"Frió, abandonado, solo. No es muy agradable estar aquí, ¿verdad?"
Se escucho como si fuera un cumplido seguido de una risa burlona. Después de todo, ¿que mas podría ser? Solo eso tenía y solo eso iba a tener. Además, Thor sabía que no podía sorprenderlo.
"El destierro no fue la mejor parte.", dijo con una voz burlona, como todo lo que Loki decía "¿Sabes, hermano? –Agrego– No estaría así si no fuera por ti. Tú y tu amor por destruir lo que para mí es divertido. ¿No te has cansado? ¿De ser el hermano mayor que cuida a su pobre e inconfeso hermano? Yo se que no. Te esfuerzas por eso."
"No deberías de ser tan frió después de que soy la única persona que te visita en este asqueroso lugar."
"Era mas cálido cuando no lo hacías. Cuando no te metías en lo que no te importa. Yo tenía muchas visitas aquí…"
"Hipnotizar a personas inocentes no son visitas, son esclavos." Lo interrumpió Thor.
"Al parecer a ti no tengo que hipnotizarte." Se acerco a Thor con su voluntad de hierro y su gran ego "¿Por qué me visitas tanto? ¿Qué quieres?"
Solo estaba a unos centímetros de Thor. Quería provocarlo. Hacer una pelea en donde Loki ganaría, aunque a veces él mismo sentía que la victoria se la merecía su contrincante. La mirada de Thor era desolada, mirando hacia la oscuridad que estaba eliminando todo rastro de luz que podía haber en esa pequeña habitación.
"Eres mi hermano…"
"Lo era.", marcando cada palabra. "Ahora solo soy, soy yo. Como siempre lo fui. Pero ahora más fuerte.", con su paso firme se alejo de Thor y se dirigió hacia su pequeña cama "Si no tienes nada más que decir, me alegraría mucho que te marcharas. He tenido un día duro y necesito descanso." dijo sin voltear a ver a Thor ni un momento.
Los ojos del rubio, sus ojos siguieron el camino que Loki trazo para llegar a su cama, el cual casi no se podía distinguir por la oscuridad. Ese era el castigo, el destierro que Odín el padre de todo le había dado a Loki. Vivir en la miseria, en la oscuridad y la frialdad de si mismo. El día era caluroso y las noches eran las más frías y oscuras.
Ya que a media noche no se podía distinguir nada, Loki trazo un camino desde la puerta hasta la cama. El trazo pasaba por la mesa, donde tenía solo la comida que Thor traía para él. Con una piedra, hizo el camino para poder sentirlo con su pie donde estaba y poder caminar con más facilidad en la oscuridad, que parecía eterna. La cama, la cual no eran más que dos cobijas sucias, una sobre otra, desprendía un olor putrefacto a muerte.
"Eres más delgado de lo que recuerdo, hermano.", dijo Thor con un aire en su voz de simpatía. "Así no podrías derrotarme"
Al no recibir ni una palabra de él o algún sonido que expresara molesta, Thor donde yacía Loki. Llego ahí, con las marcas que Loki había hecho. Lentamente, se deslizo por la pared que estaba en la cabecera de la dichosa cama.
"Hermano, perdona todo lo que te hecho", dijo colocando su mano sobre el costado de Loki "Todo lo que quería era protegerte. Tienes razón, me esfuerzo por cuidarte. Siempre lo hare y siempre serás mi hermano."
Thor noto que Loki no menciono nada y que no había hecho un sonido o movimiento de repulsión sobre lo que él había hecho.
Levantándose suavemente, tomo su Mjolnir y se dirigió a la puerta. De tantas veces que había recorrido ese camino no necesitaba las marcas en el suelo. Su paso era lento, parecía que realmente no quería irse de ese lugar donde estaba su hermano. Tomo la manija de la puerta y la abrió. Se asomo por encima de su hombro antes de salir completamente. Loki alcanzo a escuchar un 'Esperare tu invitación ansiosamente, hermano'. Había perdido, había perdido lo único que había querido que estuviera siempre con él.
'Realmente, te puedes quedar.' las palabras que Loki no pudo pronunciar.
