ILK- ¿Por qué tarde tanto? Sencillo, tuve que hacer viaje de emergencia y de allí tengo servicio comunitario -)3-
Kisshu- Eso no parece ser una excusa suficiente
Ilk- ¬¬u Dedícate a tu trabajo
Kisshu- ILK no posee Tokyo mew mew ni ninguno de sus personajes… Excepto Kaori Yumei…
ILK- Pero si desean matarla u/o torturarla siéntanse en todo su derecho
Iitzel: No soy perfecta pero amigas como tu si que son lindas y perfectas para llevar la vida… espero que puedas leerlo pronto
Mika Ikisatashi: Muchas gracias por tu paciente espera, este capi lo iba a subir hace algún tiempo pero se tuvo que rescribir por que presentaba demasiado OOC^… ¿Me creerías si te digo que habia una parte en la que Ichigo estaba tentada a apartar la mano de Masaya de un manotazo? Lastima… Sera para otra ocasión eso lo prometo :p
Makithaa Evans: Jajaja si, se lo tiene merecido ¬¬ Kisshu-sama no debería de ser tratado asi… espero que te guste el capi ^^
…compromiso… Kaori Yumei
Las palabras aun resonaban en sus oídos, con un eco sordo y distante, todo parecía tan irreal. Sentía como si la tierra temblara bajo sus pies y en su mente solo podía interrogarse con firmeza ¿Cuándo lo había decidido? ¿Por qué no le había contado nada?
Sacudió su cabeza hacia los lados y se obligo a dejar de pensar en ello, seguramente el tendría sus propios motivos. Después de todo no es como si él tuviese la obligación de reportarle todo lo que sucedía en su vida. Dirigió su mirada hacia su padre pero este simplemente no se la devolvió, estaba concentrado en la escena que se suscitaba delante de ellos.
Ciertamente no se había esperado tal anuncio de su parte, por un momento, la ira había teñido de carmesí su visión, algo totalmente irracional en su situación. Kisshu le había confesado su amor incondicional tantas veces, durante tanto tiempo, solo hacia que le costase creer que tuviera otra persona a su lado. Ella estaba feliz de que por fin hubiese encontrado a alguien que lo amara y que el correspondiese, sabia que lo que debía hacer era correr a sus brazos y felicitarlo pero, el tan solo imaginar la cara que pondría la nueva chica la hacia estremecer.
Lo sabía.
Nunca me amo.
Apretó sus puños a los costados, intentando en vano desaparecer esos sentimientos tan confusos.
Yo tenía razón.
El solo se había obsesionado, no era amor real.
Sus pensamientos lejos de aliviarla, como es común cuando sabemos que hemos tenido razón todo el tiempo, la dejaron con un sentimiento vacio como si ni ella misma se creyese sus palabras.
Sintió el firme agarre de su padre presionar levemente su piel, ella desistió mirarlo mientras que al mismo tiempo se disponía a sonreír y prepararse para la felicitación que le debía a su compañero quien ya se dirigía hacia ella. Él era libre de hacer lo que quisiese con su vida. No es como si ella debiera preocuparse por ello.
Masaya llego a su lado y tomo una de sus manos entre la suya.
La chica lo vio de reojo y le sonrió, con menos intensidad que de costumbre, al parecer Masaya también deseaba darle sus mejores deseos al alíen.
Empezó a respirar profundamente. Se sentía realmente nerviosa por conocer a la extraña chica, pareciera que esperara a que cualquiera de las dos atacase a la otra en cualquier instante. Esto no tiene sentido. Pero, ¿Qué es lo que no tiene sentido? Mi actuar o su compromiso.
Es una gran sorpresa, ¿Verdad, Momomiya-san?- Ichigo simplemente asintió ante el comentario de su novio, sin mirarlo, seguía perdida en su mente.
Bastante grande.- Mas que una afirmación había sonado como un reproche, los invitados a su alrededor se habían, poco a poco, integrado a la fiesta nuevamente.
Resistió con éxito la tentación de sacarle la lengua a la rubia que se acercaba cogida el brazo de Su Kisshu, el era su amigo después de todo, tenia un andar bastante agraciado y un cuerpo bastante envidiable también, ella definitivamente no podía comparársele.
Pronto estuvieron, ambos, delante de ella, la chica esbozo una amplia y amigable sonrisa mientras que el peliverde seguía con su rostro bastante serio, mostrando una tímida sonrisa; la cual bien podía ser de incomodidad o de emoción contenida según dedujo la pelirroja.
Ichigo, es un placer conocerte- La chica extendía su mano hacia Ichigo, quien simplemente trago un poco de saliva antes de corresponder a la cortesía.
Después de estrechar su mano, notando que ambas habían empleado mas fuerza de la requerida, la ojiverde prosiguió a saludar a su padre y a los demás que la acompañaban.
Al contrario…- Incluso Ichigo alcanzo a notar el temblor en su voz, ante esto creyó ver una astuta sonrisa por parte de la rubia, la cual desapareció tan pronto como llego.- ¿Y dime, desde cuando se conocen?
Antes de que la joven le pudiese responder, Kisshu, la interrumpió, extrañando a Ichigo en el proceso. Nunca y se refería a NUNCA había visto que el peliverde le ocultase información tan deliberadamente y de forma tan obvia.
Yumei, ¿Te gustaría bailar?- Los ojos esmeraldas de la chica centellaron con la emoción obtenida ante el acto tan repentino del muchacho, asintió una sola vez mientras mordía uno de sus labios.
Antes de que Kisshu pudiese reaccionar, y de que Ichigo se diese cuenta debido a su estado de estupefacción ante la actitud del chico, Yumei, ya se había arrojado a los brazos de Kisshu, aplastando sus labios con los de él, enredando sus manos en su verde cabellera.
Ichigo sintió su corazón galopar cuando él simplemente cerro los ojos, después de unos segundos de shock, y empezó a corresponder el beso, apretando la menuda figura de la chica en su pecho. En medio de su conmoción, la pelirroja, alcanzo a escuchar los suaves "Aww" de algunos invitados junto a los pequeños lloriqueos de sus amigas.
Sin embargo no pudo evitar recordar aquella ocasión en la que ambos se habían conocido, así como también todas las veces en las que él, con una sonrisa en sus labios o con las lagrimas amenazando con derramarse de sus ojos, le había dicho lo mucho que la amaba.
Imágenes de lo acontecido en la nave de Deep Blue desfilaban ante sus ojos, las palabras que le había dedicado durante su acto de traición así como también las que había pronunciado antes de perder la vida, recostado en su regazo y, a pesar de su herida, reconociendo que se consideraba afortunado por haberla conocido.
Estuvo tentada a arrancar a esa rubia de los brazos del alíen pero sabia que no le correspondía hacer eso, además de que no hallaba motivos suficientes para eso. Cada vez se confundía mas y mas con sus propias reacciones, no tenia por que pensar así. Ella tenía un único y autentico novio, Aoyama Masaya.
¿Ichigo?- volvió en si al sentir como su novio sacudía su brazo con delicadeza, se había olvidado por completo de su presencia, intento en vano prestarle la debida atención mientras que con el rabillo del ojo observaba como la rubia arrastraba al peliverde hasta la pista de baile.
Se sintió extrañamente triste al ver como, aquel chico que alguna vez dijo amarla, sonreía, esta vez mas sinceramente que hace unos minutos, mientras su prometida hablaba de forma emocionada con él, acariciando su brazo con cada paso y besando su mejilla mientras este posaba sus brazos en la cintura del entallado vestido color lila.
Miro directamente al chico de ojos chocolate que tenia a su lado el cual la miraba preocupado e inquisitivo, algo dentro de ella se revolvió, la preocupación y los sentimientos de confusión la embargaban. Sonrió como siempre y deposito un beso en sus labios, empezando a bailar junto a él a través de la pista, varias veces se cruzo con la mirada de Kisshu y, ella, con la mirada, intentaba adivinar el porque se había enamorado de esa nueva chica sin embargo, mucho antes de que ella le cuestionase, él dirigía, una y otra vez, su rostro hacia la cara de su prometida.
Se ven tan felices.
Concluía una y otra vez su mente, pronto dejo de intentar comunicarse con el y con un suspiro se recargo en el pecho de su acompañante.
Hoy era su cumpleaños, debía disfrutarlo al máximo y compartir con sus seres queridos la experiencia de poder estar juntos por un año más.
Cuando empezaba a dejarse llevar por la música, perdiéndose en su propia mente, esta súbitamente paro, anunciando que ella debería de cortar el pastel. Ella, aun confusa por la repentina perdida de su estado de confort, asintió y se dirigió hasta la mesa en la que descansaba un gran pastel de tres pisos y rojas fresas a su alrededor.
Masaya se separo de ella, argumentando que le podría tomar algunas fotos desde un mejor ángulo y donde se pudiese apreciar a un mayor numero de invitados, observo que Kisshu se encontraba en el área de bebidas tomando dos vasos entre sus manos, se extraño de no ver a Yumei pegada a su brazo como hasta el momento.
Tan distraída iba que no se dio cuenta de por donde caminaba, sintió una obstrucción en su pie y, en un abrir y cerrar de ojos, se encontraba en el suelo cubierta de betún color rosa y fresas colgando de su cabello. Las primeras en llegar a su lado fueron sus fieles amigas, tanto mews como Miwa y Moe, además de distinguir a otra persona, alguien que poseía una abundante y odiosa cabellera rubia.
Ichigo, no sabes cuanto lo siento- Fijo su mirada en Yumei, quien la miraba desde arriba y ligeramente agachada, desde su posición el escote de su vestido lucia aun más atrevido.
A través de su rostro de preocupación, Ichigo, creyó ver en sus ojos el brillo de un regocijo oculto. Tenia ambas manos colocadas a los lados de su cara, su frente estaba surcada de ligeras arrugas y sus labios se abrían como intentando decir algo, todo se veía tan falso a los ojos de la pelirroja.
Se sentía tan humillada y enojada, pero antes de que se levantara de un salto para atacarla con las palabras que se iban acumulando en sus labios, sintió como alguien la alzaba del suelo, tomando uno de sus brazos y rodeando su cintura con el restante, poniéndola de pie.
¿Ichigo, estas bien?- Y ante ella estaba, nuevamente, el único que impedía que alzara la voz en contra de esa chica.
Sus amigas observaban la escena con algo de temor y, por parte de Minto, satisfacción, ella si que había notado el tinte rojo de furia que cubrió las mejillas de Yumei por solo unos segundos. Eso definitivamente la contuvo de ir y abofetearla, pues la peliazul se había dado cuenta de que ella había "accidentalmente" puesto su pie justo delante del de Ichigo mientras platicaba con algunos de los invitados.
S-si, Kisshu- Trago un poco de saliva, liberándose de su abrazo, esa no era una buena posición si consideraban que estaban delante de su prometida.
Ichigo volteo su rostro hacia la pálida joven, dispuesta a manifestarle su enojo, como mínimo. Antes de que lo hiciese se percato de que ella veía a Kisshu de forma fija y con los ojos algo llorosos.
Te lo dije- susurro mientras lentamente envolvía sus manos alrededor del chico, escondiendo el rostro en su torso.
Te dije… que…. Ella me odiaría… soy una torpe… no tengo remedio- El peliverde simplemente comenzó a acariciar la espalda de la chica.
No es así, eso nunca pasaría… ¿Verdad, Ichigo?- Al momento en el que sus ojos hicieron contacto, la pelirroja, se dio por vencida ¡Él le estaba diciendo que la perdonara! Ninguno de los dos se dio cuenta de la pequeña sonrisa que emitía la otra joven.
Así es, no ha pasado nada.- No podía hacer nada mas si insistía en defenderla.
Gracias- la "hipócrita", entrelazo las manos de ambas- Eres tan linda, me encantaría que fuésemos amigas…- Ichigo creyó ver como sonreía de forma perversa- ¡Ya se!... Tú serás mi dama de honor, es más, TÚ organizaras mi boda.
Sera un placer- respondió Ichigo, era obvio que esto lo había planeado desde un principio.
ILK- Bueno, me despido…
Kisshu- ¿Cuándo vuelves a actualizar?
ILK-No lo se TT-TT, tengo servicio comunitario y mi nueva maestra de ingles me dejo un buuuuuen de tarea…
Kisshu- Lo bueno es que aprenderás a escribir en ingles…
ILK- Estaba considerando que me podría animar a escribir un fic en ingles 9-9
Kisshu- Como sea… Bye Bye
ILK- TT-TT me acorde del capi 45
