él y lo besó; pero no duró mucho ya que él la separó tomándola por los hombros, aunque intentó disimularlo, pude ver una mueca de asco por parte de Matt.
―Lo siento mucho, cariño, pero no soy de la clase de persona a la que le gusta experimentar ―dijo amablemente―. Nos vemos ―dejó un beso en cada una de sus mejillas.
―Chau, Emmy ―casi empujó a Rose y volvió a apoyar sus labios en los de Emmett por unos cortos segundos, mientras Rosalie miraba sorprendida la escena, a sólo unos centímetros de ellos. Una vez terminó, salió por la puerta y se fue en su moto.
Ninguno aguantó mas y estallamos en grandes carcajadas, que seguro escuchó todo el pueblo.
La pareja nos lanzaba dagas con los ojos, pero después se sonrieron entre ellos y chocaron los cinco.
―Lo hicimos ―dijo mi hermano.
―Por supuesto que lo haríamos ―dijo en tono algo altanero. Emmett tomó las pizzas de suelo y las llevó a la cocina.
―Muy bien, me toca ―continuó.
Nos volvimos a colocar en ronda, otra vez, Bella terminó a mi lado, agradecí por eso.
―Alice, ¿verdad o reto?
―Reto ―contestó sonriendo como una niña. Todavía no podía creer que ella y mi mejor amigo… Decidí desechar esos pensamientos, antes de hacer algo de lo que me arrepienta, o no.
―Te reto a llamar al director a su casa y jugarle una broma pesada.
―Perfecto ―lo pensó por un segundo―, pero necesito que vayamos a su casa.
― ¿Para qué? ―preguntó Jasper, dudando acerca de lo que podía hacer su novia.
―Ya lo verán. Vamos, ¡rápido! ―estaba muy ansiosa. Espero que el director no sufra, tanto.
― ¿Qué planeas, Allie? ―cuestionó Bella.
―Ya lo verán, no sean impacientes ―elevó un poco su voz― Vallamos en el Volvo de Edward, es el mas discreto.
―No creo que entremos todos ―intervine.
― ¡Claro que sí! ―empezó a caminar hacia el garaje, con todos siguiéndole los talones. Creo que ya lo dije, lo mejor es no contradecirla.
―Mmm, veamos, Emm ―miró al susodicho―, eres el mas grande, así que tú conducirás para no ocupar tanto espacio.
― ¿¡Qué!? ¡No! ―me quejé, pero una mirada de Alice bastó para callarme. Bufé frustrado y me crucé de brazos, mientras mi hermano actuaba como la persona mas madura, sacándome la lengua. Rodé los ojos y le tendí las llaves―. Cuidado ―le dije mordaz.
―Bueno, Edward, ve en el asiento del copiloto ―abrí la puerta, pero algo me impidió entrar.
―No quiero ir atrás ―intervino Rosalie.
―Rosalie, somos mas pequeñas, tenemos que ir atrás.
―Pero estaremos todos muy apretados ahí ―al parecer, Alice no tenía muchas ganas de discutir con ella, ya que accedió fácilmente y me miró para que entrara atrás.
―Bien ―susurré. Fui el primero que se subió, por lo que estaba del lado de la ventana derecha.
―Bella, sube ―alcancé a escuchar a mi hermana, luego de unos segundos, entró.
― ¿Jasper? ―uno mas.
― Muy bien, creo que no que entro aquí. ¿Pueden correrse un poco mas para allá? ―me pegué lo mas que pude a la puerta, y Bella se pegó a mí. Me agradaba su cercanía, porque su cuerpo irradiaba mucho calor, y al estar en un lugar cerrado, sentía su particular aroma a fresas mas intenso.
― ¿Puedes cerrar la puerta? ―preguntó Jasper.
―Creo que sí ―respondí con dificultad.
Cuando escuché el fuerte portazo, no sé qué me dolió mas: la fuerza del impacto con la cual cerró la puerta; o que, prácticamente, me aplastaron y por el quejido de dolor de Bella y Jasper, y mi vida, abrí la única salida disponible, cayendo al suelo.
Lo segundo dolió mas.
―Edward, ¿te encuentras bien? ―me preguntó Bella preocupada. Admito que me agradó que se preocupara por mí. En los asientos delanteros, Emmett y Rosalie estallaron en carcajadas.
― Estoy bien ―logré decir. Aún estaba tirado en el piso.
―Oh, hermanito, lo siento, no fue mi intensión ―mi hermana también estaba preocupada.
―No hay problema, Alice.
―Ya sé, vuelve a subir ―la miré como si estuviera loca.
―Mejor me quedo, vayan ustedes. Iré a escuchar algo de música a mi habitación ―me levanté del suelo, con intensión decidida de irme, pero el llamado de Emmett me detuvo.
―Vamos, Eddie, el juego aún no termina ―no me iba a dejar convencer otra vez. Iba a responder, pero una voz suave me detuvo.
―Cierto… Ven, Edward, seguro nos divertiremos ―agregó Bella algo dudosa al final, mordiéndose el labio con nerviosismo. Pero sólo eso bastó para que me acercara al auto nuevamente.
―Muy bien ―respondí como si nada pasara. Todos me miraron extraño. ― ¿Qué? ―pregunté.
―Nada ―fue Alice la que respondió―. Jazz, ¿puedo sentarme en tus piernas? Así habrá mas espacio.
―Claro ―respondió el susodicho con una sonrisa.
―No pudiste pensar eso antes ―se quejó Bella con los brazos cruzados y mirándola con los ojos entrecerrados.
―No lo creí necesario ―se encogió de hombros. Se acomodó en el regazo del rubio, y apoyó su cabeza en el pecho de él, Jasper besó su cabeza cariñosamente.
Gruñí e hice una mueca. Ya no era lo mismo verlos.
―Supéralo, Edward ―dijo en tono mordaz Alice.
Entré nuevamente en el auto, ahora mucho mas cómodo que antes.
―Muy bien, ahora sí, ¡Vámonos! ―volvió a su estado de ánimo habitual.
Llegamos a la casa del director hablando de cosas sin sentido, y ninguna tenía algo que ver con la anterior. Así éramos.
―Emm, apaga las luces ―dijo Alice una cuadra antes de llegar. A esta hora el cielo ya estaba algo oscuro.
Cuando estuvimos lo suficientemente cerca para ver, pero lo suficientemente lejos como para que no nos reconozcan, se estacionó.
Alice tomó su teléfono, buscó algo en él y presionó llamar.
― ¿Cómo sabes el número del director? ―preguntó Rosalie algo incrédula, aunque, conociendo a mi hermana, no me sorprendía en absoluto.
―Nunca sabes cuándo puedes necesitarlo ―hizo una breve pausa― Silencio, está sonando.
―Pon el altavoz ―se quejó Emm. Alice hizo lo que dijo. En el auto sólo se escuchaba el sonido de espera que provenía del celular y nuestras respiraciones.
― ¿Hola? ―contestó una voz algo somnolienta.
¿Ya dormía a esta hora?
―Este, es un mensaje informativo de emergencia ―empezó mi hermana con voz de contestadora automática. Recién empezaba, y todos estábamos con una sonrisa de burla en el rostro.
― ¿Disculpe? ―una luz se encendió en uno de los cuartos.
―Si está escuchando este mensaje, por favor, permanezca en calma y escuche atentamente.
―Querida, despiértate ―se escuchó del otro lado.
― No pasa nada, duérmete ―la voz femenina se escuchaba algo molesta por la interrupción de su sueño, seguramente, ajena a la llamada.
―A causa de lo que ocurrió, está ocurriendo u ocurrirá en este momento, por alguna de estas causas ―hizo una pausa―: Guerra, ataque terrorista, catástrofe natural, explosión nuclear, peligro por amenaza química y/o física ―se escuchó un jadeo del otro lado y risas sofocadas del nuestro―; se le solicita cortar todos los suministros de energía y gas que posea ―automáticamente, las luces se apagaron―. Por favor, mantengan la calma y evite salir de su casa. Prontamente, un equipo llegará a su casa para evacuar. Repito, mantengan la calma, en unos momentos llegar-a u-n e-quip-o a su ca-cas-sa p-p-ara evac-cu-a-r. Mant-engan la cal ―cortó de golpe. Nos dimos la libertad de reírnos libres, su actuación quedó perfecta.
―Por un momento, me lo creí ―rio Emmett.
De repente, vimos a una persona, en sólo ropa interior, salir corriendo de la casa.
― ¡Mis ojos! ―chillaron Alice y Rose al unísono, tapándose la cara, la primera en el cuello de su novio; Bella sólo desvió la vista con una mueca de disgusto en su cara. La imagen no era agradable de mirar, menos si tu estómago era sensible.
― ¡LA TERCERA GUERRA MUNDIAL LLEGÓ! ―gritaba el director a todo pulmón mientras seguía su carrera huyendo de… nada.
―Madre de dios ―Emmett, Jasper y yo nos encontrábamos en shock con la boca entreabierta, sin poder quitar la mirada de lo que ocurría enfrente de nosotros.
― ¡CORRAN MIENTRAS PUEDAN! ―los vecinos salieron alarmados por el griterío.
Varios minutos después de que perdiéramos al respetable director de vista, aun seguíamos en silencio.
―Eso fue… ―empezó Emmett― ¡Genial! ―y se rio a todo lo que dieron sus pulmones, para ser seguido por un par de risas mas. Él nunca iba a cambiar.
Emprendimos el camino de regreso a casa, y cuando volvimos a la sala, Alice habló.
―Uno mas ―nadie se negó, así que nos volvimos a colocar en círculo.
Mi suerte había sido buena, hasta ahora.
―Edward, ¿verdad o reto? ―mi hermano me miraba con una sonrisa burlona y de superioridad, sabiendo que no iba a elegir reto. Decidí arriesgarme un poco y hacerlo tragar esa sonrisa.
―Reto ―la sonrisa de Alice parecía la del Gato en Alicia en el país de las Maravillas.
Debí haberlo pensado dos veces. Después de todo, hablábamos de Alice.
―Te reto a… ―ese brillo en los ojos no me gustaba― Besar a Bella.
― ¿¡QUÉ!? ―gritamos los dos al unísono.
―No puedes echarte atrás, es un reto ―sentía a Bella muy nerviosa a mi costado, y el resto nos miraba con sonrisas cómplices.
―Me parece injusto obligar a Bella a hacer algo que o quiere ―la defendí, pero internamente, deseaba que no se oponga.
―Claro que no hay problema. ¿Verdad, Bella? ―preguntó Alice, retándola a decir que no. Ella se mordía el labio nerviosamente, eso sólo volvía la idea mas tentadora.
―Supongo que no ―susurró―. Es sólo un reto ―sus palabras dolieron, sin embargo, sentí un leve tono de tristeza y decepción en la voz.
Me volteé, para quedar frente a ella. Me dediqué unos segundos para admirar su belleza. Sus ojos color chocolate me miraban con expectativa y nerviosismo. Coloqué mis manos en cada lado de su mejilla, delicadamente. Fui acercando mi rostro al de ella lentamente, analizando sus expresiones, y buscando algo que me indicara que no quería esto. A poca distancia de su boca, miré sus ojos, todavía quedaba tiempo de dar marcha atrás, si ella quería.
Yo no.
Sus ojos se cerraron y suspiró. Su aliento chocó en mi cara, acabando con la poca fuerza que tenía para detenerme.
Apoyé mis labios en los suyos, dejando un casto y corto beso sobre ellos. Sólo me separé unos milímetros. Quería mas, pero tampoco me parecía correcto obligarla a algo que no quería.
Sin embargo, ella entreabrió sus labios, dándome una invitación que no podía rechazar. Volví a estampar mis labios en los suyos. Eran cálidos, suaves, y se amoldaban perfectamente a los míos.
Mágico. Increíble. Ni eso describía, mínimamente, lo que sentí en ese momento.
La punta de mi lengua acarició su labio inferior, pidiendo permiso para entrar, a lo que ella accedió fácilmente.
No sé cuánto tiempo estuvimos así, sólo recobré algo de conciencia cuando sentí mis pulmones arder por la falta de oxígeno.
A duras penas, me separé de ella, apoyando mi frente en la suya, no quería cortar el contacto todavía. Mis ojos estaban cerrados, grabando en mi memoria a fuego este momento.
Un carraspeo me sobresaltó. Miré a Bella, quien todavía respiraba algo entrecortado; sus mejillas estaban sonrosadas, haciéndola ver mas tierna; y sus labios se encontraban rojos e hinchados.
Demasiado tentador.
―Muy bien… ¿Qué hacemos ahora? ―preguntó Alice como si nada hubiese pasado. El resto también actuaba así, lo que agradecí, no me gustaría ser el blanco de sus burlas.
Igualmente, necesitaba hablar con Bella sobre lo ocurrido.
―No lo sé… ¿Qué proponen? ―Rosalie miró a todos.
―Pizza y películas―sugirió Jasper.
―Escondidas ―todos miraron a Emmett como si tuviera tres cabezas.
―Pizza y película ―hablamos todos al unísono.
Mi hermano hizo un puchero infantil, pero un segundo después, la luz se fue, para dar lugar a una oscuridad algo lúgubre.
―Y ustedes querían películas ―se burló.
Me llegó inspiración :D Creo que es la primera vez que actualizo tan pronto, espero poder seguir así. Eso sí, no estoy segura si para bien o para mal...
Este capítulo laargo ¿Merece algún review? ¿Comentarios, sugerencias, dudas, quejas, algun palazo? Me ayudaría a saber como voy :)
Desde ya, perdón si ofendí o molesté de alguna manera a alguien por el reto de Emmett, Rosalie, Alice, o alguna otra situación en particular. Agradecería que me lo dijeran también.
Respondo los reviews anteriores. ¡Muchas gracias de corazón chicas! :)
MITWI: Jajaja, muchas gracias por dejar un review! :D La reacción de Edward creo que va a estar lista para el siguiente capítulo, además del reencuentro Rose/Tito ;) A Emmett se le viene una bomba... Saluditos :))
karen de Pattinson: Creo que en todos los casos, Emmett buscó los problemas, pero igual lo queremos, jaja xD . Que opinas del juego? Jaja, espero que te haya gustado; llegó el momento esperado por varias ;) Perdón por tardar, pero esta vez actualizé antes :) . Me retracé leyendo tu historia "Conociedo al Amor" (voy por el capítulo 16), pero dentro de poco me actualizo, jaja, me encanta! :D Muchísimas gracias por dejar un review. Besos :)
KaryBella2413: Qué bueno que te haya encantado el capítulo! Me pone muy feliz :D . Te gustó el capítulo? Jaja, espero que sí:) Muchas gracias por dejar un review! Saluditos :))
montego 24: Jajaja, sí, al fin actualicé. Bueno, si pasaron un par de cosas en el juego xD. Muchas gracias por dejar un review. Un beso :-*
natika-Cullen: Jajaja, sí, y creo que podes imaginarte lo que son capaces de hacer los hermanos Cullen... Muchísimas gracias por dejar un review! Saluditos :))
Melanie Tao de U: Gracias! :) Jajaja, sí, ese dúo... xD . Acá está el siguiente capítulo, espero que te guste. Besos :))
Guest: Otra actualizacion :) . Espero que te haya gustado el capítulo. Muchísimas gracias por dejar un review :D Saludos :))
viir: Cómo quedó el juego? Jaja, muchas gracias por dejar un review :D . Besos :)
liliana: Jajaja, acá hay otro capítulo :) , espero que te guste. Muchas gracias por dejar un review! Saluditos :D
Avisos:
*Si quieren agregarme en Facebook (Tellus Fanfics) o seguirme en Twitter (K_Tellus) :)
*Estoy hace días con un OS Edward/Bella/Jacob en la cabeza, tal vez no sea muy original la idea, pero me gustaría escribirlo y ver qué opinan. El punto es que, no sé que voy a poder escribir primero, si la continuación de este capítulo o el nuevo OS. En cualquier caso, por favor, tenganme paciencia (Ya sé que les pedí demasiada hasta ahora), pero si no saco la idea, creo que voy a explotar.
*Me parecería justo recompensarlas por las pasadas (y, posiblemente futuras) tardanzas en las actualizaciones. Si quieren, pueden enviarme un MP con alguna idea que les gustaría que escribiera, y/o con la pareja que quieran :)
De nuevo gracias a todas por leer la historia :D
Saludos,
Tellus :)
