Capitulo 3: ESCAPANDO.

Desperté en la celda. Apenas podía moverme, pero vi a Ryuuzaki a mi lado y eso me tranquilizo. Intente sentarme pero no podía moverme. El me detuvo apoyado la mano en mi frente.

-No te muevas. Tienes un derrame, podrías morir.

-Ryuuzaki… ¿Qué esta pasando?¿Quiénes son?

-Nunca debí permitir que me acompañaras. Sabia que me estaban buscando. Siento haberte metido en esto.

-¿Ya habías estado aquí… verdad?

-Pase dos años aquí y tres en una de las casas.-Confeso.- Un burdel. No fui a Wammy House hasta que no me rescataron en una redada, a los 8 años.

- Tenemos que salir de aquí.

-No puedo… Light… tu no lo entiendes. No puedo marcharme, pero conseguiré que te suelten.

-No me voy sin ti. No voy a dejarte aquí. Ambos sabemos que no sobrevivirás. No te voy a dejar morir, Lawliet. -Jamás le había llamado por su nombre autentico.

- No voy a sobrevivir de todas maneras. Solo… no me odies… lo voy a hacer únicamente por ti.

Me sonrío, era una sonrisa dulce, calida, pero me pareció de despedida. Me beso con pasión, pero temblando. No pude contestarle. Dos hombres nos llevaron de nuevo al comedor, estaban en alerta por algo, muy nerviosos, revisando las armas.

-Aquí están.- Dijo uno.

Nos miro, sonrío mirando a Ryuuzaki.

-Así que te has decidido.

-Si. Lo hare, pero con una condición.

-Eres tan previsible…- Suspiro.- Demuestra que vas en serio y te daré lo que quieres.

Le desataron las manos, fue a un portátil y tecleo con rapidez.

-Jefe, los dos cazas han tenido un accidente, se han estrellado.-Dijo uno que estaba al teléfono.

-Bien, bien.- Se acerco a el y le beso. Ryuuzaki no se aparto ni hizo señal que le molestaba o que no quería. Es más le respondió el beso.- Veo que empiezas a recordar tu lugar.

-Si.- Contesto el.

- El hombre se saco una pastilla de la bolsita que llevaba en uno de los bolsillo, le ofreció una a Ryuuzaki que no dudo en tragársela.

-No!- Dije.-¿Qué estas haciendo?

-Lleváoslo de aquí, me esta dando dolor de cabeza.

Ryuuzaki ni siquiera me miro, me devolvieron a la celda. Durante días no vi a nadie más que al encargado de llevarme los panecillos. Pero era inútil preguntarle a el, así que no sabia nada.

Era de noche, me llevaron de nuevo al comedor. El "jefe" estaba sentado en el sillón, con alguien arrodillado entre sus piernas. Enredo una de sus manos en el cabello de ese chico, desvíe la cara.

-¿Dónde esta Ryuuzaki?¿Qué le habéis hecho?- Pregunte. Se puso a reír.

-Pero si le tienes delante.- Contesto. -Ya basta,-Le dijo al chico. -Ya sabes que hacer.

Cuando se levanto y se giro le reconocí, era Ryuuzaki. Quede helado, no me lo podía creer.

-Ryu…uzaki…- Murmure.

Me ignoro, ni siquiera me miro. Se sentó sobre el miembro del hombre, enterrándolo, gimió de dolor. Le pasaron los brazos por la cintura, forzándolo a ir más lejos aunque no estaba preparado aun. Se mordió el labio. Quise dejar de mirar , girar la cabeza pero no podía, mi cuerpo no me respondía. Me di cuenta que las lagrimas mojaban mis mejillas. Otro se acerco a ellos y le inyecto algo a Ryuuzaki en un brazo, a juzgar por las marcas que tenia, era algo frecuente.

-Eso es pequeño…- Le dijo.

-Maldito bastardo. Quítale las manos de encima.-Dije.

-Oblígame.- Se burlo.

Me sujetaron con fuerza, de forma que no me podía mover, me obligaban a mirar, y encima el seguía ignorándome. Se corrió en su interior, y le tiro al suelo como si fuera un trasto viejo.

-Ryuuzaki.!

-Cállate de una vez.¿Qué cantidad le has dado?

- La de siempre… jefe si continua así al final morirá. Leva días sin comer…

-¿Ahora te preocupa?. Solo es un perro, puedo encontrar a otros como el.

- Pero jefe… sus visiones nos son muy útiles.

-Que te calles!- Bramo.- Si se muere ya encontrare un substituto. Cualquiera sirve para pasar un buen rato.

Ryuuzaki se tenso de golpe, gimiendo, se arqueo.

-149582- dijo.-149582

-Levadle a la celda. Tenemos trabajo que hacer.

Nos llevaron juntos, le abrace sentándole en cuanto nos soltaron. Era evidente que estaba drogado, a juzgar por sus pupilas. Su respiración era rápida y superficial, o bien estaba en shock o era que tenia una sobredosis. Su cabeza cayo sobre mi hombro y le sentí pasarme un brazo por mi espalda.

-Light… ahora es el momento…

-¿El momento?

Miro el cerrojo fijamente, todo su cuerpo se tenso, poco a poco escuche un ruido metálico, como si le diesen la vuelta a una llave que no estaba allí. Se abrió.

-¿Qué demonios…?

-La droga me … esta haciendo …efecto…- Dijo.- Me voy a … desmayar… pronto…. Vate de aquí… derecha, escaleras….

-No me voy sin ti.

Al limite de mis fuerzas, le cargue sobre mis hombros y salimos en silencio. Las escaleras daban a un parking donde tenían varios camiones y otras furgonetas. Encontré un jeep con las llaves puestas. Le deje en el asiento del copiloto, no sabia conducir, solo había hecho un par de clases bajo la supervisión de mi tío el verano anterior. No podía fallar, seguramente te pondrían en guardia al oír el ruido del motor, así que era encenderlo y salir de allí. Mentalmente repase todo lo que tenia que hacer antes de arrancar. Cogi aire y le di la vuelta a la llave. Choque contra la verja, abriéndola de golpe pero sin disminuir la velocidad. Todo era desierto, donde estábamos. Ellos salieron detrás nuestro con otros coches, nos golpearon por detrás y perdí el control unos segundos, pero conseguí controlar el volante. Ryuuzaki recupero el conocimiento con una de las embestidas, me miro.

-Light… ¿Por qué me has…. Traído? Tu solo… tienes más oportunidades.

-Te lo dije. ¿Dónde estamos? Necesito ayuda, nos harán volcar.

-Me duele…- Se llevo las manos a la cabeza.- Light…

Se estremeció, gimiendo. De pronto el volante cobro vida propia, parecía tener un automático. Cambio de marcha y esquivaba todos los intentos de golpes. Les hizo chocar entre ellos. Ryuuzaki tosió, sangre, y el volante volvió a descontrolarse. Lo cogi. Pare un poco, mirándole. Apenas podía respirar, tenia los labios manchados de sangre, estaba pálido, temblaba, estaba en el limite. Cerro los ojos, apoyándose en el cristal, sonrío levemente. ¿ Era posible que lo hubiese hecho el? Lo de la celda y ahora lo del volante, eran demasiadas cosas extrañas y demasiadas coincidencias. ¿Qué estaba ocurriendo?¿Qué escondía realmente ?¿Quién era?